La revoltura de ideas, emociones y sentimientos de alguien que vive, eternamente, con los pies en la tierra pero la cabeza en las nubes...
Saturday, March 20, 2010
Adiós, abuela Carmen
En la madrugada dejó de existir una de mis abuelas, la mamá de mi papá, una señora que durante muchos años admiré por considerarla una mujer robusta y animosa, de carácter firme, madre de cinco hijos, abuela de 15 nietos y bisabuela de siete pequeños y una que está casi por nacer...
A Carmen Torres, Carmela -como le dicen alguno de mis primos-, le debo las primeras pruebas de inteligencia que nos realizaron. Todos en la familia pasamos por ello, pues mi abuela era maestra y llegó a ser directora de una escuela para niños con problemas mentales, así que se encargó de realizar a sus nietos una valoración temprana, je...
Reconozco que no la he llorado nada aún... siempre me cuesta trabajo que ciertas noticias pasen el filtro y lleguen a mis sentimientos. Pero también es que mi papá se empeñó tanto en que no tuviéramos contacto con su familia al principio, y luego sus propios hermanos así lo permitieron, que aún cuando ya crecimos y hemos sido mis hermanos y yo quienes buscamos a la abuela y a mis tíos, fue muy difícil establecer un lazo profundo.
No así para mi hermana, quien si estrechó relaciones con mi abuela y esta noticia la tiene llorando desde anoche.
Yo logré dormir, esperando a que nos llamen para decirnos a dónde tenemos que ir, pero desperté con una sensación de pérdida, y fue cuando me vino a la mente que a mi abuela Carmen le debo el privilegio de haber viajado a Francia, donde no solamente conocí París, sino también Chantilly y Normandía, el lugar donde desembarcaron los aliados el famoso día D, durante la Segunda Guerra Mundial.
Mi abuela era una mujer dedicada, respetuosa, un tanto seca pero cariñosa a su manera; cada año nos reuníamos todos en su casa, sin falta, el 5 de enero para abrir los regalos que ella preparaba para todos y cada uno de sus hijos, yernos y nueras, nietos, esposos y esposas de los nietos, y bisnietos. Casi 40 regalos... detalles casi siempre, a veces, algo más... supongo que con su partida se termina también la ocasión de reunirnos para seguir recibiendo "al niño dios" -porque con ella no eran los Reyes Magos, sino el niño Dios.
Estoy segura que la altura de mi hija se debe en gran parte a los genes de mi abuela Carmen, pues siempre fue una mujer alta y fuerte. Mi ex dice que su abuelo materno también era alto, y tal vez entre su abuelo y la mía logramos a la niña enorme que tenemos hoy... no hay de dónde más...
Mi abuela, quien nunca permitió que la llamáramos cariñosamente: abuelita, alojó a mi papá en su casa cuando él ya no tuvo más opción ni a dónde ir, de manera que ahora que mi papá es quien cuida a mi hija por las tardes, mi nena tuvo mucha oportunidad de convivir con ella, y yo siempre le agradecí que permitiera que Valeria pasara casi todas las tardes en su casa... aún no le he dicho a mi hija, por cierto... sigue dormida... pero tendré que decirle y supongo que la entristecerá.
El recuento de los recuerdos, la sensación de saber que mi hija estará triste y la empatía por quienes le sobreviven a mi abuela y que seguramente no la están pasando nada bien (mis tíos y primos, mi papá y mi hermana), me han provocado un nudo en la garganta. Sin embargo, no puedo llorar, no me sale aún...
Seguramente al rato, en el sepelio, inundada del sentimiento de pérdida de quienes convivieron más con ella, se quebrará esta barrera, este filtro emocional que ahora me bloquea, y me desahogaré de lo poco o mucho que me duele. Sé también, ya por experiencia, que a mí las pérdidas me pesan después, cuando el tiempo hace más notorias las ausencias... así que no me sorprendería que mi luto empiece en cuanto vea a mi familia en el sepelio y continúe hasta que yo entienda finalmente lo que significa para toda esta familia haber perdido a su pilar.
