Friday, July 08, 2011

Hombres: salgan con chicas que no leen...

Me encontré esto en un blog hace ya unas semanas, no recuerdo si el link me llegó a través de facebook o twitter, pero lo guardé porque me llamó mucho la atención. Con calma, leí el post completo y me gustó. La redacción es muy fresca y, curiosamente, al leerlo me vinieron respuestas a un par de preguntas que se me quedaron en el aire hace varios meses...

Eso de: sal con una chica que no lee; háblale de cosas sin importancia y piensa poco... una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía... Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino... Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada.

Yo, que además de leer, también escribo, encontré fascinante la descripción, porque de alguna forma fue una respuesta a esas preguntas nunca expresadas y, en su momento, trajo sosiego a este loco corazón.

Les dejo a continuación el texto completo... a ver qué opinan ;)

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo.

Te odio, de verdad te odio.

Thursday, June 23, 2011

Profesiones del futuro... tamos jodidos :S

Hace poco publiqué en mi facebook la liga de un estudio del diario digital norteamericano The Daily Beast en el que se publicó que en Estados Unidos hay títulos universitarios que son considerados inútiles... y entre esos trabajos "inútiles", el periodismo ocupa el primer lugar.

Al principio sólo pensé en compartir el enlace, pero analizando un poco más, no deja de parecerme ilógico y casi aberrante que profesiones como la agricultura, el diseño de moda, la fotografía o recursos humanos se incluyan dentro de ese listado.

Según el diario, los criterios que definieron la investigación se basaron tanto en el salario medio con el que se inician los licenciados en cada una de estas profesiones, la media de lo que llegan a ganar a lo largo de toda su carrera y la previsión de la cantidad de puestos de trabajo que se perderán en su sector entre 2008 y 2018.

El listado de las carreras más inútiles de acuerdo con The Daily Beast incluye:
1-Periodismo
2-Horticultura
3-Agricultura
4-Publicidad
5-Diseño de moda
6-Estudio sobre familia y niñez
7-Música
8-Ingeniería en tecnología mecánica
9-Química
10-Nutrición
11-Recursos humanos
12-Teatro
13-Historia del arte
14-Fotografía
15-Literatura
16-Arte
17-Bellas Artes
18-Psicología
19-Inglés
20-Veterinaria

Osea... los veterinarios no son necesarios porque los animales no son importantes; la psicología no es relevante porque a nadie le va a interesar los problemas que tenga la gente en el futuro ni cómo le hace para resolverlos, ni si tienden a convertirse en asesinos seriales; las artes, fotografía, literatura, música y teatro serán por demás innecesarias en un futuro completamente digitalizado; como a nadie le interesará el perfil cultural ni psicológico, entonces tener gente capacitada para contratar recursos humanos será absurdo.

Por otro lado, ¿a quién le importa lo que comamos? La nutrición al diablo, tampoco es necesaria. Me sorprende que Química y la ingeniería en tecnología mecánica estén en este listado pues me parece que ambas profesiones tienen mucho futuro, pero qué más da, si incluyen en la lista de profesiones inútiles a las que se dedican a estudiar la niñez y la familia... ¿qué diablos? ¿Qué clase de sociedad espera ser la norteamericana en un futuro?

Obvio, si la nutrición no es importante, entonces la horticultura y la agricultura salen sobrando. En un mundo de gordos, donde las artes son fútiles, pues ¿a quién chingaos le interesará el diseño de modas? No entiendo qué carajos hace Publicidad en este listado si siempre es esencial para conseguir que la gente coma y vista lo que los fabricantes venden... aunque supongo que en un mundo donde lo creativo es inútil, la forma de emitir los mensajes no tiene validez, y por tanto la publicidad pierde relevancia.

Y claro, considerando todo este entorno tan amigable a futuro, es lógico que el Periodismo encabece la lista... digo, ¿quién en su sano juicio querría gente letrada, analítica y objetiva, capaz de emitir juicios de valor sobre el rumbo que toma la sociedad, así como el impacto y consecuencias de prescindir de carreras tan relevantes?

Profesiones inútiles... ¡pura vaina!

Wednesday, June 22, 2011

Y la vida va...

Y cuando menos uno se da cuenta ya han pasado días y semanas, que se han convertido en meses y en años... y a pesar del tiempo y la distancia hay personas que siguen presentes a pesar de la ausencia.

De hecho, tal vez sea su misma ausencia lo que las vuelve más presentes. Y es ahora, cuando miro a través del tiempo y la distancia, que alcanzo a percibir la fuerza de este sentimiento que sé que me acompañará toda la vida.

Hoy veo que un año no es nada; tres años apenas se sienten... incluso -como dice Will Turner en Piratas del Caribe 3- diez años lejos de la persona amada valen la pena a cambio de un día con esa persona.

Y así, el tiempo sigue pasando y los años siguen contando... pero lo que siento no se va a ninguna parte. Permanece. Y en vez de morir, crece.

Ojalá hace años hubiera tenido la certeza de esto que hoy sé.

Friday, May 13, 2011

Bailes, recuerdos y sueños...

Hoy fue el desayuno del día de las madres en la escuela de Valeria... bueno, de su escuela, porque en realidad este año lo hicieron en un salón y cobraron el boleto pa'l desayuno por persona. Desayuno que, por cierto, no fue la gran cosa. El audio se perdía entre el bullicio de las mamás y las abuelitas presentes, mientras que los niños ansiosos por su presentación no dejaban de hablar en los asientos que les asignaron en la parte de atrás del salón, de modo que mucho de lo que dijeron simplemente no se escuchó.


Los bailables, sin embargo, estuvieron bien, con excepción de los grupos de 5o a los que les pusieron una coreografía sencillita y aburrida. No es por nada pero el grupo de mi hija fue de los mejorcitos, je. A ella le tocó bailar "I can't get no satisfaction", de los 60's.

Dividieron las presentaciones por décadas, desde los 60's hasta la actualidad. Y confieso que cuando tocó el turno de los 80's me invadieron los recuerdos al ver a tantas niñas tan bien disfrazadas, con los flecos con crepé, los labios rojos y las arracadas enoooormes... sí, yo me vestía así y cantaba todas las de Flans... ¡qué tiempos aquéllos! (Por Dios! Ya enruquecíiiiiii!!!)

Buenos recuerdos, pero mejor aún hacerme de un nuevo recuerdo de mi hija bailando y cantando para mí. Lo conservaré en mi memoria para cuando ella crezca y ya no quiera seguir haciéndome fiestas, así como guardaré también los momentos en que la veo dormir, con su cabeza recostada hacia un lado y su rostro angelical... :)


Pero no está bien que hable de cómo termina este día si no he contado cómo inició... con el recuerdo fresco de otro más de esos sueños extraños que suelo tener. Tengo la sensación de que ya había tenido un sueño muy parecido antes, pero no recuerdo bien cuándo ni cómo fue la vez pasada...

Para variar, no sé cómo empezó el sueño ni cómo llegué a ese lugar, y tampoco recuerdo quienes me acompañaban, pero no estaba sola. Era una especie de isla, o playa, con arena blanca y agua cristalina, el mar bastante tranquilo y buena vibra. En algún momento tuve la sensación o la necesidad de ir a buscar algo, una especie de tesoro, algo valioso que estaba enterrado dentro de un barco hundido cerca de ahí. El barco era un acorazado muy grande, que había quedado varado y hundido en aguas poco profundas, pues cuando llegamos al lugar sobresalía una pequeña parte del navío.

Alguien me acompañaba, un hombre, pero no logro recordar sus facciones ni quién era. Entramos, supongo, por una ventana, y nos sumergimos al nivel más bajo, que estaba parcialmente enterrado en la arena. Ahí, curiosamente, había una especie de burbuja de aire que nos ayudó a respirar pues de pronto ya no teníamos equipo de buceo. Aunque iluminado, el ambiente era oscuro, el agua -que nos llegaba a la cintura, en algunas partes, y a los tobillos en otra- era turbia y en esa agua vi nadar tiburones de varias especies y también conté tres orcas.

En la parte con menos agua, cerca de donde caminamos para acercarnos a donde debíamos zambullirnos, había por lo menos un par de cocodrilos, y uno de ellos se acercó amenazante a nosotros. Sin embargo, no sentí miedo... sólo instinto de supervivencia. Nos apartamos de los cocodrilos y estudiamos el sitio al que debíamos meternos.

En esa parte el agua era bastante más profunda, pues ahí es en donde nadaban los escualos y las ballenas. Por alguna razón no me atemorizaba tanto la idea de nadar entre ellos. Creo que mi compañero mencionó algo sobre bucear por debajo de ellos, pegados a la arena, para encontrar el 'tesoro' que buscábamos. Pero me cruzó la idea de que esos animales, al vivir encerrados dentro del barco, con tan poca agua para moverse, seguramente morían de hambre y atacarían al más mínimo movimiento...

En esas estábamos, colocándonos nuestro equipo de buceo con estas dudas en mente cuando...

Sí... el despertador sonó, interrumpiendo por milésima vez mis sueños en el momento más inoportuno.

¿O habrá sido lo más oportuno, a riesgo de que este extrañísimo sueño se convirtiera en pesadilla? No lo sé... a veces, sólo a veces, me gustaría conocer los secretos y significados de los sueños detrás de la simbología mental. Y en ocasiones como hoy incluso se antoja que la historia de la película El origen (Inception) tenga algo de cierto... así podría retomar este y muchos otros sueños justo donde los dejé y averiguar qué pasa después...


Tuesday, May 10, 2011

De generación en generación

De pronto me doy cuenta de que la educación que nos inculcó mi abuelita se ha hecho presente en los últimos días.

Cosas que antes hacía en automático, hoy me queda claro que se lo debo a ella, desde la elección de la ropa y el peinado para cada ocasión, la forma de hablar y comportarme en público, hasta ciertas mañas para guisar y almacenar la comida en el refri.

