Wednesday, April 13, 2011
Los lenguajes del amor
Mi hermana me habló de un libro que leyó y estoy por empezar ahora, pues plantea un concepto interesante sobre la forma en que nos relacionamos con los demás, con base en lo que nosotros esperamos de una relación. Quiere decir que si nosotros vemos las cosas en azul, esperamos que nos den resultados en azul y entonces nos parece que si nos dan rosas o rojos, es porque no nos quieren.
¡Qué cosa más errada! Bien dicen los budistas que el inicio de las frustraciones y el dolor son las expectativas que nos hacemos de los demás. De pronto aprendemos a ser tolerantes con nuestros amigos, pero en lo que se refiere a nuestra pareja y familiares solemos elevar el estándar muchísimo, pues damos por sentado que deberían conocernos y saber lo que nos gusta. Pero ¿qué tal cuando lo que entregan es una demostración genuina de su afecto y nosotros no lo percibimos así? Ellos se sienten rechazados o menospreciados y ahí empiezan los malentendidos.
El libro que me recomendó mi hermana se llama "Los 5 lenguajes del amor", del autor Gary Chapman. En el libro se explica la necesidad de ser efectivos para poder satisfacer a los otros, de llenar sus necesidades y que nos llenen; de tal forma que muchos de los problemas en las relaciones es porque entre ambos no han descubierto su lenguaje del amor. Según el Dr. Chapman, existen cinco lenguajes básicos del amor que las personas hablan y entienden. Los lenguajes del amor pueden ser diferentes en cada uno de nosotros, por eso es muy importante conocer cuál es el suyo y el de su pareja -o de las personas con las que se relaciona- con el fin de llenar su necesidad. Todos tenemos dos lenguajes predominantes, y es necesario conocer cuáles son:
1.- Las Palabras de Afirmación. Al recibir palabras estimulantes nos sentimos motivados para dar amor. El dar palabras de ánimo es darle valor a la persona. Todas las personas necesitamos recibir ánimo, estas palabras dan aliento y seguridad. Para animar a nuestra pareja debemos saber que es lo más importante para ésta, ¿qué le gusta?, ¿qué necesita? Al comunicarnos debemos manifestar bondad, saber pedir pero no demandar. Es ponernos en el lugar del otro, es comunicarnos con amabilidad aunque me hablen de manera enojada, es reconocer mis errores y tratar de no volverlos a cometer.
2.- Tiempo de Calidad. Es mirarse uno al otro, es tener espacio con mi pareja para sentarnos a conversar, es darse ratos a solas en actividades en las que ambos tengan interés, es tener atención completa para el otro. Es escuchar los sentimientos del otro, sus necesidades, pensamientos experiencias.
3.- Recibir Regalos. ¿A quién no le gusta recibir regalos? Los regalos siempre los asociamos a cariño, a detalles. Si a su pareja le gusta recibir regalos, detalles, usted tiene que aprender a darlos. El más grande de los regalos que su pareja puede tener es su presencia, es dedicarle tiempo, es estar en los momentos más importantes y muchas veces difíciles. Los regalos que demos no tienen que ser costosos, el amor está en el detalle de darlos.
4.- Actos de Servicio. Hacer cosas que usted sabe a su cónyuge le gusta que usted haga. Por ejemplo el cocinar, lavar platos, servir la mesa, recoger a los niños, cambiar los bombillos, etc. Recuerde que el hacerlas es significativo para su pareja.
5.- Toque Físico. El contacto físico es sumamente importante, una caricia, un abrazo, un beso, compartir y tocarse. Para estas personas el contacto físico es su lenguaje principal con el cual se sienten amados.
Descubrir el lenguaje de las personas que nos rodean es de mucha importancia pero primero debemos conocer el nuestro. "Trate de encontrar cuál de los lenguajes es el suyo, qué le gustaría, cuáles son sus necesidades, escuche las necesidades de su pareja, sus quejas, qué es lo que le pide su cónyuge, ¿cómo le expresa su amor a su cónyuge? Recuerde que el satisfacer las necesidades de su cónyuge es algo que usted decide hacer, pues desea su bienestar y al vez desea se sienta seguro(a) de que realmente se le ama", dice Chapman.
Al final, las relaciones funcionan o no por el flujo de la comunicación... incluso la comunicación no verbal, ésa sensorial que implica los cinco lenguajes expresados anteriormente. ¿Cuántas relaciones hemos echado a perder por no hablar el mismo idioma, porque pensamos que si no nos da específicamente lo que queremos es porque no nos quieren? Yo sí puedo recordar algunas... pero el pasado queda atrás.
Espero que este aprendizaje me ayude a futuro; por lo pronto, lo estoy aplicando para relacionarme con mi hija pues mis lenguajes predominantes (1 y 2) no son los mismos que los de ella (3 y 5) y sí ha sido necesario tender un puente de entendimiento de las necesidades de ambas.
