Wednesday, October 02, 2013

Yo no creo en las marchas

Este 2 de octubre sabe a antaño, con maestros en marchas y el PRI en el gobierno; estudiantes al pie de guerra, apoyando el movimiento magisterial, esgrimen nuevamente la consigna "2 de octubre no se olvida", cuando la verdad es que ninguno de ellos había nacido en 1968...  ni siquiera yo había nacido, vamos.

Mujeres en Francia enseñan los pechos so-pretexto de manifestarse contra el actual gobierno mexicano. Bien por ellas, pero ¿eso qué? Si de verdad enseñar los senos sirviera de algo para cambiar nuestro escenario, yo sería la primera en quitarme el sostén y motivar a las vecinas a hacer lo mismo. Pero no, nada cambia por exhibir públicamente los senos a todo el mundo.

Hashtags, quejas, consignas y llamados a rebelión inundan las redes sociales... pero tampoco sirve. Muchas de las personas que "se movilizan" en redes sociales en realidad no actúan en el mundo real. Y por más que se desgaste uno los dedos despepitando contra el gobierno, eso no cambia nada. Las reformas siguen y los honorables miembros del Congreso las aprueban sin leer, "asesorados" por sus novios o familiares para quienes han garantizado un sueldo al menos durante el tiempo que dure su legislatura...

Movilizaciones y marchas aturden la ciudad, muchas de ellas con intereses legítimos que son minimizados por los ciudadanos en cuanto los manifestantes pisotean los derechos de los habitantes y trabajadores de esta ciudad. ¿Cómo conceder la razón y sentir empatía por la causa de quienes provocan que la gente llegue tarde a sus trabajos, no llegue a sus citas o de plano hasta tengan que cerrar algunos negocios? ¿Cómo identificarse con la causa de aquéllos que impiden que miles de personas, boleto en mano, entren al aeropuerto y alcancen el vuelo por el cual ya pagaron y que tal vez es urgente que tomen por motivos de trabajo o hasta para visitar a un familiar enfermo?

No, tampoco las marchas surten el efecto deseado. Al contrario, cualquier movilización es, de entrada, vista con malos ojos por los capitalinos que amanecen cada mañana pensando en cuál será la marcha de ese día. Al final, cuando el movimiento es disuelto (con violencia, si es preciso) lo que se consigue es que el grueso de la ciudadanía afectada vea con buenos ojos esas acciones "represoras" del Gobierno... un gobierno deficiente que, si bien debe velar por las necesidades de los grupos marginados, también debe garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos que viven y trabajan en esta Ciudad.

Y mientras tanto, el pueblo de México, mi pueblo, se divide en opiniones por la Reforma Energética, la Reforma Fiscal, la Reforma Educativa, los medios y el apoyo a los damnificados por los desastres...

Cada quien en lo suyo. Cada quien sus propios intereses. Los maestros, a lo suyo. Los empresarios, a lo suyo. Los políticos, también. 

Cada quien en su propia esfera sin que podamos ver la obra completa, cada quien emite juicios y opiniones y al final ya no importa, pues a falta de acuerdos el Estado decide por nosotros.

Algunos se inconforman, los demás se agachan y siguen como siempre...

Yo no creo en las marchas. No creo en las consignas de las redes sociales. No creo en manifestaciones públicas ni el exhibicionismo como medios de cambio de nuestra sociedad. 

Habrá quién me pregunte: ¿y entonces, cómo? 

Francamente, no lo sé. Pero sigo pensando en ello, buscando una alternativa que en verdad sea de utilidad para lograr, primero que nada, una reforma política de raíz, que es lo que necesitamos...

Monday, May 13, 2013

Si lo llego a saber a tiempo...

De cuando en cuando mi hija se enoja conmigo, principalmente por el hecho de que salgo con alguien. Cuando eso pasa, en medio de sus celos llega a decirme cosas hirientes como "Te odio", "quisiera morir", "ojalá no hubiera nacido", o incluso "Ojalá estuvieras muerta". Más allá de enojarme cuando escucho estas palabras -que sé en cuestión de horas vendrá con la cola entre las patas a pedirme perdón- lo que suelo pensar es ¿Y si sí?

¿Qué pasaría si un día salgo y no regreso, y lo último que ella me dijo fue algo así? Pido mucho que ese momento no llegue pronto, pero la verdad es que nadie tiene la vida comprada y, aunque quiero creer que Dios todavía no me necesita allá arriba, no sé a ciencia cierta cuál es la extensión de mis años...

Días como hoy me vienen esos pensamientos. No solamente porque mi hija me acaba de hacer un berrinche, sino porque hoy cumpliría 35 años mi amada prima María Elena, que falleció hace más de 7 años. Hay heridas cuya cicatriz no termina nunca de sanar, y la que me quedó con la ausencia de ella aún duele. Duele, en primera, porque la extraño mucho, porque era una gran mujer, llena de amor, talentos y capacidades, pero víctima de una enfermedad que al final le cobró la vida. Pero duele también porque sentí que me quedé con tantas cosas que no le dije... cosas buenas, como lo mucho que la amaba y lo agradecida que estaba por su apoyo incondicional.

De vez en cuando pienso en la muerte, sí. Y pienso en todo aquéllo que me gustaría hacer o decir antes de irme, pero también en todo lo que no quiero hacer ni decir, esperando que lo último que haga y diga no sea algo negativo. Luego pienso en mi hija. Siempre pienso en ella, mucho. Y entonces pienso que no quiero faltarle aún, no hasta dentro de muchos, muchos años. No quiero irme sin que ella esté segura de cuánto la amo y no deseo por ningún motivo que cuando llegue mi hora sea ella quien se quede sin cosas que decir, o peor aún, con el remordimiento y la culpa por decirme algo en la furia del momento.

Ojalá cuando llegue mi hora pueda retirarme en paz y con una vida plena, como mi abuelita, que tuvo la oportunidad de despedirse bien y hasta de arrepentirse de todo lo que hizo o dejó de hacer... Nos dejó muchas lecciones de vida y la extraño mucho. Esa es otra de las ausencias que me hacen falta, aunque ésta no duele, porque sé que vivió su vida y se fue bien despedida.

Hace un tiempo leí sobre Bronnie Ware, una enfermera que atendía a pacientes de enfermedades terminales. Después de algunos años de atender a moribundos y escuchar sus últimas palabras, Ware recopiló lo que ella consideraba los 5 grandes arrepentimientos de la gente que está próxima a morir:
  1. Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto
  3. Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía
  4. Habría querido volver a tener contacto con mis amigos
  5. Me hubiera gustado ser más feliz
¿Qué añadirían a esta lista? Muchas veces la gente fallece de imprevisto, sin oportunidad siquiera a reaccionar o encomendarse a Dios. Ahí no queda más que tratar cada día de vivir bien y encomendarnos cada mañana a Él. Pero hay quienes son anticipados de la noticia de su muerte inminente por alguna enfermedad terminal. Si ese fuera mi caso, si llego a saberlo con tiempo, ¿qué pensamientos cruzarían por mi cabeza los últimos días de mi vida?
Seguramente, cientos de ideas, preocupaciones y ansiedades alrededor del bienestar de mi hija... aunque, por el momento, ella insista en que si tengo novio es porque no la amo lo suficiente. Dios me dé vida para ver cómo se voltea la moneda en unos años, cuando ella tenga novio y prefiera pasar su tiempo con él que conmigo :P

Friday, May 03, 2013

Entre el pasado y el futuro (que ya empezó)

¿Cómo se retoma un espacio después de un año de ausencia? Muchas veces a lo largo de estos casi 14 meses quise volver a escribir, pero por una u otra razón no lo hice. Lo cierto es que me vi envuelta en una serie de circunstancias que provocaron cambios de fondo y el cierre de algunos ciclos. Las palabras revoloteaban en mi mente, una y otra vez, pero de alguna forma no sentía el flujo adecuado... era una maraña de ideas, parecida a una enredada madeja de estambre sin principio ni fin.

