Saturday, October 24, 2015

Internet de las cosas... o la antesala para Terminator Génesis

Acabo de ver "Terminator Genisys", la quinta entrega de la saga Terminator. Muy buena. Definitivamente hecha para los seguidores de la saga pues está plagada de referencias a las primeras tres películas; si no las han visto, probablemente no entiendan a detalle todo lo que sucede en este filme.


Tengo que decir algunas cosas que me vienen a la cabeza, pero seguramente haré varios spoilers de la película, así que si no la han visto y piensan hacerlo, tal vez les conviene no leer lo que escribiré... o léanlo, bajo su propio riesgo ;)

Para empezar, la trama obliga a estar atento a lo que sucede, porque además de que va hilando lo que pasa con la historia de la primera película y con el robot de mercurio de la segunda, hay que poner atención a los personajes que resurgen, a los brincos y las nuevas líneas de tiempo, y a cómo estas tangentes generan historias alternas.

Es interesante el planteamiento de que todos los cambios en la historia original van motivando a las máquinas a viajar cada vez más temprano en la historia, al punto de querer matar a Sarah Connor cuando era sólo una niña. A partir de ese momento, la historia que vemos ya no es la misma del primer filme; todo lo que vemos es una línea alterna: la misión de Kyle Reese ha cambiado, Sarah no es una mujer indefensa a la que hay que rescatar... y no está dispuesta a dejarse embarazar para convertirse en una madre-soltera-guerrera.

Nuevos sucesos inesperados introducen otros giros en el tiempo, modificando aún más la historia original, en donde la única constante es Arnold Schwarzenegger como el guardián de Sarah, con la programación intacta para protegerla a toda costa.

En un momento dado, regresan al punto decisivo de la tercera película, en donde deben detener a Skynet antes de que detone el Día del Juicio y elimine a la mitad de la población del mundo. Es aquí cuando se dan cuenta de que la creciente conectividad ha permeado el ambiente propicio para Skynet: Todo está conectado. Dispositivos electrónicos como celulares, tabletas, módems, ruteadores, electrodomésticos, anuncios espectaculares... todo se comunica por medio de lo que hoy conocemos como el Internet de las Cosas (Internet of Things, IoT) en una red cada vez más grande, más compleja, donde las fronteras se diluyen y donde todo lo que hacemos puede ser monitoreado y utilizado.

Yo escribo de esto. De eso se trata mi trabajo: dar a entender cómo es que todo lo que hacemos en línea, con cada uno de los dispositivos que se pueden conectar a internet, genera datos; y cómo estos datos que generamos pueden transmitirse -aún sin nuestro consentimiento- de un lugar a otro, cómo los anunciantes utilizan esta información para perfilarnos y ofrecernos publicidad que nos interese, pero también, cómo están expuestos nuestros datos personales a cualquiera que pueda hilar líneas de código adecuadas para obtener estos datos y usarlos para su beneficio.

Siempre que asisto a una conferencia sobre los avances en el internet de las cosas, la misma inquietud me asalta: ¿y dónde queda la privacidad en un mundo interconectado?

Se que la conectividad tiene sus beneficios. Los hogares inteligentes son una muestra de ello (y de pereza extrema, en mi opinión...). Como se aprecia en la imagen de abajo, un hogar conectado permite controlar la iluminación de las habitaciones, el sistema de alarmas, el acceso a internet desde la televisión, las persianas, el aire acondicionado, y yendo un poco más lejos, la cafetera y el inventario del refrigerador. 


Yo considero que, a menos que padezcas alguna discapacidad, tener toda tu casa conectada es demasiado. Sin embargo, los ejecutivos de alto nivel pueden requerir no solamente estas ventajas de conectividad en su casa, sino también en su empresa. Y pueden necesitar acceso a los datos conectados entre su casa y su empresa... y su coche, y el avión, y el barco. Y de ahí pasamos a otro concepto, más amplio aún: el Internet de Todo (Internet of Everything, IoE).

¿Se imaginan la cantidad millonaria de datos que se generan cada segundo? ¿Y de qué forma se relacionan estos datos con miles de dispositivos? Yo he visto gráficos. Es impresionante. No hay forma de manejar tantos números en nuestra cabeza. Por eso las máquinas se vuelven cada vez más importantes. No es sólo un tema de precisión, como en las líneas de ensamble de las armadoras, es un tema de manejo de datos... de miles de millones de datos que deben ser procesados instantáneamente, y de decisiones que se deben tomar en el momento.



Ahí es donde la Inteligencia Artificial ocupa cada vez más un espacio importante en el desarrollo de sistemas de cómputo: se les programa para procesar información y tomar decisiones con base en políticas establecidas... en pocas palabras, se les da libertad de acción a las máquinas.

Y definimos nuestras actividades con base en la información que compartimos con los dispositivos, y confiamos nuestra seguridad a los niveles de privacidad que establecemos en las aplicaciones que usamos. Pero, a final de cuentas, nuestros dispositivos siguen conectados a internet, susceptibles de que alguien más tome control de ellos y haga con nosotros conforme le parezca.

Porque yo no creo en el futuro donde los robots se rebelen, como en Terminator o Yo Robot, o incluso en Los Avengers, era de Ultrón. Yo estoy convencida de que las máquinas son, a final de cuentas, máquinas, y reaccionan conforme a la programación que han recibido, y sus decisiones se relacionan con los datos de los que se han alimentado. El núcleo informático de Resident Evil elimina a la población humana del laboratorio ante la dispersión del virus, como parte de un protocolo que ya tenía en su programación.


No, yo no creo en una rebelión de las máquinas. Pero estoy segura de que siempre habrá grupos de seres humanos dispuestos a utilizar los sistemas a su favor. Yo más bien temo un futuro como el que se plantea en Minority Report: un mundo en donde las grandes ciudades estén completamente interconectadas, donde los Gobiernos y agencias policiales tengan acceso a toda nuestra actividad en y fuera de línea, donde no haya secretos, donde con sólo pisar un centro comercial un escáner nos reconozca y nos envíe información de ofertas, donde existan bases de datos con nuestras huellas dactilares, nuestra información bancaria y de salud... Ese mundo sí me atemoriza, porque es un mundo en el que estamos completamente expuestos.

Y la verdad es que ya no estamos lejos de ese futuro. Nada lejos...

Como bien dice Colin Farrel en Minority Report, cuando intenta encontrar a Tom Cruise: las máquinas no se equivocan, los humanos sí. Aunque a veces no es un error de programación, sino una programación maliciosa con toda la intención.

Por lo que a mí respecta, la saga de Terminator es muy buena -con excepción de la actuación del tipo que hizo de John Connor en la tercera película... patético. Y aunque no me creo que las computadoras adquirirán conciencia de sí mismas y se levantarán en armas para eliminar al ser humano, la verdad me entretienen bastante sus premisas y la historia.

Volviendo a Terminator Genisys, es interesante el planteamiento que hacen al convertir al mismísimo John Connor en una especie de cyborg (lo siento, advertí sobre los spoilers); un sistema cibernético completamente alojado en un organismo humano. Es algo parecido a la premisa que en las series de Transformers se usó para justificar cómo dejaron de utilizar objetos inanimados y empezaron a habitar en seres vivos, creando una nueva generación de Transformers como organismos cibernéticos.

Al pasar por tantos cambios en la historia, las máquinas finalmente deciden terminar el problema desde la fuente. Tratar de matar a Sarah no ha funcionado; cada vez que lo intentan, Kyle la protege, se enamoran, ella queda embarazada y nace John. Y encima ahora está el robot guardián. No. Para acabar con el conflicto, tal vez sea necesario llegar a la misma fuente del problema y cambiarlo a tu favor. Así, John Connor se convierte en el ultimate terminator, la más avanzada generación de cyborgs, encargado de preservar él mismo la supervivencia de Skynet.

El final queda abierto a una nueva entrega de la saga. Aunque, si bien Kyle y Sarah se quedan juntos, no necesariamente implica que procrearán a un John Connor. "El futuro no está escrito, lo haces tú." Sí, así como el doctor Emmet Brown le dijo a Marty McFly al final de Volver al Futuro.

Será interesante ver qué sigue, qué giro tomará esta historia alterna que han creado al detener a Skynet antes del Día del Juicio y cómo eso afectará al futuro de una Sarah y de un Kyle que se están forjando un nuevo destino, uno donde él no muere y donde tal vez, sólo tal vez, no haya un John Connor...

¿Huracán mediático?

Es una verdadera pena leer tantos comentarios, y ver notas de periódicos dizque serios (como Proceso), argumentando que todas las medidas preventivas de seguridad, y todas las comunicaciones oficiales y mediáticas, fueron solo una campaña de Enrique Peña Nieto...