¡Qué cosa más errada! Bien dicen los budistas que el inicio de las frustraciones y el dolor son las expectativas que nos hacemos de los demás. De pronto aprendemos a ser tolerantes con nuestros amigos, pero en lo que se refiere a nuestra pareja y familiares solemos elevar el estándar muchísimo, pues damos por sentado que deberían conocernos y saber lo que nos gusta. Pero ¿qué tal cuando lo que entregan es una demostración genuina de su afecto y nosotros no lo percibimos así? Ellos se sienten rechazados o menospreciados y ahí empiezan los malentendidos.
El libro que me recomendó mi hermana se llama "Los 5 lenguajes del amor", del autor Gary Chapman. En el libro se explica la necesidad de ser efectivos para poder satisfacer a los otros, de llenar sus necesidades y que nos llenen; de tal forma que muchos de los problemas en las relaciones es porque entre ambos no han descubierto su lenguaje del amor. Según el Dr. Chapman, existen cinco lenguajes básicos del amor que las personas hablan y entienden. Los lenguajes del amor pueden ser diferentes en cada uno de nosotros, por eso es muy importante conocer cuál es el suyo y el de su pareja -o de las personas con las que se relaciona- con el fin de llenar su necesidad. Todos tenemos dos lenguajes predominantes, y es necesario conocer cuáles son:
1.- Las Palabras de Afirmación. Al recibir palabras estimulantes nos sentimos motivados para dar amor. El dar palabras de ánimo es darle valor a la persona. Todas las personas necesitamos recibir ánimo, estas palabras dan aliento y seguridad. Para animar a nuestra pareja debemos saber que es lo más importante para ésta, ¿qué le gusta?, ¿qué necesita? Al comunicarnos debemos manifestar bondad, saber pedir pero no demandar. Es ponernos en el lugar del otro, es comunicarnos con amabilidad aunque me hablen de manera enojada, es reconocer mis errores y tratar de no volverlos a cometer.
2.- Tiempo de Calidad. Es mirarse uno al otro, es tener espacio con mi pareja para sentarnos a conversar, es darse ratos a solas en actividades en las que ambos tengan interés, es tener atención completa para el otro. Es escuchar los sentimientos del otro, sus necesidades, pensamientos experiencias.
3.- Recibir Regalos. ¿A quién no le gusta recibir regalos? Los regalos siempre los asociamos a cariño, a detalles. Si a su pareja le gusta recibir regalos, detalles, usted tiene que aprender a darlos. El más grande de los regalos que su pareja puede tener es su presencia, es dedicarle tiempo, es estar en los momentos más importantes y muchas veces difíciles. Los regalos que demos no tienen que ser costosos, el amor está en el detalle de darlos.
4.- Actos de Servicio. Hacer cosas que usted sabe a su cónyuge le gusta que usted haga. Por ejemplo el cocinar, lavar platos, servir la mesa, recoger a los niños, cambiar los bombillos, etc. Recuerde que el hacerlas es significativo para su pareja.
5.- Toque Físico. El contacto físico es sumamente importante, una caricia, un abrazo, un beso, compartir y tocarse. Para estas personas el contacto físico es su lenguaje principal con el cual se sienten amados.
Descubrir el lenguaje de las personas que nos rodean es de mucha importancia pero primero debemos conocer el nuestro. "Trate de encontrar cuál de los lenguajes es el suyo, qué le gustaría, cuáles son sus necesidades, escuche las necesidades de su pareja, sus quejas, qué es lo que le pide su cónyuge, ¿cómo le expresa su amor a su cónyuge? Recuerde que el satisfacer las necesidades de su cónyuge es algo que usted decide hacer, pues desea su bienestar y al vez desea se sienta seguro(a) de que realmente se le ama", dice Chapman.
Al final, las relaciones funcionan o no por el flujo de la comunicación... incluso la comunicación no verbal, ésa sensorial que implica los cinco lenguajes expresados anteriormente. ¿Cuántas relaciones hemos echado a perder por no hablar el mismo idioma, porque pensamos que si no nos da específicamente lo que queremos es porque no nos quieren? Yo sí puedo recordar algunas... pero el pasado queda atrás.
Espero que este aprendizaje me ayude a futuro; por lo pronto, lo estoy aplicando para relacionarme con mi hija pues mis lenguajes predominantes (1 y 2) no son los mismos que los de ella (3 y 5) y sí ha sido necesario tender un puente de entendimiento de las necesidades de ambas.
Tuesday, April 05, 2011
Honor a quien honor merece
...y al fin, después de varios días de un sueño profundo, mi abue falleció la noche del 24 de marzo de 2011. Vivió 91 años y 9 meses, y peleó hasta el final. Después de compartir comentarios y experiencias sobre la vida de mi abuelita y sus últimos días, estamos todos seguros de que desde su lecho de muerte estuvo negociando con Dios su partida, y que no se fue hasta estar segura de que nos llegarían las bendiciones por las que toda su vida pedía para cada uno de sus nietos y sus hijas.
Nos dejó un gran legado... y a mí se me ha encomendado hacer la documentación de su vida, tan rica en anécdotas... y de colación se entera uno de las aventuras de las tías. Hay unas dignas de una película, je. Supongo que iré dejando algunos fragmentos de mis escritos por aquí de vez en cuando.