Estoy también tranquila porque tuve la oportunidad de despedirme, pues ya sabíamos que estaba mal. Pero de cualquier forma, uno nunca se espera el día en que recibirá una noticia así... al menos yo no esperaba la llamada de mi papá, sino de mi mamá, pues mi otra abuela también está muy mal ya, a sus casi 91 años...
Carmen falleció el 20 de marzo de 2010, poco antes de cumplir 87 años. Que Dios la tenga en su seno... como dicen algunos: nos volveremos a ver.
Por lo pronto, ya se despertó mi hija y debo prepararme para darle la noticia.
Adiós abuela. Gracias por las lecciones de vida, por mantener unida a la familia Pérez, por los detalles, por el apoyo... Gracias por París, por el Museo de Louvre, los Champs Elisee y la vista desde la Tour Eiffel. Gracias por el cariño, por las chambritas para Valeria, por las largas horas de lectura en tu biblioteca, en las que me chuté toda la colección de clásicos infantiles... gracias por mantener abiertas las puertas de tu casa para todos.
Descansa en paz, Carmela. Te sobrevive tu numerosa familia, quien no dejará que tu memoria se borre.
Monday, January 25, 2010
Recuerdos y nuevas vivencias...
1. Noche Colonial ISB
Recuerdo las primeras noches coloniales a las que fui... iba acompañando a mi hermana quien estaba en la rondalla de la prepa. Yo me metía de colada para estar en el chisme y en verdad mi interés era ver el chisme, divertirme y ligar... al final se me hicieron aburridas.
Años después de eso, Vale me pidió un par de ocasiones ir a la noche colonial del colegio que está al lado de casa de mi mamá... también me aburrí.
Sin embargo, en esta primera noche colonial de la escuela de Valeria, todo cobró nueva relevancia: ver a Vale cantando en la tarima, verla divertida subiéndose a los juegos mecánicos, encontrarme con otros papás... hasta me subí al toro loco por primera vez, lo cual me pareció de lo más divertido aunque me caí muy rápido... y eso no me gustó, así que el toro tiene declarada la venganza, donde pretendo aguantar más tiempo, je :P
2. Trabajar con niñosEstamos abriendo cursos de robótica los sábados, lo que me obliga a trabajar en sábado, pero está resultando gratificante convivir con los niños, verlos aprender y divertirse. Es vivificante, verdaderamente.
Ello me recuerda los días en Teutila, en la sierra de Oaxaca, con tantos niños necesitados de cariño, leales... ¿qué será de Onofre y los demás pequeños? Ya deben ser adolescentes...
Estas experiencias me llevan a recordar cuánto me gustaba dar clases... sin duda, es algo que volveré a hacer este año :)
3. El clima
Este clima tan airoso, tan cálido de pronto y tan frío de repente me recuerda constantemente los días en Bogotá y me pone una sonrisa y unas ganas enormes de volver a tomar ese chocolatico caliente, o un tintico... de visitar Chia, Tabio, Cota y Tenjo, de volver a entrar en las minas de sal de Zipaquirá. Me viene la nostalgia de aquéllos paseos en moto y de las noches en su cama... y como una cosa lleva a la otra, me vienen los recuerdos de aquéllos tiempos en los que su corazón era mío, y de los mensajes y los chats... y me alegro de haberlo vivido, y sonrío :)
4. Añorar un beso
Estoy saliendo con alguien a quien no veo tanto como quisiera, pero la verdad es que estoy bien clavada. Y por momentos siento esa imperiosa necesidad de un beso... pero no de cualquiera, sino de esa persona especial... R.
Y de pronto pensé que hacía tiempo que no añoraba un beso así... no desde J, quien me quitaba el habla con su sola presencia, y ante quien me convertía en una pequeña tímida e indefensa, introvertida y silenciosa, por ese nervio que dominaba mis entrañas ante la mera posibilidad de juntar nuestros labios. No, no había vuelto a sentir algo así desde entonces... hasta ahora. Y, como lo he dicho antes, por el simple hecho de volver a sentir algo así, ha valido la pena esta experiencia.
5. Amar vs. ser amado
Creo que todos en algún momento pasamos por la disyuntiva de decidir si queremos estar con quien queremos o con quien nos quiere. Algunos eligen estar con quien los quiere. Tal vez sea la decisión más sabia, pues garantiza que se está con alguien que te procurará y que hará lo que sea por verte feliz... pero otros optamos por estar con quien nos hace sentir, aún cuando no nos corresponda de la misma forma.