Al final, las cosas han tomado forma y todo parece claro y con rumbo. Sin embargo, antes de ver la luz el escenario se complicó bastante. Para no hacer el cuento largo: inconsistencias en el pago de mis quincenas en los dos empleos anteriores que resultaron en acumulación de deudas y en dejar pendientes asuntos de salud y mantenimiento en el hogar...

Cuando menos me dí cuenta la casa se estaba cayendo, literalmente... un librero se venció, el dañado cableado eléctrico no funciona y no hay luz en el comedor ni en el baño, y hablando del baño, los manerales de lavabo y regadera se oxidaron, goteaban, y el tubo del lavabo se pudrió y se salía el agua. Ni qué decir de las cortinas, todas raídas... La casa se llenó de "reparaciones momentáneas" y yo me llené cada vez más de un sentimiento de incertidumbre y de ansiedad, tratando de hallar la salida en medio de la oscuridad.

Por si fuera poco, las visitas al médico, al dentista y mi revisión con el oculista también se pospusieron... indefinidamente. Así que el estado de mi casa era sólo un reflejo de mi estado de salud... y el de mi hija. Me sentí como náufrago en medio del mar, sin una idea clara del rumbo que tomar. Necesitaba más ingresos pero no sabía de dónde obtenerlos. Busqué alternativas, pero de alguna forma todo se cerraba.

Yyyyyy... eso no era todo. Mi hija entró a terapia por una crisis de celos generada por mi relación de pareja. Bueno, esa relación tuvo una pausa pero reiniciamos hace meses y las cosas van muy bien. Tal vez una de esas pocas cosas que en vez de dañarse se consolidó. Irónicamente, en medio de lo complejo de nuestra relación, con sus problemas personales y los míos, estar juntos es un remanso de paz para ambos, un oasis de risas y de buena charla.

En fin. En medio de este ambiente incierto en el que me encontraba, hice lo único que podía hacer: ponerme de rodillas. Esos meses fueron la oportunidad de poner a prueba mi fe, y me aferré a las promesas bíblicas con todo.

Diciembre fue el mes más denso, y sin embargo, pude experimentar la bendición y protección de Dios en todo momento. Y justo entonces, se encendió una luz y se abrió una puerta.

Y de pronto me encuentro en un empleo de ensueño, trabajando desde mi casa, sin problemas de ingresos, y con la capacidad de ir saldando deudas y metiéndole arreglos a la casa. Y claro, regresaron las visitas al doctor.

Y me pasa más aún. Cuando miro a la mujer que era hace 10 años, incluso hace 5, hay cosas que siento muy distintas a lo que soy hoy. Ya no envidio a mis amigas solteras, ya no ansío ese estilo de vida que les permite viajar cuando quieren e irse de fiesta sin tener que llegar temprano a casa. Tampoco me siento mal por no tener ese concepto de la familia feliz formada por el papá, la mamá y los hijos. Hoy estoy tranquila con mi hija y con el camino que se me presenta por delante.

Me he vuelto muy buena en la cocina. Sigo sin disfrutar hacer la limpieza pero las cremas de vegetales naturales y otros guisos se están volviendo mi especialidad. Lo malo es que eso provoca más platos que lavar que si simplemente abriera la lata y la vaciara en la olla. Ni hablar... espero traer pronto a alguien que me ayude con la limpieza una vez a la semana y se convierta así en mi mejor amiga XD

Al final, de pronto miro atrás y veo muchas cosas han quedad atrás (incluyendo mi sube y baja de emociones). Veo un camino más claro y prometedor, pero ya no voy corriendo para llegar al final, porque prefiero disfrutar el camino y aprovechar para establecer paso a paso los cimientos para mi futuro: casa y coche, y en algún momento mi propio negocio.

Espero darme tiempo para regresar a este espacio al menos una vez a la semana. Seguro que ya perdí todos mis lectores y si alguno queda tal vez no encuentre tan divertidos mis posts, tal vez ya no vomite tanta literatura sentimental como solía hacerlo...

Wednesday, March 14, 2012

Tres buenas pelis

Hace tiempo no escribía, pero recientemente vi tres películas que son dignas de recomendar, así que hoy que tengo algo de tiempo aprovecho para darles mis comentarios y sugerirles ampliamente que las vean. Sólo una está en cartelera todavía, pero las otras pueden rentarlas, bien valen la pena para pasar una tarde agradable en casa... ¿por qué no este viernes, que al parecer lloverá y hará algo de frío?

La Dama de Negro
El joven reconocido por su papel de "Harry Potter", Daniel Radcliffe, se sacude bastante bien la capa de mago y demuestra que puede adoptar otro rol en una trama densa, que lo ubica ya no como un adolescente, sino como un joven padre que enviudó al nacer su hijo. Enfrascado en su tristeza, su trabajo como abogado se ve mermado, hasta que su jefe le da una última oportunidad y lo envía a resolver los asuntos pendientes de una mujer que falleció recientemente en un poblado lejano. ¡Cuál será su sorpresa al descubrir los secretos que encierra esa solitaria y alejada casona!

La ambientación es adecuada, la trama está bien manejada y -salvo algunos detalles que de pronto se les pasan- considero que la dirección y la adaptación de esta obra teatral para el cine están muy bien hechas. La forma en que sumergen al espectador en la historia para sorprenderlo inesperadamente, no deja nada que desear a las interpretaciones interactivas del teatro. Yo no había brincado tanto en mi asiento desde que ví "El ojo", con Jessica Alba...

Confieso que tenía mis dudas sobre esta peli, en primera porque hace años fui al teatro a verla y la verdad fue una buena experiencia, de esas que te erizan la piel y te ponen a la expectativa en un estado de inquietud y nerviosismo, y no quería desilusionarme por una mala adaptación cinematográfica; pero precisamente por esa experiencia sabía de lo que se trataba la película y no tenía muchas ganas de ser asustada esa noche, ja. Como sea, iba bien acompañada, así que entramos a verla y la verdad valió la pena. Sí, salí asustada pero con un buen sabor de boca... aunque creo que a mi acompañante le quedó el brazo morado, jejeje.