Es curioso... aún cuando hacía semanas esperaba esta noticia, me puso muy triste por varios días. Quedo tranquila porque sé que ella está bien ahora, mejor que los que nos quedamos aquí, definitivamente. Y aunque estoy animosa y con ideas para la chamba, llevo el luto por dentro que me impide quitarme el negro de la ropa todavía... aunque hoy lo lamenté porque hacía un calor al mediodía... uuuffff!
Todo a su tiempo. Bien dice el libro de Eclesiastés que hay un tiempo para todo, tiempo para vivir y tiempo para morir... así, hay un tiempo para festejar y un tiempo para el luto. Adiós Lita, los que te sobrevivimos te vamos a extrañar mucho. Nos veremos algún día, pero espero que no sea pronto. Te quiero.
Nos dejó un gran legado... y a mí se me ha encomendado hacer la documentación de su vida, tan rica en anécdotas... y de colación se entera uno de las aventuras de las tías. Hay unas dignas de una película, je. Supongo que iré dejando algunos fragmentos de mis escritos por aquí de vez en cuando.
Es curioso... aún cuando hacía semanas esperaba esta noticia, me puso muy triste por varios días. Quedo tranquila porque sé que ella está bien ahora, mejor que los que nos quedamos aquí, definitivamente. Y aunque estoy animosa y con ideas para la chamba, llevo el luto por dentro que me impide quitarme el negro de la ropa todavía... aunque hoy lo lamenté porque hacía un calor al mediodía... uuuffff!
Todo a su tiempo. Bien dice el libro de Eclesiastés que hay un tiempo para todo, tiempo para vivir y tiempo para morir... así, hay un tiempo para festejar y un tiempo para el luto. Adiós Lita, los que te sobrevivimos te vamos a extrañar mucho. Nos veremos algún día, pero espero que no sea pronto. Te quiero.
Thursday, March 24, 2011
Lecciones de vida...
Y mientras, a mí me ha dado tiempo para recordarla en vida. Yo nunca he sido muy buena para manejar las emociones ni procesar golpes fuertes, como lutos o separaciones. Cuando falleció mi prima me bloqueé, pero sufrí su pérdida por meses y años después.
Ahora, la larga agonía de mi abuelita me ha permitido procesar mis emociones y debo confesar que aunque ella aún vive, yo ya empiezo a sentir el duelo.
Ella vió por sus hijas y sus nietos hasta donde pudo. Nos ofreció casa cuando mis papás se separaron; nos cuidó los meses que mi mamá fue a trabajar a Mérida porque aquí no encontraba trabajo. Nos enseñó a cocinar, a limpiar frijoles, a hacer sopa, a pelar chícharos y tamarindos... nos enseñó a jugar parkasé y damas chinas, y nos dejó frases para la posteridad, entre las que puedo rescatar algunas que les comparto a continuación:
1. "Si van de día de campo y regresan limpios y sin rasguños, entonces no se divirtieron". Y esa frase me trae a la memoria tantos días de campo en los que trepábamos árboles y nos metíamos al río, nos empuércabamos en el lodo y regresábamos cerdísimos a la casa... pero felices :)
2. "La mujer debe ser ante la sociedad, una dama; en la cocina, una monja; y en la cama, una puta". Recuerdo que la primera vez que me lo dijo me sonrojé más que un jitomate, pero con el tiempo he visto cuánta razón tiene esa frase...
Thursday, March 17, 2011
Mi abue
Doña Rebeca de la Serna se volvió entonces dura de carácter -como lo contarían posteriormente sus nietas: Rocío, Rebeca y Adriana. Con el tiempo enfermó y entonces las hijas mayores se dedicaron a cuidarla y trabajar para ayudar en los gastos. María Elena logró casarse un tiempo después. Rebequita siguió trabajando y así apoyó a sus hermanos, Enrique y Luis. Uno de ellos obtuvo un buen empleo al terminar la carrera y tuvo una exitosa trayectoria, lo que le permitió hacerse de dinero y adquirir varias propiedades. En agradecimiento a su hermana, puso un departamento a su nombre y ya mayores, cuando Rebeca no pudo trabajar más y su pensión no era gran cosa, Enrique empezó a pasarle una cierta cantidad mensual, y así fue hasta que Enrique falleció en 2008.
Mucho antes de eso, Rebeca se casó, cerca de los 30 años, casi una solterona para ese entonces... bueno, "se casó" con un apuesto español que le llevaba varios años y tenía otra familia en el norte de la ciudad. Don Faustino le procuró 12 embarazos a Rebeca, pero sólo tres terminaron en un buen parto: los de Rocío, Rebeca (Becky) y Adriana. Faustino veía poco a sus hijas, pues debía dividir su tiempo entre ambas casas, y las memorias de sus hijas son de un hombre exigente y no muy cariñoso.
Becky creció con temores e inseguridad, tal vez de manera más notoria que sus hermanas. Rocío fue mojigata gran parte de su vida mientras que Adriana adoptó el papel de rebelde, escapando de su casa a los 16 años para irse a vivir a Vallarta con una amiga. En esas estaban cuando doña Rebeca de la Serna murió, entre los cuidados de su hija Rebeca.