Más aún, hoy me encuentro transmitiendo esa misma educación a mi hija. Las cosas que mi abuelita instruyó a mi mamá y luego a mí, ahora toca transferirlas a mi cría, quien -al igual que yo a su edad, seguramente- se rebela ante la idea de usar un vestido para ir a una boda, no hacer ruido con la boca cuando come, no subir los codos a la mesa y demás "gilipolleces" que uno tilda de innecesarias hasta que la vida misma nos enseña que cuando menos lo esperamos es cuando más necesitaremos de esos tips de buena educación...

Y hoy justamente hacen falta la sonrisa y las canas de esa viejita linda que tantas veces fungió de madre sustituta mientras mi mamá salía a trabajar para sostenernos. Hoy la recuerdo con toda su energía y sus regaños y de pronto todas sus lecciones y enseñanzas se hacen visibles. No es que antes no hiciera conforme a lo que nos educó, es que ahora es más obvio detectar las marcas de su paso por esta vida, como esos trazos de jugo de limón sobre papel que no se leen hasta que se los acerca al calor.

Hoy es el octavo año que celebro la maternidad y cada día me queda más claro que mi responsabilidad es educar y transmitir a mi pequeña los valores y principios que harán de ella una mujer de provecho (como decía mi abue).

Y al ver los cambios culturales y sociales, no puedo menos que decir un "en mis tiempos no era así"... y entonces me digo que ya estoy como mi madre, o peor aún, como mi abuelita.

Supongo que hay cosas que no entendemos hasta que las vivimos. Yo no puedo ya salirme de fiesta cada fin de semana (aunque las ganas no me faltan), no puedo irme de viaje con mis cuates ni hacer muchas de las cosas que hacen mis amistades solteras. Y aunque a veces las envidio, ver a mi hija crecer tan linda y lista como es hace que todo valga la pena y no quiera cambiar mi vida con la de ellas.

Después de todo, a estas alturas del partido sé que muchas de ellas sí cambiarían su vida de viajes y libertades a cambio de la maternidad, que en algunos casos buscan ansiosamente y no llega.

Pienso que para cuando ellas tengan finalmente a su bebé en brazos yo estaré empezando a planear la fiesta de XV años de mi hija... y a mis 45 estaré libre para viajar otra vez sin preocuparme de quién va a cuidar a mi chamaca y qué ejemplo le estoy dando.

Aunque, eso del ejemplo, creo que es para siempre. Mi abue fue ejemplo de lucha y fortaleza hasta el final...

Dejémoslo entonces en que para cuando ellas vayan a sus festivales de primaria, yo ya estaré inscribiendo a mi hija en la universidad, con mucha vida por delante y negocios que trabajar.

Esta es la vida que me tocó. La que me he forjado con mis decisiones. Y así me gusta. Soy madre de una niña maravillosa y hoy me toca transmitirle las cosas buenas que tiene el ser parte de mi familia. Cosas que hoy, con la ausencia de la viejita, se hacen presentes...

Wednesday, April 13, 2011

Los lenguajes del amor

Mi hermana me habló de un libro que leyó y estoy por empezar ahora, pues plantea un concepto interesante sobre la forma en que nos relacionamos con los demás, con base en lo que nosotros esperamos de una relación. Quiere decir que si nosotros vemos las cosas en azul, esperamos que nos den resultados en azul y entonces nos parece que si nos dan rosas o rojos, es porque no nos quieren.

¡Qué cosa más errada! Bien dicen los budistas que el inicio de las frustraciones y el dolor son las expectativas que nos hacemos de los demás. De pronto aprendemos a ser tolerantes con nuestros amigos, pero en lo que se refiere a nuestra pareja y familiares solemos elevar el estándar muchísimo, pues damos por sentado que deberían conocernos y saber lo que nos gusta. Pero ¿qué tal cuando lo que entregan es una demostración genuina de su afecto y nosotros no lo percibimos así? Ellos se sienten rechazados o menospreciados y ahí empiezan los malentendidos.

El libro que me recomendó mi hermana se llama "Los 5 lenguajes del amor", del autor Gary Chapman. En el libro se explica la necesidad de ser efectivos para poder satisfacer a los otros, de llenar sus necesidades y que nos llenen; de tal forma que muchos de los problemas en las relaciones es porque entre ambos no han descubierto su lenguaje del amor. Según el Dr. Chapman, existen cinco lenguajes básicos del amor que las personas hablan y entienden. Los lenguajes del amor pueden ser diferentes en cada uno de nosotros, por eso es muy importante conocer cuál es el suyo y el de su pareja -o de las personas con las que se relaciona- con el fin de llenar su necesidad. Todos tenemos dos lenguajes predominantes, y es necesario conocer cuáles son:

1.- Las Palabras de Afirmación. Al recibir palabras estimulantes nos sentimos motivados para dar amor. El dar palabras de ánimo es darle valor a la persona. Todas las personas necesitamos recibir ánimo, estas palabras dan aliento y seguridad. Para animar a nuestra pareja debemos saber que es lo más importante para ésta, ¿qué le gusta?, ¿qué necesita? Al comunicarnos debemos manifestar bondad, saber pedir pero no demandar. Es ponernos en el lugar del otro, es comunicarnos con amabilidad aunque me hablen de manera enojada, es reconocer mis errores y tratar de no volverlos a cometer.

2.- Tiempo de Calidad. Es mirarse uno al otro, es tener espacio con mi pareja para sentarnos a conversar, es darse ratos a solas en actividades en las que ambos tengan interés, es tener atención completa para el otro. Es escuchar los sentimientos del otro, sus necesidades, pensamientos experiencias.

3.- Recibir Regalos. ¿A quién no le gusta recibir regalos? Los regalos siempre los asociamos a cariño, a detalles. Si a su pareja le gusta recibir regalos, detalles, usted tiene que aprender a darlos. El más grande de los regalos que su pareja puede tener es su presencia, es dedicarle tiempo, es estar en los momentos más importantes y muchas veces difíciles. Los regalos que demos no tienen que ser costosos, el amor está en el detalle de darlos.

4.- Actos de Servicio. Hacer cosas que usted sabe a su cónyuge le gusta que usted haga. Por ejemplo el cocinar, lavar platos, servir la mesa, recoger a los niños, cambiar los bombillos, etc. Recuerde que el hacerlas es significativo para su pareja.

5.- Toque Físico. El contacto físico es sumamente importante, una caricia, un abrazo, un beso, compartir y tocarse. Para estas personas el contacto físico es su lenguaje principal con el cual se sienten amados.

Descubrir el lenguaje de las personas que nos rodean es de mucha importancia pero primero debemos conocer el nuestro. "Trate de encontrar cuál de los lenguajes es el suyo, qué le gustaría, cuáles son sus necesidades, escuche las necesidades de su pareja, sus quejas, qué es lo que le pide su cónyuge, ¿cómo le expresa su amor a su cónyuge? Recuerde que el satisfacer las necesidades de su cónyuge es algo que usted decide hacer, pues desea su bienestar y al vez desea se sienta seguro(a) de que realmente se le ama", dice Chapman.

Al final, las relaciones funcionan o no por el flujo de la comunicación... incluso la comunicación no verbal, ésa sensorial que implica los cinco lenguajes expresados anteriormente. ¿Cuántas relaciones hemos echado a perder por no hablar el mismo idioma, porque pensamos que si no nos da específicamente lo que queremos es porque no nos quieren? Yo sí puedo recordar algunas... pero el pasado queda atrás.

Espero que este aprendizaje me ayude a futuro; por lo pronto, lo estoy aplicando para relacionarme con mi hija pues mis lenguajes predominantes (1 y 2) no son los mismos que los de ella (3 y 5) y sí ha sido necesario tender un puente de entendimiento de las necesidades de ambas.

Tuesday, April 05, 2011

Honor a quien honor merece

...y al fin, después de varios días de un sueño profundo, mi abue falleció la noche del 24 de marzo de 2011. Vivió 91 años y 9 meses, y peleó hasta el final. Después de compartir comentarios y experiencias sobre la vida de mi abuelita y sus últimos días, estamos todos seguros de que desde su lecho de muerte estuvo negociando con Dios su partida, y que no se fue hasta estar segura de que nos llegarían las bendiciones por las que toda su vida pedía para cada uno de sus nietos y sus hijas.

Nos dejó un gran legado... y a mí se me ha encomendado hacer la documentación de su vida, tan rica en anécdotas... y de colación se entera uno de las aventuras de las tías. Hay unas dignas de una película, je. Supongo que iré dejando algunos fragmentos de mis escritos por aquí de vez en cuando.

Es curioso... aún cuando hacía semanas esperaba esta noticia, me puso muy triste por varios días. Quedo tranquila porque sé que ella está bien ahora, mejor que los que nos quedamos aquí, definitivamente. Y aunque estoy animosa y con ideas para la chamba, llevo el luto por dentro que me impide quitarme el negro de la ropa todavía... aunque hoy lo lamenté porque hacía un calor al mediodía... uuuffff!

Todo a su tiempo. Bien dice el libro de Eclesiastés que hay un tiempo para todo, tiempo para vivir y tiempo para morir... así, hay un tiempo para festejar y un tiempo para el luto. Adiós Lita, los que te sobrevivimos te vamos a extrañar mucho. Nos veremos algún día, pero espero que no sea pronto. Te quiero.

Thursday, March 24, 2011

Lecciones de vida...

Han pasado algunos días desde mi último post... mi viejita ya no come nada, sólo duerme, todo el tiempo, con una respiración lenta y plácida que mantiene a sus tres hijas al borde de su cama, sin poder conciliar el sueño, mientras los nietos estamos en espera de la noticia. Pero no, la noticia no llega porque mi abue, como la luchadora que ha sido toda su vida, se resiste a irse.

Ahora estoy convencida de que son esas ganas de vivir que siempre la caracterizaron, lo que la mantiene aún aquí. La voluntad la tenía... aún la tiene. Lo que la traicionó fue su cuerpo enfermo y decadente. Pero me queda claro que ella no piensa regalar ni un segundo de su vida a la muerte... así nos tenga a los demás en vilo y tristes por ver cómo se consume poco a poco, esperando el momento en que por fin decida seguir el llamado de Dios.

