Es una verdadera pena leer tantos comentarios, y ver notas de periódicos dizque serios (como Proceso), argumentando que todas las medidas preventivas de seguridad, y todas las comunicaciones oficiales y mediáticas, fueron solo una campaña de Enrique Peña Nieto...
No entiendo. Que alguien me explique cómo es que pedirle a la gente que se proteja y mantenerla informada podría ayudar a mejorar su imagen. ¿Lo dicen por todos los spots que tuvo al aire? El señor sólo hizo su trabajo, aunque haya gente sin criterio que opine que el Presidente debió viajar a Jalisco y estar en el ojo del huracán. Insisto, ¿cómo para qué? ¿En verdad creen que puede ayudar más paleando agua que tomando decisiones, lo que es su chamba? Reconozcamos algo, el Presidente salió varias veces al aire el día de ayer porque -como dice mi hermano Paco- México es un "país de tlatoanis", donde necesitamos ver a la máxima autoridad emitiendo un mensaje para tomarlo en serio. Digamos que Peña Nieto no hiciera avisos públicos, que delegara esa tarea a los secretarios de Protección Civil y de la SCT, así como a los funcionarios de las dependencias meteorológicas... yo me pregunto cuánta gente le daría la misma relevancia a la información. Pero si viene de el Presidente, entonces tiene que ser importante y entonces sí hacemos caso, ¿no?
Sin embargo, como resulta que el fenómeno bajó su categoría, ahora argumentan que el huracán no era grande, que los medios aquí lo subieron de categoría, como si aterrar a la población fuese una buena estrategia política.
¡Qué comentarios tan estúpidos! Y claro, eso quiere decir que los servicios meteorológicos y noticieros de otros países también coadyuvaron a difundir información "inflada" sobre el huracán Patricia. Qué pena, qué pena leer esos comentarios, incapaces de separar la disensión política de un desastre natural que impacta a todos los afectados por igual, sin importar su afiliación política...
¡Qué falta de memoria colectiva también! Pareciera que ya todos olvidaron los daños que apenas hace un par de años provocaron los huracanes Ingrid y Manuel en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Puebla, Hidalgo y Veracruz, y no habían sido clasificados con la intensidad que Patricia había adquirido. O el año pasado, cuando Odile recorrió a lo largo Baja California Sur, causando estragos en cientos de poblaciones. ¿Eso esperaban leer hoy, como resultado del paso de Patricia? Yo creo que fue una bendición que el huracán perdiera fuerza y minimizara los daños.
Si Patricia era de categoría 5 y milagrosamente -o casualmente, como quieran- bajó de categoría, sin causar todos los daños esperados, deberíamos dar gracias a Dios -o a lo que quieran- de que no fue tan peligroso. Había vidas humanas -y de animalitos- en riesgo, pero como ya no recibimos comunicados con montones de muertos, entonces ¿desacreditamos el esfuerzo del Gobierno para proteger a los ciudadanos?
Creo que ellos hicieron lo mejor que pudieron con la información que tenían sobre el fenómeno; si hubieran tenido una bolita de cristal que les indicara el futuro tal vez no habrían insistido tanto en las medidas de seguridad. Pero al fin y al cabo la naturaleza es siempre impredecible y debemos agradecer que se diluyó el huracán en vez de fortalecerse o quedarse bailando en la costa de Jalisco.
En fin... Qué pena que el odio a EPN sea tanto que se pierda la objetividad. He dicho. u_u
La revoltura de ideas, emociones y sentimientos de alguien que vive, eternamente, con los pies en la tierra pero la cabeza en las nubes...
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Saturday, October 24, 2015
Wednesday, October 02, 2013
Yo no creo en las marchas
Este 2 de octubre sabe a antaño, con maestros en marchas y el PRI en el
gobierno; estudiantes al pie de guerra, apoyando el movimiento magisterial, esgrimen
nuevamente la consigna "2 de octubre no se olvida", cuando la verdad es que
ninguno de ellos había nacido en 1968... ni
siquiera yo había nacido, vamos.
Mujeres en Francia enseñan los pechos so-pretexto de manifestarse contra el actual gobierno mexicano. Bien por ellas, pero ¿eso qué? Si de verdad enseñar los senos sirviera de algo para cambiar nuestro escenario, yo sería la primera en quitarme el sostén y motivar a las vecinas a hacer lo mismo. Pero no, nada cambia por exhibir públicamente los senos a todo el mundo.
Hashtags, quejas, consignas y llamados a rebelión inundan las redes sociales... pero tampoco sirve. Muchas de las personas que "se movilizan" en redes sociales en realidad no actúan en el mundo real. Y por más que se desgaste uno los dedos despepitando contra el gobierno, eso no cambia nada. Las reformas siguen y los honorables miembros del Congreso las aprueban sin leer, "asesorados" por sus novios o familiares para quienes han garantizado un sueldo al menos durante el tiempo que dure su legislatura...
Movilizaciones y marchas aturden la ciudad, muchas de ellas con intereses legítimos que son minimizados por los ciudadanos en cuanto los manifestantes pisotean los derechos de los habitantes y trabajadores de esta ciudad. ¿Cómo conceder la razón y sentir empatía por la causa de quienes provocan que la gente llegue tarde a sus trabajos, no llegue a sus citas o de plano hasta tengan que cerrar algunos negocios? ¿Cómo identificarse con la causa de aquéllos que impiden que miles de personas, boleto en mano, entren al aeropuerto y alcancen el vuelo por el cual ya pagaron y que tal vez es urgente que tomen por motivos de trabajo o hasta para visitar a un familiar enfermo?