Rocío se casó y tuvo dos hijos. Becky tuvo cuatro. Ambas se divorciaron después de matrimonios difíciles con hombres machistas. Adriana vivió un tiempo con una pareja, no tiene hijos, y ahora lleva un matrimonio estable desde hace varios años con un americano que le lleva casi 30 años... 10 más y se acerca a la edad de su suegra, Rebeca Ruiz, quien en junio de este año cumpliría los 92, pero ahora se debate entre la vida y la muerte, aferrándose con todo el espíritu que le queda, por poco que sea...
A decir verdad, yo no termino de entenderlo. Por un lado, la miro aferrándose con tal coraje a la vida y recuerdo a la mujer fuerte que siempre fue, esa que cuidó a 4 de sus nietos cuando Becky tuvo que irse a trabajar unos meses a Mérida, esa que se levantaba temprano para hacer la comida para todos, que nos llevaba de día de campo y nos enseñó coplas y canciones, juegos de mesa, y recetas de cocina. La veo, con todo el dolor de mi corazón porque entiendo que su hora llegó y ya su cuerpo no da más, está completamente envenendado por tantas enfermedades y tantos órganos fallando, pero no se quiere ir.
Escucho que la gente dice que todo tiene su tiempo y que Dios sabe cuándo la ha de llamar. Pero no concibo que el Dios de amor infinito que yo conozco permita que una de sus hijas agonice en cama, su cuerpo consumiéndose entre medicamentos y con gotas de alimento, mientras otras tres de Sus hijas sufren viendo a su madre en ese estado. Todos oramos para que se lleve a mi abuelita sin dolor y sin sufrimiento, y yo pido también porque termina la agonía de mi mamá y mis tías, que son quienes la cuidan día y noche allá en Tequisquiapan, en la casa de Adriana y su esposo americano.
Y pienso que si Dios aún no se la ha llevado es porque tal vez nos falta algo que aprender de ella, o algo le falta a ella... pero no sé qué puede faltarle a una mujer que ha vivido más de 91 años, tiene hijas, nietos y bisnietos, ha viajado, ha cantado, ha bailado y ha comido...
Voy a extrañar a esa viejita que tanta historia vivió. Mis oraciones están con ella. Me queda la certeza de que la veré algún día, otra vez...
Thursday, March 10, 2011
¿Que me quede quieta?
Escuchaba una canción que me recordó a alguien y eso me llevó a algo que él me dijo una vez... y a su vez, recordé que alguien más me dijo lo mismo después, con otras palabras. Han pasado años de que me lo dijeron la primera vez, y meses de la segunda... y me sigo preguntando ¿qué querían decir?
En pocas palabras, me decían que si quiero encontrar el amor debo quedarme quieta, y éste llegará solo.
La cosa es que sigo sin entender ni literal ni metafóricamente a qué se refiere exactamente eso de 'quedarme quieta'... No es como que voy por la vida buscando el amor en cada esquina, pero la idea de sentarme a esperar que llegue el hombre perfecto me trae a la mente la imagen de ese esqueleto vestido de mujer, sentado en una silla con la leyenda: waiting for the perfect man...
Estoy tan consciente de que puede o no puede llegar, y de que si llega tal vez llegue dentro de algunos meses o tal vez años, que no espero que de un día para otro se presente un príncipe en dorado corcel con un ramo de rosas y me pida matrimonio así, de la nada. Es más, creo que si alguien llegara a mi vida con tal prisa yo sería la primera en salir corriendo, jejeje.
El caso es que ahorita me vino el recuerdo de esas frases y me volvió a generar la misma inquietud que entonces. Quiero decir: no vivo la vida esperando enamorarme, sigo mis proyectos, busco mi crecimiento personal y profesional, trazo planes y busco la forma de seguirlos, visito a mis amistades, me concentro en mi hija... tengo tanto que hacer que no me puedo quedar quieta.
Simplemente no entiendo el trasfondo de esa frase... supongo que no se refiere a que me quede sin hacer nada de mi vida. Tal vez se referían a que el amor no es algo que se busque, aunque tampoco voy por ahí poniendo anuncios de "se busca pareja" en los clasificados. Y, sinceramente, lo que yo veo es que la gente que quiere pareja se la encuentra prácticamente doblando la esquina, así que me hace ruido esa idea de "no lo busques, solito llega". No sé... estoy divagando.
Simplemente sigo sin entender... y en el fondo, eso de que me digan "quédate quieta" dispara en mí ese botón de rebeldía que insiste en hacer algo, lo que sea, con tal de no quedarme inmóvil esperando la nada que tal vez nunca llegará...
En pocas palabras, me decían que si quiero encontrar el amor debo quedarme quieta, y éste llegará solo.
La cosa es que sigo sin entender ni literal ni metafóricamente a qué se refiere exactamente eso de 'quedarme quieta'... No es como que voy por la vida buscando el amor en cada esquina, pero la idea de sentarme a esperar que llegue el hombre perfecto me trae a la mente la imagen de ese esqueleto vestido de mujer, sentado en una silla con la leyenda: waiting for the perfect man...
Estoy tan consciente de que puede o no puede llegar, y de que si llega tal vez llegue dentro de algunos meses o tal vez años, que no espero que de un día para otro se presente un príncipe en dorado corcel con un ramo de rosas y me pida matrimonio así, de la nada. Es más, creo que si alguien llegara a mi vida con tal prisa yo sería la primera en salir corriendo, jejeje.