Los efectos especiales están de miedo, y el final, un tanto inesperado. En verdad véanla... pero no vayan solos ;)

Las aventuras de Tin Tin
Dirigida por Steven Spielberg, esta película es la adaptación de una serie de cuentos infantiles creados por el francés Hergé. Reconozco que, a pesar de que leo desde muy chica y siempre me gustaron las historietas, no recordaba las historias de Tin Tin sino hasta después de ver la película.

Quedé sorprendida por la calidad de los gráficos, generados mediante la técnica de captura de movimiento, es decir, actores llenos de sensores que actúan sobre fondos verdes o azules, y posteriormente esos movimientos son digitalizados para crear a los personajes dentro de un ambiente virtual que sorprende por su realismo.

Debido a la técnica utilizada para generar la película, las actuaciones se perciben más teatrales que cinematográficas, pues el actor debía imaginar todo el escenario y realizar gestos muy claros, como sucede en teatro, a diferencia de la actuación en cine, donde los movimientos son más naturales.

El movimiento independiente de los cabellos al viento, la textura de la piel, la expresión de las emociones, el juego de luces y sombras... todo es extremadamente realista, y, sin embargo, cada personaje se asemeja sorprendentemente a los creados por Hergé en sus historietas.

Aunque lenta en algunos momentos, la trama es bastante interesante y no pierden ni el más mínimo detalle de la sucesión de los hechos y el lugar de las cosas. En verdad que me agradó este punto.

Amé al perro, Milú (aunque en la versión en inglés le cambiaron el nombre a Snowy, me alegro que en español hayan respetado el original); un Fox Terrier blanco y pachón que a ratos se apodera del protagonismo, aunque de manera velada.

El hecho de que Tin Tin sea reportero-investigador le añade un punto a mi gusto personal, lo confieso :) Pero, independientemente de eso, considero que Tin Tin es una película digna de ser vista por toda la familia, y Spielberg promete que habrá secuelas de este personaje. :)

Nacidos para matar
Ésta es una de esas pelis que no tenía intención de ver porque me parecía la típica producción de pistoleros matones que se golpean y se persiguen en secuencias de acción dignas de ser vistas por el género masculino. De hecho, mi hermano la compró y como a él le gustan ese tipo de películas me generaba desconfianza. Sin embargo, me insistió tanto en verla que al final miré la carátula, y cuando vi a Robert de Niro pensé que no podía ser tan mala, je. Y bueno, Clive Owen también ha elegido buenos proyectos, así que decidí verla.

Efectivamente, no fue nada mala. Incluso "El Transportador", Jason Statham, interpreta un personaje bastante digno; aunque no se aleja mucho de ser el héroe de acción-galán-golpeador que personifica en las películas que lo hicieron famoso, la historia -basada en un hecho real- le da fuerza a su papel.

Owen y De Niro, por sí solos, fortalecen la historia y la producción completa. La trama tiene varios giros inesperados y el final no es lo que uno esperaría en una típica película de acción.

Cabe comentar también que la introducción de la peli, como para ponernos en contexto de la situación mundial hace 30 años, se asemeja tanto a la actual que hasta da escalofríos pensar en que nada ha cambiado; hay nuevas personas, nuevos países en la geografía y nuevas fuentes de ingreso, hay más tecnología y una redefinición de la manera en que hacemos las cosas... pero los móviles económicos y criminales -que están vinculados entre sí- permanecen igual.

Vale la pena rentarla para un día que se quiera ver algo un tanto profundo. Es una buena producción.

Wednesday, January 11, 2012

¿On tá la musa?

Y de pronto quiero hablar de muchas cosas pero no tengo la compu a la mano para escribirlas en el momento, o estoy en el trabajo, justamente escribiendo, pero de cosas distintas... cosas del trabajo, en horario laboral, que no me permiten ponerme a redactar mis pensamientos justo como me vienen al aire, así que para cuando llego a casa y tengo la oportunidad de abrir mi blog, ya se me fueron las ideas, la inspiración o las ganas de escribir.

Ideas al vuelo... un año que empieza revolucionado, en el que estoy lidiando para no caer en los errores de antaño, tratando de retomar mi ritmo de lecturas pero por alguna razón no lo consigo... Volví a ganar los kilos que había perdido y eso no me hace nada feliz, quiero pensar que es consecuencia de los cambios de estos últimos meses y los ajustes que he tenido que hacer, pero que es cosa de voluntad para retomar mi dieta... tal vez ahora que nos manden a trabajar en casa me sea más fácil porque podré preparar mi comida aquí... Pero ¡qué diablos! Puedo preparar mi comida ahora y llevarla a la oficina, es sólo que no me termina de gustar comer ahí mismo cuando lo que busco a la hora de la comida es despejarme un poco, tomar aire fresco para destrabar las ideas y dejar que fluyan...

Estoy contenta, sí, con muchas ideas y proyectos, tratando de aterrizar todo para poder llevarlo a la práctica y de pronto me parece que no puedo abarcar todo... que si me clavo en el trabajo termino cansada y por las noches ya no me doy tiempo para leer, mucho menos para planear adecuadamente qué clase impartiré para los niños de la iglesia el domingo. Ese tema me preocupa mucho: acepté el compromiso con la voluntad de hacer algo positivo por los pequeños y de pronto siento que no estoy dando mi 100% :S

Poco a poco ha llegado el orden a la casa, pero aún falta mucho que hacer. Lo mismo con mis finanzas. Pero estoy tomando los pasos para asegurarme de que este año quede todo en orden.

Mis dientes... mis ojos... mi peso... mi cuerpo... necesito revisiones médicas. Vale también. Creo que en verdad afecta el desorden financiero a la hora de evaluar las prioridades... ahora tengo que asignar recursos y planear bien cómo hacerlo...

Si algo estoy haciendo bien... o bueno, tratando de hacer, al menos, es dedicar tiempo a mis amigos...y más aún a mi pequeña, porque entiendo que la tengo de préstamo en esta vida y el tiempo pasa volando y al rato ella querrá hacer su voluntad y tomar su camino. Ahora es cuándo.

Y entre los ires y venires del día a día, con los fríos y los aires, me llegan recuerdos de otros días fríos, muy lejos de aquí, el sonido de una moto... su cuerpo junto al mío, dormidos en su cama...

Trato de ahuyentarlos con memorias más frescas... con los besos de quien ahora está presente... los momentos compartidos, su charla, sus abrazos, su calor, su compañía... esa sensación de tranquilidad y relajación que me viene cuando estoy con él... y él dice que conmigo se siente igual, así que lo disfrutamos mucho.

Estoy en una fase de paz, de contentamiento, de prisa por hacer muchas cosas, de ordenamiento, de planeación, de ideas... me falta tiempo para hacer todo lo que quisiera, de pronto tengo más ideas que energía, pero las ganas no paran, así que confio en Dios en que encontraré la forma de encauzar todo hacia fines productivos.

Estoy haciendo lo que me gusta. Estoy disfrutando lo que tengo. Estoy con alguien que me gusta, y mucho. Estoy con gente que quiero y que me quiere. Estoy sembrando, porque quiero cosechar mucho... ya es hora...

Sólo que, entre tantas cosas, de pronto se me esconde la musa. Espero que todo retome su lugar y volver a escribir con frecuencia. Mientras tanto, procuraré pasar por aquí a dejar aunque sea mis ideas al vuelo...