No, tampoco las marchas surten el efecto deseado. Al contrario, cualquier movilización es, de entrada, vista con malos ojos por los capitalinos que amanecen cada mañana pensando en cuál será la marcha de ese día. Al final, cuando el movimiento es disuelto (con violencia, si es preciso) lo que se consigue es que el grueso de la ciudadanía afectada vea con buenos ojos esas acciones "represoras" del Gobierno... un gobierno deficiente que, si bien debe velar por las necesidades de los grupos marginados, también debe garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos que viven y trabajan en esta Ciudad.
Y mientras tanto, el pueblo de México, mi pueblo, se divide en opiniones por la Reforma Energética, la Reforma Fiscal, la Reforma Educativa, los medios y el apoyo a los damnificados por los desastres...
Cada quien en lo suyo. Cada quien sus propios intereses. Los maestros, a lo suyo. Los empresarios, a lo suyo. Los políticos, también.
Cada quien en su propia esfera sin que podamos ver la obra completa, cada quien emite juicios y opiniones y al final ya no importa, pues a falta de acuerdos el Estado decide por nosotros.
Algunos se inconforman, los demás se agachan y siguen como siempre...
Yo no creo en las marchas. No creo en las consignas de las redes sociales. No creo en manifestaciones públicas ni el exhibicionismo como medios de cambio de nuestra sociedad.
Habrá quién me pregunte: ¿y entonces, cómo?
Francamente, no lo sé. Pero sigo pensando en ello, buscando una alternativa que en verdad sea de utilidad para lograr, primero que nada, una reforma política de raíz, que es lo que necesitamos...
Mujeres en Francia enseñan los pechos so-pretexto de manifestarse contra el actual gobierno mexicano. Bien por ellas, pero ¿eso qué? Si de verdad enseñar los senos sirviera de algo para cambiar nuestro escenario, yo sería la primera en quitarme el sostén y motivar a las vecinas a hacer lo mismo. Pero no, nada cambia por exhibir públicamente los senos a todo el mundo.
Hashtags, quejas, consignas y llamados a rebelión inundan las redes sociales... pero tampoco sirve. Muchas de las personas que "se movilizan" en redes sociales en realidad no actúan en el mundo real. Y por más que se desgaste uno los dedos despepitando contra el gobierno, eso no cambia nada. Las reformas siguen y los honorables miembros del Congreso las aprueban sin leer, "asesorados" por sus novios o familiares para quienes han garantizado un sueldo al menos durante el tiempo que dure su legislatura...
Movilizaciones y marchas aturden la ciudad, muchas de ellas con intereses legítimos que son minimizados por los ciudadanos en cuanto los manifestantes pisotean los derechos de los habitantes y trabajadores de esta ciudad. ¿Cómo conceder la razón y sentir empatía por la causa de quienes provocan que la gente llegue tarde a sus trabajos, no llegue a sus citas o de plano hasta tengan que cerrar algunos negocios? ¿Cómo identificarse con la causa de aquéllos que impiden que miles de personas, boleto en mano, entren al aeropuerto y alcancen el vuelo por el cual ya pagaron y que tal vez es urgente que tomen por motivos de trabajo o hasta para visitar a un familiar enfermo?
No, tampoco las marchas surten el efecto deseado. Al contrario, cualquier movilización es, de entrada, vista con malos ojos por los capitalinos que amanecen cada mañana pensando en cuál será la marcha de ese día. Al final, cuando el movimiento es disuelto (con violencia, si es preciso) lo que se consigue es que el grueso de la ciudadanía afectada vea con buenos ojos esas acciones "represoras" del Gobierno... un gobierno deficiente que, si bien debe velar por las necesidades de los grupos marginados, también debe garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos que viven y trabajan en esta Ciudad.
Y mientras tanto, el pueblo de México, mi pueblo, se divide en opiniones por la Reforma Energética, la Reforma Fiscal, la Reforma Educativa, los medios y el apoyo a los damnificados por los desastres...
Cada quien en lo suyo. Cada quien sus propios intereses. Los maestros, a lo suyo. Los empresarios, a lo suyo. Los políticos, también.
Cada quien en su propia esfera sin que podamos ver la obra completa, cada quien emite juicios y opiniones y al final ya no importa, pues a falta de acuerdos el Estado decide por nosotros.
Algunos se inconforman, los demás se agachan y siguen como siempre...
Yo no creo en las marchas. No creo en las consignas de las redes sociales. No creo en manifestaciones públicas ni el exhibicionismo como medios de cambio de nuestra sociedad.
Habrá quién me pregunte: ¿y entonces, cómo?
Francamente, no lo sé. Pero sigo pensando en ello, buscando una alternativa que en verdad sea de utilidad para lograr, primero que nada, una reforma política de raíz, que es lo que necesitamos...
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Thursday, September 15, 2011
¿Que viva México?