El caso es que ahorita me vino el recuerdo de esas frases y me volvió a generar la misma inquietud que entonces. Quiero decir: no vivo la vida esperando enamorarme, sigo mis proyectos, busco mi crecimiento personal y profesional, trazo planes y busco la forma de seguirlos, visito a mis amistades, me concentro en mi hija... tengo tanto que hacer que no me puedo quedar quieta.
Simplemente no entiendo el trasfondo de esa frase... supongo que no se refiere a que me quede sin hacer nada de mi vida. Tal vez se referían a que el amor no es algo que se busque, aunque tampoco voy por ahí poniendo anuncios de "se busca pareja" en los clasificados. Y, sinceramente, lo que yo veo es que la gente que quiere pareja se la encuentra prácticamente doblando la esquina, así que me hace ruido esa idea de "no lo busques, solito llega". No sé... estoy divagando.
Simplemente sigo sin entender... y en el fondo, eso de que me digan "quédate quieta" dispara en mí ese botón de rebeldía que insiste en hacer algo, lo que sea, con tal de no quedarme inmóvil esperando la nada que tal vez nunca llegará...
También aquí escribo...
Lean también mis actualizaciones en:
Security for Business, http://business-security.blogspot.com
Ciberseguridad para mortales, http://voxpopuli-cibersecurity.blogspot.com
Revista CIO México, sección CSO, http://www.cio.com.mx
Enfoque Seguro, http://enfoqueseguro.com
INNOVATI Educación, http://traininginnovati.blogspot.com
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Monday, March 07, 2011
¿Qué pasa con BlockBuster?
No me sorprende que en Estados Unidos estén cerrando esta cadena de tiendas. Cada vez es más caro rentar películas... los estrenos ya casi cuestan lo mismo que un boleto de cine. Sí, entiendo que si se renta una película para verla en casa con amigos o con la familia sí hay un ahorro considerable, pero si la opción es ver una peli de a solapa, pues ya se gasta casi lo mismo... con la ventaja de que en el cine no se queda uno con la película a medias sin poder ver el final porque el disco está todo rayado.
Así es. Ya es la tercera vez que rento una movie (tratando de resistir la tentación de comprar clones piratas de $10 pesos cada uno) y resulta que el disco viene sucio o rayado y se la pasa dando brincos. De hecho, en dos ocasiones ni siquiera pudimos terminar de ver la película, cosa que es frustrante. Sí, es cierto que si voy a la tienda a quejarme me cambian el DVD sin chistar, pero resulta que la vez pasada me dijeron que no tenían otra copia y nos quedamos sin ver el final de MiniEspías 3D... ayer pasó lo mismo con otra peli que rentó mi hija; al rato voy a cambiarla, a ver si ahora sí tienen más ejemplares, pero aún así resulta bastante molesto.
Rentamos la peli en una tarde lluviosa con toda la intención de llegar a encamarnos, tomando chocolate caliente y viendo la película, sólo para encontrarnos con que, otra vez, BlockBuster nos rentó un DVD rayado.
Osea, ¿no se toman la precaución de revisar los discos que les regresan antes de volver a colocarlos en los stands? No solamente perjudican al cliente que la renta después porque ya no puede ver la peli, sino también porque en una de esas le aplican una multa al último cliente que la regresó sin quejarse siendo que el DVD ya estaba rayado desde mucho antes...
Y toqué el tema de los clones pirata porque a pesar de que he dicho -y sostengo aún- que siempre es mejor lo legal, entiendo por qué la gente termina comprando películas piratas. Ayer no pude menos que pensar que por los $44 pesos que pagué por una película que no pude ver ni la mitad, podría haberme comprado 4 películas clonadas (de las buenas) que además se me quedan para volver a verlas una y otra vez...
Las tiendas de video están perdiendo la batalla entre la piratería y la posibilidad de descargar películas online... los precios que siguen subiendo no les ayudan mucho, el hecho de que tampoco encuentre uno todos los títulos que busca -porque van quitando los que ya son más viejitos- es otro agravante (hay "proveedores" piratas que encuentran cualquier película que uno les pida), pero si encima rentan DVDs rayados, puesss... sólo están firmando su sentencia.
En adelante lo que haré, y sugiero que ustedes también lo hagan, es exigir que antes de cobrarme por la peli saquen el DVD y me lo muestren para verificar que no esté rayado y así no quedarme a media peli... y eso que mi reproductor de DVD es de esos chafitas que leen lo que sea que les metas, pero hasta él se queja cuando el disco es ilegible, je.
Para quienes les interese, la tienda donde suelo rentar pelis es la de Minerva (casi esq. con Insurgentes y Río Mixcoac).
Así es. Ya es la tercera vez que rento una movie (tratando de resistir la tentación de comprar clones piratas de $10 pesos cada uno) y resulta que el disco viene sucio o rayado y se la pasa dando brincos. De hecho, en dos ocasiones ni siquiera pudimos terminar de ver la película, cosa que es frustrante. Sí, es cierto que si voy a la tienda a quejarme me cambian el DVD sin chistar, pero resulta que la vez pasada me dijeron que no tenían otra copia y nos quedamos sin ver el final de MiniEspías 3D... ayer pasó lo mismo con otra peli que rentó mi hija; al rato voy a cambiarla, a ver si ahora sí tienen más ejemplares, pero aún así resulta bastante molesto.
