Sunday, September 30, 2007

Tú, otra vez

El viernes pasado me tocó presenciar un accidente en el que un carro se llevó a un motociclista. Afortunadamente, al parecer, fue leve. El del carro se dió a la fuga y el motociclista quedó en el piso mientras alguien se acercó a ayudarlo. Ví que se levantó y que era tal vez más el coraje y el susto que el daño real. Pero entonces sucedió...
Por un momento, un momento solamente, mientras se incorporaba el motociclista, lo ví a él. No pude evitar pensar en Jorge y su moto. Solo por unos segundos me pareció verlo a él, incorporándose lentamente tras el accidente. Espero de todo corazón que esté bien y que Dios lo cuide y lo bendiga donde quiera que esté.

¡Habrase visto!

Las cosas de las que se entera uno...
Ahora sucede que el Gobierno del Distrito Federal demandó al cuerpo de bomberos de la ciudad que paguen por el agua que utilizan para llenar las cisternas de sus camiones y apagar los incendios.
Obviamente, y como ya sabemos todos, los bomberos no tienen dinero para pagar las cantidades de agua que se les están cobrando. Pero, además, ¿qué no se supone que el agua que utilizan debiera estar incluida en el presupuesto de operación de los bomberos, que, por cierto, dependen del Gobierno del Distrito Federal?
El jefe de bomberos tuvo que solicitar que la deuda les fuera condonada... pero, insisto... ¿qué va a pasar de aquí en adelante? ¿Les llegarán facturas de agua que deben pagar tras cada incendio que apaguen?
Me pregunto si, a falta de presupuesto propio, en adelante los bomberos le harán firmar una forma (o pagaré) a las víctimas del incendio, en la que se comprometen a pagar por el agua que se utilice para apagar las llamas que consumen su hogar o negocio.
Imagínense: "¡híjoles! No pudimos salvar su casa pero aquí tiene la factura por los chorrocientos mil litros de agua que se gastaron en el intento..."
O la otra opción, que decía mi mamá, "ya veo a los bomberos conectando sus mangueras en la toma de agua de la llave para regar el jardín..." de esa forma no serán ellos quienes corran con los gastos... buena ésa.
Cosas como ésta dan hasta coraje. Pero que no le pase a un funcionario que se le queme su casa y que los bomberos le salgan con que no pueden ir a apagar el incendio porque les cortaron el agua por falta de pago... jajajajaja... me gustaría ver eso :P

Wednesday, September 26, 2007

¿Ser o no ser?

En una de las entrevistas que tuve recientemente me preguntaron: ¿eres periodista de profesión o de vocación?
¡Sopas! De la nada me topé con una pregunta que yo me debí haber hecho hace tiempo... bueno, en su momento me la hice pero me dí atole con el dedo y me dije que soy escritora de vocación y por lo demás puedo desempeñar cualquier rol relacionado con lo que estudié.
¡Diantres! Me fui a dar cuenta de que no es así. Si hay algo que he sabido desde que tengo 13 años es que lo que más me gusta es escribir. No estudié Ciencias de la Comunicación solamente por el temor de que si me dedicaba únicamente a escribir podía morirme de hambre. Estudié esta carrera porque el periodismo es lo más parecido a la literatura, y me gusta mucho. Pero bueno, en algún momento de mi vida profesional perdí el objetivo y se me estaba olvidando.
Ahora que ando desempleada, pero feliz, me vengo a enfrentar con una disyuntiva que hace años no quise tomar, porque se me antojaba arriesgada. ¡Cuánto más ahora que tengo una pequeña de cuatro años! Sin embargo...
Señores, salvo que se me presente una opción que vaya de la mano con mis intereses, me represente crecimiento personal y profesional y sea bien remunerado... he decidido que ya es hora de seguir mi sueño para hacerlo realidad.
Esta pausa en mi trayectoria profesional bien puede ser la oportunidad para empezar el libro que hace más de un año nació en mi cabecita y ya quiere ver la luz. Si tan sólo amarro algunas participaciones como free lance en alguna de las revistas de negocios importantes del país, entonces podría darme el lujo de hacer lo que quiero.
Estoy consciente de que ello implicará una reducción considerable en mis ingresos, pero dada mi experiencia en mi último empleo, tengo claro que un trabajo bien remunerado no me hace feliz, si no es lo que quiero. ¿Qué le he de hacer? Tengo un corazón bohemio y una resistencia a desempeñar una profesión que no me plazca. Sé que eso puede ser como cavar mi propia tumba, pero si algo sé es que lo que hago bien es escribir. ¡Y encima me gusta! Si encuentro que me paguen por ello, ¿qué mejor?
Por cierto, aprovecharé para entrar a www.puntodelectura.com.mx, ví en un cartel que te pagan por leer... veamos de qué se trata, ¿no?