Por donde quiera que uno vea hay gente corrupta, racista, sucia y altanera, que se la pasa hablando mal de México y su gente pero que no es capaz de hacer algo por mejorar, empezando por uno mismo. Son los típicos que se quejan de la impunidad y los impuestos pero tiran basura en la calle, se estacionan en doble fila, dan mordidas, obstruyen el paso para los discapacitados y se agandallan en el supermercado.
Ah, pero que no juegue la selección nacional de fútbol porque entonces el patriotismo anda a flor de piel: visten con orgullo la playera verde, se pintan la cara tricolor y andan por la calle gritando "¡México, México!" mientras zumban las trompetas o le dan al claxón con todo lo que da. Ámonos todos al ángel a festejar el empate del Tri, o que goleamos a un pequeño país africano... el chiste es festejar, ¿no? ¿A quién le importa que horas después los trabajadores de limpieza se encuentren con botellas de alcohol, papeles, basura y hasta vómito de borrachos en tan honrado monumento? Para eso trabajan, ¿no?
Y mientras tanto, el narcotráfico y el ejército traban batalla, mueren miles de personas en casi todos los estados a causa de las guerrillas y la delincuencia organizada, y otros tantos cientos fallecen por hambre, falta de servicios médicos y como consecuencia de los desastres naturales. Pero dale, vamos a chupar, a embriagarnos y a gritar ¡Viva México cabrones! como si al sonar de esa grosería nos hiciéramos más mexicanos.
Qué triste, pero no... Mexicanos de verdad seremos el día que nos preocupemos de verdad porque nuestros impuestos se utilicen para proporcionar servicios médicos de calidad para todos; el día que rechacemos que nos pongan nuevos y ridículos impuestos absurdos como el IEPS que afectará la productividad de las empresas; el día que seamos conscientes de que el papelito que cada uno tira en la calle, multiplicado por 8 millones de habitantes, produce una contaminación severa; el día en que nos indignemos cuando veamos a funcionarios corruptos y exijamos su destitución, que no demos mordida, que nos preocupemos por el nivel educativo, que nos ocupemos en trabajar y ser productivos, que tengamos educación cívica al conducir, el día que no apliquemos la de "el que no tranza no avanza"...
Ése es el México que quiero para mi hija. Ése es el México que yo me esfuerzo en ayudar a construir, por el que oro y por el que me enorgullezco. ¡Por Dios! Este país está tan lleno de riquezas naturales, de tradiciones, de buenas costumbres, de gente noble, de personas que seguimos creyendo en la familia, el trabajo y los valores... de gente que sabemos que no hay un sólo candidato (o pre-candidato) a presidencia que valga la pena -ni partido político honorable- pero que estamos dispuestos a seguir luchando por hacer de este país la nación grande que puede llegar a ser... que siempre ha sido.
Si tan sólo dejáramos de conformarnos, si dejamos de festejar el pan y el circo de los cotos de poder que controlan la economía a su antojo, si nos enfocamos en exigir resultados de nuestros funcionarios y buscamos a Dios; si nos concentramos en dar cada quien lo mejor de nosotros y en ayudar a los que nos rodean, si entendemos que el cuidado del agua, el medio ambiente y la ecología hablan de nuestra cultura y reflejan nuestra conciencia social; si exigimos más y mejores empleos, mejor educación y mejores servicios de salud en vez de esperar -y contemplar tranquilamente- que se gasten miles de millones de pesos en la construcción de efímeras playas, albercas, árboles de navidad y pistas de hielo... si tan sólo todos fuésemos conscientes del enorme potencial y el valor de este hermoso país, otra sería la historia.
Pero para eso, hay que creérsela. Y yo sí creo en México. Y sí estoy dispuesta a gritar a voz en cuello ¡Que viva México! Sí estoy dispuesta a usar los colores patrios, a cantar completito el himno nacional y hacer honores a la bandera, pero no sólo hoy, no al calor de unos tequilas y acompañando la frase con mentadas de madre... No.
Que viva México, sí, pero todos y cada uno de los 365 días del año, que viva en nuestros corazones y en nuestras acciones, y que digamos con la frente erguida: "qué orgullo de ser mexicano". Así sí da gusto sentarme con mi hija a continuar las tradiciones y gritar con ella una vez más: "¡Viva México!"
Thursday, September 16, 2010
200 en el bicentenario
Hoy se celebró en México el bicentenario del inicio de la Independencia. Sí, el inicio, no la independencia en sí. Esa debería celebrarse el 27 de septiembre y festejaríamos el bicentenario hasta dentro de once años, en el 2021... Pero bueno, dos siglos después ¿cómo cambia uno la fecha en que tradicionalmente se festeja?Esta tremenda errata en la fecha no es la contradicción más grande de nuestra historia. Pensaba escribir muchas cosas al respecto pero ayer leí un mail muy interesante, un artículo de Juan Miguel Zunzunegui, que lo dice todo.
Lo reproduzco tal cual como homenaje a esta celebración. Aprovecho para comentar que este es también mi post número 200. Lo reservé a propósito para coincidir con esta fecha. Así pues, festejemos los 200 por partida doble. Les dejo la lectura, espero les deje mucho en qué pensar.
MASIOSARE: UN EXTRAÑO ENEMIGO
Por Juan Miguel Zunzunegui
Masiosare, ese extraño enemigo del que se hace mención en nuestro himno nacional, ha reaparecido y está nuevamente entre nosotros: profanó con su planta nuestro suelo y está listo para destruir a México.