No entiendo. Que alguien me explique cómo es que pedirle a la gente que se proteja y mantenerla informada podría ayudar a mejorar su imagen. ¿Lo dicen por todos los spots que tuvo al aire? El señor sólo hizo su trabajo, aunque haya gente sin criterio que opine que el Presidente debió viajar a Jalisco y estar en el ojo del huracán. Insisto, ¿cómo para qué? ¿En verdad creen que puede ayudar más paleando agua que tomando decisiones, lo que es su chamba? Reconozcamos algo, el Presidente salió varias veces al aire el día de ayer porque -como dice mi hermano Paco- México es un "país de tlatoanis", donde necesitamos ver a la máxima autoridad emitiendo un mensaje para tomarlo en serio. Digamos que Peña Nieto no hiciera avisos públicos, que delegara esa tarea a los secretarios de Protección Civil y de la SCT, así como a los funcionarios de las dependencias meteorológicas... yo me pregunto cuánta gente le daría la misma relevancia a la información. Pero si viene de el Presidente, entonces tiene que ser importante y entonces sí hacemos caso, ¿no?


Sin embargo, como resulta que el fenómeno bajó su categoría, ahora argumentan que el huracán no era grande, que los medios aquí lo subieron de categoría, como si aterrar a la población fuese una buena estrategia política. 

¡Qué comentarios tan estúpidos! Y claro, eso quiere decir que los servicios meteorológicos y noticieros de otros países también coadyuvaron a difundir información "inflada" sobre el huracán Patricia. Qué pena, qué pena leer esos comentarios, incapaces de separar la disensión política de un desastre natural que impacta a todos los afectados por igual, sin importar su afiliación política... 

¡Qué falta de memoria colectiva también! Pareciera que ya todos olvidaron los daños que apenas hace un par de años provocaron los huracanes Ingrid y Manuel en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Puebla, Hidalgo y Veracruz, y no habían sido clasificados con la intensidad que Patricia había adquirido. O el año pasado, cuando Odile recorrió a lo largo Baja California Sur, causando estragos en cientos de poblaciones. ¿Eso esperaban leer hoy, como resultado del paso de Patricia? Yo creo que fue una bendición que el huracán perdiera fuerza y minimizara los daños.

Si Patricia era de categoría 5 y milagrosamente -o casualmente, como quieran- bajó de categoría, sin causar todos los daños esperados, deberíamos dar gracias a Dios -o a lo que quieran- de que no fue tan peligroso. Había vidas humanas -y de animalitos- en riesgo, pero como ya no recibimos comunicados con montones de muertos, entonces ¿desacreditamos el esfuerzo del Gobierno para proteger a los ciudadanos? 

Creo que ellos hicieron lo mejor que pudieron con la información que tenían sobre el fenómeno; si hubieran tenido una bolita de cristal que les indicara el futuro tal vez no habrían insistido tanto en las medidas de seguridad. Pero al fin y al cabo la naturaleza es siempre impredecible y debemos agradecer que se diluyó el huracán en vez de fortalecerse o quedarse bailando en la costa de Jalisco.

En fin... Qué pena que el odio a EPN sea tanto que se pierda la objetividad. He dicho. u_u

Sunday, October 18, 2015

¿Señales? ¿O no?

Lo soñé. 

Ayer poco antes de despertarme, recuerdo con claridad que lo soñé: un episodio breve en el que estaba en casa de mi novio, con mi hija, y entonces él recibía esa llamada... En mi sueño me sorprendió su reacción y me molesté; pero al despertar, momentos después, pensé que sólo era una proyección de mi nerviosismo por pasar esa tarde en su casa, con mi hija. Era la primera vez que la llevaría y no estaba segura de cómo se comportaría.

No le di más importancia. Ayer había varias cosas que hacer. 

Llevé a Vale al teatro para ver una adaptación de "El fantasma de Canterville", de Oscar Wilde. Regresamos a casa y nos alistamos para ir con César.

A regañadientes, Vale accedió a ir, con la condición de llevar su computadora para trabajar por la tarde, después de comer.

Después del malhumor inicial, que se disipó durante la comida, pasamos una tarde deliciosa. Al terminar de ver Volver al futuro en la televisión, mi hija subió a entretenerse con su computadora. César y yo nos quedamos viendo tele y platicando, y todo fluyó sin mayores problemas.

De pronto... mi sueño se hizo realidad, y en apenas unos segundos comprendí que tal vez había recibido un aviso de ese momento...

Le entró una llamada y su reacción fue casi la que visualicé en mi sueño. Al principio, por lo menos. Pero en instantes recapacitó e hizo lo correcto. 

Mientras él colgaba, yo me quedé digiriendo la idea de que ya había vivido ese momento, justo esa mañana, en mis sueños. Aunque en la vida real, las cosas habían resultado un tanto distintas y, de hecho, mejor.

Sin embargo, no logro quitarme de la cabeza la idea de si este aviso, o premonición, tendrá algún significado espiritual... Y de ser así, ¿cuál sería ese significado? ¿Qué es lo que debería ver?

Hasta donde lo puedo entender, el sueño me permitió pasar por el momento real con mucha más tranquilidad y claridad de lo que hubiera tenido de no haberlo "vivido" con anterioridad. 

La conversación post-llamada entre mi novio y yo fue directa y estructurada. No sé si hubiera logrado esa claridad al momento, pues yo no reacciono al instante. Generalmente tardo en procesar las cosas y en reaccionar de manera apropiada. Así que, por lo que a mí respecta, esa premonición fue beneficiosa, y más aún al ver que en la vida real el resultado fue distinto.

Sé que Dios a veces le habla en sueños a la gente, pero de ser así, sigo sin ver claramente señales que me indiquen que él no es el hombre para mi. No hay tal certeza.

Al contrario. Después de la charla de anoche, nos vinculamos más. Incluso mi hija pasó un buen rato en su casa. Y esto, para mí, es señal de que las cosas siguen fluyendo en la dirección que anhela mi corazón.

Así que seguiremos avanzando en ese sentido...

Wednesday, September 16, 2015

Respira hondo y flota

Siento como si hubiera estado a punto de ahogarme... al menos emocional y espiritualmente. Las cosas cambian de un momento a otro en la vida. Siempre es así. Para variar, mi ausencia del blog estuvo ligada a una crisis emocional y, en esta ocasión, de fe también.

Tomamos decisiones en la vida que conllevan consecuencias, y esta vez tuve que tomar una decisión que puede ser de vida. Quedarme con mi pareja, aunque no profesa mi misma fe, me llevó al punto de quiebre en la iglesia, y por lo mismo, a cuestionar mi propia fe.

Todos los años de clases dominicales se me vinieron encima, y los argumentos que yo misma dí me abofetearon en voz de mi hija, cuando me reclamó el haber dejado a Dios por un hombre. No estoy dejando a Dios; nunca será así. Y sé que Dios no me dejará a mí. Tuve que dejar el servicio en la iglesia que no es lo mismo. Y no lo estoy dejando precisamente por un hombre; no fue mi elección. Mi elección fue no terminar con mi pareja, y esa decisión conllevó el que los pastores me retiraran del servicio. 

El golpe espiritual y personal fue muy duro y cuestioné muchas cosas: la iglesia, mi fe, mi noviazgo, la Biblia... me deprimí como hace un tiempo no lo hacía. Es decir, yo siempre supe que nunca sería capaz de sacrificar a mi hija como Abraham estuvo a punto de hacerlo con Isaac, pero pensé que era capaz de ser más obediente a Dios. De pronto me pregunto si en verdad hasta aquí llega mi fe... ¿en realidad es este mi cisma teológico?


Después de varias semanas de cuestionamientos, de oración, de dolor, de un tanto de rebeldía y otro tanto de voluntad de reconciliación con Dios, finalmente siento que asomo la cabeza del agua.

Hay cosas que no tengo del todo claras, pero se que mi fe sigue ahí, un poco apaleada pero aún sólida. No sé qué haré sobre el tema de la iglesia, pues de pronto no tengo ganas de ir, pero sé que mi fe y mi concepto de Dios no cambian: sigo siendo su hija y Él sigue conmigo.

No sé qué pasará a futuro con César y conmigo pero creo que esta es una relación de vida. Por eso no lo dejé. No estoy jugando. No dejé el servicio solo para quedarme fornicando de lo lindo, como me dieron a entender los pastores. Si supieran que yo sé bien qué es eso de fornicar sin más... pero hace años que pasé esa etapa, gracias a Dios. Y cuando miro atrás es algo que definitivamente no quiero repetir; agradezco tanto que ya sea parte de mi pasado. Si supieran que lo que tengo con César es completamente distinto...