Tuesday, September 18, 2007

¡Libre!

Pues aún no estoy del todo segura si debo estar feliz o debiera empezar a preocuparme. La cosa es que el viernes pasado fue mi último día en la empresa donde trabajaba.
No había ya publicado nada recientemente pues no me sentía de ánimos para ello. De pronto, un buen día me percaté de que me generaba más angustia quedarme en ese empleo que perderlo aún sin tener nada seguro.
La idea que me vendieron cuando acepté el trabajo se distorsionó velozmente y con sólo cinco meses en la empresa me dí cuenta que terminé involucrada en cosas que ni se me dan, ni me gustan, como las ventas, mientras que las habilidades que tengo, por las que supuestamente me contrataron, pasaron a un segundo plano, no eran prioritarias ni importantes.
Me ví inmersa en un proceso de entregar resultados inmediatos sobre proyectos que en mi vida había manejado, que requerían de un tiempo de entrenamiento, de aprendizaje, de desarrollo de ciertas habilidades. No es que no pudiera aprenderlas, es que no es lógico esperar que esas habilidades se adquieran de la noche a la mañana.
Terminé siendo responsable de actividades críticas y urgentes de las que no tengo experiencia ni conocimientos, sintiéndome todo el tiempo incompetente y frustrada por no poder alcanzar los resultados. Mientras tanto, aquéllas capacidades y habilidades que sí podían generar resultados inmediatos estaban siendo relegadas... en vez de sentirme un jugador A me sentía un jugador B, tirándole a C.
También es cierto que soy muy dura conmigo misma, pero cuando me dí cuenta del giro que habían tomado las cosas tuve que amarrar mi orgullo y mi necedad del "sí se puede, ¿cómo de que no?" Tuve que reconocer que dadas las circunstancias, no podría yo dar el ancho. O ellos me daban más tiempo para aprender (digo, apenas el viernes cumplí 5 meses ahí), o algo cambiaba... ninguno de los dos escenarios era viable.
Lo que procedía era decisión mía: emperrarme y echarle todas las ganas del mundo, o buscar algo que me hiciera sentir realizada y feliz. Porque, ¿la verdad? al final la sola idea de tener que ir a trabajar me oprimía fuertemente el corazón.
Todo se fue sumando: los tiempos, las distancias, las frustraciones laborales, el no ver a mi hija, los gastos que implicaba el estar tanto tiempo allá, la forma en que todo esto me afectaba y el carácter que tenía... al final, no valía la pena.
Le perdí el gusto, le perdí el interés al proyecto y me estaba costando el doble de trabajo sacar la chamba...
Con mucha pena tuve que admitir que no es lo mío y aún a sabiendas de no tener nada seguro, más allá de dos ofertas verbales de empleo de las que no había ni empezado el proceso de ver qué onda, el día 2 presenté mi renuncia.
Yo toda mona calculé tiempos de entrega y le dije a mi jefe que me quedaba hasta el 30, pero ya ven cómo es esto de las chambas, y el viernes me dieron las gracias.
Obvio, no terminé de entregar todo, pero si ellos así lo decidieron, es su rollo. ¡Claro! Ahora dirán que no les entregué a tiempo. Efectivamente, mi intención era dejar la chamba como es debido, pero me cambiaron la jugada.
Triste por no haber cumplido un reto. Frustrada. Molesta por cómo se dieron las cosas. Pero tranquila, de verdad. Así festejé con mi familia el día de la Independencia... el día en que finalmente yo también pude sentirme libre...
Pero bueno... ahora volvamos a la realidad. Ando buscando chamba, si alguien sabe de algo donde pueda desarrollar y explotar mis habilidades como comunicóloga, se los agradeceré.
Pero, por favor, ¡nada de ventas! Pls, pls, pls... eso sí que nomás no.