El fin de semana pasado traté de darme la oportunidad de estar con alguien que dice quererme bien... pero no pude más que terminar por sentirme infiel... no a R, porque no me pertenece, sino a mí misma y a mi corazón...
Me quedó claro que definitivamente yo prefiero amar, que ser amada. No me malinterpreten, sigo esperando el milagro del amor correspondido, pero mientras llega, ante la disyuntiva de amar o ser amada, yo prefiero sentir. Sólo me preocupa que lamentablemente no es suficiente que uno sienta por los dos... es necesario que los dos sientan y lo enfoquen a la misma dirección. De lo contrario, se está destinado siempre a terminar, tarde o temprano... y cuando es un camino que ya se ha andado, como lo es este camino para mí, siempre existe un cierto temor y una cierta reserva de volver a andarlo.
Pero, ¿será que soy tan terca, o tan inconsciente, que seré capaz de volver a andarlo con tal de vivir este sentimiento a todo lo que da, mientras dure? Al final... creo que sí...
Monday, January 04, 2010
Empezando 2010 con ganas... y varios cambios
El mío insiste en andar por el camino equivocado una y otra vez, y ello me forza, constantemente, a tener que cortarle las alas cada vez que empieza a volar. Y duele cada vez, pero no hay forma de avanzar si se queda uno atado a un sentimiento que no va a ningún lado.
Este año quiero empezarlo sin lastres de ningún tipo. Tengo muchos proyectos por delante y este año será para convertirlos en objetivos, concentrarme y concretarlos. Ahora entiendo a qué se refiere la Biblia cuando dice: es mejor entrar al reino de los cielos tuerto, a tener ambos ojos y quedarte fuera. Creo que así es en todo: es mejor conseguir los objetivos dejando atrás ciertas cosas y ciertas personas, a perder el tiempo intentando conseguir un imposible.
Como dije antes, era cosa de tiempo antes de decidirme, pero al final yo sabía que tarde o temprano tendría que decidirme. Mi cabeza está convencida, incluso mi corazón... sólo espero que no me falle la voluntad.
Friday, December 04, 2009
De lengua me como un taco...
Si nomás decía que no, pero bien clavada que ando ya. Como dicen por ahí: "estoy hasta las manitas"... no sé bien qué significa eso, pero supongo que tiene que ver con que doblas las manitas por la voluntad de otro.
Pues sí... ya ni lo niego, porque lo cierto es que aunque a ratos me hace padecer este sentimiento, cuando estoy con él me parece que todo bien vale la pena, por sentir sus brazos a mi alrededor, escuchar sus latidos y percibir su respiración, por ver esa sonrisa que se dibuja en su rostro apenas me ve y por reflejarme en esa mirada chispeante, que me enciende en su presencia y me deja ilusionada cada vez que lo veo.
Sí, lo reconozco. Caí otra vez, je. No voy a mencionar aún la palabra que empieza con "A", porque creo que aún no llego ahí... pero vaya que sí estoy clavada ya. Y el reconocerlo, hasta me hace sonreír.
No sé a dónde vaya a parar este tren, ni cuál será el final del recorrido. Sé que lleva sus altas y sus bajas, y sus curvas pronunciadas en barrancos, que me han hecho pasar por momentos agridulces... pero, como bien dicen: los grandes logros implican grandes riesgos.
Ya es tarde pa' rajarme, porque ya estoy en el momento en que aunque quiera no me puedo bajar del tren y mejor me sigo a ver a dónde llegamos: puede ser una estación en el camino, puede que pasemos algunas estaciones o puede que se desbarranque en una vuelta... lo que sea, habrá valido la pena :)
Sunday, November 22, 2009
El agridulce sabor de los celos
La verdad ya lo veía venir, pero no creí que me doliera tanto. Como dice mi hermano, soy pronta para ilusionarme, y sin embargo soy lenta para reconocerlo. Pero este sentimiento me hace evidente lo que he querido negarme.