No sé aún qué pasará con la iglesia. Por un lado estoy tentada a dejar de ir y congregarme en otro sitio, pero algo en mí me dice que no renuncie tan fácil, y que si en verdad estoy segura y tranquila con mi noviazgo, entonces las cosas se arreglarán. No tengo idea de qué hacer, salvo respirar profundo y dejarme llevar por la corriente; seguiré orando y confiando en que Dios está conmigo. Por ahora floto, aún no sé en qué dirección nadar pero ya no siento que me hundo.

Por ahora, estoy tranquila. Eso siempre es ganancia.

Saturday, July 18, 2015

Dos películas infantiles que no son para niños

Al menos, no para los niños pequeños. Recientemente vi estas dos películas con mi hija, y en ambas había niños pequeños que se aburrieron, lloraron, no entendieron y se asustaron. Definitivamente hay que pensar muy bien qué tipo de cosas queremos que vean nuestros hijos si no queremos pasar un mal rato en el cine... además de hacerle pasar el mal rato a nuestros hijos, y a las demás personas presentes en la sala.

Jurassic World... o crónica de una pesadilla anunciada

La cuarta entrega de esta saga tiene muchas cosas que destacar. Los efectos visuales se ven muy bien, incluso en 3D no se percibe un desfase entre planos gráficos, lo que le da un sentido de profundidad y realismo muy bueno.

Mi hija y yo vimos las tres primeras películas unos días antes de ir al cine a ver Jurassic World y teníamos fresca la historia, los personajes y otros detalles que le dieron continuidad a la historia, como la aparición de Bradley Darryl Wong en el papel de Henry Wu, el investigador genético que dirige el desarrollo y la creación de dinosaurios en el laboratorio en la primera cinta, y en esta entrega también.

Entre otros detalles que se tuvieron en cuenta al crear la historia de este último filme, puedo enumerar los siguientes:

 * Breves menciones del Dr. John Hammond e Ingen, explicando qué ha pasado con la organización en los últimos años.

* Una explicación de por qué siguen creando especies de dinosaurios nuevas en vez de quedarse con las ya conocidas e investigadas por paleontólogos durante siglos. Si bien el argumento no es sólido -estamos hablando de un parque donde los dinosaurios volvieron a la vida, ¿en serio pasaría de moda en sólo diez años?- creo que aprovechan para hacer una crítica social de cómo hemos perdido la capacidad de asombro, de cómo necesitamos cada vez cosas más grandes y más sangrientas para sentirnos aterrados, y de cómo la tecnología nos aleja de la realidad al mismo tiempo que nos absorbe en un entorno digital completamente nuevo y creativo.

* El diseño del parque en la isla Nublar es el mismo que plantean en la maqueta de la película dos, cuando el sobrino de John Hammond busca accionistas para el parque de dinosaurios en San Diego. Así que finalmente no llevan los dinos al continente, pero conservan la ingeniería del diseño para reconstruir el parque en la isla costarricense.

* Mantienen referencias visuales y musicales de Jurassic Park, lo que para los seguidores de la saga resulta emotivo.

* Continúan con los argumentos de la inteligencia de los velocirraptores y la teoría del caos, donde un solo factor provoca que todo un sistema de seguridad colapse frente a decenas de especies renacidas que encuentran en los visitantes del parque un gran buffet a su disposición :P

* La esperada dominancia de la especie más fuerte... como dice mi hija, "¿y después de tres películas no aprendieron que no debían mezclarse con los dinosaurios? Si desde la primera peli te dicen que la naturaleza siempre encuentra su propio cauce..."

Y sin embargo, con todos los puntos buenos de la película, tiene sus peros. Evidentemente se trata de una historia de ciencia ficción, una fantasía plagada de argumentos imposibles que los espectadores nos tragamos para poder disfrutar del filme, empezando por la re-creación del ADN de decenas de especies de dinosaurios y de la creación genética de nuevas especies desconocidas.

El personaje de Chris Pratt como un domador de velocirraptores es otro de esos detalles inverosímiles, así como la "domesticación" de algunas de las especies de hervíboros para usarlos como animales de renta para pasear a los niños.

Las características de "personalidad" que imprimen al Indominus Rex también resultan inverosímiles en muchas ocasiones, aunque cumplen con el propósito de hacerlo más fiero y despiadado. Sin embargo, no es creíble que un animal de ese tamaño no consiga alcanzar a los humanos que corren delante de él pero derribe sin problemas a pterodáctilos y helicópteros.

Con todo, lo más irreal de la película -y creo que todas las mujeres que han visto la película coinciden conmigo- es el hecho de que la protagonista Claire (Bryce Dallas Howard) se la pase corriendo durante horas en tacones, sin cansarse, sin torcerse un tobillo, sin que los tacones se entierren en la arena de la selva, sin tropezarse, sin que se rompa uno de los tacones... vamos, sin quejarse ni una sola vez de lo mucho que le duelen los pies. Más aún, con esos tacones corre a velocidades mayores que el Tiranosaurio Rex y el Indominus Rex.

Sí, estoy segura de que la adrenalina en situaciones de riesgo hacen que cualquiera corra a velocidades que tal vez envidiaría el mismísimo Usain Bolt... pero, ¿en tacones? Sí, esos que ven en la foto... tal vez no son muy altos pero tampoco me parece que sean los más cómodos o mejor diseñados para correr por horas y horas, en tierra, en pasto, en concreto y por donde sea. Ese "detalle" es simplemente lo más irreal de la película. Todo lo demás queda reducido a argumentos minúsculos ante el personaje de Claire que se presenta como una súper mujer: inteligente, bella y con un estilo que no pierde ni en las peores circunstancias. No sé si es solamente la explotación de un cliché o si buscaban un toque cómico en la película, pero la verdad es que no conozco una mujer que no deje de pensar en esos zapatos... ¿dónde consigo un par, cuánto cuestan? ¡Quiero unos! :D

Finalmente, es una buena película. Se disfruta mucho... excepto por los pequeños que pueden salir algo traumatizados después de ver tantos dientes en pantalla grande, destazando humanos como si fueran alitas de pollo. En la función a la que yo fui, había pequeños llorando que terminaron debajo del asiento jugando con el teléfono de sus papás, y cuando mi hermana y su esposo llevaron al cine a sus hijos, mi cuñado tuvo que salirse de la sala porque mi sobrina la menor se asustó tanto que no lo dejó ver más de media hora de la función. Frustrante, ¿no?

Yo recomiendo ampliamente la película como un filme familiar... siempre y cuando los niños sean mayores de 8 o 10 años y no se asusten fácilmente con enormes dinosaurios carnívoros de grandes dientes que salpican sangre en cada mordida :P

Intensamente, ¿o la historia de esos monitos en la cabeza?

Aunque la película resulta atractiva para toda la familia, lo cierto es que ya en el cine puede resultar tediosa y aburrida para los niños más pequeños.

La trama es sobre los problemas de una adolescente que enfrenta cambios en su vida y se siente desubicada, fuera de control, desconcertada, sola, incomprendida, vulnerable y llena de emociones contradictorias y temores. Tal vez algunos pequeños puedan identificarse con alguna o algunas de las reacciones de Riley, pero la historia en sí puede resultarles un tanto incomprensible, pues muchos de ellos aún están apegados a sus padres y no han llegado a ese momento en que odiamos a nuestros progenitores y queremos cambiar nuestra vida.

Sin embargo, lo más incomprensible puede ser ese mundo emocional-mental que Disney creó para tratar precisamente de explicar los sentimientos. Esos momentos en los que se habla del pensamiento abstracto resultan pesados y aburridos para los peques; la fábrica de sueños -aunque a mí me encantó porque creo que así se crean muchos de mis sueños- también puede ser un concepto un tanto difícil de digerir, y la parte de las pesadillas o el momento en que las memorias de largo plazo empiezan a ser olvidadas, puede ser un poco confuso.

Como platicábamos mi hermana y yo al final, resumieron toda una gama de emociones y sentimientos en solo cinco, dejando muchos huecos de personalidad, aunque entiendo que crear cada emoción es crear todo un personaje, lo cual haría más compleja toda la producción. 

Tampoco estoy de acuerdo en que el centro de las emociones sea el cerebro, porque al parecer todas nuestras acciones están guiadas por los sentimientos y no por un hilo de pensamiento o raciocinio, siendo que uno de los grandes argumentos psicológicos y conductuales es la contraposición de las emociones y la mente; el querer contra el hacer. Creo que faltó una especie de líder en ese tablero que fungiera como una especie de mediador con argumentos razonables. Sí se habla del "tren del pensamiento" y de otros conceptos, pero en realidad todo se reduce a cinco emociones básicas controlando todas y cada una de nuestras acciones. 

Tal vez a los niños pequeños les ayude a expresar sus emociones al ubicarlas con estos personajes, pero ciertamente quedaron muchos elementos por construir en la personalidad de adolescentes y adultos. Y si tomamos en cuenta que la trama es más sobre los problemas de una adolescente, entonces las emociones quedan cortas para los problemas emocionales de los pubertos.