Friday, September 07, 2007

A diez días de que llegues al tercer piso...

¿Ahora quién, si no soy yo? Me miro y lloro en el espejo y me siento estúpido, ilógico, y luego te imagino todo regalando el olor de tu piel, tus besos, tu sonrisa eterna y hasta el alma en un beso... en un beso va el alma y en mi alma está el beso que pudo ser...

(Marc Anthony)

Wednesday, August 29, 2007

Memorias inolvidables

Hay cosas que olvidamos con el tiempo, pero hay otras que si bien duran apenas unos segundos, permanecen para siempre.
He aquí un breve listado de algunas cosas que no he olvidado, ni creo que lo haga...

1. El momento en que mi mamá me describió cómo se siente cuando alguien te gusta.

2. El día en que Jesús Gabriel me defendió de Enrique.

3. El día que vi a Edgar peleando con Alejandro.

4. Mi primer beso... (¡guácala!)

5. El día que Pablo se me declaró.

6. La reacción de las fans (incluyéndome) cuando el rayo láser empezó a dibujar la carita de Marinela al iniciar el concierto de los New Kids On The Block.

7. La sensación indescriptible cuando me bauticé en agua (soy cristiana, me bauticé a los 16, después de convertirme)

8. El día que vi a Polo en las escaleras, con pupilentes azules.

9. El día que Polo me besó por primera vez.

10. El rostro de mi papá, la primera vez que lo visité tras salirme de la casa... (aún me duele ese recuerdo :( )

11. La sonrisa y postura de Beto, la primera vez que lo vi.

12. El primer llanto de mi sobrino Jonathan cuando nació.

13. La muchacha que brincó a las vías del metro para suicidarse.

14. El sonido del golpe, los frenos, los gritos de la gente que presenciamos el suceso.

15. La mirada triste y desconsolada de Rafael, la primera vez que lo vi en el bar.

16. La imagen distorsionada del ultrasonido de mi hija.

17. La primera vez que vi los ojos de mi hija.

18. La primera vez que la bañé.

19. La vez que se cayó de la cama :S (aún me siento culpable)

20. La mirada y la sonrisa de Jorge cuando lo conocí.

21. El rostro aterrado y el grito de mi hija, cuando la asusté de verdad mientras jugábamos a las escondidillas... (Sí, culpable, culpable, culpable)

22. El momento en que recibí la noticia de la muerte de mi prima.

23. El momento en que la vi en el féretro.

24. La mirada y la caricia de Jorge en aquella primera cena en su casa.

25. El beso de Rafa.

26. La imagen de mi nena triste cuando llegué tarde a su clase abierta de computación, porque pensaba que yo no iba a ir (me partió el corazón... :( )

Sunday, August 26, 2007

Del vocabulario de Vale

Flotacaídas: Dícese del dispositivo que ayuda a evitar un golpe cuando se cae a gran velocidad hacia el agua.

Orear: Orar (pedir o interceder) por alguien mientras se disfruta una galleta Oreo :P

Refrijador: Palabra corta para referirse al refrigerador.

Tesisquiapan: Sitio donde se elaboran tesis sobre el pan.

Yurex: Cinta adhesiva.

Thursday, August 23, 2007

Llueve en la Ciudad

Y siempre que llueve recuerdo de nuevo:

1. El chocolate caliente con queso
2. El viaje en moto
3. Esos días que no volverán pero no terminan de irse...

Ojalá se me borrara esa sonrisa que se me quedó tatuada desde que te conocí...
:(

QDTBJ

Wednesday, August 22, 2007

¡Vaya ingenio!


Me cae que aquí no perdonamos nada. Yo me quedé con ganas de ver Transformers en el cine, pero ¡oh, sorpresa! Mi hermano me hizo llegar su aportación y la neta, me gustó más, jajajajajaja.
Esta imagen ya anda circulando por la Web. Quién sabe quién la hizo y si en verdad es de autoría nacional, pero conociendo el ingenio mexicano ¿alguien lo pondría en duda?