Y mientras, a mí me ha dado tiempo para recordarla en vida. Yo nunca he sido muy buena para manejar las emociones ni procesar golpes fuertes, como lutos o separaciones. Cuando falleció mi prima me bloqueé, pero sufrí su pérdida por meses y años después.
Ahora, la larga agonía de mi abuelita me ha permitido procesar mis emociones y debo confesar que aunque ella aún vive, yo ya empiezo a sentir el duelo.

He recordado, todos estos días, esos momentos que vivimos con la abuelita, sus enseñanzas, sus cuidados y las invaluables lecciones de vida que nos deja.
Ella vió por sus hijas y sus nietos hasta donde pudo. Nos ofreció casa cuando mis papás se separaron; nos cuidó los meses que mi mamá fue a trabajar a Mérida porque aquí no encontraba trabajo. Nos enseñó a cocinar, a limpiar frijoles, a hacer sopa, a pelar chícharos y tamarindos... nos enseñó a jugar parkasé y damas chinas, y nos dejó frases para la posteridad, entre las que puedo rescatar algunas que les comparto a continuación:
1. "Si van de día de campo y regresan limpios y sin rasguños, entonces no se divirtieron". Y esa frase me trae a la memoria tantos días de campo en los que trepábamos árboles y nos metíamos al río, nos empuércabamos en el lodo y regresábamos cerdísimos a la casa... pero felices :)
2. "La mujer debe ser ante la sociedad, una dama; en la cocina, una monja; y en la cama, una puta". Recuerdo que la primera vez que me lo dijo me sonrojé más que un jitomate, pero con el tiempo he visto cuánta razón tiene esa frase...

Supongo que los recuerdos me seguirán llegando en las semanas y meses por venir, cuando la ausencia de mi viejita se haga más notoria y hagan falta sus canciones y sus anécdotas. No me queda más que decir por ahora, sólo que aunque estoy tranquila me siento muy triste porque se nos va esa mujer que tantas ganas tiene de quedarse en este mundo. Los dejo con una foto de su cumpleaños 90, en el que aún platicaba feliz con toda su familia reunida...

Thursday, March 17, 2011

Mi abue

Nació hace más de 90 años, el 9 de junio de 1919, cuando aún se sentían en el ambiente los estragos de la Revolución Mexicana. De hecho, su papá murió en una reyerta de esas cuando la gente todavía andaba con pistolas por la calle. Ella y su hermana mayor, María Elena, quedaron solas con su madre, doña Rebeca de la Serna, quien más adelante se casó y tuvo dos hijos con un hombre que pertenecía a una "buena familia", pero cuyos miembros nunca vieron con buenos ojos que los pequeños Macías de la Serna tuvieran dos hermanas de otro padre. El señor Macías murió también y la señora de la Serna se quedó sola, criando 4 hijos a como pudo.

Doña Rebeca de la Serna se volvió entonces dura de carácter -como lo contarían posteriormente sus nietas: Rocío, Rebeca y Adriana. Con el tiempo enfermó y entonces las hijas mayores se dedicaron a cuidarla y trabajar para ayudar en los gastos. María Elena logró casarse un tiempo después. Rebequita siguió trabajando y así apoyó a sus hermanos, Enrique y Luis. Uno de ellos obtuvo un buen empleo al terminar la carrera y tuvo una exitosa trayectoria, lo que le permitió hacerse de dinero y adquirir varias propiedades. En agradecimiento a su hermana, puso un departamento a su nombre y ya mayores, cuando Rebeca no pudo trabajar más y su pensión no era gran cosa, Enrique empezó a pasarle una cierta cantidad mensual, y así fue hasta que Enrique falleció en 2008.

Mucho antes de eso, Rebeca se casó, cerca de los 30 años, casi una solterona para ese entonces... bueno, "se casó" con un apuesto español que le llevaba varios años y tenía otra familia en el norte de la ciudad. Don Faustino le procuró 12 embarazos a Rebeca, pero sólo tres terminaron en un buen parto: los de Rocío, Rebeca (Becky) y Adriana. Faustino veía poco a sus hijas, pues debía dividir su tiempo entre ambas casas, y las memorias de sus hijas son de un hombre exigente y no muy cariñoso.

Becky creció con temores e inseguridad, tal vez de manera más notoria que sus hermanas. Rocío fue mojigata gran parte de su vida mientras que Adriana adoptó el papel de rebelde, escapando de su casa a los 16 años para irse a vivir a Vallarta con una amiga. En esas estaban cuando doña Rebeca de la Serna murió, entre los cuidados de su hija Rebeca.

Rocío se casó y tuvo dos hijos. Becky tuvo cuatro. Ambas se divorciaron después de matrimonios difíciles con hombres machistas. Adriana vivió un tiempo con una pareja, no tiene hijos, y ahora lleva un matrimonio estable desde hace varios años con un americano que le lleva casi 30 años... 10 más y se acerca a la edad de su suegra, Rebeca Ruiz, quien en junio de este año cumpliría los 92, pero ahora se debate entre la vida y la muerte, aferrándose con todo el espíritu que le queda, por poco que sea...

Está en cama hace una semana, duerme casi todo el día, no come sino el poco líquido que logran meterle a jeringazos, con licuados protéicos y agua. Ya no se mueve, usa un pañal, casi no oye, casi no ve... su tiempo ha llegado, pero lucha con todo para no irse, aún cuando sus tres hijas sufran cada día por ver cómo se consume. Ni sus hijas ni sus nietos entendemos por qué no termina de irse.

A decir verdad, yo no termino de entenderlo. Por un lado, la miro aferrándose con tal coraje a la vida y recuerdo a la mujer fuerte que siempre fue, esa que cuidó a 4 de sus nietos cuando Becky tuvo que irse a trabajar unos meses a Mérida, esa que se levantaba temprano para hacer la comida para todos, que nos llevaba de día de campo y nos enseñó coplas y canciones, juegos de mesa, y recetas de cocina. La veo, con todo el dolor de mi corazón porque entiendo que su hora llegó y ya su cuerpo no da más, está completamente envenendado por tantas enfermedades y tantos órganos fallando, pero no se quiere ir.

Escucho que la gente dice que todo tiene su tiempo y que Dios sabe cuándo la ha de llamar. Pero no concibo que el Dios de amor infinito que yo conozco permita que una de sus hijas agonice en cama, su cuerpo consumiéndose entre medicamentos y con gotas de alimento, mientras otras tres de Sus hijas sufren viendo a su madre en ese estado. Todos oramos para que se lleve a mi abuelita sin dolor y sin sufrimiento, y yo pido también porque termina la agonía de mi mamá y mis tías, que son quienes la cuidan día y noche allá en Tequisquiapan, en la casa de Adriana y su esposo americano.

Y pienso que si Dios aún no se la ha llevado es porque tal vez nos falta algo que aprender de ella, o algo le falta a ella... pero no sé qué puede faltarle a una mujer que ha vivido más de 91 años, tiene hijas, nietos y bisnietos, ha viajado, ha cantado, ha bailado y ha comido...

Entonces vuelvo a pensar que es ella quien se aferra a esta vida con todo el corazón que siempre le puso a todo lo que hacía, dejándonos una última lección de supervivencia: luchando hasta el final. Espero que sea eso y no el miedo a morir lo que la mantiene aquí. De verdad espero que esa voluntad férrea de no ceder ni un segundo de vida a la muerte se deba a que cuando pudo, disfrutó la vida con todo, hasta sus últimos años y meses de vida, en los que seguía viajando aún en silla de ruedas...

Voy a extrañar a esa viejita que tanta historia vivió. Mis oraciones están con ella. Me queda la certeza de que la veré algún día, otra vez...

Thursday, March 10, 2011

¿Que me quede quieta?

Escuchaba una canción que me recordó a alguien y eso me llevó a algo que él me dijo una vez... y a su vez, recordé que alguien más me dijo lo mismo después, con otras palabras. Han pasado años de que me lo dijeron la primera vez, y meses de la segunda... y me sigo preguntando ¿qué querían decir?

En pocas palabras, me decían que si quiero encontrar el amor debo quedarme quieta, y éste llegará solo.

La cosa es que sigo sin entender ni literal ni metafóricamente a qué se refiere exactamente eso de 'quedarme quieta'... No es como que voy por la vida buscando el amor en cada esquina, pero la idea de sentarme a esperar que llegue el hombre perfecto me trae a la mente la imagen de ese esqueleto vestido de mujer, sentado en una silla con la leyenda: waiting for the perfect man...

Estoy tan consciente de que puede o no puede llegar, y de que si llega tal vez llegue dentro de algunos meses o tal vez años, que no espero que de un día para otro se presente un príncipe en dorado corcel con un ramo de rosas y me pida matrimonio así, de la nada. Es más, creo que si alguien llegara a mi vida con tal prisa yo sería la primera en salir corriendo, jejeje.

El caso es que ahorita me vino el recuerdo de esas frases y me volvió a generar la misma inquietud que entonces. Quiero decir: no vivo la vida esperando enamorarme, sigo mis proyectos, busco mi crecimiento personal y profesional, trazo planes y busco la forma de seguirlos, visito a mis amistades, me concentro en mi hija... tengo tanto que hacer que no me puedo quedar quieta.

Simplemente no entiendo el trasfondo de esa frase... supongo que no se refiere a que me quede sin hacer nada de mi vida. Tal vez se referían a que el amor no es algo que se busque, aunque tampoco voy por ahí poniendo anuncios de "se busca pareja" en los clasificados. Y, sinceramente, lo que yo veo es que la gente que quiere pareja se la encuentra prácticamente doblando la esquina, así que me hace ruido esa idea de "no lo busques, solito llega". No sé... estoy divagando.

Simplemente sigo sin entender... y en el fondo, eso de que me digan "quédate quieta" dispara en mí ese botón de rebeldía que insiste en hacer algo, lo que sea, con tal de no quedarme inmóvil esperando la nada que tal vez nunca llegará...

También aquí escribo...