No es mala película, pero creo que es un proyecto muy ambicioso y se quedó un tanto corto; a medias en la historia para los adolescentes, y a medias con la explicación para los niños más pequeños. Papás, lleven a sus peques pero consideren que habrá momentos lentos, confusos o tediosos en la película que tal vez tengan que explicarles después...

Friday, July 10, 2015

Fénix... otra vez

Lo último que escribí, hace casi un año, me parece muy lejano hoy que retomo la escritura de mi blog...

Muchas cosas han cambiado en los últimos dos años. En general, para bien. 

Cada vez me siento más centrada y menos fuera de lugar. Tal vez por eso me costó retomar la escritura en este espacio. No sé si sea la madurez que viene con la cercanía de los 40, o si finalmente la paz de Dios me ayudó a sentirme bien conmigo misma, con lo que hago y lo que tengo.


He pasado estos dos años en arreglos de la casa; me tomó más tiempo del que creí pues había muchas cosas que limpiar, décadas de recuerdos que revisar y depurar, desde los de mi abuelita y mi mamá, hasta los míos y los de mis hermanos. Tuve que contratar ayuda para terminar con la depuración y empaque de tantos años de vida en este departamento. Se hicieron arreglos de plomería y se cambió todo el cableado eléctrico. Ya sólo me falta pintar... toda la casa :P

Mientras ponía orden en la casa, empecé a poner orden en mi vida también. He dedicado tiempo los fines de semana a coser ropa que tenía sin usar por un dobladillo deshilado o por un hoyito en alguna parte. He tenido que cocinar más pues mi sistema digestivo ya no tolera bien grasas ni almidones, y la única forma de asegurarme de comer adecuadamente es cocinando yo y evitando la comida en la calle.

Tengo un trabajo que es una bendición y me permite ayudar a mis papás, cubrir todos los gastos de reparaciones y mis gastos del mes, incluyendo algunos lujitos en la despensa -como mi requerida leche de soya- y una señora que me ayuda con la limpieza dos veces a la semana. Pero también es un trabajo absorbente que muchas veces me hace terminar fastidiada de la compu en las noches, así que lo último que quiero es pasar más tiempo en el teclado, ni siquiera para escribir en mi blog...

Pero ya me cansé de no escribir lo mío. Me hace falta, lo necesito. Ver a mi hija escribiendo sus propias historias en Wattpad me ha hecho extrañar mi espacio creativo, la posibilidad de escribir mis propias anécdotas y generar mis propios cuentos.

He leído mucho, eso sí. Y tengo muchas ideas. Aunque ya no tengo el corazón loco, creo que tengo aún mucho para compartir.

No, ya no siento mis emociones como caballos salvajes que corren sin dirección, persiguiendo quimeras. No. Ahora me siento en calma, como si finalmente mi barco hubiese llegado a un puerto seguro donde echó ancla y se siente bien; atrás quedó el mar indómito y bravo. Ya no siento que debo salir a la aventura; me siento en casa con él.


Tal vez por eso se convirtió en la persona que finalmente le presenté a mi hija y con quien la idea de envejecer juntos parece más real. César. Mi novio. Los primeros meses que salimos pensé que sólo sería pasar el tiempo, cenar, ir al cine... Cuando nos enamoramos, aún tenía incertidumbre. Pero ahora las cosas con él van muy bien. Todo cuadra.

Bueno, casi todo. Reconocer ante mis pastores que tengo un novio no cristiano (y que, evidentemente, a mis 39 y sus 46 no es un noviazgo de manita sudada) resultó en que fui dada de baja del servicio en la iglesia. Fue duro porque estaba muy comprometida con ello: el ministerio de los niños, finanzas y el grupo en casa, además de las clases y el grupo de oración. Sí, también había dedicado mucho tiempo al servicio en la iglesia, y por eso no lamentaba no tener tiempo para mi blog.

Ahora que vuelvo a escribir, con las palabras fluye el desahogo de manera natural. Sé que mis pastores han tomado la decisión correcta conforme a la Biblia y la responsabilidad que ellos tienen delante de Dios. Pero no puedo negar que me duele mucho ya no participar en el servicio, tanto que durante estas semanas se apagó mi deseo de orar... justo cuando más lo necesitaba.

Me pregunto cómo puedo saber si no es voluntad de Dios que esté con César cuando todo cobra sentido con él. Y, además, tengo muy claro que no quiero repetir los errores de mi abuelita y mi mamá. Yo cometeré los míos. Y mi decisión fue seguir con él. Aunque eso implique que no pueda servir por no ser testimonio. Tal vez más adelante vuelva a tener la oportunidad...

Por lo pronto, si miro atrás, apenas hace unos años, me parece como si hubiera pasado por un proceso de reconstrucción interna también yo. Es como si fuera un fénix resurgido, nuevamente. 



Estoy muy agradecida con Dios por todas las bendiciones y la paz en mi vida, por este largo tiempo de serenidad y por haberme mantenido alejada de la distimia, propensa a la melancolía y la depresión... No fue sino hasta estas últimas semanas que me vi alejada del servicio en la iglesia que me sentí deprimida otra vez, pero fueron sólo unos días.

Aún hay muchos temas que ir resolviendo. Me queda claro que sigo estando fuera de lugar para muchas cosas, aunque en otras finalmente haya encontrado mi lugar. Estoy donde debo estar, trabajando para ser mejor y para conseguir lo que quiero y lo que necesito.

Y estoy de vuelta en mi blog :) 

Thursday, October 09, 2014

Memorias como brisas y huracanes

Para J.

Anoche soñé otra vez contigo. Te veías diferente, pero eras tú, eso es seguro. Aunque a veces, un poco, me parecía que eras él, con quien salgo hace unos años. A veces eras más tú y unas pocas veces era un poco más él, pero en general, la mezcla daba como resultado ser tú.


Tal vez él estaba presente porque así lo ha estado estos años, o tal vez es que en algunas cosas se parece a tí... o tú a él. No lo sé, pero desde que lo conocí siempre he creído que hay rasgos en común entre ustedes, y tal vez por eso es que me gusta.


Al final, eras tú en mi sueño, de eso no me queda duda alguna.


Sé que soñé contigo porque ayer te pensé mucho y de alguna forma mi subconsciente proyectó ese anhelo a mis sueños, donde tomas forma y vuelvo a charlar contigo y a sentir tu abrazo fuerte...


Pero al despertar me volvieron los recuerdos y un poco de nostalgia. Y conforme avanzaron los minutos tus recuerdos me invadieron, pasando de ser la brisa suave que ocasionalmente me envuelve a ser como una corriente de aire que me golpeó con fuerza, tratando de empujarme de vuelta a ese sitio emocionalmente oscuro en el que me sumí hace mucho tiempo y del que me costó trabajo salir.


Y ya no quiero volver a ese lugar...


Pensando en ti volví a sentir cómo se aceleraba la circulación de mi sangre, y cuando recordé tu risa casi pude volver a escuchar el sonido de campanas en mi oído interno. Los sentimientos volvieron a mí como un huracán que toca tierra; fue entonces cuando me di cuenta que debía reprenderlos y volver a encerrarlos, porque como un caballo desbocado la sangre en mi cuerpo latía cada vez más fuerte y retumbaba en mi cabeza. Y me doy cuenta de que a pesar de tanto tiempo, eso que sentí por ti sigue siendo intenso aún.


Con él tengo paz, contigo ímpetu. Son como dos caras de la misma moneda. Y no se pueden tener los dos lados de la moneda al mismo tiempo. Y aún si tuviera que elegir, apostaría por la calma.


Esta breve experiencia me deja claro que no puedo permitirme pensar en ti más allá de las memorias ocasionales, que pasan como brisa y se van. Con cada recuerdo, elevo una oración para ti y te envío mis mejores deseos. Pero no puedo abrazarte a mi pensamiento porque, inevitablemente, te veré en sueños, y al día siguiente te añoraré aún más. No.


Me queda, si acaso, la opción de sonreír al recordarte, con tu sonrisa, tu aroma y el tono de tu voz. Esas notas no se irán de mi memoria aunque todo lo demás se pierda. Pero un breve pensamiento ocasional, acompañado de mi deseo de que seas feliz es suficiente.


Me alegro de haberte conocido y de contar en mi haber con la historia de un amor que marcó un antes y un después en mi vida sentimental. Y tal vez, sólo por eso, siempre serás inolvidable para mí.


Con todo esto, caí en la cuenta de que el 27 de este mes hará 10 años que nos conocimos en Mérida. Pero, en mi corazón, hay cosas que aún permanecen...