¿Cómo evadir la verdad cuando se siente esa opresión en el pecho que no deja respirar, que me sube por la garganta, quitándome el hambre, y llega, cual cuágulo desprendido del corazón, a mi cerebro, presionando mis venas y provocando una sensación de hinchazón craneal que me lleva casi a la migraña?
Trato de evadir los pensamientos y de concentrarme en algo productivo, pero me vuelven como oleadas furiosas que no me dejan llegar a playa serena.
Y a pesar de esta sensación ácida, debo casi agradecer a quien me hizo volver a sentir algo así, después de que llegué a creer que no volvería a experimentar celos. Reconozco que el golpe al ego me puede mucho, pero en esta ocasión no es sólo eso... en verdad me gusta el victimario en cuestión y lamento mucho que no sea bidireccional.
Ni hablar... me tocó perder otra vez... al menos ésta vez me quedo con la certeza de saber que puedo volver a subirme a la rueda de la fortuna, que volveré a sentir, y que en alguna vuelta me toparé con alguien que lo valore y con quien pueda andar un camino en conjunto en esta feria de la vida.
Wednesday, November 18, 2009
Vamos por otro round
Después de varias semanas de trabajo intenso, planeación de proyectos, estrés por abrir nuevos cursos y la logística de un evento en el que recién participamos y me tuvo trabajando sábado y domingo en un puente feriado, finalmente asomo un poco la cabeza para tomar aire y volver a darle, que este cierre de año viene pesado y hay que darle con todo para lograr repuntar la nave en esta crisis que vaya cómo nos ha afectado...Wednesday, October 28, 2009
Una tras otra
Sunday, October 18, 2009
Días bogotanos
Hoy el DF amaneció frío y húmedo, muy airoso, con ese aire frío que te cala por debajo de la ropa. Salí temprano a comprar un antibiótico a la farmacia y apenas sentí ese soplo de aire húmedo y fresco en mi rostro, me llené de recuerdos de las mañanas en Bogotá...Tuesday, October 06, 2009
Buena rola de Jesse & Joy
duele no escuchar tu voz
duele respirar tu ausencia
pero duele mas decirte adiós.
Duele como muerte lenta
la memoria de los dos,
la sangre ardía por mis venas
pero hoy se seca sin tu amor.
Miseria vivir rodeado de la melancolía en espera de ti de ti de ti y nadie mas
Si me llamas voy
a tu lado soy
todo por sentir el latir de tu corazón
si me dices no yo me parto en dos
prefiero decirte adiós.
Friday, October 02, 2009
¡Yo no nací para amar!
Nah! En realidad no creo eso. Sigo creyendo que para cada roto hay un descosido, sólo que es difícil hallarse enmedio de un montón de ropa sucia, deshilachada y maltratada... conforme pasan los años se va uno encontrando que el montón de ropa dañada es más grande, y entre tanto roto es complicado encontrar al descosido adecuado.
Tal vez me pone nostálgica ver que mucha gente a mi alrededor tiene hasta dos relaciones "serias" mientras que yo no soy capaz de tener una sola. Al contrario, pareciera que sólo voy acumulando nombres en la lista de los que extraño. Hay quienes sufren porque aman a dos personas, yo extraño a dos ahora, y aunque no sufro por ello, definitivamente no me hace muy feliz tampoco.
Creí que la cronología del corazón que escribí en 2006 terminaría con la letra J, pues desde entonces no había habido adiciones a la lista. Sin embargo alguien más llegó... y se fue. O no sé... aún sigue por aquí, pero todo pinta a que no será así mucho tiempo. Es como cuando uno se sube a una montaña rusa y al principio todo es excitante, pero al final llega la última curva, la última gran bajada y se acaba la diversión. Y no queda más que bajarse del carrito y volver a hacer fila para subirse al siguiente juego de la vida.
Como bien dice Julieta Venegas en su canción El Presente: con el mundo como va se nos acaba todo, la tempestad y la calma casi son la misma cosa, ¿quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario? Toma de mí lo que tú quieras como si solo quedara el presente, es lo único que tengo... el presente es lo único que hay...
Sólo me queda una reflexión... si el amor es un milagro y yo ya lo he vivido más de una vez... ¿tendré oportunidad de volver a experimentar ese milagro en algún momento cercano?