Saturday, December 31, 2011

Feliz y próspero 2012

De acuerdo con el calendario Chino, el 2012 será el año del dragón, cosa que me encanta, no porque yo crea en los horóscopos sino por el significado que para mí tienen los dragones.

El signo del Dragón parte de la astrología china y en las culturas milenarias orientales es considerado, al igual que la serpiente, un animal de buena suerte. Según la antigua China, el dragón es considerado como el guardían de los tesoros y de la sabiduría. También es representado como un símbolo de las artes marciales.

A diferencia de la cultura occidental, que satanizó la imagen de los dragones, para los orientales representaba suerte, sabiduría y prosperidad. Así, cuando hoy se habla del fin del mundo en el lado occidental del Globo (con base en una mal interpretada profecía maya), en el lado oriental esperan con ansia el inicio del 2012 y todo lo que representa: en concreto, bonanza financiera y comercial.

Yo prefiero creer la visión oriental, es más optimista. Y me agrada descubrir que esa figura mítica a la que se le ha asociado con terror y destrucción, no es tan terrible como nos la han pintado en las películas. Yo sí creo que existieron los dragones, la Biblia habla de ello en el libro de Job (capítulo 40). Y si los dragones fueron bestias creadas por Dios mismo, no podían ser tan terribles como nos han hecho creer.

A final de cuentas, creo que simplemente cada quien habla de su propia perspectiva... como suele suceder con cada fin de año, por cierto. De pronto parece que todos empiezan a ponderar lo que hicieron y lo que les faltó por hacer y se proponen ser mejores o hacer cosas nuevas para el año que está por empezar. ¿Qué tal les va a ustedes con esta tarea? Conozco pocas personas que en verdad tienen éxito en su listado de propósitos.

Para mí este año fue muy especial, lleno de bendiciones y de crecimiento espiritual; pero reconozco que nunca me va bien con mi listita de deseos y buena voluntad, así que este año me remito a una sola cosa: seguir buscando a Dios como hasta ahora, o aún más. Sé que si lo hago, lo demás vendrá por sí solo, como ha sucedido este año. La Biblia dice: "Buscad primero el reino de los cielos y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura", así que si deseo prosperidad, éxito, cosas materiales... primero busco a Dios y Él me dará lo que yo anhelo.

Y ¿qué mejor forma de convertirse en una mejor persona que siguiendo la voluntad de Dios? Jesús dijo que el mayor mandamiento de todos es: "amarás a Dios por sobre todas las cosas, y a tu prójimo como a ti mismo; en este mandamiento está incluida toda la Ley y los Profetas". Así es: cuando uno se ama a sí mismo no hace cosas que lo dañen, si amas y respetas a tu prójimo como a tí mismo, no harás cosas que perjudiquen a los demás, y si amas a Dios por sobre todas las cosas, no harás nada que sepas que va en contra de Su voluntad.

No es necesario aprenderse todos los mandamientos ni hacer mil propósitos de año nuevo. Uno solo que engloba en sí mismo a todos los demás es más que suficiente. Ése es mi deseo para 2012. Sin importar si es o no el año del dragón, el perro o la rata, o si se predijo el fin del mundo, o cuál sea la creencia de cada quien, si en verdad todos tuviéramos una parte de amor y respeto en nuestro corazón hacia nuestra persona y hacia los demás, este mundo sería muchísimo mejor.

No me queda más que agradecer a Dios por la vida y las bendiciones que me concede diariamente, así como agradecer a mi familia, amigos y conocidos que han compartido tiempo, experiencias y conocimiento conmigo. Espero que independientemente de su credo tengan un excelente 2012, lleno de sabiduría, prosperidad, salud y toda clase de bendiciones.

¡Feliz 2012!

Friday, December 23, 2011

¡Feliz Navidad!

Ha sido un año interesante que no empezó como yo hubiera querido, pero en el que trabajé mucho mi fe tal como dice la Biblia que debe ser: "la fé es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve."

Así, al paso de los meses experimenté en mi vida bendiciones y milagros que me llevaron a un nivel espiritual que no había conocido antes, y eso que soy cristiana desde los 16 años.

Y así fue que finalmente confié en que las cosas buenas llegarían y me concentré en tratar de hacer lo que Dios espera: que lo busquemos con todo el corazón. Como recompensa han llegado de una a una muchas de las cosas que esperaba hacía tiempo, como regalos celestiales y bendiciones con creces: un nuevo empleo de vuelta al periodismo, paz, reencuentro con amistades, cosas materiales... y finalmente conocí a alguien que durante este último mes me ha regalado de su tiempo, sus sonrisas, sus atenciones, su charla y su compañía.

Aprendí a perdonar y a pedir perdón a quien he fallado y aprendí a ver las cosas desde otra perspectiva, no la mía sino la de Dios. Sé que aún me falta mucho por andar y que suelo fallar, pero lo que experimenté este año en el terreno espiritual ha cambiado mi vida y me siento verdaderamente realizada a pesar de todo lo que carezco.

Por ello es que para mí esta Navidad, a diferencia de otras, ha dejado de ser nostálgica y depresiva. Tengo mucho que agradecer a Dios y he recordado cuál es la esencia de este festejo, el cual dista mucho de ser el intercambio de regalos, las pachangas o las relaciones... Se trata de celebrar que hace muchos años Dios envió a Su Hijo para ofrecernos un camino de salvación espiritual y de acercamiento a Él.

Yo lo viví este año y como resultado me siento plena. Él se ha movido en mi vida de maneras increíbles y he visto cosas que no creí que vería. Como dice el libro de Job, uno de mis favoritos: "hablaba lo que no entendía y de oídas apenas te había oído, más ahora mis ojos te ven, yo te preguntaré y tú me enseñarás."

Espero que el aprendizaje de este año no se me olvide y que pueda seguir poniendo mi confianza en Él, más ahora que he visto que en verdad cuando uno confía en Dios y hace lo que Él pide, todo lo demás cae solito en su lugar, y de formas aún mejores de las que uno esperaba.

¡Feliz Navidad a todos! Que Dios ilumine sus corazones y los colme de bendiciones :)

Tuesday, November 01, 2011

Madera de periodista

Ahora que he vuelto al periodismo quiero retomar un post que leí hace un par de meses y con el cual me identifiqué... Como dice el texto: me volvería a hacer periodista... y lo hice :)

Para ser periodista (del blog de Juan Cruz)

"He estado esta mañana en la inauguración del curso de la Escuela de Periodismo de EL PAÍS y he escuchado a una muy joven periodista, María Martín, que acaba de terminar el máster y ya empieza a ejercer el oficio. El oficio ya no es lo que era, se dice, y es cierto; mi padre me decía: "No te hagas periodista, que los periodistas siempre andan con los calzones rotos por el culo". 

Me hice periodista. Me haría periodista otra vez, a pesar de que, en efecto, ya las cosas no son lo que fueron; María se lo decía, con un verbo cálido, emocionado, a sus compañeros de máster: ahora hay que trabajar como si todos los días se inventara el oficio; y así es, hay que inventarlo cada día, porque a veces lo dinamitan. 