Monday, August 13, 2007

Dualidad

El fin de semana fuí en un viaje express a Tequisquiapan, con el único objetivo de visitar a mi mamá porque tuvo apendicitis a tal grado que se tornó en peritonitis y la tuvieron que operar hace una semana. Sabía que ya estaba mejor pero una tiene que cumplir su deber de hija y me lancé el sábado para regresar ayer.
La verdad, la sola idea de viajar 4 horas (contando el trayecto desde mi casa) me daba muuuuucha hueva, neto. Así, con todas sus letras. Además, eso de cargar con maleta e hija por la terminal del norte no es precisamente lo más emocionante, pero bueno.
Sin embargo, ya estando allá, experimenté la tranquilidad de la vida pueblerina y deseé tener un empleo con un horario más holgado y menos responsabilidades, como para permitirme quedarme un par de días en ese lugar que me pareció de ensueño tras el nivel de estrés que he venido cargando.
Mi mamá se está quedando con una tía, que renta una casa en Los Claustros, un lugar cerca del centro. Los Claustros es una privada muy grande, y la zona donde mi tía renta su casita tiene acceso por la parte posterior a un jardín compartido y un estanque con patos. Hermoso. Ayer desayunamos al aire libre, tomando el sol y viendo a los patos nadar.
Me gusta mi trabajo, aunque es muy demandante, pero en ese momento no pude más que lamentar no tener la posibilidad de quedarme y disfrutar más días mi estancia en aquel lugar... y es que justo estaba en pleno proceso de relajación cuando me percaté que ya eran las 4:00 pm, tenía el tiempo justo pa' empacar mis chivas y salir a la terminal, con la esperanza de tomar el camión de las 6:00 y llegar a mi casa a las 10:00...
Sobra decir que llegué rendida y, pa' colmo, pasé una noche de perros soñando (como muchas otras noches últimamente) con los pendientes del trabajo.
:(

Thursday, August 09, 2007

Una verdad absoluta


Hoy leí el siguiente enunciado en el nick del messenger de una amiga: "he mentido... sigo callando muchas cosas..."
Creo que sé a lo que se refiere, aunque tal vez me equivoque.
Como sea, por mi parte, leí esa frase y me puse el saco.
Nada más cierto: me callo muchas cosas...

Thursday, August 02, 2007

Reflexiones pasajeras

Le robo unos minutos a mi chamba para desahogar algunos pensamientos que traigo dándome vueltas en la cabeza, empezando por una muy atinada sobre los celulares (digo, para seguir en el tema del momento, jejejeje).
Pues ya tengo el mío, ¡hurra! Vaya que es importante tener esa cosita vibrante en las manos... (mmmmm... sigo hablando del celular, ¿eh? Está bien, me proyecté, jejejejejeje.) La cosa es que apenas hace unos días les decía que gracias al celular uno puede encontrar a quien quiera a la hora que sea... pues bueno, no siempre es conveniente. Y no porque te agarren en el baño (sí, como el Tigre de Santa Julia), sino por las incómodas llamadas de madrugada.
Una amiga me contó hoy que ayer le habló un fulano a su celular a las 4:30 am. Obvio, el tipo estaba perdido en alcohol y esperaba que mi amiga saliera de su casa a esa hora para irse con él por ahí. Ella lo mandó directito a la ch... pero mientras tanto, él ya había violado su sacrosanto sueño.
Yo fui víctima de llamadas como ésta y puedo decirles que son muy molestas. En momentos como esos se pregunta uno por qué no apagamos el celular de noche, pero bueno, bajo el pretexto de estar disponibles por una emergencia, el bendito aparato se mantiene encendido día y noche, hasta que se le acaba la energía.
El otro pensamiento que ha rondado mi cabeza, está relacionado también con un post anterior, que habla sobre el Éxodo del pueblo israelita. Nuevamente me invadieron sentimientos de cansancio, de pesadumbre y hasta de hartazgo por no tener lugares cercanos donde comer una comida casera decente. Justo estaba por quejarme cuando otra vez, como balde de agua fría, recordé cómo se quejaban los hebreos con Moisés y se lamentaban por estar en el desierto y deseaban volver a Egipto, donde vivían como esclavos.
Recordé que Dios les enviaba diariamente alimento y ellos no lo agradecían. ¡No estaban agradecidos con un Dios que había hecho milagros increíbles y preferían volver a Egipto! Sin embargo, reflexionando un poco, hoy entendí la razón. La Biblia en realidad no es muy específica sobre lo que el pueblo israelita tuvo que pasar en los años que vivieron en el desierto. Pero si uno lo piensa un poco, es fácil deducir algunas cosas que pueden quebrantar la fé de cualquiera:
1. El intenso calor del día, sin agua
2. El extremo frío de la noche
3. El cansancio de caminar diariamente, cargando familia, animales y casa
4. La rutina (imagínense levantarse todos los días sabiendo que vas a desayunar, comer y cenar lo mismo de ayer, y de antier...)
5. La monotonía (imagínense caminar cada día viendo el mismo paisaje: dunas, dunas y más dunas...)
Podría seguir enumerando cosas, pero creo que éstas ya nos dan una idea más clara. Así, pues, creo que nadie está exento de dudar o sentir monotonía o hartazgo. La cosa es, ¿qué hacemos con ella?
Todos atravesamos desiertos en esta vida, pero de cada uno depende llegar a una tierra con abundante vegetación. Así que no nos queda de otra... a echarle ganas, ¿que no?