Rentamos la peli en una tarde lluviosa con toda la intención de llegar a encamarnos, tomando chocolate caliente y viendo la película, sólo para encontrarnos con que, otra vez, BlockBuster nos rentó un DVD rayado.
Osea, ¿no se toman la precaución de revisar los discos que les regresan antes de volver a colocarlos en los stands? No solamente perjudican al cliente que la renta después porque ya no puede ver la peli, sino también porque en una de esas le aplican una multa al último cliente que la regresó sin quejarse siendo que el DVD ya estaba rayado desde mucho antes...
Y toqué el tema de los clones pirata porque a pesar de que he dicho -y sostengo aún- que siempre es mejor lo legal, entiendo por qué la gente termina comprando películas piratas. Ayer no pude menos que pensar que por los $44 pesos que pagué por una película que no pude ver ni la mitad, podría haberme comprado 4 películas clonadas (de las buenas) que además se me quedan para volver a verlas una y otra vez...
Las tiendas de video están perdiendo la batalla entre la piratería y la posibilidad de descargar películas online... los precios que siguen subiendo no les ayudan mucho, el hecho de que tampoco encuentre uno todos los títulos que busca -porque van quitando los que ya son más viejitos- es otro agravante (hay "proveedores" piratas que encuentran cualquier película que uno les pida), pero si encima rentan DVDs rayados, puesss... sólo están firmando su sentencia.
En adelante lo que haré, y sugiero que ustedes también lo hagan, es exigir que antes de cobrarme por la peli saquen el DVD y me lo muestren para verificar que no esté rayado y así no quedarme a media peli... y eso que mi reproductor de DVD es de esos chafitas que leen lo que sea que les metas, pero hasta él se queja cuando el disco es ilegible, je.
Para quienes les interese, la tienda donde suelo rentar pelis es la de Minerva (casi esq. con Insurgentes y Río Mixcoac).
Thursday, February 17, 2011
Aires del Sur
Hace semanas que no sé de él. En septiembre platicamos, por su cumpleaños, y luego a principios de enero nos deseamos buen año. Desde entonces lo bloqueé. O al menos eso creía yo. La mente es traicionera y como no he hecho caso de los pretextos que me motivan a recordarlo, finalmente se me apareció en sueños.
Fue un buen sueño... estuvimos juntos y me quería, otra vez, hasta que, claro, me desperté con la prisa de llevar a mi hija a la escuela sólo para darme cuenta de que en algún momento apagué el despertador y se me hizo tardísimo. Con todo y lo que lamenté que mi hija no fuera a la escuela, no pude evitar sentir que de no haberme quedado dormida, probablemente me habría perdido de verlo en mi sueño...
Aunque yo he soltado ya toda idea de él, de alguna forma, siempre está presente. Tal vez una parada que hice en el aeropuerto la semana pasada detonó que esa parte oculta de mi corazón se rebelara y me mostrara que más allá de los recuerdos, hay algo de él que siempre estará en mí.
De pronto no puedo evitar decirme que en verdad no me quiso, que sólo fueron ideas mías, pero entonces me vienen los recuerdos de cuando me escribía, de las veces que chateábamos, de que fue él el primero en referirse a nosotros como pareja, de esas conversaciones con su familia en las que me decían cuánto me pensaba él... y luego me da por buscar las evidencias de que eso que tuvimos sí existió, que no fueron inventos míos solamente.
Y entonces recuerdo que la gran mayoría de esas evidencias se perdió. Casi todos sus correos me los escribía al mail de cuando estaba en la editorial, y aunque según yo hice respaldo de esos correos cuando me cambbié de trabajo, el archivo se dañó y se perdió y no me quedaron más que algunos correos que me escribió a hotmail o yahoo.
Tenía también decenas de mensajes que me envió al celular... pero los delincuentes hicieron de las suyas y perdí todos esos sms. Ya no me queda gran cosa de él, más que los recuerdos que insisten en no morir.
Y a veces me preocupa que en mi intención por dejarlo atrás me empeño yo misma en negar que hubo cosas que sí pasaron, y tal vez, cuando el tiempo pase, no seré capaz de distinguir lo que sí fue real y entonces termine por olvidar todo aquéllo por lo que alguna vez estuve dispuesta a dejar mi país y mi gente, coger a mi niña e irme al sur... a ese lugar que aún está en mi corazón.
Pero cuando me vienen esos pensamientos y me digo que envejeceré creyendo lo que todos me han dicho, pensando que estuve loca solamente, me vienen las memorias de lo que sí pasó y me vuelve la cordura y la paz al alma... un poco como esa historia de Jim Carrey y Kate Winslet en "Extraño resplandor de una mente sin recuerdos": al final, aunque la memoria se empeñe en olvidar, hay cosas que quedan grabadas en el corazón y no se van nunca.