Quiero seguir creyendo que así será...
Thursday, September 24, 2009
La edad de la razón
Yo, que he sido una romántica de hueso colorada... pero no de esas románticas-de-novela-rosa, que siguen a la espera de que el príncipe perfecto salga de su castillo y las rescate, no.
Yo me refiero al romanticismo del género literario de ese nombre, en el que la razón era completamente opacada por sentimientos brutales y apasionados, que llevaban a los protagonistas a grandes sufrimientos.
Sí, aunque me sigue apasionando ese tipo de lectura, en lo personal ya me cansé de vivirlo en carne propia. Y llega el momento en que la cabeza empieza a tomar el control y enviar alertas oportunas que me ayudan a descubrir la vida y las relaciones con otros matices, otros colores y otros significados.
Al final, con paciencia y raciocinio, este bravo corazón se ha sometido. Y aún cuando tiene mucho qué dar, ha aprendido a quedarse quieto hasta escuchar la señal adecuada. A ratos sale a jugar a la pradera, corre, brinca y retoza, para luego regresar sonriente a su establo.
Aún quedan rastros de ese garañón salvaje, de naturaleza indómita... claro que sí... pero está aprendiendo a convivir civilizadamente con las reglas de la sociedad.
Ahora entiendo a qué se refieren con eso de "sentar cabeza"... pero, en mi opinión, más bien el que se sienta es el corazón... ¿o será que la cabeza se sienta en el corazón y así lo somete? Jajajajajaja!!! Ya dije muchas burradas... es consecuencia de un jueves por la tarde-noche, después de varios días con mucho trabajo, bendito sea Dios :)
Pues bueno, sea que se siente el corazón o la cabeza, el asunto aquí es que personalmente he pasado del movimiento romántico a la edad de la razón. ¡Ay caray! Ya me sentí vieja! Jajajajaja!
Tuesday, September 01, 2009
Cuento breve
Volteó a mirar a su agresor. Una punzada lacerante por el dolor indescriptible de haber sido atravesada por su espada le impedía moverse con facilidad. Pero cuando vio al portador del arma sus ojos se llenaron de lágrimas y el dolor del pecho, causado por la traición, superó la agonía física que estaba viviendo.
Una gran interrogante se dibujó en su rostro, atormentado por el sufrimiento corporal y sentimental. Era clara su confusión: no podía comprender por qué él la atacaba, si ella había luchado esa batalla para defenderlo de sus enemigos…
No había un arma capaz de atravesar su dura piel, salvo la de él. Y ella nunca creyó que él fuese capaz de atacarla de esa manera, por la espalda y sin previo aviso.
Aún sin dar crédito a lo que estaba viviendo, miró su vientre. Sangraba profusamente. Herida de muerte por esa espada mágica, la única en todo el reino que podría hacerle daño, se preguntó cómo era posible que hubiera caído víctima de la única persona de la cual debía cuidarse… cómo era que no solamente había confiado en él, sino que lo había acogido bajo su protección.
Lo miró directamente a los ojos y comprendió todo. Él lloraba. La espada en sus manos aún tenía sangre de ella y goteaba sobre la tierra seca, dejando rastros de su vida milenaria en cada grieta de ese árido terreno.
Soltó la espada y se llevó las manos a la cabeza. No había palabras para explicar cuánto le dolía haber enterrado su arma en esa dura carne… el esfuerzo y la convicción que le requirió atravesarla, y el sufrimiento que él mismo se infligió en cada centímetro de esa traicionera penetración.
Pero él era un cazador de dragones, y ella, una dragona. La más hermosa que había visto, en realidad. Comparada con otros de su especie, era pequeña y ligera, casi vulnerable, pero imponente, inteligente y hermosa. Por ello, él no había sucumbido a la tentación de matarla en cuanto la vio. Por ello, se dejó seducir por su mirada y, traicionando sus convicciones y sus ideas, dejó de lado su espada y se perdió en esos ojos verdes de esmeralda, para escuchar todas las historias que Elise le narraba: cuentos de otras tierras, leyendas de su pueblo, crónicas de antaño y reflejos de otras culturas… a través de sus palabras, él aprendió sobre valores y sobre la importancia de apegarse a sus creencias.