Monday, July 30, 2007

Y llegamos a las 100

En realidad le iba a poner otro título al blog, pero cuando entré al sistema me percaté que ésta es la entrada número 100 que escribo. Sí, seguro que para algunos no es nada, pero para mí es poco más de un año de confesiones en este blog. Así que estamos de fiesta... ¡hurra!
Lo que en verdad quería contarles hoy es que ya que se acostumbra uno al teléfono celular las 24 horas del día los 365 días del año, ¡qué gacho se siente no tenerlo!
Mi papá me decía el otro día que estoy incomunicada. Inmediatamente le respondí que no porque tengo teléfono en casa y en mi oficina. Y hace unos años eso era más que suficiente para cualquiera, ¿no?
Sin embargo, la celulomanía ha provocado que hoy en día estemos acostumbrados a encontrar a la gente donde quiera que esté, y a que nos encuentren de la misma forma, sin importar si estamos en el cine o en el baño... digo, bañandonos... ¿qué pensaron? (bueeeeno... también :P)
Así, hoy estoy sufriendo por el proceso de "desintoxicación" del celular... y vaya que cuesta. Tan chido que es tener el teléfono a la mano y llamarle a quien quieras a la hora que se te dé la gana.
Ni hablar... ya me urge el mío...

Thursday, July 26, 2007

Me atracaron... :(

Ni hablar, me tocó a mí. Lo bueno (dentro de lo mala que pudo haber sido la experiencia) es que en realidad no tenía nada que se pudieran llevar. Y gracias a Dios no me pasó NADA... no me tocaron, no me ofendieron siquiera verbalmente. Yo me porté bien y me dejaron ir.
Salí de mi oficina como a las 7 pm y abordé un taxi que al parecer tenía todo en regla, sus placas, tarjetón y taxímetro. Apenas dimos la vuelta aminoró la velocidad y eso me causó mala espina, pero ni tiempo tuve de reaccionar antes de que dos fulanos se metieran, uno de cada lado. Ahora bien, yo siempre reviso que los seguros estén puestos... esta vez simplemente se me fue. Ni hablar.
En cuanto se subieron les dije: "no tengo dinero, se los juro". Me dijeron que cerrara los ojos y que si yo estaba tranquila no me pasaría nada. Esculcaron mi mochila, sacaron las tarjetas de mi cartera y me preguntaron los NIPs como 30 veces... uno de ellos se bajó en un cajero y efectivamente verificó que les dí los NIPs correctos pero que no tenía gran cosa. Ora sí que afortunadamente para mí llegaron ellos en mal momento, cuando ya había pagado yo gastos de renta, reinscripción de Valeria, su curso de verano, le había pagado a mi contadora, había hecho despensa, pagado luz, teléfono y cable, además me tocó pagar una lana por concepto de mantenimiento de la bomba del edificio donde vivo... en fin, estaba literalmente muy gastada y los fulanos, a falta de dinero, se llevaron mi palm, mi celular (así es, ya no lo tengo, no me llamen...), el celular de mi trabajo y hasta mis aretes, que me regaló hace dos años una amiga por mi cumpleaños.
Pero, de los males, el menor: no me hicieron NADA. Absolutamente nada. No me tocaron, no me gritaron, no me pusieron la pistola en la cabeza ni la navaja al cuello, NADA. Yo en realidad no sé si llevaban armas o no, pero la sola idea de que me metieran al menos una golpiza me parecía lo suficientemente persuasiva como para no hacer nada que los alterara.
Después de algunas vueltas me fueron a botar hasta arriba de Interlomas y ahí unas señoras me dieron $10 pesos para el camión y me dijeron dónde tomarlo, para que me llevara a Chapultepec o Reforma.
¿Les cuento algo? Fuera del susto inicial, pude mantenerme tranquila todo el tiempo. Sí, obviamente estaba nerviosa y las manos me sudaban frío, me inquietaba en el fondo que los fulanos se enojaran al descubrir que en realidad no tenía mucho que se pudieran llevar. Pero justo en ese momento donde la confianza en los hombres se desploma más allá del suelo, pude probar mi fé.
Sabía que Dios no permitiría que me pasara nada, y decidí confiar en Él. Así pues, a mí no me sorprende que no me haya pasado nada, porque más allá del incidente yo pude sentir Su protección en todo momento.
No se preocupen, en verdad estoy bien. Incluso el hecho de saber que se fueron con las manos prácticamente vacías, ahora me provoca risa. No cabe duda que hasta los asaltantes tienen sus "días malos", jejejejeje. No me malinterpreten: de verdad espero que les llegue la justicia divina, pero no me corresponde a mí quedarme con el pesar de manera permanente.
Ahora, a cuidarme más. Por lo pronto, borren mi número de sus agendas. Cuando tenga el nuevo se los daré a conocer y les pediré el suyo.