Monday, May 19, 2014

El taxista-futbolista-músico

Alejandro Urbano es taxista, pero dice que de joven tocaba el güiro en la banda de Rigo Tovar.

Me cuenta su historia a grandes rasgos, en unos 15 minutos, mientras me lleva a mi destino…

Nacido en 1962 –según indica su RFC en el tarjetón de identidad– desde chico se hizo en el oficio de la hojalatería, acompañando a un tío que trabajaba para una agencia de Ford. 

A los 16 ya trabajaba en un taller, pues su familia era numerosa y de bajos recursos. En esas fechas, le tocó presenciar el momento en que dos autos chocaron en la esquina del taller; siendo testigo, insistió para que los jóvenes que causaron el accidente le pagaran los daños al conductor del otro carro. Nunca imaginó que ese incidente le cambiaría la vida.

“En ese entonces yo ganaba $70 pesos a la semana”, dijo.

Al ver que el auto del señor tenía la dirección averiada y que no se podía conducir, sacó unas herramientas del taller y lo arregló, sin pensar en cobrarle nada. El señor le ofreció un aventón, pues aunque Alejandro vivía lejos, el conductor del auto averiado vivía aún más distante. Así, Alejandro se subió al coche que lo guiaría a su nuevo destino.

El señor le extendió $50 pesos por la compostura; aunque al principio no quería aceptarlos, Alejandro al final tomó el dinero. Ya con eso iba contento; le habían hecho el día. Cuál sería su sorpresa cuando el señor le dijo que trabajaba para una agencia Ford –casualmente, la misma en la que trabajó su tío cuando él era chico. Así pues, el señor invitó a Alejandro a trabajar en esta agencia.

Él estaba feliz: ya no tenía que irse tan lejos, pues la agencia quedaba a cinco minutos de su casa. Pero lo mejor fue cuando le dieron su pago por la primera semana de trabajo: $240 pesos. De un día para otro, su salario se triplicó. Alejandro estaba tan feliz que de sus primeros sueldos les compró zapatos y ropa a sus hermanos. Pero este fue sólo el inicio de su historia.

Jugaba fútbol los fines de semana y también tocaba en algunas bandas; de hecho, asegura, llegó a tocar para la banda de quien hiciera famosa la canción del “sirenito”. Empezó a jugar con el equipo de futbol de los empleados de una agencia de VolksWagen. En una ocasión, uno de ellos se enteró de que él era hojalatero, y le dijo que llevara una solicitud de empleo a la agencia de VW. Le quedaba justo frente a su casa, así que no perdía nada.

Le ofrecieron trabajo, mejor pagado. Así que tres años después de haber ingresado a Ford, se fue con VolksWagen y ahí trabajó durante 25 años, escalando posiciones y llegando a ser gerente del taller. Pero le llegó el momento de jubilarse…

Hoy, a sus 52 años, Alejandro Urbano tiene dos taxis para complementar el ingreso de la pensión, que, además, prefiere conservar intacto tanto como pueda para vivir de ello cuando ya no tenga modo de trabajar y mantenerse por sí mismo.

“Era bueno jugando futbol y era bueno con la música, pero a veces faltaba a mi trabajo por ello, hasta que mi jefe en VW me hizo decidir entre la música o el trabajo, y desde entonces me quedé en mi empleo y no volví a faltar”, me contó.

Urbano está convencido de que el dinero de su pensión no sería suficiente hoy para mantener todos sus gastos y apoyar con los gastos de sus nietos. Pero, además, me queda claro que a sus 52 años no se siente bien metido en su casa, viviendo solamente de la pensión sin hacer nada más.

Llegamos a mi destino. Poco tiempo para narrar una vida. Algunas interrogantes en el aire, pero mi agradecimiento sincero por esta historia que me sacó del estancamiento literario en que había caído… 

Sunday, November 24, 2013

Otra vez, mal por Aeroméxico

Y otra vez, el servicio de Aeromexico hace de las suyas... A principios de este año, mi hermano Francisco viajó a La Paz con boletos pagados por él, en tarifa normal, que adquirió con un mes de anticipación. 

De ida todo bien, pero de regreso, para variar, Aeroméxico sobrevendió el vuelo, y "cordialmente invitaron a algunos pasajeros" a cambiar su boleto (de vuelo directo La Paz-DF) por uno posterior, con escala en Guadalajara. Como incentivos ofrecieron el pago de los alimentos durante la escala en Guadalajara y un boleto abierto para viajar en cualquier fecha del año, a cualquier destino en la República Mexicana.

Paco decidió ceder su asiento y aprovechar el boleto, convirtiendo un vuelo de dos horas y media en un viaje de 8 horas en total.

Hace varios meses, previniendo cualquier situación, apartó su lugar para viajar nuevamente a La Paz en diciembre, pues el plan es pasar las fiestas navideñas en familia con mi otro hermano que vive allá. Quienes atendieron a mi hermano aceptaron el proceso, le pidieron pagar sus impuestos -él lo hizo- y le expidieron un cupón por el vuelo, que él debía cambiar por su boleto un mes antes, pues en ese momento no tenían asignado el avión para el vuelo.

Sin embargo, oh sorpresa, ayer mi hermano fue a solicitar que le emitieran el boleto y le salieron con que no se puede y que el avión no tiene lugares asignados para "clase G" (osea, boletos por los que no percibirán ingresos). No le emiten ni siquiera un boleto sujeto a espacio para que vaya a esperar al aeropuerto, sujeto en lista de espera. Simplemente no se lo quieren emitir.

Tampoco le quieren cambiar la fecha para que viaje posteriormente, porque no le pueden asegurar que haya clase G en otros vuelos. 

Es decir, mi hermano tendría que viajar cuando Aeroméxico le diga que puede hacerlo, no cuando él quiera, como se lo habían ofrecido al momento de pedirle que cediera su asiento.
En resumen, mi hermano se bajó de un vuelo que él había pagado por la promesa de que la aerolínea le daría un boleto para usar en cualquier fecha del año, en un periodo de un año, a cualquier destino y sin restricciones. 

La realidad es que hoy por hoy, mi hermano no tiene un vuelo asignado cuando él tuvo la precaución de apartar su boleto con anticipación. Aeroméxico no respetó esa reservación y lo han traído de un ejecutivo a otro, dándole excusas y enunciando una serie de restricciones que no se le indicaron al momento de cambiarle el boleto. Le dijeron que llamara a Servicio al cliente, y ahí Miguel Flores sólo le dijo que escriba un correo a otra instancia (capa@aeromexico.com.mx) que supuestamente es la encargada de revisar estos temas. El ejecutivo sólo le dio este mail, le dijo que no tenía ningún teléfono y al momento no hay respuesta para mi hermano.

El estatus final es que hoy por hoy mi hermano no tiene boleto asignado para viajar a La Paz, siendo que él tuvo la precaución de reservar con anticipación su lugar.

Además de perder el dinero que pagó por los impuestos y de haber convertido un vuelo de dos horas en uno de ocho, hoy no tiene asegurado su viaje. 

Sinceramente, dudo que la aerolínea quiera resolver este tema antes de Navidad, lo que pone a mi hermano en una situación de adquirir un boleto nuevo con tarifa completa, mucho más cara que si la hubiera comprado con semanas o meses de anticipación.

La neta, por cosas así, cuando viajo por mi cuenta yo prefiero otras aerolíneas.

No es sólo un tema de precios, sino de servicio. Y de pronto lo que pierdes en Interjet o Volaris (en el tema de alimentos durante el vuelo, por ejemplo) se gana en la calidad del servicio. 

Mal por Aeroméxico u_u

Wednesday, October 02, 2013

Yo no creo en las marchas

Este 2 de octubre sabe a antaño, con maestros en marchas y el PRI en el gobierno; estudiantes al pie de guerra, apoyando el movimiento magisterial, esgrimen nuevamente la consigna "2 de octubre no se olvida", cuando la verdad es que ninguno de ellos había nacido en 1968...  ni siquiera yo había nacido, vamos.

Mujeres en Francia enseñan los pechos so-pretexto de manifestarse contra el actual gobierno mexicano. Bien por ellas, pero ¿eso qué? Si de verdad enseñar los senos sirviera de algo para cambiar nuestro escenario, yo sería la primera en quitarme el sostén y motivar a las vecinas a hacer lo mismo. Pero no, nada cambia por exhibir públicamente los senos a todo el mundo.

Hashtags, quejas, consignas y llamados a rebelión inundan las redes sociales... pero tampoco sirve. Muchas de las personas que "se movilizan" en redes sociales en realidad no actúan en el mundo real. Y por más que se desgaste uno los dedos despepitando contra el gobierno, eso no cambia nada. Las reformas siguen y los honorables miembros del Congreso las aprueban sin leer, "asesorados" por sus novios o familiares para quienes han garantizado un sueldo al menos durante el tiempo que dure su legislatura...