Y así, en medio de esa cruenta batalla entre caballeros –humanos intolerantes que no alcanzaban a comprender la divinidad de seres distintos a ellos– y dragones –seres mitológicos a punto de la extinción– él comprendió que debía tomar partido. No podía vivir por siempre opuesto a las voluntades de su género. Él había sido formado para convertirse en un cazador, el más heroico de los cazadores de su estirpe. Y ahora los suyos le recriminaban su debilidad…
Él sabía que tarde o temprano podría llegar otro caza dragones y matarla. Le preocupaba que cuando esto sucediera, la muerte no llegara pronto y ella fuese torturada. La sola idea de victimizarla de esa manera lo angustiaba de tal modo que sus sienes estaban a punto de estallar…
Con esos pensamientos, que lo martirizaban hasta el llanto, Bertford hundió su espada en un costado de la bestia, sin detener su empuje hasta que la filosa punta asomó por el vientre de ella…
Elise comprendió todo esto con su sabiduría milenaria. Pero ello no fue suficiente para aliviar el dolor de la traición. Una traición que para él representaba la redención de su futuro, la reivindicación con su género y la oportunidad de dejar un legado, con un apellido honroso.
Mientras su vida se escapaba, ella visualizó un futuro promisorio para Bertford y su raza. Un porvenir sin miedos, sin criaturas “demoníacas” que enfrentar. Un mundo sin dragones. Un futuro forjado por la espada de cazadores como Bertford.
Y con estos pensamientos, Elise miró a los astros por última vez, y expiró. Su enorme corazón dejó de latir, llevándose con su alma algo de la de él. Y aunque él no lo reconoció nunca abiertamente, en aquél día supo que algo dentro de sí murió para siempre también.
El breve espacio, de Pablo Milanés
Sunday, August 30, 2009
¡Soooooooooo!
Tan difícil como domar un potro salvaje, así me resulta contener ciertos pensamientos que se mantienen agazapados en los rincones oscuros de mi corazón pero que son disparados por ciertos sentimientos, como caballos de carrera, que tan pronto se les abre una puerta salen como locos, a toda velocidad, sin ser capaces de mirar a los costados qué es lo que sucede, porque llevan las anteojeras para que se concentren solamente en lo que tienen al frente.
Y así, mi corazón también sale desbocado a la menor señal de apertura y se suelta corriendo sin mirar a los costados, sin importarle si esa señal era sólo un guiño de amistad o un viso de algo más serio, y sin detenerse a mirar si el caballo de al lado corre a su paso o ya se quedo atrás.
He aprendido a ser más desapegada, a soltar, a no dar las cosas por sentado, a aprovechar el presente, a tomar las cosas como vienen porque no se sabe si mañana tendremos la oportunidad de vivirlas... pero no he aprendido a controlar esta bestia salvaje que vive dentro de mí, con tanta capacidad de querer que al menor indicio de libertad se suelta, cegado por la emoción, y es necesario que se tropiece, que se tope de frente contra los muros y los obstáculos para darse cuenta de que, nuevamente, está solo en esta loca carrera, y se deje someter y encerrar nuevamente...
Y ahí va de nuevo... de regreso al corral, a sabiendas de que en cualquier momento y a la señal de: "!Arranquen!" saldrá corriendo como potro desbocado otra vez...
Friday, August 28, 2009
La encarnación del caos
Dice el dicho: "el hombre propone, Dios dispone, viene el diablo y todo lo descompone"...Thursday, August 20, 2009
¡Mamáaaaaaaa!
Adoro a mi hija. Neto que sí. Pero a veces me exaspera escuchar su linda voz gritarme: "¡Mamáaaaa!" continuamente. Cuando su tío Paco la molesta, llega a gritar tanto que a veces opto por irme a mi lugar feliz. Y es que no siempre puedo llegar a liberarla de su tío porque ya he cachado que muchas veces grita por nada, y otras tantas va y se le pone enfrente para que la moleste.
Thursday, August 13, 2009
Descubriendo mi historia
¿Cuántos tienen la oportunidad de llegar a los 30 años y que de pronto se presente alguien y les diga: "Hola, somos primos"?Pues a mí me sucedió.