Lo triste es que Masiosare es extraño pero no extranjero y de hecho ha estado eternamente entre nosotros; el principal y más terrible enemigo que ha tenido por siempre el mexicano y es el mexicano de al lado, dispuesto a hacerlo pedazos.
Los mexicanos tenemos esa terrible y maravillosa tendencia a achacar todos nuestros problemas a alguna misteriosa y maquiavélica fuerza ajena a nosotros: perdemos el mundial porque el árbitro está en contra nuestra; en las olimpiadas los jueces de la caminata están en contra de los mexicanos; Fernando Platas no le cae bien a los jueces de clavados y por eso lo califican mal; seríamos ricos si los españoles no nos hubieran conquistado; seriamos potencia si los gringos no nos hubieran quitado el territorio del norte y hubiéramos ganado el mundial del 94 si Mejia Baron hubiera hecho los cambios y metido a Hugo Sánchez. Por supuesto, López Obrador hubiera ganado si no fuera por el complot de la derecha internacional orquestado, con el cariño de siempre, por el osito Bimbo.
Nunca se nos ocurre pensar que los problemas de los mexicanos pueden ser culpa de los mexicanos, principalmente porque somos enemigos unos de otros. En casi todos los países del mundo, el ataque de un extranjero provoca la unión del pueblo por más dividido que esté. Aquí nos divide mas.
El presidente de TODOS los mexicanos (aunque hayan votado por otro (partido) se llama Felipe Calderón. El señor se fue a una gira por Europa que tuvo bastante éxito y en la que desde luego nos dejó mucho mejor parados que su antecesor. En esta gira hubo cosas interesantes, se promovió al país, se le dio buena imagen, se dio confianza al inversionista. .., pero las noticias en México le dieron más importancia a los berrinches del Mico Mandante Chávez.
Calderón, representante de todos los mexicanos, habló de unidad en Latinoamérica por encima de izquierdas y derechas.
Mico Mandante Chávez no perdió oportunidad para arremeter en su contra, insultarlo y burlarse de él y por tanto, del pueblo de México.
De inmediato los diputados y senadores del PRD y otros partidos hicieron la 'Cargada'. .. , pero del lado del Venezolano: es necesario restablecer la relación con Venezuela, sin importar los insultos que su presidente inflija al nuestro.
Hace poco el señor Bush habló ante su parlamento, dominado por la oposición. Fue presentado por la presidenta parlamentaria, de oposición también, quien en vez de tomar la tribuna y manchar de café su bandera se dirigió a los presentes diciendo: 'Tengo el honor de presentarles al presidente de los Estados Unidos de América'. No lo quieren, es su enemigo, su oposición, no es popular, pero es el presidente.
Aquí lo obligamos a entrar a escondidas a la Cámara.
Calderón va a España a hablar con el presidente Zapatero y ese mismo día se le adelanta el líder de su propio partido, un loco, radical, megalómano ansioso de salir en los medios; para decir que Zapatero hace mal las cosas y que en realidad no está combatiendo el crimen organizado y el terrorismo.
Esos errores no son casuales. Enemigos internos. 'Fuego amigo'. Ya ni hablar del gabinete alterno que dentro del PAN están formando los ex funcionarios, como Abascal, Derbez y el mismísimo Fox. ¡Señores, ya se les acabó su sexenio, hay que cerrar el ciclo, pasar a lo que sigue.
Maduren!
Fox era muy malo para la diplomacia, terrible; pero lo que le hizo Castro de grabarle conversaciones y publicarlas es una canallada, digna eso si, de un dictador senil. Los diputados y senadores de la oposición fueron al monumento a José Martí a colocar una ofrenda al pueblo cubano en desagravio.. ., ¡y nuestro agravio... ¿qué?!
Hace cien años decía Porfirio Díaz: la razón por la que le va mejor a Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el pueblo y los políticos se le unen para trabajar por la nación. En cambio en México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y
antiguos amigos, se ponen en su contra. Eso fue hace cien años y pudo haber sido dicho ayer.
Mexicanos al grito de guerra... pero entre nosotros. Y este es el meollo del asunto, nos atacamos entre todos cuando deberíamos unirnos porque es una costumbre histórica heredada de generación en generación. Cuando México firmó su acta de independencia, el 27 de septiembre de 1821, nuestro primer día como nación libre, comenzaron los golpes. Unos querían un imperio, otros monarquía.
De ellos, cada quien con un rey distinto, Otros más se decantaban por la república, pero unos la querían federal y otros centralista. Eso nos hizo pelearnos todo el siglo XIX.
Cuando por fin los más importantes paladines de la independencia se pusieron de acuerdo, formaron un congreso que nombró emperador a Iturbide como Agustín I; al día siguiente, aquellos que pelearon a su lado ya peleaban en su contra. Nuestro primer presidente, Guadalupe Victoria, encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Vicente Guerrero, quien al llegar a la presidencia encontró a su peor enemigo en su vicepresidente, Anastasio Bustamante. Otros grandes antagonistas fueron Benito Juárez y Sebastian Lerdo de Tejada, siempre que fueron fórmula de gobierno.