Lean también mis actualizaciones en:

Security for Business, http://business-security.blogspot.com

Ciberseguridad para mortales, http://voxpopuli-cibersecurity.blogspot.com

Revista CIO México, sección CSO, http://www.cio.com.mx

Enfoque Seguro, http://enfoqueseguro.com

INNOVATI Educación, http://traininginnovati.blogspot.com

Monday, March 07, 2011

¿Qué pasa con BlockBuster?

No me sorprende que en Estados Unidos estén cerrando esta cadena de tiendas. Cada vez es más caro rentar películas... los estrenos ya casi cuestan lo mismo que un boleto de cine. Sí, entiendo que si se renta una película para verla en casa con amigos o con la familia sí hay un ahorro considerable, pero si la opción es ver una peli de a solapa, pues ya se gasta casi lo mismo... con la ventaja de que en el cine no se queda uno con la película a medias sin poder ver el final porque el disco está todo rayado.

Así es. Ya es la tercera vez que rento una movie (tratando de resistir la tentación de comprar clones piratas de $10 pesos cada uno) y resulta que el disco viene sucio o rayado y se la pasa dando brincos. De hecho, en dos ocasiones ni siquiera pudimos terminar de ver la película, cosa que es frustrante. Sí, es cierto que si voy a la tienda a quejarme me cambian el DVD sin chistar, pero resulta que la vez pasada me dijeron que no tenían otra copia y nos quedamos sin ver el final de MiniEspías 3D... ayer pasó lo mismo con otra peli que rentó mi hija; al rato voy a cambiarla, a ver si ahora sí tienen más ejemplares, pero aún así resulta bastante molesto.

Rentamos la peli en una tarde lluviosa con toda la intención de llegar a encamarnos, tomando chocolate caliente y viendo la película, sólo para encontrarnos con que, otra vez, BlockBuster nos rentó un DVD rayado.

Osea, ¿no se toman la precaución de revisar los discos que les regresan antes de volver a colocarlos en los stands? No solamente perjudican al cliente que la renta después porque ya no puede ver la peli, sino también porque en una de esas le aplican una multa al último cliente que la regresó sin quejarse siendo que el DVD ya estaba rayado desde mucho antes...

Y toqué el tema de los clones pirata porque a pesar de que he dicho -y sostengo aún- que siempre es mejor lo legal, entiendo por qué la gente termina comprando películas piratas. Ayer no pude menos que pensar que por los $44 pesos que pagué por una película que no pude ver ni la mitad, podría haberme comprado 4 películas clonadas (de las buenas) que además se me quedan para volver a verlas una y otra vez...

Las tiendas de video están perdiendo la batalla entre la piratería y la posibilidad de descargar películas online... los precios que siguen subiendo no les ayudan mucho, el hecho de que tampoco encuentre uno todos los títulos que busca -porque van quitando los que ya son más viejitos- es otro agravante (hay "proveedores" piratas que encuentran cualquier película que uno les pida), pero si encima rentan DVDs rayados, puesss... sólo están firmando su sentencia.

En adelante lo que haré, y sugiero que ustedes también lo hagan, es exigir que antes de cobrarme por la peli saquen el DVD y me lo muestren para verificar que no esté rayado y así no quedarme a media peli... y eso que mi reproductor de DVD es de esos chafitas que leen lo que sea que les metas, pero hasta él se queja cuando el disco es ilegible, je.

Para quienes les interese, la tienda donde suelo rentar pelis es la de Minerva (casi esq. con Insurgentes y Río Mixcoac).

Thursday, February 17, 2011

Aires del Sur

Hace semanas que no sé de él. En septiembre platicamos, por su cumpleaños, y luego a principios de enero nos deseamos buen año. Desde entonces lo bloqueé. O al menos eso creía yo. La mente es traicionera y como no he hecho caso de los pretextos que me motivan a recordarlo, finalmente se me apareció en sueños.

Fue un buen sueño... estuvimos juntos y me quería, otra vez, hasta que, claro, me desperté con la prisa de llevar a mi hija a la escuela sólo para darme cuenta de que en algún momento apagué el despertador y se me hizo tardísimo. Con todo y lo que lamenté que mi hija no fuera a la escuela, no pude evitar sentir que de no haberme quedado dormida, probablemente me habría perdido de verlo en mi sueño...

Aunque yo he soltado ya toda idea de él, de alguna forma, siempre está presente. Tal vez una parada que hice en el aeropuerto la semana pasada detonó que esa parte oculta de mi corazón se rebelara y me mostrara que más allá de los recuerdos, hay algo de él que siempre estará en mí.

De pronto no puedo evitar decirme que en verdad no me quiso, que sólo fueron ideas mías, pero entonces me vienen los recuerdos de cuando me escribía, de las veces que chateábamos, de que fue él el primero en referirse a nosotros como pareja, de esas conversaciones con su familia en las que me decían cuánto me pensaba él... y luego me da por buscar las evidencias de que eso que tuvimos sí existió, que no fueron inventos míos solamente.

Y entonces recuerdo que la gran mayoría de esas evidencias se perdió. Casi todos sus correos me los escribía al mail de cuando estaba en la editorial, y aunque según yo hice respaldo de esos correos cuando me cambbié de trabajo, el archivo se dañó y se perdió y no me quedaron más que algunos correos que me escribió a hotmail o yahoo.

Tenía también decenas de mensajes que me envió al celular... pero los delincuentes hicieron de las suyas y perdí todos esos sms. Ya no me queda gran cosa de él, más que los recuerdos que insisten en no morir.

Y a veces me preocupa que en mi intención por dejarlo atrás me empeño yo misma en negar que hubo cosas que sí pasaron, y tal vez, cuando el tiempo pase, no seré capaz de distinguir lo que sí fue real y entonces termine por olvidar todo aquéllo por lo que alguna vez estuve dispuesta a dejar mi país y mi gente, coger a mi niña e irme al sur... a ese lugar que aún está en mi corazón.

Pero cuando me vienen esos pensamientos y me digo que envejeceré creyendo lo que todos me han dicho, pensando que estuve loca solamente, me vienen las memorias de lo que sí pasó y me vuelve la cordura y la paz al alma... un poco como esa historia de Jim Carrey y Kate Winslet en "Extraño resplandor de una mente sin recuerdos": al final, aunque la memoria se empeñe en olvidar, hay cosas que quedan grabadas en el corazón y no se van nunca.

Monday, January 31, 2011

¿De camino a otra devaluación?

¿Recuerdan el post que escribí sobre las moneditas de $10 y $2o centavos? Pues bien, me faltó aclarar, en medio de mi enojo, que junto esas monedas para la alcancía de mi hija, pero si ningún banco me las cambia no le sirve de nada juntarlas.

Bueno, tal vez mis corajes terminen pronto, porque creo que cada vez hay menos monedas de esas en circulación, y es que como cada vez las hacen más chiquitas, ya nadie las quiere.

Pero más nos valdría estar atentos a lo que esta disminución de tamaño puede significar... y es que para mi sorpresa, apenas unos días después recibí como cambio una moneda de $50 centavos que ya tiene las mismas características de las de 10 y 20... ahora en vez de ser dorada es plateada y es más chiquita que su versión anterior... apenas del tamaño d mi dedo índice... :S

Aquí la foto, para quienes aún no hayan recibido por cambio monedas con estas características. ¿A poco no es una mentada de madre? Al rato los taxistas y tenderos tampoco van a querer recibir estas moneditas... ¡vamos! ni siquiera los pordioseros aceptan monedas de baja denominación, y las de $50 centavos acaban de caer, por el simple hecho de disminuir su tamaño, en el círculo de "las indeseadas".

¿Qué hay detrás? Al emitir monedas de menor tamaño es innegable que haya una consecuencia (¿o debería decir, una causa?) de impacto en la economía nacional, como cuando se le quitaron tres ceros al peso.

No creo estar exagerando mucho si les digo que me espero otra devaluación para el fin de este sexenio...

Thursday, January 27, 2011

Simply happy :)

En diciembre publiqué que me sentía la señora grinch, que era un sentimiento que recurrente cada año y que me duraba desde diciembre hasta febrero. Pero decidí que esta ocasión no sería igual. Me dediqué a estar en contacto y salir con amigos y familiares, y al final me cambió todo el panorama, al grado de que me encontré animando a personas que yo creía tenían un ánimo más festivo y navideño que yo, pero al final me dijeron que logré quitarles lo grinch... ¿yo a ellos? La verdad me sorprendí...
Los días pasaron, terminó 2010 y decidí que las cosas malas y toda la mierda se quedaba ahí, y empecé 2011 con ganas y ánimos, y la verdad es que hasta ahora ha sido un buen año, con muchos planes y proyectos en puerta y con un sentimiento de plenitud que hace mucho no experimentaba.
El día de hoy cumplí 35, y la verdad es que me sorprendió gratamente ver la cantidad de mensajes que me dejaron en el facebook... muchísimos, la verdad, además de emails, sms y llamadas telefónicas deseándome puras cosas buenas para este año, pura buena vibra y, sobre todo, demostrándome cariño e interés.
Mi nena cumplió 8 años hace dos días, y la verdad es que la miro a ella y veo todo a mi alrededor y me parece que, con todas las imperfecciones y carencias de mi vida, lo que tengo es perfecto. Y sé que aún hay más por venir.
Lamento si mi buen estado de ánimo me hace perder lectores, pero no sólo se trata de escribir cuando quiero mentar madres o tengo roto el corazón, je.
Gracias a todos los que me tienen en sus pensamientos, sus corazones y sus oraciones.
Y gracias a Dios por estar siempre conmigo y demostrármelo cada día, en cada detalle, en cada sonrisa y en cada persona :)

Thursday, January 13, 2011

¡Hazme el fabrón cavor!

Sí, así como decía una tía mía para evitar decir la grosería que tiene todas las ganas de salir... y es que hay de ineptitudes y absurdos en esta vida, ¡caray!