Monday, July 23, 2007

Amor sin barreras... ¡qué basca!

Finalmente ví el aclamado filme, que ya es todo un clásico, Amor sin barreras... no sé si ustedes ya lo vieron pero a mí no me pareció nada fuera de este mundo.
De entrada, la historia me recordó muchísimo a la trama de Romeo y Julieta, con una ligera variante al final, pero por lo demás es casi lo mismo, transportado a Manhattan por ahí de los años 60 y el odio entre puertorriqueños y neoyorquinos, en vez de entre los Montesco y los Capuleto.
Es demasiado largo para ser un musical, y eso que a mí me gustan los musicales. Pero, sobre todo, lo que de plano no pude digerir, fue la historia de amor.
Se conocen en una fiesta y de inmediato se enamoran, a los cinco minutos se besan, un par de horas más tarde él la busca para decirle que la ama, al día siguiente él mata al hermano de ella, media hora después hacen el amor y luego lo matan a él. (WTF????)
Perdonenme pero ésta ni yo me la creo, y eso que soy romántica de hueso colorado. Sí, del tipo romántico de la novela de ese género, donde los autores promovían el dominio del sentimiento sobre la razón y escribían historias en las que el enamorado era capaz de matar al objeto de su amor si éste no le correspondía.
Ahora me pregunto, ¿cómo es posible que nuestras madres y abuelas juzguen a las nuevas generaciones si en películas como Amor sin barreras las muchachas se acostaban con un perfecto desconocido al día siguiente de conocerlo? Y más aún, acostarse con él ¡sabiendo que acaba de matar a tu hermano!
¿Soy la única a la que no le queda clara la dinámica aquí? Tal vez sea que soy más conservadora de lo que puedo reconocer, pero de verdad, este filme me parece una copia barata de Romeo y Julieta y será un clásico, pero yo no se los recomiendo...

PD: Bueno, si de algo me sirvió ver la peli es que ahora ya sé de dónde vienen las canciones "Maria, I just met a girl named Maria...", "Tonight, tonight...", "I feel pretty" y "Someday, somewhere..."

Thursday, July 19, 2007

De shopping

No pude evitarlo. ¡No pude! Después de comer, pasé por una zapatería y de reojo alcancé a ver unos zapatitos que me hicieron ojitos. Me frené en seco y entré a la tienda, pensando que tal vez al verlos de cerca me desencantaría y me daría cuenta de que no eran lo que busco desde hace semanas...
Efectivamente, no eran lo que yo quería a final de cuentas, pero no me importó porque ya estando ahí dentro mis ojos se posaron en un par que sí era e-x-a-c-t-a-m-e-n-t-e lo que venía buscando... ¡se los juro! Bueno, el tono es ligeramente más oscuro, pero el modelo, el diseño, la combinación de colores... son exactamente lo que quería.
Así que, sin más, me los compré.
¡Por Dios! Espero no convertirme en una chica material, que se va de shopping a las tiendas glamorosas... ¡no es mi estilo!
Pero, ¿la verdad? Admito que se siente bien comprarse lo que a uno se le antoja en el momento en que lo ve... :P

Wednesday, July 18, 2007

¿No que estamos de vacaciones?