Fue un buen sueño... estuvimos juntos y me quería, otra vez, hasta que, claro, me desperté con la prisa de llevar a mi hija a la escuela sólo para darme cuenta de que en algún momento apagué el despertador y se me hizo tardísimo. Con todo y lo que lamenté que mi hija no fuera a la escuela, no pude evitar sentir que de no haberme quedado dormida, probablemente me habría perdido de verlo en mi sueño...
Aunque yo he soltado ya toda idea de él, de alguna forma, siempre está presente. Tal vez una parada que hice en el aeropuerto la semana pasada detonó que esa parte oculta de mi corazón se rebelara y me mostrara que más allá de los recuerdos, hay algo de él que siempre estará en mí.
De pronto no puedo evitar decirme que en verdad no me quiso, que sólo fueron ideas mías, pero entonces me vienen los recuerdos de cuando me escribía, de las veces que chateábamos, de que fue él el primero en referirse a nosotros como pareja, de esas conversaciones con su familia en las que me decían cuánto me pensaba él... y luego me da por buscar las evidencias de que eso que tuvimos sí existió, que no fueron inventos míos solamente.
Y entonces recuerdo que la gran mayoría de esas evidencias se perdió. Casi todos sus correos me los escribía al mail de cuando estaba en la editorial, y aunque según yo hice respaldo de esos correos cuando me cambbié de trabajo, el archivo se dañó y se perdió y no me quedaron más que algunos correos que me escribió a hotmail o yahoo.
Tenía también decenas de mensajes que me envió al celular... pero los delincuentes hicieron de las suyas y perdí todos esos sms. Ya no me queda gran cosa de él, más que los recuerdos que insisten en no morir.
Y a veces me preocupa que en mi intención por dejarlo atrás me empeño yo misma en negar que hubo cosas que sí pasaron, y tal vez, cuando el tiempo pase, no seré capaz de distinguir lo que sí fue real y entonces termine por olvidar todo aquéllo por lo que alguna vez estuve dispuesta a dejar mi país y mi gente, coger a mi niña e irme al sur... a ese lugar que aún está en mi corazón.
Pero cuando me vienen esos pensamientos y me digo que envejeceré creyendo lo que todos me han dicho, pensando que estuve loca solamente, me vienen las memorias de lo que sí pasó y me vuelve la cordura y la paz al alma... un poco como esa historia de Jim Carrey y Kate Winslet en "Extraño resplandor de una mente sin recuerdos": al final, aunque la memoria se empeñe en olvidar, hay cosas que quedan grabadas en el corazón y no se van nunca.
Monday, January 31, 2011
¿De camino a otra devaluación?
¿Recuerdan el post que escribí sobre las moneditas de $10 y $2o centavos? Pues bien, me faltó aclarar, en medio de mi enojo, que junto esas monedas para la alcancía de mi hija, pero si ningún banco me las cambia no le sirve de nada juntarlas.
Bueno, tal vez mis corajes terminen pronto, porque creo que cada vez hay menos monedas de esas en circulación, y es que como cada vez las hacen más chiquitas, ya nadie las quiere.
Pero más nos valdría estar atentos a lo que esta disminución de tamaño puede significar... y es que para mi sorpresa, apenas unos días después recibí como cambio una moneda de $50 centavos que ya tiene las mismas características de las de 10 y 20... ahora en vez de ser dorada es plateada y es más chiquita que su versión anterior... apenas del tamaño d mi dedo índice... :S
Aquí la foto, para quienes aún no hayan recibido por cambio monedas con estas características. ¿A poco no es una mentada de madre? Al rato los taxistas y tenderos tampoco van a querer recibir estas moneditas... ¡vamos! ni siquiera los pordioseros aceptan monedas de baja denominación, y las de $50 centavos acaban de caer, por el simple hecho de disminuir su tamaño, en el círculo de "las indeseadas".
¿Qué hay detrás? Al emitir monedas de menor tamaño es innegable que haya una consecuencia (¿o debería decir, una causa?) de impacto en la economía nacional, como cuando se le quitaron tres ceros al peso.
No creo estar exagerando mucho si les digo que me espero otra devaluación para el fin de este sexenio...
Bueno, tal vez mis corajes terminen pronto, porque creo que cada vez hay menos monedas de esas en circulación, y es que como cada vez las hacen más chiquitas, ya nadie las quiere.
Pero más nos valdría estar atentos a lo que esta disminución de tamaño puede significar... y es que para mi sorpresa, apenas unos días después recibí como cambio una moneda de $50 centavos que ya tiene las mismas características de las de 10 y 20... ahora en vez de ser dorada es plateada y es más chiquita que su versión anterior... apenas del tamaño d mi dedo índice... :S
¿Qué hay detrás? Al emitir monedas de menor tamaño es innegable que haya una consecuencia (¿o debería decir, una causa?) de impacto en la economía nacional, como cuando se le quitaron tres ceros al peso.
No creo estar exagerando mucho si les digo que me espero otra devaluación para el fin de este sexenio...