Joaquín Estefanía, el director de la Escuela, advirtió, igual que el conferenciante, William Baker, sobre la naturaleza de esa dinamita. El periodismo está acosado por la facilidad con la que se olvida el rigor, la pericia que han hallado fascinerosos de la profesión la obligación del contraste. Aun así, a pesar de esa crisis que ha hecho mella en todos los vectores del periodismo escrito, hablado o televisado, ahora me haría periodista otra vez; sería feliz en esa fila de los nuevos del master, estaría buscando un hueco por el que ir metiendo la cantidad de orgullo del que parte la vocación por contarle a la gente lo que le pasa a la gente. 

Antes se decía que este es un oficio que uno haría gratis. Lo haría, volvería a las redacciones como si se acabara de inventar el mejor oficio del mundo y yo tuviera ganas de entrar en ese tobogán extraño pero maravilloso. Lo curioso es que ahora parece que muchos querrían que fuera gratis. 

Decía Juan José Millás ayer en La Vanguardia (recogido por Joana Bonet) que muchos quisieran que los escritores dieran gratis sus textos. Y eso mismo pasa con los que quieren robar lo que otros escriben, colgarlos en sus sistemas de comunicación, y además enrabietarse porque los que son robados quisieran ser pagados. 

Pero esa es otra cuestión, de la que por cierto habló Baker en la entrevista que hoy publica en EL PAÍS Carmen Pérez Lanzac. Y de eso habló él mismo en la inauguración de la Escuela de Periodismo".

Friday, October 28, 2011

I'm back!!!

¡Ya volví! Y esta expresión de júbilo no es solamente porque regresé a escribir en este espacio, sino porque regresé a escribir otra vez, como periodista. ¡Síiiiiiii! Volví al mundo editorial, ahora como editora del portal Computerworld México (www.computerworldmexico.mx).
Esto me tiene muy contenta pero a la vez algo cansada, la verdad es que las semanas previas al lanzamiento estuvieron algo pesadas, pues había que llenar todas las secciones del portal con información, pero después del anuncio oficial se ha puesto más pesado aún: eventos, entrevistas, redactar notas, los newsletters, traducciones, artículos para otra revista de la editorial, actualizar las redes sociales... ¡¡¡uuuufff!!!
Pero, la verdad, es que este estrés y esta carga de trabajo hasta me gustan, lo estoy disfrutando mucho y estoy muy contenta. He extrañado este espacio, pero antes del lanzamiento no podía hacerlo oficial y estos 10 días posteriores al anuncio han sido pesadones... en particular, esta semana.
Pero, ¡estoy de vuelta! Escribiendo al 100% y eso me tiene muy contenta. Espero seguir publicando más seguido, así que no dejen de leerme, y si pueden, visiten mi portal, denle "Me gusta" a Computerworld México en la página de Facebook o síganme en twitter: @computerworldmx
I'm back!!! :D


Thursday, September 15, 2011

¿Que viva México?

Pues no, este año no me siento nada patriótica. Sí, amo a mi país, pero justamente por eso creo que no hay mucho que festejar hoy. Es triste ver cómo la política, el narco, la delincuencia, la corrupción y sobre todo la indiferencia van haciendo de este hermoso y rico país algo cada vez más decadente.

Por donde quiera que uno vea hay gente corrupta, racista, sucia y altanera, que se la pasa hablando mal de México y su gente pero que no es capaz de hacer algo por mejorar, empezando por uno mismo. Son los típicos que se quejan de la impunidad y los impuestos pero tiran basura en la calle, se estacionan en doble fila, dan mordidas, obstruyen el paso para los discapacitados y se agandallan en el supermercado.


Ah, pero que no juegue la selección nacional de fútbol porque entonces el patriotismo anda a flor de piel: visten con orgullo la playera verde, se pintan la cara tricolor y andan por la calle gritando "¡México, México!" mientras zumban las trompetas o le dan al claxón con todo lo que da. Ámonos todos al ángel a festejar el empate del Tri, o que goleamos a un pequeño país africano... el chiste es festejar, ¿no? ¿A quién le importa que horas después los trabajadores de limpieza se encuentren con botellas de alcohol, papeles, basura y hasta vómito de borrachos en tan honrado monumento? Para eso trabajan, ¿no?

Y mientras tanto, el narcotráfico y el ejército traban batalla, mueren miles de personas en casi todos los estados a causa de las guerrillas y la delincuencia organizada, y otros tantos cientos fallecen por hambre, falta de servicios médicos y como consecuencia de los desastres naturales. Pero dale, vamos a chupar, a embriagarnos y a gritar ¡Viva México cabrones! como si al sonar de esa grosería nos hiciéramos más mexicanos.

Qué triste, pero no... Mexicanos de verdad seremos el día que nos preocupemos de verdad porque nuestros impuestos se utilicen para proporcionar servicios médicos de calidad para todos; el día que rechacemos que nos pongan nuevos y ridículos impuestos absurdos como el IEPS que afectará la productividad de las empresas; el día que seamos conscientes de que el papelito que cada uno tira en la calle, multiplicado por 8 millones de habitantes, produce una contaminación severa; el día en que nos indignemos cuando veamos a funcionarios corruptos y exijamos su destitución, que no demos mordida, que nos preocupemos por el nivel educativo, que nos ocupemos en trabajar y ser productivos, que tengamos educación cívica al conducir, el día que no apliquemos la de "el que no tranza no avanza"...

Ése es el México que quiero para mi hija. Ése es el México que yo me esfuerzo en ayudar a construir, por el que oro y por el que me enorgullezco. ¡Por Dios! Este país está tan lleno de riquezas naturales, de tradiciones, de buenas costumbres, de gente noble, de personas que seguimos creyendo en la familia, el trabajo y los valores... de gente que sabemos que no hay un sólo candidato (o pre-candidato) a presidencia que valga la pena -ni partido político honorable- pero que estamos dispuestos a seguir luchando por hacer de este país la nación grande que puede llegar a ser... que siempre ha sido.

Si tan sólo dejáramos de conformarnos, si dejamos de festejar el pan y el circo de los cotos de poder que controlan la economía a su antojo, si nos enfocamos en exigir resultados de nuestros funcionarios y buscamos a Dios; si nos concentramos en dar cada quien lo mejor de nosotros y en ayudar a los que nos rodean, si entendemos que el cuidado del agua, el medio ambiente y la ecología hablan de nuestra cultura y reflejan nuestra conciencia social; si exigimos más y mejores empleos, mejor educación y mejores servicios de salud en vez de esperar -y contemplar tranquilamente- que se gasten miles de millones de pesos en la construcción de efímeras playas, albercas, árboles de navidad y pistas de hielo... si tan sólo todos fuésemos conscientes del enorme potencial y el valor de este hermoso país, otra sería la historia.