Pues bien, hay personas que juntan sus "cambios" en un recipiente o botella, o en el cenicero de su carro y lo van sacando para ir comprando cositas, o cuando tienen una emergencia o para darle al franelero o al limpia vidrios.
Yo no junto monedas grandes, pero desde hace años guardo todas las monedas de 10 y 20 centavos. De hecho, antes había hasta de a 5, pero ya las descontinuaron.
Cuando reuno entre $5 y $15 pesos, suelo cambiarlas. Donde vivía antes lo hacía en la tienda de la esquina, ahí me aceptaban bien las moneditas porque les eran útiles para dar el cambio a la gente.
Ahora lo venía haciendo en el banco, pero de pronto resulta que se ponen sus moños para aceptar los centavos... ¡háganme el chingado favor! Ahora resulta que nadie quiere esas moneditas, cualquier cosa que uno quiera pagar, la gente le pone jetas. Sí, aunque sea que te diga la cajera "son $40 pesos con 30 centavos"... bueno, ay de tí donde se te ocurra darle los 30 centavos porque se te queda viendo con una cara de "jodido, ¿no puedes darme una moneda de 50 centavos? No te vayas a empobrecer por quedarte sin los 20" porque ooooobviooooo, cuando a tí te dan cambio se comen los centavos a su favor.
Entonces, ni en la pape, ni en la tienda, ni en el puesto de periódicos te quieren cambiar ni recibir las moneditas, pero para eso están los bancos, ¿no? Para recibir esas moneditas, cambiártelas por monedas que sí sirven y regresarlas al Banco de México, pa' que las guarde, destruya o vuelva a poner en circulación... whatever.
El caso es que hoy dos bancos rehusaron cambiarme $18 pesos en moneditas. En HSBC el cajero me salió con la de que tenía que llevar las monedas en sus montoncitos, con su diurex... ¡ah chinga! es la primera vez que me lo piden, siempre las quieren en suelto para contarlas y verificar que lo que les estoy entregando es cierto. Ahora me tocó un cajero huevón que prefiere sus montoncitos aunque no le conste si le entrego paquetitos de 9 o 10 monedas...
En Banorte sí me iban a recibir las monedas sueltas... siempre y cuando tuviera cuenta con ellos para que ahí me las depositaran. WTF??? ¿Un depósito de$18 pesos? ¿Y qué tal si solamente quiero cambiar $5 o $10 pesos? ¿O qué si quiero cambiar esas monedas para usarlas? De nada me sirve depositarlas. Supongamos que tengo un saldo de $25 pesos en la cuenta y deposito ahí $20 en moneditas... valí madres porque no junto ni siquiera los $50 pesos que necesitaría para un retiro en cajero... y eso sin contar con la comisión.

¿No es absurdo? ¿Cuál es el valor entonces de esas moneditas? Por eso tanta gente las tira... pero si sumas muchas de esas monedas reúnes una cantidad de dinero que sí te alcanza para comprar chicles, subirte al metrobús o darle a tu hija para su alcancía... sin embargo, ese dinero no vale si no está en monedas de a peso, o de a perdis de $50 centavos.

Todavía me dice el cajero de Banorte: "hay sucursales donde sí cambian las monedas, o centros cambiarios". ¿Netooooo? -"Pues hasta donde yo sé, los bancos son para eso, para cambiar monedas y billetes", le respondí. Ya parece que ahora uno tiene que ir de banco en banco a ver cuál le cambia... no sea que termine gastando más en transportes que lo que me van a dar en morralla.

Ni modo, tendré que ponerme a hacer mis paquetitos de a peso para ver si así resultan menos huevones los cajeros y me cambian las moneditas, que de otro modo no tienen uso... es como dinero perdido. A ver si no resulta que al llegar al banco me toca uno de esos cajeros que les quitan el diurex y cuentan las moneditas de una en una para verificar lo que se les entrega, ¡Ja! ¿Estaría chingón, no?

PD: Si ya no se usan las chinches moneditas de centavos, y ni siquiera en los bancos las quieren cambiar... ¿para qué carajos se siguen emitiendo monedas de esas denominaciones? y cada vez más chiquitas, por cierto...

Monday, January 03, 2011

Empezamos bien

Pues se me fue el último mes de 2010 sin escribir nada... la verdad, simplemente se me perdió la musa. Nada de recogimiento espiritual por el fin de año ni otros pretextos. Me dediqué a leer y leer, y así logré terminar libros que había dejado a medias y leí nuevos libros. No aprendí a bailar tango ni a manejar una moto, pero el año pasado leí lo que no había leído hace tiempo. Y el buen hábito me dejó cuerda. Ya estoy leyendo otros dos libros... una buena forma de iniciar el año :)


También aproveché para hacer algo que hace tiempo quería hacer: viajar con mi hija. No lo había hecho desde que nos fuimos a Acapulco hace un par de años y la verdad es que fue algo pesadito, porque tuve que cargar con niña, maletas, juguetes y encima aburrirme en la noche porque se dormía temprano. Pero finalmente llegó a la edad en la que podemos tomar nuestras maletitas y largarnos unos días las dos solas. Ya no tengo que estarla cargando, ella ya no necesita tantas cosas para entretenerse y además podemos caminar por ahí un buen rato y en la noche acurrucarnos a ver películas... ya es otra experiencia y la disfrutamos mucho, las dos :)


No sé cómo venga el 2011... no voy a filosofar porque la neta no tengo la más remota idea. Sólo sé que vienen muchos cambios, todos ellos positivos. Confío en que se concrete pronto una oferta laboral, me pienso mudar muy pronto de casa -¡independencia otra vez!- y algunas otras cosas buenas que vienen en camino. Seguramente, como en todo camino, entre lo dulce y agradable habrá momentos agrios o ácidos y situaciones no tan deseables, pero si algo he aprendido es que cada quien decide cómo quiere ver la vida.

Y a final de cuentas, más allá de los ratos tristes, cuando miro el paisaje completo, con todos sus altibajos, las luces y las sombras, las nubes y los arcoiris, me queda claro que mi vida es bella. Gracias a mis amigos y familiares por su cariño, y a Dios por sus infinitas bendiciones y por los milagros que me permite ver día tras día, desde las cosas pequeñas hasta las más grandes.

Si la vida es cuestión de actitud, y la felicidad es una decisión, no me queda más que concluir que yo sigo percibiendo la vida como una poesía, con sus estrofas tristes y felices, apasionadas y deprimentes, inspiradoras y relajantes, enojadas y soñadoras... sí, la vida es el conjunto de todo lo que nos pasa, y cuando lo coloco en la balanza siempre tengo mucho por qué dar gracias... incluso por los momentos tristes que sirven de lección y me fortalecen y me llevan a crecer.

A aquéllos que aún me leen, les deseo con todo el corazón que este año esté lleno de bendiciones en todo sentido y que aprendan a ser felices en el presente, a pesar de las circunstancias.

¡Feliz 2011!

Sunday, November 21, 2010

La continuación de Hulk... ¿sin Edward Norton?

Como muchas otras películas que he tenido ganas de ver en el cine y no he podido, apenas ayer vi "The incredible Hulk", la versión de 2008 protagonizada por Edward Norton. Me pareció muy buena, nada que ver con la basca de 2003 protagonizada por Eric Bana, que ni siquiera pude terminar de ver porque no la soporté, je.

En esta versión, además de tener buenos actores (me encanta Norton, desde que lo vi en American History X), tomaron en cuenta muchos detalles importantes, como el tema musical de la serie de TV, la intervención de Lou Ferrigno (el alter ego de Bruce Banner en la serie) y el desarrollo del personaje: sus conflictos internos, la persecución, y la relación con su novia que es la única que logra contener a la bestia verde, entre otras cosas.


Hubo algunos detalles que quedaron en el aire, sí, como el hecho de qué pasará con el científico al que le cayó un poco de sangre de Hulk, o la bestia con la que pelea y que al final de la película mandan a encerrar en una bóveda... ¿los reutilizarán en otra entrega?

Lo que para mí fue la cereza del pastel fue ver a Robert Downey Jr. cerrar la película en una aparición de un par de minutos como Tony Stark (IronMan), prometiendo una siguiente versión en la que Hulk y IronMan trabajarían juntos. Bueno... después de ver a mis Pumas ganarle a Cruz Azul ayer, no creí que hubiera algo más que me hiciera más feliz, pero ese final lo logró: ver a dos de mis actores favoritos, no sólo por su capacidad histriónica sino que también me gustan físicamente, es algo que no pasaba desde "Piratas del Caribe en el fin del mundo", con Johny Depp y Orlando Bloom, je.

Así que anoche me metí en friega a internet a buscar info sobre la siguiente entrega de Hulk y encontré que en realidad será en 2012, en una película llamada "The Avengers" en la que también aparecerán Thor y el Capitán América. Quienes vieron IronMan 2, sabrán que al final hay una pista que deja ver una actuación conjunta entre Thor y el hombre de hierro ;)

Yo debo reconocer que no leía todos los comics, pero sí soy fan de aquéllos que me recuerdan los buenos tiempos de mi niñez y las caricaturas que veía, así que me dio gusto saber eso y descubrir que hay otras películas de comics preparadas para estrenarse entre 2011 y 2012: Thor, X-Men 4, Linterna Verde, Capitán América, The Avengers y SpiderMan 4. Y sí, espero verlas todas en el cine :)

Peeeeeroooooo, lo último que encontré me puso triste: al parecer no se ha llegado a un acuerdo económico con Edward Norton y Marvel dijo que él no será el Bruce Banner de The Avengers y que buscarán otro actor para interpretar a Hulk... ¡Tache! Gran tache... creo que Norton en verdad hizo una muy buena interpretación de Banner y sería lamentable ver a otro actor hacer un papel chafa, como les salió con Eric Bana. Esperemos que logren arreglarse...

Saturday, November 13, 2010

El origen... de mis sueños

Quienes me leen desde hace años tal vez hayan leído algunos de los sueños que he escrito. Tengo sueños bien locos, todo el tiempo. De muchos no me acuerdo al día siguiente o no los escribo, pero suelo soñar cosas raras, loquísimas.

Más de una vez he soñado que estoy soñando, que me tengo que despertar y no puedo hacerlo porque me siento muy pesada, como que mi cuerpo no responde a las órdenes de mi cerebro... y en realidad esa sensación es porque aún estoy dormida, así que sueño que me levanto y hago las cosas pero se me hace tarde y me siento torpe en mis movimientos, porque mi cuerpo está aún completamente dormido.