Movilizaciones y marchas aturden la ciudad, muchas de ellas con intereses legítimos que son minimizados por los ciudadanos en cuanto los manifestantes pisotean los derechos de los habitantes y trabajadores de esta ciudad. ¿Cómo conceder la razón y sentir empatía por la causa de quienes provocan que la gente llegue tarde a sus trabajos, no llegue a sus citas o de plano hasta tengan que cerrar algunos negocios? ¿Cómo identificarse con la causa de aquéllos que impiden que miles de personas, boleto en mano, entren al aeropuerto y alcancen el vuelo por el cual ya pagaron y que tal vez es urgente que tomen por motivos de trabajo o hasta para visitar a un familiar enfermo?

No, tampoco las marchas surten el efecto deseado. Al contrario, cualquier movilización es, de entrada, vista con malos ojos por los capitalinos que amanecen cada mañana pensando en cuál será la marcha de ese día. Al final, cuando el movimiento es disuelto (con violencia, si es preciso) lo que se consigue es que el grueso de la ciudadanía afectada vea con buenos ojos esas acciones "represoras" del Gobierno... un gobierno deficiente que, si bien debe velar por las necesidades de los grupos marginados, también debe garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos que viven y trabajan en esta Ciudad.

Y mientras tanto, el pueblo de México, mi pueblo, se divide en opiniones por la Reforma Energética, la Reforma Fiscal, la Reforma Educativa, los medios y el apoyo a los damnificados por los desastres...

Cada quien en lo suyo. Cada quien sus propios intereses. Los maestros, a lo suyo. Los empresarios, a lo suyo. Los políticos, también. 

Cada quien en su propia esfera sin que podamos ver la obra completa, cada quien emite juicios y opiniones y al final ya no importa, pues a falta de acuerdos el Estado decide por nosotros.

Algunos se inconforman, los demás se agachan y siguen como siempre...

Yo no creo en las marchas. No creo en las consignas de las redes sociales. No creo en manifestaciones públicas ni el exhibicionismo como medios de cambio de nuestra sociedad. 

Habrá quién me pregunte: ¿y entonces, cómo? 

Francamente, no lo sé. Pero sigo pensando en ello, buscando una alternativa que en verdad sea de utilidad para lograr, primero que nada, una reforma política de raíz, que es lo que necesitamos...

Monday, May 13, 2013

Si lo llego a saber a tiempo...

De cuando en cuando mi hija se enoja conmigo, principalmente por el hecho de que salgo con alguien. Cuando eso pasa, en medio de sus celos llega a decirme cosas hirientes como "Te odio", "quisiera morir", "ojalá no hubiera nacido", o incluso "Ojalá estuvieras muerta". Más allá de enojarme cuando escucho estas palabras -que sé en cuestión de horas vendrá con la cola entre las patas a pedirme perdón- lo que suelo pensar es ¿Y si sí?

¿Qué pasaría si un día salgo y no regreso, y lo último que ella me dijo fue algo así? Pido mucho que ese momento no llegue pronto, pero la verdad es que nadie tiene la vida comprada y, aunque quiero creer que Dios todavía no me necesita allá arriba, no sé a ciencia cierta cuál es la extensión de mis años...

Días como hoy me vienen esos pensamientos. No solamente porque mi hija me acaba de hacer un berrinche, sino porque hoy cumpliría 35 años mi amada prima María Elena, que falleció hace más de 7 años. Hay heridas cuya cicatriz no termina nunca de sanar, y la que me quedó con la ausencia de ella aún duele. Duele, en primera, porque la extraño mucho, porque era una gran mujer, llena de amor, talentos y capacidades, pero víctima de una enfermedad que al final le cobró la vida. Pero duele también porque sentí que me quedé con tantas cosas que no le dije... cosas buenas, como lo mucho que la amaba y lo agradecida que estaba por su apoyo incondicional.

De vez en cuando pienso en la muerte, sí. Y pienso en todo aquéllo que me gustaría hacer o decir antes de irme, pero también en todo lo que no quiero hacer ni decir, esperando que lo último que haga y diga no sea algo negativo. Luego pienso en mi hija. Siempre pienso en ella, mucho. Y entonces pienso que no quiero faltarle aún, no hasta dentro de muchos, muchos años. No quiero irme sin que ella esté segura de cuánto la amo y no deseo por ningún motivo que cuando llegue mi hora sea ella quien se quede sin cosas que decir, o peor aún, con el remordimiento y la culpa por decirme algo en la furia del momento.

Ojalá cuando llegue mi hora pueda retirarme en paz y con una vida plena, como mi abuelita, que tuvo la oportunidad de despedirse bien y hasta de arrepentirse de todo lo que hizo o dejó de hacer... Nos dejó muchas lecciones de vida y la extraño mucho. Esa es otra de las ausencias que me hacen falta, aunque ésta no duele, porque sé que vivió su vida y se fue bien despedida.

Hace un tiempo leí sobre Bronnie Ware, una enfermera que atendía a pacientes de enfermedades terminales. Después de algunos años de atender a moribundos y escuchar sus últimas palabras, Ware recopiló lo que ella consideraba los 5 grandes arrepentimientos de la gente que está próxima a morir:
  1. Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto
  3. Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía
  4. Habría querido volver a tener contacto con mis amigos
  5. Me hubiera gustado ser más feliz
¿Qué añadirían a esta lista? Muchas veces la gente fallece de imprevisto, sin oportunidad siquiera a reaccionar o encomendarse a Dios. Ahí no queda más que tratar cada día de vivir bien y encomendarnos cada mañana a Él. Pero hay quienes son anticipados de la noticia de su muerte inminente por alguna enfermedad terminal. Si ese fuera mi caso, si llego a saberlo con tiempo, ¿qué pensamientos cruzarían por mi cabeza los últimos días de mi vida?
Seguramente, cientos de ideas, preocupaciones y ansiedades alrededor del bienestar de mi hija... aunque, por el momento, ella insista en que si tengo novio es porque no la amo lo suficiente. Dios me dé vida para ver cómo se voltea la moneda en unos años, cuando ella tenga novio y prefiera pasar su tiempo con él que conmigo :P

Friday, May 03, 2013

Entre el pasado y el futuro (que ya empezó)

¿Cómo se retoma un espacio después de un año de ausencia? Muchas veces a lo largo de estos casi 14 meses quise volver a escribir, pero por una u otra razón no lo hice. Lo cierto es que me vi envuelta en una serie de circunstancias que provocaron cambios de fondo y el cierre de algunos ciclos. Las palabras revoloteaban en mi mente, una y otra vez, pero de alguna forma no sentía el flujo adecuado... era una maraña de ideas, parecida a una enredada madeja de estambre sin principio ni fin.

Al final, las cosas han tomado forma y todo parece claro y con rumbo. Sin embargo, antes de ver la luz el escenario se complicó bastante. Para no hacer el cuento largo: inconsistencias en el pago de mis quincenas en los dos empleos anteriores que resultaron en acumulación de deudas y en dejar pendientes asuntos de salud y mantenimiento en el hogar...

Cuando menos me dí cuenta la casa se estaba cayendo, literalmente... un librero se venció, el dañado cableado eléctrico no funciona y no hay luz en el comedor ni en el baño, y hablando del baño, los manerales de lavabo y regadera se oxidaron, goteaban, y el tubo del lavabo se pudrió y se salía el agua. Ni qué decir de las cortinas, todas raídas... La casa se llenó de "reparaciones momentáneas" y yo me llené cada vez más de un sentimiento de incertidumbre y de ansiedad, tratando de hallar la salida en medio de la oscuridad.

Por si fuera poco, las visitas al médico, al dentista y mi revisión con el oculista también se pospusieron... indefinidamente. Así que el estado de mi casa era sólo un reflejo de mi estado de salud... y el de mi hija. Me sentí como náufrago en medio del mar, sin una idea clara del rumbo que tomar. Necesitaba más ingresos pero no sabía de dónde obtenerlos. Busqué alternativas, pero de alguna forma todo se cerraba.

Yyyyyy... eso no era todo. Mi hija entró a terapia por una crisis de celos generada por mi relación de pareja. Bueno, esa relación tuvo una pausa pero reiniciamos hace meses y las cosas van muy bien. Tal vez una de esas pocas cosas que en vez de dañarse se consolidó. Irónicamente, en medio de lo complejo de nuestra relación, con sus problemas personales y los míos, estar juntos es un remanso de paz para ambos, un oasis de risas y de buena charla.

En fin. En medio de este ambiente incierto en el que me encontraba, hice lo único que podía hacer: ponerme de rodillas. Esos meses fueron la oportunidad de poner a prueba mi fe, y me aferré a las promesas bíblicas con todo.