Pero para eso, hay que creérsela. Y yo sí creo en México. Y sí estoy dispuesta a gritar a voz en cuello ¡Que viva México! Sí estoy dispuesta a usar los colores patrios, a cantar completito el himno nacional y hacer honores a la bandera, pero no sólo hoy, no al calor de unos tequilas y acompañando la frase con mentadas de madre... No.
Que viva México, sí, pero todos y cada uno de los 365 días del año, que viva en nuestros corazones y en nuestras acciones, y que digamos con la frente erguida: "qué orgullo de ser mexicano". Así sí da gusto sentarme con mi hija a continuar las tradiciones y gritar con ella una vez más: "¡Viva México!"

Friday, August 19, 2011

Una esperanza pequeñita

¿Cómo lo explico?

Quiero escribir muchas cosas pero ya todo me parece redundante... todo sobra, no hay nada que no haya dicho ya.

Dejémoslo simplemente en que hoy entiendo cómo hacía Penélope para esperar por años y años al amado sin cansarse... y por qué Will Turner dijo en Piratas del Caribe 3 que bien valen la pena 10 años de espera a cambio de un día con el ser amado.

Unas cuantas palabras... su voz, su risa... y de pronto la distancia se hace nada y el silencio de algunos meses ha valido la pena. Es como una bocanada de aire que me llena los pulmones y me deja el corazón con la certeza de que bien podría esperar cinco años más con tal de tener la oportunidad de volver a verlo un día...

Tal vez en algún evento de seguridad... tal vez alguna oportunidad, un giro del destino y vuelva a sentir su abrazo fuerte y escuchar su voz en mi oído. Sólo eso...

Y mientras, el potrillo indomable de mi corazón tiene cuerda para saltar y andar por la pradera por un buen rato más.

Y estoy consciente de que quizá no volveré a verlo nunca más... pero en el fondo, una vocecita queda no deja de decirme: "tal vez un día... tal vez..."

Friday, August 12, 2011

Entendiendo otro cliché más...

Muchas veces escuché a la gente decir: "le dí los mejores años de mi vida" y aunque esta frase es comprensible en personas que pasan de los 50, me llamaba mucho la atención escucharla en hombres o mujeres -principalmente mujeres- aún jóvenes. Digo... cómo es posible pensar que a una persona de veintitantos o treinta y tantos se le hayan ido los mejores años de su vida cuando apenas empieza a vivir, ¿no?

Yo no lo entendía, hasta hoy. Hoy que veo cómo se me pasa el tiempo sin poderme subir al tren de muchas oportunidades porque tengo un equipaje considerable que me lleva a pensar las cosas dos y hasta tres veces cada vez...

Entiendo que los hombres solteros de mi edad buscan mujeres con quienes salir de viaje de fin de semana, compartir aventuras, irse de juerga y otras cosas. Y aunque quisiera hacerlo (porque la verdad sí me dan ganas de hacer eso y más) no puedo, porque no quiero... porque pienso mucho en el impacto que mis acciones pueden tener en la educación de mi hija.

Y así, debo declinar invitaciones a sabiendas de que eso me saca de la lista de opciones de quienes en algún momento me consideraron. Y no lo lamento... sí lo siento y me pesa un poco porque la verdad me gustaría tener una pareja, pero no lamento ser congruente con mis decisiones y darle prioridad a mi hija, que cada vez está más cerca de tomar sus decisiones. No quisiera que a los 16 años me diga que se va de viaje con el novio y me eche en cara que si yo lo hago ella también puede hacerlo.

Y entonces pienso en que afortunadamente yo ya hice muchas de las cosas que hoy anhelo: salir de viaje, ir al cine, a cenar, fiestas, escapadas románticas, encerrones de fin de semana... sí, lo hice. La gran mayoría de estas cosas de hecho las viví con el papá de mi hija. De ahí que de pronto me vino la claridad de a qué se refiere la frase de "los mejores años de mi vida".

Esos años en los que podía salir sin preocupaciones, sin responsabilidades, sin presiones financieras, sin tener que ajustar mi calendario al de la SEP, que podía no llegar a dormir a mi casa si se me daba la gana... esos años fueron los que viví con Rafael. Hoy sigo siendo joven y muero de ganas por hacer muchas de las cosas que menciono, pero ya no lo hago, al menos no sin una planeación previa y pues eso le quita toda la aventura y la mayor parte del interés y la curiosidad al asunto.

Lo entiendo. Y entiendo también que aunque sigo siendo joven y con mucho por vivir, hay cosas que no puedo hacer como antes. Tal vez por eso en el fondo envidio al papá de mi niña, porque su vida sigue como si nada. La hija me la quedé yo, así que él tiene libertad de acción para lo que quiera.

Y no, aunque suene a reclamo no es así. No lamento ser yo quien tenga a Valeria, pues es mi mayor tesoro, pero también una gran responsabilidad. Sólo que hoy, por primera vez, pienso en esa frase y de pronto cobra un significado diferente para mí.

No creo que se hayan ido los mejores años de mi vida. Creo que aún vienen cosas buenas por vivir. Pero hoy entiendo por qué muchas personas de pronto se llenan de esta sensación de que se les van las oportunidades (buenas o malas) sin poder tomarlas, sin poder intentarlas siquiera, y por ende, terminan pensando que los mejores años de su vida -esos en los que gozaban de libertad de acción- se han ido.

Sí... tal vez para mí también se han ido. Pero mi vida es consecuencia de mis acciones y mis decisiones. Y si bien cambiaría muchas cosas de poder regresar el tiempo, una cosa no cambiaría en mi presente y es el tiempo con mi hija.

Quiero creer que los mejores años de mi vida aún están por venir... y confío en que así será. Ya no serán escapadas de fin de semana en pareja, pero seguro que habrá otro tipo de viajes y aventuras por vivir :)

Thursday, August 11, 2011

Que siempre no

A pesar de que se ha difundido fuertemente la supuesta amenaza-advertencia de Anonymous hacia Facebook, voceros de esta organización han informado vía twitter que ellos no originaron el mensaje.

Entre que son peras o son manzanas, mis recomendaciones siguen vigentes, y no solamente para facebook sino para cualquier red social.

Algo que vale la pena no perder de vista es que a final de cuentas Facebook ha probado no ser una red muy segura ni muy preocupada por los datos personales de sus usuarios... ni siquiera de sus preferencias, vamos. Acabo de leer que la publicidad será forzosa y no habrá manera de bloquear los anuncios. Esta estrategia obedece a los intereses de los anunciantes, que se han quejado de que su publicidad no es muy visible.

Es lógico que haya más de un grupo de personas buscando derrumbar esta red social. Aunque al final la cuestión a considerar es qué tanto está uno dispuesto a seguir usando Facebook a sabiendas de todos los riesgos. Si de verdad estamos tan descontentos, ¿por qué no simplemente dejamos de usarlo? Había una vida antes de Facebook... ¿sería tan difícil desconectarnos de las redes sociales ahora?

Monday, August 08, 2011

Facebook en riesgo de hackeo masivo

Varios medios han dado a conocer un enlace de Youtube que al parecer fue originado por el grupo internacional de hackers Anonymous. En dicho video se difunde una amenaza-advertencia de este grupo de hackers en contra de Facebook.