Bueno, no todos, pero se supone que las escuelas sí y eso debiera aligerar el tránsito diario. Pues yo no sé qué diablos pasó hoy pero había un tráfico endemoniado.
Si hay días en los que todo se junta, hoy fue uno de esos. Salí con tiempo para dejar a mi hija en su curso de verano pero no contaba con que había patrullas bloqueando el acceso a Tlalpan, así que Río Churubusco iba a vuelta de rueda.
Luego, desde que tomé Periférico, endiabladamente cargado, y encima Palmas, que se vino a desbloquear ya casi hasta entroncar con Reforma...
Ni hablar. Y días como hoy, con sueño, con frío... días como hoy no quiero ni trabajar. Ya ni pez.

PD: Todavía tengo gripa... :(

Tuesday, July 17, 2007

De gripes y pizzas

Pues bien, estoy aquí, encerrada en mi casita y metida en mi camita porque afuera llueve y hace mucho frío cuando de pronto sucumbo a la tentación de pedir una pizza. Tengo hambre, pero aunque tengo bastante comida en mi refrigerador hoy es uno de esos días en los que simplemente no se me antoja nada de lo que ahí hay. Además, no quiero comer nada frío y tengo flojera de preparar algo caliente. Si a eso le sumamos un terrible antojo por comer queso derretido... voilá! Un telefonema y la pizza a domicilio.
Sin embargo hoy me ha tocado que me atienda una señorita que seguramente es nueva, pues repitió todo el speech de ventas a conciencia. Como el "desea agregar una capa extra de queso pues así su pizza tendrá 50% más de queso...." (¿neto? esa no me la creí... pero me gusta mucho el queso y ordeno el dichoso "extra-queso" por únicamente $13 pesos más.)
Cuando no pude evitar reírme en su cara... bueno, en su oreja, fue al final de la llamada, que me dice: "Señorita L, hizo usted una excelente decisión al ordenar la pizza Mia mediana blablabla..." ¿Cómo? ¿Hice una excelente decisión? ¿Y si hubiera pedido una de los deditos de queso en la orilla, o con otros ingredientes? ¿Seguiría siendo excelente mi decisión?
Esto de los diálogos de mercadotecnia, si no se manejan bien, pueden resultar contraproducentes... y lo digo ahora que estoy precisamente ejerciendo una labor de marketing.(Manena... ¡si supieras cuánto te extraño!, y más ahora que estoy desarrollándome en una profesión que tú estudiaste... a veces me gustaría platicar contigo... eras tan brillante. Sigues en mi mente y en mi corazón, nena.)
Estoy aprendiendo mucho, pero al mismo tiempo me sigo topando con barreras. De pronto me cuestiono mucho qué hice, en qué estaba pensando cuando tomé la decisión de cambiarme de trabajo. Pero justo entonces, como un balde de agua fría, recordé cómo el pueblo de Israel le recriminó a Moisés (y a Dios) el haberlos sacado de Egipto y llevarlos por el desierto. Entendí que si los israelitas tuvieron que andar 40 años por el desierto fue porque no confiaron en su Dios... un Dios que, por cierto, hizo para ellos milagros que no hemos vuelto a ver... y aún así, dudaban de Él y decían: "mejor sería regresar a Egipto, donde teníamos casa y comida".
Recordé este pasaje e inmediatamente recordé otro versículo, que indica que Dios no sacó a su pueblo para llevarlo a un sitio peor. Y entonces me tranquilicé: Cambié de trabajo para estar mejor, aunque de pronto sienta que estoy cruzando un desierto.
También entendí, con esta analogía, que mi estancia en este "desierto" puede ser tan corta o tan larga como yo quiera: si me aplico, si estudio, si hago las cosas como es debido y confío en Dios, todo irá bien y aprenderé rápido. Pero si me tiro a la hueva y me pongo en la actitud de no querer crecer -porque crecer duele- y me achico por temor de las responsabilidades, entonces me queda claro que será un largo y caluroso desierto...
En fin, ya llegó mi pizza y quiero disfrutarla calientita, y con este clima no creo que dure mucho así. Voy a la cama a sonarme los mocos y comerme un buen pedazo de pizza... una excelente decisión, ¿no?