Y esa tan lamentada invasión gringa en la que perdimos medio territorio todo mexicano la recuerda, pero casi ninguno conoce los pormenores. Mientras los ejércitos invasores avanzaban por territorio nacional nuestros líderes se peleaban entre si por el poder. Dos Marianos eran los protagonistas políticos de la época; el presidente Mariano Paredes,
al mando del mejor ejército del que México había dispuesto en su historia, en vez de defender a la nación de la invasión lo usó para conservar el poder. El otro Mariano; Salas, estaba en la capital proclamando la monarquía. Los yanquis desfilaban sin mucho disturbio a Palacio Nacional.
Y en la famosa Revolución Mexicana todos nuestros 'héroes' se mataron entre si. Todos han pasado a la historia como buenos y tienen sus nombres en oro en el Congreso; pero el héroe Carranza mató al héroe Zapata, el héroe Obregón mató a los héroes Villa y Carranza y el héroe Plutarco Elías Calles mató al héroe Obregón. Por cierto que el héroe Calles fue expulsado del país por el héroe Cárdenas.
El proyecto de Guerrero era quitar a Victoria, el proyecto de Bustamante era quitar a Guerrero; el proyecto de Santa Anna era quitar al que estuviera; el de Juárez fue quitar a Santa Anna y el de Díaz quitar a Juárez. Madero tuvo un proyecto: quitar a Díaz; Obregón quitar a Carranza y Calles quitar a Obregón. El proyecto de Fox era quitar al PRI...El proyecto del ciudadano López es quitar a Calderón.
Y en torno a esto último deberíamos reflexionar, sobre aquellas palabras citadas de Porfirio Díaz: ya es hora de que dejemos de unirnos para atacar al presidente, ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar al que tiene el poder.
Aunque el gringo promedio es Homero Simpson, son potencia mundial porque trabajan en equipo y porque a pesar de todo respetan a sus instituciones y a su presidente, mientras aquí Fernández Noroña trata de salir en la tele golpeándose contra el Estado Mayor.
En este momento decisivo de nuestra historia vemos una vez más a Masiosare enfrentando a todos contra todos. El ciudadano López Obrador está dispuesto a destruir y reventar este país antes de dejar que lo gobierne alguien que no sea él.
Dicen que el pueblo unido jamás será vencido...
¿Cuándo será el día en que México esté unido?
Tal vez ese día si logremos derrotar a Masiosare, ese extraño enemigo.
Friday, June 18, 2010
¡Vamos México!
Como siempre, el ingenio mexicano no se hizo esperar y en cuestión de horas ya habían circulado por la red chistes e imágenes alusivas a la victoria de la selección mexicana sobre la francesa, actual subcampeón del mundo en fútbol.
¡Venga México! ¡Vamos con todo! ¡Sí se puede!
Chistes:
* La selección no hizo sándwich, hizo pan francés
* Viaje al mundial $93,000; alimentos y bebidas $20,000; que el jorobado acabe con Notre Dame, ¡No tiene precio!
* Pelé es el rey, Maradona es Dios, pero el Cuau es el papá de los dos
* Padre Témoc que estás en Sudáfrica, bien acertados sean tus pases, abre la cancha tanto a Torrado como a Guardado. Vengan tus centros a Giovanni como al Chicharito. Hágase tu ‘Cuauhtemiña’ en el área como en el centro, perdona al Guille como nosotros también perdonamos a Aguirre. No te dejes caer en la provocación y líbranos del cero a cero…
Fotos:
Siguiendo con el mood religioso hacia San Témoc...
¡Y arriba, arriba! ¡Ándale, ándale! Speedy González le ganó a Ratatouille!

Muy buena imagen ésta, con la torre Eiffel de asta bandera, jejejeje

No me caerían nada mal unos cuantos de éstos en mi cartera, je

Tengan su 5 de Mayo, franceses, jejejeje
¡Venga México! ¡Vamos con todo! ¡Sí se puede!
Chistes:
* La selección no hizo sándwich, hizo pan francés
* Viaje al mundial $93,000; alimentos y bebidas $20,000; que el jorobado acabe con Notre Dame, ¡No tiene precio!
* Pelé es el rey, Maradona es Dios, pero el Cuau es el papá de los dos
* Padre Témoc que estás en Sudáfrica, bien acertados sean tus pases, abre la cancha tanto a Torrado como a Guardado. Vengan tus centros a Giovanni como al Chicharito. Hágase tu ‘Cuauhtemiña’ en el área como en el centro, perdona al Guille como nosotros también perdonamos a Aguirre. No te dejes caer en la provocación y líbranos del cero a cero…
Fotos:
Siguiendo con el mood religioso hacia San Témoc...

La ballenita del twitter se fue a festejar, jajajajaja
¡Y arriba, arriba! ¡Ándale, ándale! Speedy González le ganó a Ratatouille!

Muy buena imagen ésta, con la torre Eiffel de asta bandera, jejejeje

No me caerían nada mal unos cuantos de éstos en mi cartera, je

Tengan su 5 de Mayo, franceses, jejejeje
Sunday, September 17, 2006
Mundo de juguete
Ya es el colmo.