Diciembre fue el mes más denso, y sin embargo, pude experimentar la bendición y protección de Dios en todo momento. Y justo entonces, se encendió una luz y se abrió una puerta.

Y de pronto me encuentro en un empleo de ensueño, trabajando desde mi casa, sin problemas de ingresos, y con la capacidad de ir saldando deudas y metiéndole arreglos a la casa. Y claro, regresaron las visitas al doctor.

Y me pasa más aún. Cuando miro a la mujer que era hace 10 años, incluso hace 5, hay cosas que siento muy distintas a lo que soy hoy. Ya no envidio a mis amigas solteras, ya no ansío ese estilo de vida que les permite viajar cuando quieren e irse de fiesta sin tener que llegar temprano a casa. Tampoco me siento mal por no tener ese concepto de la familia feliz formada por el papá, la mamá y los hijos. Hoy estoy tranquila con mi hija y con el camino que se me presenta por delante.

Me he vuelto muy buena en la cocina. Sigo sin disfrutar hacer la limpieza pero las cremas de vegetales naturales y otros guisos se están volviendo mi especialidad. Lo malo es que eso provoca más platos que lavar que si simplemente abriera la lata y la vaciara en la olla. Ni hablar... espero traer pronto a alguien que me ayude con la limpieza una vez a la semana y se convierta así en mi mejor amiga XD

Al final, de pronto miro atrás y veo muchas cosas han quedad atrás (incluyendo mi sube y baja de emociones). Veo un camino más claro y prometedor, pero ya no voy corriendo para llegar al final, porque prefiero disfrutar el camino y aprovechar para establecer paso a paso los cimientos para mi futuro: casa y coche, y en algún momento mi propio negocio.

Espero darme tiempo para regresar a este espacio al menos una vez a la semana. Seguro que ya perdí todos mis lectores y si alguno queda tal vez no encuentre tan divertidos mis posts, tal vez ya no vomite tanta literatura sentimental como solía hacerlo...

Wednesday, March 14, 2012

Tres buenas pelis

Hace tiempo no escribía, pero recientemente vi tres películas que son dignas de recomendar, así que hoy que tengo algo de tiempo aprovecho para darles mis comentarios y sugerirles ampliamente que las vean. Sólo una está en cartelera todavía, pero las otras pueden rentarlas, bien valen la pena para pasar una tarde agradable en casa... ¿por qué no este viernes, que al parecer lloverá y hará algo de frío?

La Dama de Negro
El joven reconocido por su papel de "Harry Potter", Daniel Radcliffe, se sacude bastante bien la capa de mago y demuestra que puede adoptar otro rol en una trama densa, que lo ubica ya no como un adolescente, sino como un joven padre que enviudó al nacer su hijo. Enfrascado en su tristeza, su trabajo como abogado se ve mermado, hasta que su jefe le da una última oportunidad y lo envía a resolver los asuntos pendientes de una mujer que falleció recientemente en un poblado lejano. ¡Cuál será su sorpresa al descubrir los secretos que encierra esa solitaria y alejada casona!

La ambientación es adecuada, la trama está bien manejada y -salvo algunos detalles que de pronto se les pasan- considero que la dirección y la adaptación de esta obra teatral para el cine están muy bien hechas. La forma en que sumergen al espectador en la historia para sorprenderlo inesperadamente, no deja nada que desear a las interpretaciones interactivas del teatro. Yo no había brincado tanto en mi asiento desde que ví "El ojo", con Jessica Alba...

Confieso que tenía mis dudas sobre esta peli, en primera porque hace años fui al teatro a verla y la verdad fue una buena experiencia, de esas que te erizan la piel y te ponen a la expectativa en un estado de inquietud y nerviosismo, y no quería desilusionarme por una mala adaptación cinematográfica; pero precisamente por esa experiencia sabía de lo que se trataba la película y no tenía muchas ganas de ser asustada esa noche, ja. Como sea, iba bien acompañada, así que entramos a verla y la verdad valió la pena. Sí, salí asustada pero con un buen sabor de boca... aunque creo que a mi acompañante le quedó el brazo morado, jejeje.

Los efectos especiales están de miedo, y el final, un tanto inesperado. En verdad véanla... pero no vayan solos ;)

Las aventuras de Tin Tin
Dirigida por Steven Spielberg, esta película es la adaptación de una serie de cuentos infantiles creados por el francés Hergé. Reconozco que, a pesar de que leo desde muy chica y siempre me gustaron las historietas, no recordaba las historias de Tin Tin sino hasta después de ver la película.

Quedé sorprendida por la calidad de los gráficos, generados mediante la técnica de captura de movimiento, es decir, actores llenos de sensores que actúan sobre fondos verdes o azules, y posteriormente esos movimientos son digitalizados para crear a los personajes dentro de un ambiente virtual que sorprende por su realismo.

Debido a la técnica utilizada para generar la película, las actuaciones se perciben más teatrales que cinematográficas, pues el actor debía imaginar todo el escenario y realizar gestos muy claros, como sucede en teatro, a diferencia de la actuación en cine, donde los movimientos son más naturales.

El movimiento independiente de los cabellos al viento, la textura de la piel, la expresión de las emociones, el juego de luces y sombras... todo es extremadamente realista, y, sin embargo, cada personaje se asemeja sorprendentemente a los creados por Hergé en sus historietas.

Aunque lenta en algunos momentos, la trama es bastante interesante y no pierden ni el más mínimo detalle de la sucesión de los hechos y el lugar de las cosas. En verdad que me agradó este punto.

Amé al perro, Milú (aunque en la versión en inglés le cambiaron el nombre a Snowy, me alegro que en español hayan respetado el original); un Fox Terrier blanco y pachón que a ratos se apodera del protagonismo, aunque de manera velada.

El hecho de que Tin Tin sea reportero-investigador le añade un punto a mi gusto personal, lo confieso :) Pero, independientemente de eso, considero que Tin Tin es una película digna de ser vista por toda la familia, y Spielberg promete que habrá secuelas de este personaje. :)

Nacidos para matar
Ésta es una de esas pelis que no tenía intención de ver porque me parecía la típica producción de pistoleros matones que se golpean y se persiguen en secuencias de acción dignas de ser vistas por el género masculino. De hecho, mi hermano la compró y como a él le gustan ese tipo de películas me generaba desconfianza. Sin embargo, me insistió tanto en verla que al final miré la carátula, y cuando vi a Robert de Niro pensé que no podía ser tan mala, je. Y bueno, Clive Owen también ha elegido buenos proyectos, así que decidí verla.

Efectivamente, no fue nada mala. Incluso "El Transportador", Jason Statham, interpreta un personaje bastante digno; aunque no se aleja mucho de ser el héroe de acción-galán-golpeador que personifica en las películas que lo hicieron famoso, la historia -basada en un hecho real- le da fuerza a su papel.

Owen y De Niro, por sí solos, fortalecen la historia y la producción completa. La trama tiene varios giros inesperados y el final no es lo que uno esperaría en una típica película de acción.

Cabe comentar también que la introducción de la peli, como para ponernos en contexto de la situación mundial hace 30 años, se asemeja tanto a la actual que hasta da escalofríos pensar en que nada ha cambiado; hay nuevas personas, nuevos países en la geografía y nuevas fuentes de ingreso, hay más tecnología y una redefinición de la manera en que hacemos las cosas... pero los móviles económicos y criminales -que están vinculados entre sí- permanecen igual.

Vale la pena rentarla para un día que se quiera ver algo un tanto profundo. Es una buena producción.

Wednesday, January 11, 2012

¿On tá la musa?

Y de pronto quiero hablar de muchas cosas pero no tengo la compu a la mano para escribirlas en el momento, o estoy en el trabajo, justamente escribiendo, pero de cosas distintas... cosas del trabajo, en horario laboral, que no me permiten ponerme a redactar mis pensamientos justo como me vienen al aire, así que para cuando llego a casa y tengo la oportunidad de abrir mi blog, ya se me fueron las ideas, la inspiración o las ganas de escribir.

Ideas al vuelo... un año que empieza revolucionado, en el que estoy lidiando para no caer en los errores de antaño, tratando de retomar mi ritmo de lecturas pero por alguna razón no lo consigo... Volví a ganar los kilos que había perdido y eso no me hace nada feliz, quiero pensar que es consecuencia de los cambios de estos últimos meses y los ajustes que he tenido que hacer, pero que es cosa de voluntad para retomar mi dieta... tal vez ahora que nos manden a trabajar en casa me sea más fácil porque podré preparar mi comida aquí... Pero ¡qué diablos! Puedo preparar mi comida ahora y llevarla a la oficina, es sólo que no me termina de gustar comer ahí mismo cuando lo que busco a la hora de la comida es despejarme un poco, tomar aire fresco para destrabar las ideas y dejar que fluyan...