También suelo soñar personas que en realidad son otras... es decir, puedo soñar que estoy platicando, por ejemplo, con mi hermana, pero ella está en el cuerpo de alguien más, a veces otra persona conocida pero otras veces alguien desconocido... incluso puede ser ella en el cuerpo de un hombre. Sin embargo, en mi mente yo sé que es mi hermana.
Y de pronto, las personas con las que estoy en mis sueños cambian de rostro, aparecen y desaparecen, cambian de ropa o hasta se presentan desnudos de un momento a otro.
Igual yo; de pronto me encuentro en un sitio, luego en otro, luego me percibo desnuda o con muy poca ropa en medio de un montón de gente... vuelo, me sumerjo, tengo fuerza y talentos nuevos... veo zombies y seres extraños...


Sí. Neto, así son mis sueños. Y sí, también me aparecen de pronto los hombres de los que me he enamorado. Hace meses que no sueño con Jorge, pero solía hacerlo con frecuencia. Incluso alguna vez soñé con un dragón, que en verdad era una proyección de él, y entonces decidí comprarme uno de peluche que duerme conmigo todas las noches :)

Laberintos, escaleras paradójicas, espacios que se reducen y crecen sin control... ambientes en constante metamorfosis son el escenario típico de mis sueños, que cambian sin previo aviso y se convierten en callejones, parques, hoteles, habitaciones pequeñas repletas de personas que parecen indigentes pero que en realidad en ese momento representan mi oficina y mis compañeros de trabajo, por ejemplo...


Nada en mis sueños parece tener cohere
ncia, pero al mismo tiempo ese mundo irreal es completamente congruente para mí... al menos mientras paseo en ese ambiente. Lo conozco pues ahí paso buena parte de mis noches, pero a veces me sigue sorprendiendo el nivel de locura de mis proyecciones nocturnas.
Sí. A juzgar por mis sueños yo diría que estoy loca. O al menos eso pensaba hasta ahora que ví "Inception" (El origen), protagonizada por Leonardo DiCaprio y dirigida por Cristopher Nolan... si no la han visto, no se las voy a contar para no cebarles la intención, pero debo decirles que en verdad se las recomiendo muchísimo.


Me fascinó la forma en que plantean el asunto de los sueños, la facilidad con la que se cambia de ambientes y personajes dentro de los mismos, la posibilidad -que para mí es una realidad comprobada- de tener un sueño dentro de otro, las proyecciones incontrolables del subconsciente, las apariciones de los seres queridos, la respuesta al dolor y cómo el miedo a morir es el detonante que finalmente te despierta de un mal sueño...


La verdad, es una historia interesante, la trama está muy bien planteada y el director consigue actuaciones y efectos de muy alto nivel. Vale la pena verla, y volver a verla por si se perdieron detalles. Sobre todo la primera mitad de la película es crucial para entender el resto de la historia.


Una cosa más debo agregar, y es que mientras veía la película no podía evitar sonreírme mientras me cruzaba por la cabeza la idea de que tal vez alguien también se mete de pronto en mis sueños, alterando mi subconsciente y generando esas historias tan locas que me toca vivir mientras duermo, jeje :P

Tuesday, November 09, 2010

Señora Grinch

Cada año es lo mismo. Nomás se acerca diciembre empieza la cantaleta del "¿qué vamos a hacer para Navidad?"

La neta, es una lata. Desde que tengo memoria han sido fechas complicadas, pues cuando éramos chicos, mis hermanos y yo debíamos pasar una fecha con la familia de mi papá (Navidad o Año Nuevo) y la otra con la familia de mi mamá. Siempre era un lío eso de no herir susceptibilidades, así que ya desde noviembre se sentía el ambiente tenso con eso de los planes de fin de año.

Luego resulta que uno va creciendo y empieza a ver a los amigos y familiares pasar las fechas en compañía de sus parejas... cosa que en mi caso no ha sido así, salvo por un par de relaciones más o menos largas que tuve antes de conocer al papá de mi hija, y el tiempo que viví con él. De ahí en fuera, las Navidades son temporadas en las que me la paso simplemente tolerando a la familia y rumiando el no tener con quién quitarme el frío.

Ha habido años menos pesados, como aquéllos en los que los mensajes de Jorge me hacían sentir acompañada a la distancia, o incluso el año pasado, porque estaba enamorada. Pero éste vuelve a ser lo mismo de siempre: el vaticinio de una velada familiar en la que sobra la comida, las malas caras, el frío y los recuerdos de las Navidades pasadas... esas de hace muchos, muchos años, cuando las tías no estaban peleadas y mi prima María Elena aún vivía y los primos hacíamos pastorelas después de la cena...


Señora Grinch, me reconozco. Pero lo cierto es que desde mediados de diciembre hasta mediados de febrero, esas fechas son más bien aciagas para mí.

La única gran excepción es que ahora tengo una pequeña que, como en la película, logra cambiar con sus sonrisas el significado de todas las fiestas pasadas. Es cuando esta señora Grinch debe vestirse de Santa Claus y hacer que para ella los recuerdos sean felices y gratos... aunque en el fondo, yo me siga preguntando cuándo llegará el día en que volveré a compartir la Navidad con una pareja...

Wednesday, October 27, 2010

Sexo gratis... y un poco de sangre

Me he dado cuenta de que tengo lectores morbosos. Por alguna razón, cuando escribo sobre mis dificultades amorosas y desangro mi corazón en el blog me leen más que cuando publico que me siento bien y que las cosas van mejorando.

Bien decía una talentosa jefa que tuve en la editorial donde trabajé: "Las palabras 'sexo', 'gratis' y los números siempre venden". Ese es el secreto de las revistas de moda y belleza, que usan títulos como "10 tips para volverlo loco en la cama" o "Cómo vestirte como una estrella con prespuesto $0".

Yo añadiría que la sangre también vende mucho. De ahí los encabezados del Metro y el Alarma, así como tantos y tantos conteos de matanzas que siguen en aumento en Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Morelia, Guerrero, Sinaloa y el Estado de México, entre otros... (ah, pero el Gobierno dice que le vamos ganando la guerra al narco... ¡Ajá!)

Eso me pone en problemas, porque ahora que me siento bien no tengo más lágrimas virtuales que derramar ni más odio... ¿de qué hablo?

¿Seguiré el consejo de mi ex jefa y empezaré a publicar posts relacionados con sexo y sangre gratis? ¿O tal vez algún conteo sobre los 10 tips para tener una sesión de sexo sado-masoquista sin derramar sangre?

¿Alguna sugerencia? Je :P

Saturday, October 23, 2010

10 años menos en un día

Hoy es uno de esos días en los que definitivamente me siento más joven. Sí, tal vez exageré la cantidad de años en el título, je, pero sí me siento de varios menos de 30 :P

Todo empezó hace un par de semanas, cuando una niña en la iglesia que tiene como 12 años me vio junto a Valeria y cuando escuchó que ella me decía "mamá", me preguntó sorprendida: "¿Es tu hija? ¡Yo creí que eran hermanas!" Yo pensé que me iba a decir que creyó que era su tía, lo cual ya me resultaba halagador pues por su mirada entendí que me consideraba más joven... pero cuando dijo "hermanas", bueno, mi ego se infló hasta el cielo, jajajajaja!

Unos días después, cuando llegué del trabajo, mi hija y unos amiguitos suyos estaban en el patio y me insistieron a bajar mis patines y competir con uno de ellos. No pensé en competir, pero me pareció un buen día para desempolvar los patines así que los saqué, me los puse y me enorgullecí de no caerme frente a mi hija y sus amigos en mi intento por volver a patinar, je.

Al final me insistieron en la competencia, así que dizque competí con el vecino. Obvio, me ganó, ja. Le pregunté cuántos años tenía, para 'facebookear' que un niño de 14 me había ganado a mis 34, y entonces mi hija abrió grandes los ojos y me preguntó: "¿Tienes 34? Yo creí que tenías 23, a mí me pareces de esa edad". Jajajajajaja!!! ¡Qué linda su inocencia! ¿Verdad? Pero para mí, sonrisa durante dos días, je.

Hoy me ligué a un chavito que a duras penas tendrá 23 años... no quise preguntarle su edad para no echar a perder el momento, pero por su carita, andará cuando mucho en los 24 años. Neto, es un súper alimento para el ego.

Y bueno, para cerrar el día me fui con mi hija y sus amigos al parque, donde me puse a patinar mientras ellos jugaban, y el ejercicio me hizo sentir mejor. Además, me siento más ligera con los patines que el primer día.

Si sigo así, creo que recibiré los 35 con todo... sintiéndome incluso más joven que cuando cumplí los 30 :)

Thursday, October 21, 2010

Ya, pues...

Venga... aún en contra de mi voluntad se me acabó el veinte y no puedo seguir odiando. Ya sabía yo que no odiaría por mucho tiempo... no soy así, simplemente no soy yo y además mi fe me lo recriminaba.

Así que mientras duró lo disfruté. ¡Oh sí! Bastante. Pero ya no me queda más y finalmente solté lo que me hacía daño y me libero.

¿Perdón? Aún no. Pero ya llegará, pronto. Y cuando perdonde será por mí, porque no puedo cargar con sentimientos que me hacen daño, que impiden que me lleguen las bendiciones y encima me provocan a hablar y escribir cosas de las que voy a tener que dar cuentas.

Allá él y sus propias cuentas. Espero que la vida se lo cobre con creces (sí, claro que sí). Mientras tanto, mí me toca soltar y liberarme.

Sale pues... a un lado el odio y a llenarnos de cosas buenas. No quería dejar ir tan pronto este sentimiento pero va más allá de mí y de mis decisiones.

Eso sí: espero no volver a verlo nunca más. Por mí, hoy se cierra este libro y se archiva en el olvido.

Thursday, October 14, 2010

10 cosas que odio de ti... de mí... y de todo esto

1. Odio no poder soltar todo, dejarlo y listo. Odio ser así, siempre machacando las ideas, revolcándome con ellas, sin ser capaz del todo de liberarme de pensamientos y de ideas que nomás me desconcentran de lo que es verdaderamente importante.