Según el video, en cuestión de tres meses (el 5 de noviembre) Anonymous lanzará un ataque masivo a Facebook con la intención de derrumbarlo. Esto, dicen, debido a las constantes violaciones de seguridad de los usuarios y la insensibilidad de la empresa, que no ha modificado mucho sus políticas de privacidad aún después de que la página de su fundador fue hackeada.

Aunque millones de usuarios resultarán afectados al perder acceso a esta red social, el grupo aclaró que no es su intención molestar a los usuarios, sino terminar con un esquema que pone en peligro la información y seguridad de los mismos.

Los invito a leer el post completo y mis recomendaciones para quienes utilizamos esta red social en: http://voxpopuli-cibersecurity.blogspot.com

De ser cierta esta advertencia -y todo apunta a que lo es- debe tomarse muy en serio. El grupo no bromea con sus comunicados y ya han llevado a cabo ataques exitosos.

El video con la advertencia de Anonymous puede ser visto en Youtube desde la siguiente liga: http://www.youtube.com/watch?v=NBKyPoewSv0

Saturday, July 09, 2011

Mejor, salgan con una chica que sí lee ;)

Días después de leer el post anterior me encontré con este, a modo de respuesta. Y claro que me identifiqué al 100% con esa chica que valora como un tesoro los libros de pasta dura y hojas amarillas, y que adoraría pasar sus tardes en una biblioteca...

Les dejo aquí el texto que argumenta por qué deberían salir con una chica que sí lee ;)

Por Rosemary Urquico

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

Friday, July 08, 2011

Hombres: salgan con chicas que no leen...

Me encontré esto en un blog hace ya unas semanas, no recuerdo si el link me llegó a través de facebook o twitter, pero lo guardé porque me llamó mucho la atención. Con calma, leí el post completo y me gustó. La redacción es muy fresca y, curiosamente, al leerlo me vinieron respuestas a un par de preguntas que se me quedaron en el aire hace varios meses...

Eso de: sal con una chica que no lee; háblale de cosas sin importancia y piensa poco... una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía... Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino... Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada.

Yo, que además de leer, también escribo, encontré fascinante la descripción, porque de alguna forma fue una respuesta a esas preguntas nunca expresadas y, en su momento, trajo sosiego a este loco corazón.

Les dejo a continuación el texto completo... a ver qué opinan ;)

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo.

Te odio, de verdad te odio.

Thursday, June 23, 2011

Profesiones del futuro... tamos jodidos :S

Hace poco publiqué en mi facebook la liga de un estudio del diario digital norteamericano The Daily Beast en el que se publicó que en Estados Unidos hay títulos universitarios que son considerados inútiles... y entre esos trabajos "inútiles", el periodismo ocupa el primer lugar.

Al principio sólo pensé en compartir el enlace, pero analizando un poco más, no deja de parecerme ilógico y casi aberrante que profesiones como la agricultura, el diseño de moda, la fotografía o recursos humanos se incluyan dentro de ese listado.

Según el diario, los criterios que definieron la investigación se basaron tanto en el salario medio con el que se inician los licenciados en cada una de estas profesiones, la media de lo que llegan a ganar a lo largo de toda su carrera y la previsión de la cantidad de puestos de trabajo que se perderán en su sector entre 2008 y 2018.

El listado de las carreras más inútiles de acuerdo con The Daily Beast incluye:
1-Periodismo
2-Horticultura
3-Agricultura
4-Publicidad
5-Diseño de moda
6-Estudio sobre familia y niñez
7-Música
8-Ingeniería en tecnología mecánica
9-Química
10-Nutrición
11-Recursos humanos
12-Teatro
13-Historia del arte
14-Fotografía
15-Literatura
16-Arte
17-Bellas Artes
18-Psicología
19-Inglés
20-Veterinaria

Osea... los veterinarios no son necesarios porque los animales no son importantes; la psicología no es relevante porque a nadie le va a interesar los problemas que tenga la gente en el futuro ni cómo le hace para resolverlos, ni si tienden a convertirse en asesinos seriales; las artes, fotografía, literatura, música y teatro serán por demás innecesarias en un futuro completamente digitalizado; como a nadie le interesará el perfil cultural ni psicológico, entonces tener gente capacitada para contratar recursos humanos será absurdo.

Por otro lado, ¿a quién le importa lo que comamos? La nutrición al diablo, tampoco es necesaria. Me sorprende que Química y la ingeniería en tecnología mecánica estén en este listado pues me parece que ambas profesiones tienen mucho futuro, pero qué más da, si incluyen en la lista de profesiones inútiles a las que se dedican a estudiar la niñez y la familia... ¿qué diablos? ¿Qué clase de sociedad espera ser la norteamericana en un futuro?

Obvio, si la nutrición no es importante, entonces la horticultura y la agricultura salen sobrando. En un mundo de gordos, donde las artes son fútiles, pues ¿a quién chingaos le interesará el diseño de modas? No entiendo qué carajos hace Publicidad en este listado si siempre es esencial para conseguir que la gente coma y vista lo que los fabricantes venden... aunque supongo que en un mundo donde lo creativo es inútil, la forma de emitir los mensajes no tiene validez, y por tanto la publicidad pierde relevancia.

Y claro, considerando todo este entorno tan amigable a futuro, es lógico que el Periodismo encabece la lista... digo, ¿quién en su sano juicio querría gente letrada, analítica y objetiva, capaz de emitir juicios de valor sobre el rumbo que toma la sociedad, así como el impacto y consecuencias de prescindir de carreras tan relevantes?

Profesiones inútiles... ¡pura vaina!

Wednesday, June 22, 2011

Y la vida va...

Y cuando menos uno se da cuenta ya han pasado días y semanas, que se han convertido en meses y en años... y a pesar del tiempo y la distancia hay personas que siguen presentes a pesar de la ausencia.

De hecho, tal vez sea su misma ausencia lo que las vuelve más presentes. Y es ahora, cuando miro a través del tiempo y la distancia, que alcanzo a percibir la fuerza de este sentimiento que sé que me acompañará toda la vida.

Hoy veo que un año no es nada; tres años apenas se sienten... incluso -como dice Will Turner en Piratas del Caribe 3- diez años lejos de la persona amada valen la pena a cambio de un día con esa persona.

Y así, el tiempo sigue pasando y los años siguen contando... pero lo que siento no se va a ninguna parte. Permanece. Y en vez de morir, crece.

Ojalá hace años hubiera tenido la certeza de esto que hoy sé.

Friday, May 13, 2011

Bailes, recuerdos y sueños...

Hoy fue el desayuno del día de las madres en la escuela de Valeria... bueno, de su escuela, porque en realidad este año lo hicieron en un salón y cobraron el boleto pa'l desayuno por persona. Desayuno que, por cierto, no fue la gran cosa. El audio se perdía entre el bullicio de las mamás y las abuelitas presentes, mientras que los niños ansiosos por su presentación no dejaban de hablar en los asientos que les asignaron en la parte de atrás del salón, de modo que mucho de lo que dijeron simplemente no se escuchó.


Los bailables, sin embargo, estuvieron bien, con excepción de los grupos de 5o a los que les pusieron una coreografía sencillita y aburrida. No es por nada pero el grupo de mi hija fue de los mejorcitos, je. A ella le tocó bailar "I can't get no satisfaction", de los 60's.