Para no hacer largo el cuento, resulta que por medio de un contacto de trabajo que reenvió la información de los cursos que impartimos, me escribió un chavo que se apellida Arbesú. Se intrigó por mi apellido, pues aquí en México no somos muchos. Pero cuando me dijo cómo se llamaba su abuelo me quedó claro que, en efecto, somos primos.
Preguntando a nuestras respectivas madres, confirmamos que su abuelo y el mío eran hermanos. Intercambiamos algunos correos, luego chateamos y finalmente ayer nos conocimos en persona.

Mi hermano Paco y yo teníamos bastante curiosidad por conocer a este primo porque, francamente, tenemos muchas lagunas históricas en lo que respecta a la familia, sobre todo, en la historia de mi abuelo materno. Así que ésta se antoja como la oportunidad para descubrir esas piezas que nos faltan del rompecabezas familiar.
Aunque ya lo sospechábamos, descubrimos que la versión que tenemos de ciertas cosas es en realidad una imagen que mi abuela quiso construir sobre mi abuelo... pero del dicho, al hecho, hay mucho trecho.
Las cosas que nos contó nuestro primo, sin embargo, no son una desilusión. Es un aprendizaje sobre nuestro pasado que nos ayuda a entender las cosas como son el día de hoy.Todas esas cosas que nos marcan sin querer, sin que sepamos por qué pasan, y de las que tratamos de escapar pero no podemos porque no entendemos la raíz del problema.
Esos lazos familiares nos atan, nos condenan, mientras no los hagamos presentes y declaremos entonces, de manera consciente, que no nos corresponde a nosotros cargar con culpas ajenas.
Así, pues, con la promesa de reunirnos todos los primos de ambas familias, nos despedimos el viernes después de una agradable velada. La idea, además de conocernos, es hallar entre todos esas piezas faltantes, unir esos lazos perdidos que se requieren para hacer el cuadro completo de nuestra historia familiar...
Sunday, August 09, 2009
El presente
Ya se lo que te diga no va a ser suficiente
ay, ay, ay, ay
Y lo que tu me entreges dejará pendientes
ay, ay, ay, ay
¿Quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario?
toma de mi lo que deseas como si solo quedara...
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
Con el mundo como va se nos acaba todo
ay, ay, ay, ay
La tempestad y la calma casi son la misma cosa ay, ay, ay, ay
¿Quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario?
toma de mi lo que deseas como si solo quedara...
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
El presente es lo único que tenemos
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
Ya se lo que te diga no va a ser sufiente consuelo
por perder ese lugarque amamos y destrozamos
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir...
Friday, August 07, 2009
Hinchadita... :(
Sigo sin comer nada... tengo prohibidas las grasas, los irritantes, la comida caliente, el pan, las tortillas, cualquier cosa dura o que me exija masticar mucho... osea... tal vez podría comer un par de gerbers de sopa de pollo... :'( Ya no me quejo de dolor de muela, porque ya me la sacaron, pero la canija estaba tan aferrada que sí me llevé una zarandeada bucal para que saliera. Ahora me duelen la boca y la mandíbula, el hueco que me quedó y la encía.
Wednesday, August 05, 2009
En carne propia

Muchas veces escuché que las muelas del juicio duelen terriblemente, pero hasta ahora no lo sabía, porque las dos primeras ni me dolieron. Pero me está saliendo una que me ha tenido con unos dolores horribles, de esos que de pronto llegan a la garganta, suben hasta el oído y provocan dolor de cabeza.
Me duelen hasta los dientes de enfrente. En serio, los primeros días, antes de ir al dentista, no había Dolac ni Advil Max capaz de calmar mi dolor. El lunes el médico me recetó "una bomba", conformada por antibiótico, analgésico y un anti inflamatorio... y apenas así me es posible sobrellevar esto.
Me da tanto miedo comer que van dos días que me quedo con hambre. Nunca he sido capaz de llevar una dieta de manera voluntaria, pero prefiero sentir la tripa quejándose, que el dolor que me produce masticar aunque sea una tierna pechuga de pollo asada... Vamos, hasta beber agua me causa punzadas ocasionales que me recorren el espinazo. Nada que le desee a nadie, de verdad.