Estoy contenta, sí, con muchas ideas y proyectos, tratando de aterrizar todo para poder llevarlo a la práctica y de pronto me parece que no puedo abarcar todo... que si me clavo en el trabajo termino cansada y por las noches ya no me doy tiempo para leer, mucho menos para planear adecuadamente qué clase impartiré para los niños de la iglesia el domingo. Ese tema me preocupa mucho: acepté el compromiso con la voluntad de hacer algo positivo por los pequeños y de pronto siento que no estoy dando mi 100% :S

Poco a poco ha llegado el orden a la casa, pero aún falta mucho que hacer. Lo mismo con mis finanzas. Pero estoy tomando los pasos para asegurarme de que este año quede todo en orden.

Mis dientes... mis ojos... mi peso... mi cuerpo... necesito revisiones médicas. Vale también. Creo que en verdad afecta el desorden financiero a la hora de evaluar las prioridades... ahora tengo que asignar recursos y planear bien cómo hacerlo...

Si algo estoy haciendo bien... o bueno, tratando de hacer, al menos, es dedicar tiempo a mis amigos...y más aún a mi pequeña, porque entiendo que la tengo de préstamo en esta vida y el tiempo pasa volando y al rato ella querrá hacer su voluntad y tomar su camino. Ahora es cuándo.

Y entre los ires y venires del día a día, con los fríos y los aires, me llegan recuerdos de otros días fríos, muy lejos de aquí, el sonido de una moto... su cuerpo junto al mío, dormidos en su cama...

Trato de ahuyentarlos con memorias más frescas... con los besos de quien ahora está presente... los momentos compartidos, su charla, sus abrazos, su calor, su compañía... esa sensación de tranquilidad y relajación que me viene cuando estoy con él... y él dice que conmigo se siente igual, así que lo disfrutamos mucho.

Estoy en una fase de paz, de contentamiento, de prisa por hacer muchas cosas, de ordenamiento, de planeación, de ideas... me falta tiempo para hacer todo lo que quisiera, de pronto tengo más ideas que energía, pero las ganas no paran, así que confio en Dios en que encontraré la forma de encauzar todo hacia fines productivos.

Estoy haciendo lo que me gusta. Estoy disfrutando lo que tengo. Estoy con alguien que me gusta, y mucho. Estoy con gente que quiero y que me quiere. Estoy sembrando, porque quiero cosechar mucho... ya es hora...

Sólo que, entre tantas cosas, de pronto se me esconde la musa. Espero que todo retome su lugar y volver a escribir con frecuencia. Mientras tanto, procuraré pasar por aquí a dejar aunque sea mis ideas al vuelo...

Saturday, December 31, 2011

Feliz y próspero 2012

De acuerdo con el calendario Chino, el 2012 será el año del dragón, cosa que me encanta, no porque yo crea en los horóscopos sino por el significado que para mí tienen los dragones.

El signo del Dragón parte de la astrología china y en las culturas milenarias orientales es considerado, al igual que la serpiente, un animal de buena suerte. Según la antigua China, el dragón es considerado como el guardían de los tesoros y de la sabiduría. También es representado como un símbolo de las artes marciales.

A diferencia de la cultura occidental, que satanizó la imagen de los dragones, para los orientales representaba suerte, sabiduría y prosperidad. Así, cuando hoy se habla del fin del mundo en el lado occidental del Globo (con base en una mal interpretada profecía maya), en el lado oriental esperan con ansia el inicio del 2012 y todo lo que representa: en concreto, bonanza financiera y comercial.

Yo prefiero creer la visión oriental, es más optimista. Y me agrada descubrir que esa figura mítica a la que se le ha asociado con terror y destrucción, no es tan terrible como nos la han pintado en las películas. Yo sí creo que existieron los dragones, la Biblia habla de ello en el libro de Job (capítulo 40). Y si los dragones fueron bestias creadas por Dios mismo, no podían ser tan terribles como nos han hecho creer.

A final de cuentas, creo que simplemente cada quien habla de su propia perspectiva... como suele suceder con cada fin de año, por cierto. De pronto parece que todos empiezan a ponderar lo que hicieron y lo que les faltó por hacer y se proponen ser mejores o hacer cosas nuevas para el año que está por empezar. ¿Qué tal les va a ustedes con esta tarea? Conozco pocas personas que en verdad tienen éxito en su listado de propósitos.

Para mí este año fue muy especial, lleno de bendiciones y de crecimiento espiritual; pero reconozco que nunca me va bien con mi listita de deseos y buena voluntad, así que este año me remito a una sola cosa: seguir buscando a Dios como hasta ahora, o aún más. Sé que si lo hago, lo demás vendrá por sí solo, como ha sucedido este año. La Biblia dice: "Buscad primero el reino de los cielos y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura", así que si deseo prosperidad, éxito, cosas materiales... primero busco a Dios y Él me dará lo que yo anhelo.

Y ¿qué mejor forma de convertirse en una mejor persona que siguiendo la voluntad de Dios? Jesús dijo que el mayor mandamiento de todos es: "amarás a Dios por sobre todas las cosas, y a tu prójimo como a ti mismo; en este mandamiento está incluida toda la Ley y los Profetas". Así es: cuando uno se ama a sí mismo no hace cosas que lo dañen, si amas y respetas a tu prójimo como a tí mismo, no harás cosas que perjudiquen a los demás, y si amas a Dios por sobre todas las cosas, no harás nada que sepas que va en contra de Su voluntad.

No es necesario aprenderse todos los mandamientos ni hacer mil propósitos de año nuevo. Uno solo que engloba en sí mismo a todos los demás es más que suficiente. Ése es mi deseo para 2012. Sin importar si es o no el año del dragón, el perro o la rata, o si se predijo el fin del mundo, o cuál sea la creencia de cada quien, si en verdad todos tuviéramos una parte de amor y respeto en nuestro corazón hacia nuestra persona y hacia los demás, este mundo sería muchísimo mejor.

No me queda más que agradecer a Dios por la vida y las bendiciones que me concede diariamente, así como agradecer a mi familia, amigos y conocidos que han compartido tiempo, experiencias y conocimiento conmigo. Espero que independientemente de su credo tengan un excelente 2012, lleno de sabiduría, prosperidad, salud y toda clase de bendiciones.

¡Feliz 2012!

Friday, December 23, 2011

¡Feliz Navidad!

Ha sido un año interesante que no empezó como yo hubiera querido, pero en el que trabajé mucho mi fe tal como dice la Biblia que debe ser: "la fé es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve."

Así, al paso de los meses experimenté en mi vida bendiciones y milagros que me llevaron a un nivel espiritual que no había conocido antes, y eso que soy cristiana desde los 16 años.

Y así fue que finalmente confié en que las cosas buenas llegarían y me concentré en tratar de hacer lo que Dios espera: que lo busquemos con todo el corazón. Como recompensa han llegado de una a una muchas de las cosas que esperaba hacía tiempo, como regalos celestiales y bendiciones con creces: un nuevo empleo de vuelta al periodismo, paz, reencuentro con amistades, cosas materiales... y finalmente conocí a alguien que durante este último mes me ha regalado de su tiempo, sus sonrisas, sus atenciones, su charla y su compañía.

Aprendí a perdonar y a pedir perdón a quien he fallado y aprendí a ver las cosas desde otra perspectiva, no la mía sino la de Dios. Sé que aún me falta mucho por andar y que suelo fallar, pero lo que experimenté este año en el terreno espiritual ha cambiado mi vida y me siento verdaderamente realizada a pesar de todo lo que carezco.

Por ello es que para mí esta Navidad, a diferencia de otras, ha dejado de ser nostálgica y depresiva. Tengo mucho que agradecer a Dios y he recordado cuál es la esencia de este festejo, el cual dista mucho de ser el intercambio de regalos, las pachangas o las relaciones... Se trata de celebrar que hace muchos años Dios envió a Su Hijo para ofrecernos un camino de salvación espiritual y de acercamiento a Él.

Yo lo viví este año y como resultado me siento plena. Él se ha movido en mi vida de maneras increíbles y he visto cosas que no creí que vería. Como dice el libro de Job, uno de mis favoritos: "hablaba lo que no entendía y de oídas apenas te había oído, más ahora mis ojos te ven, yo te preguntaré y tú me enseñarás."

Espero que el aprendizaje de este año no se me olvide y que pueda seguir poniendo mi confianza en Él, más ahora que he visto que en verdad cuando uno confía en Dios y hace lo que Él pide, todo lo demás cae solito en su lugar, y de formas aún mejores de las que uno esperaba.

¡Feliz Navidad a todos! Que Dios ilumine sus corazones y los colme de bendiciones :)