Dividieron las presentaciones por décadas, desde los 60's hasta la actualidad. Y confieso que cuando tocó el turno de los 80's me invadieron los recuerdos al ver a tantas niñas tan bien disfrazadas, con los flecos con crepé, los labios rojos y las arracadas enoooormes... sí, yo me vestía así y cantaba todas las de Flans... ¡qué tiempos aquéllos! (Por Dios! Ya enruquecíiiiiii!!!)

Buenos recuerdos, pero mejor aún hacerme de un nuevo recuerdo de mi hija bailando y cantando para mí. Lo conservaré en mi memoria para cuando ella crezca y ya no quiera seguir haciéndome fiestas, así como guardaré también los momentos en que la veo dormir, con su cabeza recostada hacia un lado y su rostro angelical... :)


Pero no está bien que hable de cómo termina este día si no he contado cómo inició... con el recuerdo fresco de otro más de esos sueños extraños que suelo tener. Tengo la sensación de que ya había tenido un sueño muy parecido antes, pero no recuerdo bien cuándo ni cómo fue la vez pasada...

Para variar, no sé cómo empezó el sueño ni cómo llegué a ese lugar, y tampoco recuerdo quienes me acompañaban, pero no estaba sola. Era una especie de isla, o playa, con arena blanca y agua cristalina, el mar bastante tranquilo y buena vibra. En algún momento tuve la sensación o la necesidad de ir a buscar algo, una especie de tesoro, algo valioso que estaba enterrado dentro de un barco hundido cerca de ahí. El barco era un acorazado muy grande, que había quedado varado y hundido en aguas poco profundas, pues cuando llegamos al lugar sobresalía una pequeña parte del navío.

Alguien me acompañaba, un hombre, pero no logro recordar sus facciones ni quién era. Entramos, supongo, por una ventana, y nos sumergimos al nivel más bajo, que estaba parcialmente enterrado en la arena. Ahí, curiosamente, había una especie de burbuja de aire que nos ayudó a respirar pues de pronto ya no teníamos equipo de buceo. Aunque iluminado, el ambiente era oscuro, el agua -que nos llegaba a la cintura, en algunas partes, y a los tobillos en otra- era turbia y en esa agua vi nadar tiburones de varias especies y también conté tres orcas.

En la parte con menos agua, cerca de donde caminamos para acercarnos a donde debíamos zambullirnos, había por lo menos un par de cocodrilos, y uno de ellos se acercó amenazante a nosotros. Sin embargo, no sentí miedo... sólo instinto de supervivencia. Nos apartamos de los cocodrilos y estudiamos el sitio al que debíamos meternos.

En esa parte el agua era bastante más profunda, pues ahí es en donde nadaban los escualos y las ballenas. Por alguna razón no me atemorizaba tanto la idea de nadar entre ellos. Creo que mi compañero mencionó algo sobre bucear por debajo de ellos, pegados a la arena, para encontrar el 'tesoro' que buscábamos. Pero me cruzó la idea de que esos animales, al vivir encerrados dentro del barco, con tan poca agua para moverse, seguramente morían de hambre y atacarían al más mínimo movimiento...

En esas estábamos, colocándonos nuestro equipo de buceo con estas dudas en mente cuando...

Sí... el despertador sonó, interrumpiendo por milésima vez mis sueños en el momento más inoportuno.

¿O habrá sido lo más oportuno, a riesgo de que este extrañísimo sueño se convirtiera en pesadilla? No lo sé... a veces, sólo a veces, me gustaría conocer los secretos y significados de los sueños detrás de la simbología mental. Y en ocasiones como hoy incluso se antoja que la historia de la película El origen (Inception) tenga algo de cierto... así podría retomar este y muchos otros sueños justo donde los dejé y averiguar qué pasa después...


Tuesday, May 10, 2011

De generación en generación

De pronto me doy cuenta de que la educación que nos inculcó mi abuelita se ha hecho presente en los últimos días.

Cosas que antes hacía en automático, hoy me queda claro que se lo debo a ella, desde la elección de la ropa y el peinado para cada ocasión, la forma de hablar y comportarme en público, hasta ciertas mañas para guisar y almacenar la comida en el refri.

Más aún, hoy me encuentro transmitiendo esa misma educación a mi hija. Las cosas que mi abuelita instruyó a mi mamá y luego a mí, ahora toca transferirlas a mi cría, quien -al igual que yo a su edad, seguramente- se rebela ante la idea de usar un vestido para ir a una boda, no hacer ruido con la boca cuando come, no subir los codos a la mesa y demás "gilipolleces" que uno tilda de innecesarias hasta que la vida misma nos enseña que cuando menos lo esperamos es cuando más necesitaremos de esos tips de buena educación...

Y hoy justamente hacen falta la sonrisa y las canas de esa viejita linda que tantas veces fungió de madre sustituta mientras mi mamá salía a trabajar para sostenernos. Hoy la recuerdo con toda su energía y sus regaños y de pronto todas sus lecciones y enseñanzas se hacen visibles. No es que antes no hiciera conforme a lo que nos educó, es que ahora es más obvio detectar las marcas de su paso por esta vida, como esos trazos de jugo de limón sobre papel que no se leen hasta que se los acerca al calor.

Hoy es el octavo año que celebro la maternidad y cada día me queda más claro que mi responsabilidad es educar y transmitir a mi pequeña los valores y principios que harán de ella una mujer de provecho (como decía mi abue).

Y al ver los cambios culturales y sociales, no puedo menos que decir un "en mis tiempos no era así"... y entonces me digo que ya estoy como mi madre, o peor aún, como mi abuelita.

Supongo que hay cosas que no entendemos hasta que las vivimos. Yo no puedo ya salirme de fiesta cada fin de semana (aunque las ganas no me faltan), no puedo irme de viaje con mis cuates ni hacer muchas de las cosas que hacen mis amistades solteras. Y aunque a veces las envidio, ver a mi hija crecer tan linda y lista como es hace que todo valga la pena y no quiera cambiar mi vida con la de ellas.

Después de todo, a estas alturas del partido sé que muchas de ellas sí cambiarían su vida de viajes y libertades a cambio de la maternidad, que en algunos casos buscan ansiosamente y no llega.

Pienso que para cuando ellas tengan finalmente a su bebé en brazos yo estaré empezando a planear la fiesta de XV años de mi hija... y a mis 45 estaré libre para viajar otra vez sin preocuparme de quién va a cuidar a mi chamaca y qué ejemplo le estoy dando.

Aunque, eso del ejemplo, creo que es para siempre. Mi abue fue ejemplo de lucha y fortaleza hasta el final...

Dejémoslo entonces en que para cuando ellas vayan a sus festivales de primaria, yo ya estaré inscribiendo a mi hija en la universidad, con mucha vida por delante y negocios que trabajar.

Esta es la vida que me tocó. La que me he forjado con mis decisiones. Y así me gusta. Soy madre de una niña maravillosa y hoy me toca transmitirle las cosas buenas que tiene el ser parte de mi familia. Cosas que hoy, con la ausencia de la viejita, se hacen presentes...