2. Odio seguir escribiendo sobre lo mismo, porque al final si no escribo sólo me quedo yo todo lo que siento y menos me libero... Tengo que soltarlo y de pronto me doy cuenta que para ello tengo que escribir, escribir y escribir hasta que me sangren los dedos, a ver si por ahí se escapa finalmente todo esto que siento.

3. Odio no saber más de ti, aunque yo misma te haya bloqueado del facebook por mi propia salud mental y emocional.

4. Odio cómo se dio todo... odio todo lo que pasó, lo que permití que pasara a sabiendas de quién eras y de cuál sería el final.

5. Odio que el final haya sido más doloroso de lo que pensaba, pues de hecho no me lo esperaba así...

6. Odio que no podré volver a confiar en tí nunca más, aún cuando me dijeras toda la verdad. Me mentiste tanto que ya no hay modo de ponerle un parche a la desconfianza que habrá de aquí en adelante. Ya nunca podremos ser amigos... en realidad nunca lo fuimos, pero no hay nada que rescatar ahora y odio tener que dar vuelta a la pagina con el deseo de no volver a verte nunca más, y la intención de fingir que nunca pasó nada entre nosotros, si acaso un día nos volvemos a encontrar...

7. Odio desconfiar de todo y de todos, volverme dura a consecuencia de un mal paso. Odio haber tenido que aprender esta lección de esta forma y odio que tú fueras el maestro.

8. Odio odiarte... porque eso pasa ahora. Nunca había odiado a nadie y de pronto eso siento por tí, al grado de que me asquea pensar en lo que tuvimos. Y más te odio por hacerme odiarte, por provocar en mí un sentimiento que nunca antes había sentido y que me pesa, por más que quiero liberarme de él... cada recuerdo tuyo duele como puñal al corazón y me provoca el resurgir de este nocivo sentimiento.

9. Odio haberme quedado con tantas cosas por decir y tener ahora la necesidad de decírtelas y no poder hacerlo. Quisiera a veces gritar todo lo que siento y no puedo, y si lo hiciera aún así no me escucharías...

10. Odio ser tan lenta para procesar mis emociones que en realidad nunca actué o te dije lo que debía en el momento justo. No te menté la madre cuando pude hacerlo, cuando tú me pedías que nos viéramos para platicar. Hoy, meses después, ya no tiene caso, y yo me quedo ahora con tanto por decir y ya no puedo, porque es tarde...

Y sobre todo... odio que te sigo extrañando... te sigo queriendo más de lo que quiero reconocer. Todo este odio es simplemente una reacción directamente proporcional a la fuerza con la que te quiero. Y odio quererte, me odio por ello. Odio este idiota y terco corazón que se debate entre el odio y el cariño y que en medio de su batalla me implora que suelte todo lo nocivo y me quede con lo bueno.

Pero no quiero. No quiero dejar de odiarte aún, porque cuando se vaya el sentimiento negativo quedará sólo el sabor de los buenos recuerdos y no quiero... no te lo mereces. No quiero recordarte con cariño, no quiero pensar en ti con nostalgia, no quiero quererte más. Simplemente, no te lo mereces...

Monday, October 11, 2010

Dejando el equipaje atrás


Y en este sentir de dejar atras las cargas, me viene a la cabeza algo que me dijo un muy buen amigo hace unos días: "A veces, como en los aeropuertos, es mejor dejar el equipaje. Si en el camino lo podemos recuperar, qué bien, pero si no, hay razones para que se quede ahí".
Tiene razón.
Hay cosas que ya no hice, que ya no podré hacer y no hay caso de estarle machacando a las ideas. Hay cosas que sí puedo hacer y a ésas hay que enfocarse.


En esta reflexión entiendo que ciertas cosas que yo también esperaba tal vez nunca lleguen, tal vez nunca llegarán, como esa disculpa que mencioné hace un par de posts.

Ni modo, habrá que dejar el ego herido como equipaje perdido en ese aeropuerto que sirvió de conexión en este viaje... y a seguir adelante.

Si algo se recupera más adelante, bienvenido, y si no, será la oportunidad para empezar de cero, con equipaje nuevo y una valiosa lección aprendida...

Sunday, October 10, 2010

AAA, en la arena de la vida

Buscando tema para escribir me sugirieron que hablara sobre lo mucho que empieza a cansarme leer diariamente noticias sobre matanzas, balaceras, narcotráfico, delincuencia, narcofosas y asesinatos en más de cinco estados del país... y en verdad consideré hacerlo. Quiero decir: ha aumentado tanto el nivel de inseguridad en provincia que de pronto el Distrito Federal hasta se antoja como una ciudad segura. Sí, sigue siendo completamente insegura, plagada de secuestros y delincuencia a todas horas, pero al compararla con otras entidades no queda más que decir que tal vez aquí estamos mejor.

¡Qué triste! Muy triste... tan triste, que en realidad no quise profundizar mucho en el tema y no me animaba a mencionarlo en mi blog, porque me gusta escribir sobre algo que me aporte después, cuando releo mis escritos. Porque suelo hacerlo... releer lo que escribo y decirme que estoy loca o terminar de entenderme, je. A final de cuentas, para esto escribo un blog, para ayudarme a sacar lo que de otra forma no sé sacar y entonces, entender mi realidad de una mejor manera.

Escribir para quejarme amargamente de la inseguridad no me aporta nada a futuro. Sin embargo, me pareció conveniente tocar el tema como entrada de este post porque es una buena referencia sobre cómo hay cosas que de primera instancia parecen importantes pero cuando se miden contra otras de mayor magnitud, la escala de valores se ajusta y todo se coloca en perspectiva.

La sombra de una amenaza a mi salud me ha llevado a poner en la balanza todas mis experiencias recientes, y de pronto lo que parecía tan fuerte, tan doloros, pierde valor y se torna casi irrelevante, dejando en claro cuáles son las cosas verdaderamente importantes en la vida: mi hija, mi salud, mi fe, mi familia, mi persona, mi trabajo, mi estabilidad...

De pronto he recibido una zarandeada tipo "Smack Down" en la arena de la vida y me llega, como epifanía, una visión que es más bien una lección sobre lo que me toca hacer, en el orden de la triple A: Aceptar, Asumir y Actuar.

He dejado asuntos pendientes que después reclaman su pago con creces. Hoy toca asumir las consecuencias y actuar para cambiar los resultados. Mis finanzas, mi trabajo, muchos de mis proyectos están en ese estatus. Hoy es momento de cambiarlo y dejar de perder el tiempo en pendejadas y asuntos que me distraen de mi objetivo.

Ahí es cuando el corazón pasa, por fin, a segundo plano... cuando decido que el dolor del desengaño no será un motivo más para hacerme perder la concentración y el enfoque de lo que es verdaderamente importante para mí. Me toca aceptar la realidad y sus consecuencias. ¿Qué si R me mintió todo este tiempo? Yo quise creerle, porque en el fondo ansiaba que algo fuera cierto. Él será lo que sea, pero a mí me toca aceptar mi parte de culpa en esto, asumir las consecuencias y actuar por medio del perdón: perdonarlo a él por todo este dolor innecesario, y perdonarme a mí por permitirme la debilidad de querer creerle.

No hay más. Y al poner las cosas en perspectiva, lo importante se hace tan evidente que de manera natural empiezo a rechazar lo que me aleja ahora de conseguir mis objetivos y me empiezo a liberar de las cargas innecesarias. Viene el perdón, sí, y con ello el deseo de actuar de otra manera y cambiar mi escenario actual.

La vida está a punto de dar otro giro y a mí me toca estar preparada para recibir las bendiciones que vienen en camino...

Wednesday, October 06, 2010

Mi turno de batear

Ayer leí lo siguiente en el facebook de un amigo:

"En la Vida, como en el juego de Base Ball, cuando creas que vas perdiendo y te van dando una paliza, cuando sientas que todo está perdido, piensa que sólo te ha tocado estar en el campo... Ahora te toca batear".

En realidad no soy aficionada del baseball, pero creo que una metáfora así cualquiera la puede entender.

Estas últimas semanas he pasado por muchas cosas, se me juntó todo: asuntos personales, familiares, de dinero, laborales... mis propias luchas entre mis deseos y voluntades contra lo que es, lo que debe ser.

Toqué fondo. Pero la buena noticia es que una vez que se ha llegado al fondo no se puede bajar más. Además, es más fácil impulsarse para volver a subir; así que de aquí pal real ya no queda más camino que hacia arriba, hacia adelante.

Dice otra frase conocida que aún una patada en el trasero te impulsa hacia adelante. Alguna vez escuché ese mismo concepto con otra redacción; alguien me dijo que cuando veas que te viene una patada de frente te voltees y te prepares, pues eso te proyectará hacia el frente con fuerza, así que hay que tomar ventaja de la situación.

Por mí ya estuvo bueno. Ya me cansé de lo que me ha tocado vivir. Volviendo a la metáfora del juego, me ha tocado ver cómo la vida a mi alrededor lanza pelotas, poncha a mis jugadores; mis lanzamientos no han sido buenos, no he atajado las pelotas en el campo y he visto cómo el contrario ha aumentado sus puntos home run tras home run.

Pero ya estuvo. Es mi turno de batear. Y que la vida se prepare a pagar porque ésta vez estoy dispuesta a sacar la pelota del campo.

Monday, October 04, 2010

Sigo siendo aprendiz...

Soy experta en que se me rompa el corazón, la verdad. Me lo rompo yo sola y luego, aprendida la lección, tomo los pedazos, los uno y luego los vuelvo a romper; al fin, ya sé cómo volver a pegarlos. Pero esta última lección la verdad me dolió mucho y no estaba muy segura de por qué... hasta que dí con la clave.