Tal vez alguien recuerde una telenovela infantil con el título de mi post de hoy, pero lo cierto es que los berrinches del señor López Obrador han llegado al grado de crear su propio gobierno, con su propia moneda. No termino de entender qué es lo que pretende y hasta dónde piensa llegar. Lo que está haciendo en cualquier otro país podría calificarse de traición a la Patria, pero aquí le permiten crear su circo y acuñar su propia moneda. ¿Tanto habla de fraude y de legalidad? Su moneda es falsa. Su gobierno es de juguete. No tiene territorio, ni fundamento, para su sueño frustrado de poder. Lo triste de la situación es que está arrastrando a la gente, aunque sea cada vez menos, a seguirlo "hasta las últimas consecuencias" de esta cruzada sin sentido. Veamos cuánto le dura el jueguito.
Tal vez alguien recuerde una telenovela infantil con el título de mi post de hoy, pero lo cierto es que los berrinches del señor López Obrador han llegado al grado de crear su propio gobierno, con su propia moneda. No termino de entender qué es lo que pretende y hasta dónde piensa llegar. Lo que está haciendo en cualquier otro país podría calificarse de traición a la Patria, pero aquí le permiten crear su circo y acuñar su propia moneda. ¿Tanto habla de fraude y de legalidad? Su moneda es falsa. Su gobierno es de juguete. No tiene territorio, ni fundamento, para su sueño frustrado de poder. Lo triste de la situación es que está arrastrando a la gente, aunque sea cada vez menos, a seguirlo "hasta las últimas consecuencias" de esta cruzada sin sentido. Veamos cuánto le dura el jueguito.
Friday, September 01, 2006
El destino del peje en nuestras manos
¡Faltaba más! Llegar al extremo que hemos visto el día de hoy... todo ocasionado por la división de las fracciones de la Cámara, como resultado del debate que inició la noche del 2 de julio, por el supuesto fraude electoral que le dará el cargo de Presidente de la República a Felipe Calderón, militante del PAN, y no al izquierdista Manuel Andrés López Obrador. Sí, ese es su verdadero nombre, pero como las siglas serían MALO, el señor López cambió el orden de sus apelativos para que se lea AMLO.
Total, a estas alturas ya nada le libra de la carrilla que sus propias actitudes desquiciadas le han generado. Incluso las siglas AMLO ya se utilizan en calcomanías e ilustraciones con la leyenda "I AMLOoser".
El problema es que el señor López no lo quiere reconocer, al grado de divugar en la prensa, nacional e internacional, que él es el Presidente, y que si no se le reconoce el cargo creará su propio gobierno, por lo que México tendrá dos presidentes... ¿Qué tal? ¿Se imaginan? "Yo soy ciudadano de la República Independiente del Peje". ¿Qué leyes los regirán? ¿Qué pretende este señor? ¿Crear un minúsculo país, tipo El Vaticano, en el corazón de la Ciudad de México?
Perdonen ustedes la expresión, pero... ¡a chingar a su madre! Ya estuvo bueno. Y, harta como estoy de que el peje y sus secuaces intenten decidir el destino de un país, creo que es momento de decidir nosotros, aunque sea una falacia, el destino del peje.
He aquí algunas sugerencias. Voten por su favorita. Si juntamos muchas firmas las enviamos al Presidente para que se tome alguna acción, jejejeje.
1. Darles un terreno para que construyan su propio país se me ocurrió primero, pero inmediatamente después pensé que terminaremos con conflictos políticos por la posesión de tierra, de la misma forma que sucede entre Israel y sus vecinos.
2. Enviarlos a una isla donde puedan establecerse y formar su propio gobierno, y que sean felices y nos dejen en paz. Que liberen Avenida Reforma y el Zócalo capitalino.
3. Hablando de islas, bien podemos enviar al peje y a su gabinete a Cuba, que está a punto de perder su presidente. ¡Aquí tenemos dos! ¡Uno es izquierdista! ¡Se los regalamos!
4. Otra opción de isla es un escenario tipo Lost, donde los tengamos en un ambiente controlado, cual conejillos de indias, y que ellos sean felices imaginando que finalmente tienen el país de sus sueños.
5. Que los encierren en un búnker muy grande, vigilados con cámaras, y que conviertan en algo productivo sus nocivas actitudes. ¿Cómo? Un reality show. Hasta se generarían ingresos por publicidad, y los seguidores del peje podrían verlo las 24 horas por Sky.
6. Esta me gusta mucho por la malicia que implica y lo molesta que me encuentro. Bien podemos reunirlos en el Zócalo y avisar a Israel y los Estados Unidos que se detectó una importante célula terrorista chiíta que congrega a sus seguidores en el Zócalo capitalino. Un par de bombas racimo y una incursión militar ¡y listo! Sí, es cierto que puede haber bajas civiles, pero será un daño colateral, un sacrificio necesario en aras de la paz nacional.
¿Alguna otra idea o aportación? Voten, ¡voten! ¡Viva la democracia! ¡Viva México!
Total, a estas alturas ya nada le libra de la carrilla que sus propias actitudes desquiciadas le han generado. Incluso las siglas AMLO ya se utilizan en calcomanías e ilustraciones con la leyenda "I AMLOoser".
El problema es que el señor López no lo quiere reconocer, al grado de divugar en la prensa, nacional e internacional, que él es el Presidente, y que si no se le reconoce el cargo creará su propio gobierno, por lo que México tendrá dos presidentes... ¿Qué tal? ¿Se imaginan? "Yo soy ciudadano de la República Independiente del Peje". ¿Qué leyes los regirán? ¿Qué pretende este señor? ¿Crear un minúsculo país, tipo El Vaticano, en el corazón de la Ciudad de México?