Monday, July 09, 2007

Inteligencia emocional

Hace unos días compré este libro pues he escuchado mucho hablar de él, aunque todavía no he tenido tiempo de leerlo. En la carátula, debajo del título, se lee: "Por qué es más importante que el cociente intelectual".
¿Por qué? Aún no lo leo pero creo que tengo una vaga idea del por qué... Hará unas dos semanas que en la serie Desperate housewives, una de las protagonistas, Susan (una torpe y romántica madre soltera) trataba de proteger a su hija de enamorarse de un tipo que le rompería el corazón. La muchacha le preguntó: "tú siempre has dicho que soy muy inteligente, ¿por qué ahora no confías en mi juicio?"
Susan miró con ternura a su hija y le respondió: "Cariño, la inteligencia no tiene nada que ver con los sentimientos."
¡Sopas! Duro y a la cabeza. La historia de mi vida. Tras escuchar, en los últimos días, halagos hacia mi persona y releer mi propia cronología del corazón, me queda clarísimo que mi problema es que no he sido capaz de unir la inteligencia con los sentimientos. Es más, no he podido siquiera conseguir que mis sentimientos tengan un poquito de sesos. Y ahí es donde vengo perdiendo desde que tenía cinco años y descubrí, por primera vez, cómo se sentía cuando un chico te gusta.
Ya desde niña me paralizaba. Ya desde niña estaba marcada...
Ahora, tras veintemil desencantos amorosos y una responsabilidad para toda la vida, me la pienso dos veces o hasta más, antes de volcar mis emociones en un nuevo príncipe Encantador fugaz. Y así, me descubro atorada en un momento emocional que debió haber pasado hace mucho tiempo.
Releyendo las cronologías caí en la cuenta de lo enamoradiza que siempre he sido, al grado de sentir algo por dos personas en un mismo momento. Y, sin embargo, hace ya tres años que me anclé a un fantasma virtual. Y pienso que seguramente no lo suelto por temor de hacerme nuevamente a la mar. Creo que no quiero correr el riesgo de naufragar otra vez...
Y mi temor radica, precisamente, en mi nula habilidad para seleccionar adecuadamente a quien de verdad me quiere, y me voy con el que mi corazón quiere, aunque no sea el que más me conviene, sino todo lo contrario...
Así, pues, me daré el tiempo y la oportunidad para leer el afamado libro de Goleman, y veremos si hay alguna esperanza para esta alma en pena...

Friday, July 06, 2007

Un poco de humor :)

Bueno, ya es viernes y ando de humor sátiro...

Había un bebé gateando, y de pronto se encontró con una hormiga. El bebé le pregunta: ¿Hormiguita a dónde vas?
La hormiguita le contesta: A mi casa.
Y el bebé la aplasta y dice: ¡Ibas!

Un hombre se acerca a la bibliotecaria y le pregunta: Señorita, ¿Dónde está el libro "Hombre, un ser perfecto"?
Y ella le contesta: Allá al fondo, en la categoría de ciencia-ficción.

¿En qué se parecen los hombres a los moscos?
En que están ahí, te molestan, te los quitas, y vuelven a salir.

Los hombres son como las monedas falsas, pasan de mano en mano y la más tonta se la queda.

¿Por qué los hombres se parecen a las computadoras?
Porque a la hora de la hora se les cae el sistema.

Había una vez un chico que le quería decir cosas bonitas a su novia y fue donde su profesor de literatura y el profesor le dijo: "dile así: tienes ojos de lucero tu boca es de cristal y te bajaron del cielo por un corte celestial."
El chico fue corriendo donde su novia repitiendo lo que el profesor le había dicho y cuando llegó le dijo: "tienes ojos de becerro, tu boca es de corral y te bajaron del cielo por bruta y animal."

Un hombre le pide ayuda a su vecino para que le ayudara a mover un sofá que se había atorado en la puerta. Uno se fue a un extremo y el otro también. Forcejearon un buen rato hasta que quedaron exhaustos, pero el sofá no se movió.
Olvídelo, jamás podremos meter esto, dijo el hombre.
El vecino lo mira con extrañeza y le pregunta: ¡Ahh! ¿Era meterlo?