En realidad, siempre se me había roto el corazón por andar de enamoradiza, clavándome con hombres que no me convenían y metiéndome en historias que no eran más que "Crónicas de una muerte anunciada". Sin embargo, ésta última vez salió de mis esquemas...
Todas las anteriores era como cuando se rompe un juguete, o un jarrón, y lo pegas y al rato se vuelve a caer o se despega... pero siempre se rompe del mismo lado, o tal vez encuentras de pronto una nueva despostillada, pero a final de cuentas son siempre los mismos pedazos, el mismo motivo de fondo.
Quiero decir: siempre me he dejado llevar por el corazón pero a final de cuentas se trataba de relaciones en las que sí me correspondían. Tal vez sólo por unos instantes (semanas, meses o años) pero el objeto de mi amor también me quería... a su manera, pero me quería. Haciendo recuento de ello, así ha sido: mi novio de la universidad, el papá de mi hija y hasta el colombiano, en su momento su corazón estuvo conmigo y hallaron la forma de hacérmelo saber. Y cuando me quisieron me lo demostraron e hicieron cosas por mí, para hacerme sentir importante y querida.
Al final las cosas no funcionaron, pero siempre queda el consuelo de saber que en algún momento en la carrera de la vida fuímos juntos, de la mano. Alguno se tropezó, se adelantó o se rezagó y la unión se rompió... soltamos manos y nos separamos. Ni hablar, así es la vida. Pero creo que en realidad no me había tocado jugar con alguien que rompiera corazones sin motivo... hasta ahora.

Fue tan diferente para mí que en verdad no me lo esperaba. Es decir: siempre supe quién era él, pero acostumbrada como estoy a decir las cosas como van, y recibir lo mismo a cambio, no me esperaba que me mintiera con tanta maestría.

No sólo eso. La verdad es que me costó mucho trabajo entenderlo porque yo no puedo jugar con los sentimientos ajenos. Tal vez por lo mismo de que soy tan intensa y porque sé lo que duele, y reconozco el valor de un corazón y de un sentimiento sincero, creo que es una gran responsabilidad cuando te ponen un corazón en tus manos y lo menos que puedes hacer es decirle a la persona enamorada que no le correspondes.

Sí, se le va a romper el corazón de todos modos, como cuando le pasas una taza de cristal y se resbala y se cae al suelo. Pero no es lo mismo ese 'accidente' a tomar un objeto y jugar con él, llevarlo por ahí y lanzarlo al aire a ver qué pasa, hasta que finalmente se cae y se destroza... siempre insistiré en el tema: simplemente no se vale.
Yo no estaba acostumbrada. Pensé que por ser honesta me libraría de una situación en la que me quisieran vender una historia diferente... pero no fue así. De modo que, además del dolor del desamor me viene el desconcierto, el golpe de la traición, la fría sensación de una cubetada de agua helada al abrir los ojos a las mentiras... tal vez sea eso lo que más duele: la pérdida total de la confianza... y ésa es de fondo la razón por la que en verdad no quiero verlo.

Sí, duele el ego. Duele el amor... y el desamor. Pero duele más el golpe a la confianza... el abrir los ojos a una nueva lección. Ésta vez me topé con un corazón roto en pedazos que no conocía. Tuve que hallarlos todos, buscarles la forma para saber si ya lo tenía completo o no... y al final hallé la pieza que me faltaba: me siento, como nunca antes, traicionada.

Si bien es cierto que siempre supe cómo era, también es verdad que él me dijo lo que pensó que yo quería escuchar y me retuvo a su voluntad durante un tiempo. Nada de lo que dijo al final era cierto... y si algo hubiera de verdad en sus palabras, hoy ya no le creo nada. Por eso duele. Me siento como ese niño pequeño que lleva un globo en las manos, feliz de la vida, y alguien se lo pide... con recelo se lo presta, sólo para ver cómo esa persona saca un alfiler y lo revienta. Entre las lágrimas de tristeza, si uno contempla bien al chico podrá ver sus ojos abiertos en un desconcierto total.

Así me pasó. No entendía... no entiendo aún por qué alguien puede tomar un corazón y romperlo sin más, para después irse sin explicación ni disculpa. Y este último punto me lleva a mi conclusión: a pesar de que he dicho que ya lo perdoné, en realidad nunca he sentido su disculpa como algo sincero, y eso me lastima.

Vuelvo al punto de origen: en ocasiones anteriores jugué la ruleta rusa a sabiendas de todos los riesgos. Y cuando reventó la bala, mi contraparte fue lo suficientemente sensible para disculparse por lo que de su lado estuvo mal. Nos perdonamos y seguimos. No así esta última vez, y no me caía el veinte de ello hasta ahora. Por eso me cuesta cerrar este capítulo. Así que al final aquí estoy, tratando de cerrar heridas y de unir pedazos, esperando una disculpa que tal vez nunca llegará... una dura lección me tócó aprender...

Wednesday, September 29, 2010

¿Estás viendo y no ves?

Dice el nick de messenger de un amigo: "Las verdades evidentes son las más difíciles de reconocer. Son como los bosques: no los ves porque los tapan los árboles".

Me quedé pensando en esta metáfora... ¿cómo no ver un bosque? Una extensión llena de árboles, de verde, se ve desde kilómetros de distancia...

Y entonces caí en la cuenta... no se trata de ver el bosque desde arriba, desde el aire o desde una posición que favorezca la vista... es cuando estás metido dentro de ese bosque que no lo puedes percibir en toda su plenitud. Sólo puedes ver los árboles que te rodean.

Es entonces que no distingues qué tan extenso es, si está rodeado por ríos o barrancas, si hay caminos bloqueados por rocas o si estás caminando en círculos... sólo ves árboles y árboles y de pronto todos te parecen iguales.

Tal vez es un poco exagerada esta aseveración, pero me queda claro lo que quiere decir la frase de mi amigo: es como cuando tienes algo justo frente a tus ojos y no lo quieres ver... muy al estilo de "¿estás viendo y no veeeees?"

Definitivamente hay cosas que no queremos ver, que no importa qué tan claras se presenten ante tí es mejor cerrar los ojos y quedarte con la vista reducida, porque ese panorama pequeñito representa sólo una parte de la realidad... la parte que queremos vivir... la parte que no duele, con la que es más fácil lidiar, dentro de ese mundo pequeñito que queremos pensar que es lo único que hay, porque al final, insisto, cuando se ve la realidad en todo su esplendor, ya no se puede actuar como quien no ve o como quien no sabe.

Así, de pronto, es más fácil dejarse llevar por lo cercano, como en los toros... quien los mira desde la barrera tiene una apreciación general, pero quien está en el ruedo no ve más que al toro, y tantito se descuida se expone a una cornada que bien puede resultar letal.

Y entonces, nos dejamos llevar por lo que vemos en corto y sobre eso tomamos decisiones... y resulta que, muchas veces, claro, no son las mejores decisiones y no hacen más que meternos más y más en la espesura de ese bosque. Si en verdad queremos salir, requerimos una brújula o escalar a un sitio alto que nos permita ver todo el panorama... pero la pregunta aquí es ¿en verdad queremos salir?

Sunday, September 26, 2010

Mea culpa...

Una de las cosas más difíciles de sobrellevar es reconocer la culpa... siempre es más fácil echarle la culpa a los demás, aunque en el fondo sepamos que las cosas serían distintas si nosotros hubiésemos hecho o dicho algo de manera distinta.

Hoy fui al parque México con Vale y unos amigos. Ella y su amiguita hicieron unos vitrales... no es por nada, pero el de mi hija quedó bien bonito... como que se le dan las manualidades, je.

Cuando terminaron, les dieron ganas de ir a brincar a un brincolín, así que caminamos al otro lado del parque. En el camino me di cuenta de que Valeria llevaba el vitral como charola de mesero, así que le recomendé que lo sostuviera por las orillas con ambas manos, para que no se le cayera. Ella se volteó y me dijo algo así como que no era tonta y podía llevarlo sin problemas.

Decidí callarme para no echarle la sal, como dicen por ahí. Pero ahora comprendo por qué las mamás se vuelven tan insistentes sobre cierto tema. Es odioso saber que algo puede pasar y que eso tan temible suceda al fin.

En un descuido, la amiga de Vale pasó corriendo junto a ella y le empujó la mano en la que llevaba el vitral, el cual salió volando y cayó en el piso. Yo temí lo peor, aunque respiré cuando vi que no se hizo añicos. Sin embargo, no se salvó. Ahora ostenta una rajadura que lo cruza de lado a lado justo por la mitad. Obviamente nunca volverá a verse bien.

Esto le dolió mucho a mi hija, porque puso todo su empeño y desde la semana pasada estaba muy emocionada por pintar su vitral. Inmediatamente empezó a llorar y culpar a su amiguita del accidente, pero lo cierto es que ella también tuvo su parte de culpa en esto, pues yo ya le había advertido lo que podría suceder.

Aunque en ese momento logré tranquilizarla y pasamos el resto de la tarde a gusto, cuando llegamos a la casa y volvió a ver su vitral el entró el sentimiento otra vez y estuvo un muy buen rato llorando en la cama antes de conciliar el sueño, culpando a su amiga hasta de la contaminación global (neto, no estoy exagerando...)

Yo opté por salirme de la recámara y dejar que finalmente el sueño la venciera, pues ya me estaba enojando que dijera que la próxima vez ella le tirará el vitral a su amiga, para desquitarse. Se que se le pasará y que no lo hará, pero por lo pronto le dolió mucho lo que pasó, porque su vitral nunca se verá como nuevo y porque seguramente en el fondo reconoce, muy a su pesar, que es cierto que si ella me hubiera hecho caso su vitral no se habría roto.

Sin embargo ya sucedió y no hay cómo repararlo... así que le resulta más sencillo buscar culpables en vez de reconocer que ella también tuvo su parte de responsabilidad.

Al final, creo que así somos todos en realidad. En todo momento de la vida siempre es más fácil repartir culpas antes que aceptar que podríamos haber hecho las cosas de manera distinta, y que si algo se echó a perder fue también porque no hicimos o dijimos lo que debíamos en el momento adecuado.

Triste lección para mi hija, la de hoy. Para mí, un recordatorio de cómo funcionan las cosas en la escuela de la vida. A final de cuentas, yo le sigo aprendiendo a ella...