Perdonen ustedes la expresión, pero... ¡a chingar a su madre! Ya estuvo bueno. Y, harta como estoy de que el peje y sus secuaces intenten decidir el destino de un país, creo que es momento de decidir nosotros, aunque sea una falacia, el destino del peje.
He aquí algunas sugerencias. Voten por su favorita. Si juntamos muchas firmas las enviamos al Presidente para que se tome alguna acción, jejejeje.
1. Darles un terreno para que construyan su propio país se me ocurrió primero, pero inmediatamente después pensé que terminaremos con conflictos políticos por la posesión de tierra, de la misma forma que sucede entre Israel y sus vecinos.
2. Enviarlos a una isla donde puedan establecerse y formar su propio gobierno, y que sean felices y nos dejen en paz. Que liberen Avenida Reforma y el Zócalo capitalino.
3. Hablando de islas, bien podemos enviar al peje y a su gabinete a Cuba, que está a punto de perder su presidente. ¡Aquí tenemos dos! ¡Uno es izquierdista! ¡Se los regalamos!
4. Otra opción de isla es un escenario tipo Lost, donde los tengamos en un ambiente controlado, cual conejillos de indias, y que ellos sean felices imaginando que finalmente tienen el país de sus sueños.
5. Que los encierren en un búnker muy grande, vigilados con cámaras, y que conviertan en algo productivo sus nocivas actitudes. ¿Cómo? Un reality show. Hasta se generarían ingresos por publicidad, y los seguidores del peje podrían verlo las 24 horas por Sky.
6. Esta me gusta mucho por la malicia que implica y lo molesta que me encuentro. Bien podemos reunirlos en el Zócalo y avisar a Israel y los Estados Unidos que se detectó una importante célula terrorista chiíta que congrega a sus seguidores en el Zócalo capitalino. Un par de bombas racimo y una incursión militar ¡y listo! Sí, es cierto que puede haber bajas civiles, pero será un daño colateral, un sacrificio necesario en aras de la paz nacional.
¿Alguna otra idea o aportación? Voten, ¡voten! ¡Viva la democracia! ¡Viva México!
Tuesday, July 18, 2006
Algo de un amigo, por si les interesa ver su blog...
Más gallitos, El Olivar
No se puede aspirar a mucho si no se respetan las reglas del juego. No podemos aspirar a una educación digna, cuando sobornamos a los profesores. No podemos aspirar a tener gobernantes rectos y trabajadores, cuando nos pasamos las luces rojas del semáforo o hacemos San lunes. Bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece y para muestra basta asomarnos a la ventana.
No se puede aspirar a mucho si no se respetan las reglas del juego. No podemos aspirar a una educación digna, cuando sobornamos a los profesores. No podemos aspirar a tener gobernantes rectos y trabajadores, cuando nos pasamos las luces rojas del semáforo o hacemos San lunes. Bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece y para muestra basta asomarnos a la ventana.
Saturday, July 01, 2006
La dentista taxista
El día de hoy escuché una de las anécdotas más fantásticas de mi vida. Sin embargo, a mi pesar debo reconocer la gran probabilidad que tiene de ser verdad, pues las autoridades judiciales de esta Ciudad son menos que poco fiables.
Raquel, de 38 años, es dentista en la delegación Iztapalapa, y desde hace cuatro años maneja un taxi en sus ratos libres para tener un ingreso extra, aunque, a decir de ella, afortunadamente no trabaja doble turno por necesidad, pues le va bien en la consulta y su marido también tiene un empleo.
Mientras me llevaba a mi destino y platicábamos sobre el rumbo político y social del país para los próximos seis años –que se define mañana–, me explicó que había intentado dejar el auto a un chofer que solo le pagara la cuota para no tener que manejarlo ella, pero se lo regresaron golpeado y maltratado.
Así pues, prefiere manejar el taxi cuando tiene tiempo, aunque eso signifique arriesgarse de más, por el simple hecho de ser mujer. Como cuando una patrulla la hizo detenerse, hace poco más de un mes, durante un operativo de rutina.
Los oficiales le pidieron el tarjetón y, después de un rápido vistazo, le dijeron que era falso. Como ella se rehusó a darles “mordida”, la llevaron al Ministerio Público. De acuerdo con Raquel, todos sus papeles están en regla. Además, los oficiales pueden verificar la legalidad de los papeles mediante un sistema que permite escanear el código de barras de las placas del automóvil o realizando una llamada a la Setravi.
“Me dijeron que habían llamado a la Setravi pero no habían obtenido respuesta”, me contó. “Después, me llevaron al Ministerio Público, donde me trataron como a un criminal; no me permitieron mostrarles el resto de los papeles, no me dieron derecho a réplica y se limitaron a decir que ellos realizarían la investigación correspondiente”. Y mientras hacían esto, la pusieron tras las rejas. Así como va.
Su familia contrató los servicios de un abogado defensor… pero Raquel duda mucho del licenciado que atendió su caso. El abogado dijo a su esposo y a su madre que en el Ministerio Público exigían un pago de $30,000 para liberarla, o de lo contrario debía pasar hasta ocho años en la cárcel por falsificación de documentos. Los familiares consiguieron el dinero y Raquel fue liberada.
Lo interesante del asunto es que, después de las negociaciones y el tiempo invertido en el asunto, el abogado no quiso cobrar un solo peso a la familia…
Salvo que sea un alma de la caridad, es obvio que el abogado en cuestión fue parte del secuestro más cínico y surrealista que puede existir: un par de policías que intimidan a una conductora, la llevan al Ministerio Público y la encierran, ofreciendo su liberación a cambio de una buena suma que el propio defensor solicitó a la familia.
Se podría pensar también que el abogado pidió la cantidad mencionada a la familia, en la que ya incluía los gastos por corromper a los funcionarios públicos y unos generosos honorarios.
Las dos opciones son desalentadoras. ¿Cómo pretenden los gobernantes que el pueblo no se manifieste exigiendo mayor seguridad cuando ya no solo debe cuidarse de los delincuentes comunes, sino también de las autoridades judiciales y de quienes procuran la Ley?
De cara a un nuevo sexenio, del que depende el ambiente social y el desarrollo económico de mi país, me pregunto, como muchos otros mexicanos, por qué seguimos pensando que la cura vendrá como inyección de penicilina al escoger al candidato mesiánico, aquél que cambiará todo el régimen y de la nada hará que en México no haya delincuencia, ni inseguridad, ni pobreza, ni ignorancia, toda vez que el crecimiento económico será notorio. Claro, todo lo anterior, sin que la gente tenga que cambiar sus hábitos y costumbres.
Un gran sueño… o mejor dicho, sueños de grandeza que los tres candidatos al poder ofrecen a un pueblo ávido de chupar el atole del dedo que se les ofrece.
Raquel, de 38 años, es dentista en la delegación Iztapalapa, y desde hace cuatro años maneja un taxi en sus ratos libres para tener un ingreso extra, aunque, a decir de ella, afortunadamente no trabaja doble turno por necesidad, pues le va bien en la consulta y su marido también tiene un empleo.
Mientras me llevaba a mi destino y platicábamos sobre el rumbo político y social del país para los próximos seis años –que se define mañana–, me explicó que había intentado dejar el auto a un chofer que solo le pagara la cuota para no tener que manejarlo ella, pero se lo regresaron golpeado y maltratado.
Así pues, prefiere manejar el taxi cuando tiene tiempo, aunque eso signifique arriesgarse de más, por el simple hecho de ser mujer. Como cuando una patrulla la hizo detenerse, hace poco más de un mes, durante un operativo de rutina.
Los oficiales le pidieron el tarjetón y, después de un rápido vistazo, le dijeron que era falso. Como ella se rehusó a darles “mordida”, la llevaron al Ministerio Público. De acuerdo con Raquel, todos sus papeles están en regla. Además, los oficiales pueden verificar la legalidad de los papeles mediante un sistema que permite escanear el código de barras de las placas del automóvil o realizando una llamada a la Setravi.
“Me dijeron que habían llamado a la Setravi pero no habían obtenido respuesta”, me contó. “Después, me llevaron al Ministerio Público, donde me trataron como a un criminal; no me permitieron mostrarles el resto de los papeles, no me dieron derecho a réplica y se limitaron a decir que ellos realizarían la investigación correspondiente”. Y mientras hacían esto, la pusieron tras las rejas. Así como va.
Su familia contrató los servicios de un abogado defensor… pero Raquel duda mucho del licenciado que atendió su caso. El abogado dijo a su esposo y a su madre que en el Ministerio Público exigían un pago de $30,000 para liberarla, o de lo contrario debía pasar hasta ocho años en la cárcel por falsificación de documentos. Los familiares consiguieron el dinero y Raquel fue liberada.
Lo interesante del asunto es que, después de las negociaciones y el tiempo invertido en el asunto, el abogado no quiso cobrar un solo peso a la familia…
Salvo que sea un alma de la caridad, es obvio que el abogado en cuestión fue parte del secuestro más cínico y surrealista que puede existir: un par de policías que intimidan a una conductora, la llevan al Ministerio Público y la encierran, ofreciendo su liberación a cambio de una buena suma que el propio defensor solicitó a la familia.
Se podría pensar también que el abogado pidió la cantidad mencionada a la familia, en la que ya incluía los gastos por corromper a los funcionarios públicos y unos generosos honorarios.
Las dos opciones son desalentadoras. ¿Cómo pretenden los gobernantes que el pueblo no se manifieste exigiendo mayor seguridad cuando ya no solo debe cuidarse de los delincuentes comunes, sino también de las autoridades judiciales y de quienes procuran la Ley?
De cara a un nuevo sexenio, del que depende el ambiente social y el desarrollo económico de mi país, me pregunto, como muchos otros mexicanos, por qué seguimos pensando que la cura vendrá como inyección de penicilina al escoger al candidato mesiánico, aquél que cambiará todo el régimen y de la nada hará que en México no haya delincuencia, ni inseguridad, ni pobreza, ni ignorancia, toda vez que el crecimiento económico será notorio. Claro, todo lo anterior, sin que la gente tenga que cambiar sus hábitos y costumbres.
Un gran sueño… o mejor dicho, sueños de grandeza que los tres candidatos al poder ofrecen a un pueblo ávido de chupar el atole del dedo que se les ofrece.
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