Thursday, January 27, 2011
Simply happy :)
En diciembre publiqué que me sentía la señora grinch, que era un sentimiento que recurrente cada año y que me duraba desde diciembre hasta febrero. Pero decidí que esta ocasión no sería igual. Me dediqué a estar en contacto y salir con amigos y familiares, y al final me cambió todo el panorama, al grado de que me encontré animando a personas que yo creía tenían un ánimo más festivo y navideño que yo, pero al final me dijeron que logré quitarles lo grinch... ¿yo a ellos? La verdad me sorprendí...
Los días pasaron, terminó 2010 y decidí que las cosas malas y toda la mierda se quedaba ahí, y empecé 2011 con ganas y ánimos, y la verdad es que hasta ahora ha sido un buen año, con muchos planes y proyectos en puerta y con un sentimiento de plenitud que hace mucho no experimentaba.
El día de hoy cumplí 35, y la verdad es que me sorprendió gratamente ver la cantidad de mensajes que me dejaron en el facebook... muchísimos, la verdad, además de emails, sms y llamadas telefónicas deseándome puras cosas buenas para este año, pura buena vibra y, sobre todo, demostrándome cariño e interés.
Mi nena cumplió 8 años hace dos días, y la verdad es que la miro a ella y veo todo a mi alrededor y me parece que, con todas las imperfecciones y carencias de mi vida, lo que tengo es perfecto. Y sé que aún hay más por venir.
Lamento si mi buen estado de ánimo me hace perder lectores, pero no sólo se trata de escribir cuando quiero mentar madres o tengo roto el corazón, je.
Gracias a todos los que me tienen en sus pensamientos, sus corazones y sus oraciones.
Y gracias a Dios por estar siempre conmigo y demostrármelo cada día, en cada detalle, en cada sonrisa y en cada persona :)
Los días pasaron, terminó 2010 y decidí que las cosas malas y toda la mierda se quedaba ahí, y empecé 2011 con ganas y ánimos, y la verdad es que hasta ahora ha sido un buen año, con muchos planes y proyectos en puerta y con un sentimiento de plenitud que hace mucho no experimentaba.
El día de hoy cumplí 35, y la verdad es que me sorprendió gratamente ver la cantidad de mensajes que me dejaron en el facebook... muchísimos, la verdad, además de emails, sms y llamadas telefónicas deseándome puras cosas buenas para este año, pura buena vibra y, sobre todo, demostrándome cariño e interés.
Mi nena cumplió 8 años hace dos días, y la verdad es que la miro a ella y veo todo a mi alrededor y me parece que, con todas las imperfecciones y carencias de mi vida, lo que tengo es perfecto. Y sé que aún hay más por venir.
Lamento si mi buen estado de ánimo me hace perder lectores, pero no sólo se trata de escribir cuando quiero mentar madres o tengo roto el corazón, je.
Gracias a todos los que me tienen en sus pensamientos, sus corazones y sus oraciones.
Y gracias a Dios por estar siempre conmigo y demostrármelo cada día, en cada detalle, en cada sonrisa y en cada persona :)
Thursday, January 13, 2011
¡Hazme el fabrón cavor!
Sí, así como decía una tía mía para evitar decir la grosería que tiene todas las ganas de salir... y es que hay de ineptitudes y absurdos en esta vida, ¡caray!
¿No es absurdo? ¿Cuál es el valor entonces de esas moneditas? Por eso tanta gente las tira... pero si sumas muchas de esas monedas reúnes una cantidad de dinero que sí te alcanza para comprar chicles, subirte al metrobús o darle a tu hija para su alcancía... sin embargo, ese dinero no vale si no está en monedas de a peso, o de a perdis de $50 centavos.
Todavía me dice el cajero de Banorte: "hay sucursales donde sí cambian las monedas, o centros cambiarios". ¿Netooooo? -"Pues hasta donde yo sé, los bancos son para eso, para cambiar monedas y billetes", le respondí. Ya parece que ahora uno tiene que ir de banco en banco a ver cuál le cambia... no sea que termine gastando más en transportes que lo que me van a dar en morralla.
Ni modo, tendré que ponerme a hacer mis paquetitos de a peso para ver si así resultan menos huevones los cajeros y me cambian las moneditas, que de otro modo no tienen uso... es como dinero perdido. A ver si no resulta que al llegar al banco me toca uno de esos cajeros que les quitan el diurex y cuentan las moneditas de una en una para verificar lo que se les entrega, ¡Ja! ¿Estaría chingón, no?
PD: Si ya no se usan las chinches moneditas de centavos, y ni siquiera en los bancos las quieren cambiar... ¿para qué carajos se siguen emitiendo monedas de esas denominaciones? y cada vez más chiquitas, por cierto...
Pues bien, hay personas que juntan sus "cambios" en un recipiente o botella, o en el cenicero de su carro y lo van sacando para ir comprando cositas, o cuando tienen una emergencia o para darle al franelero o al limpia vidrios.
Yo no junto monedas grandes, pero desde hace años guardo todas las monedas de 10 y 20 centavos. De hecho, antes había hasta de a 5, pero ya las descontinuaron.
Cuando reuno entre $5 y $15 pesos, suelo cambiarlas. Donde vivía antes lo hacía en la tienda de la esquina, ahí me aceptaban bien las moneditas porque les eran útiles para dar el cambio a la gente.
Ahora lo venía haciendo en el banco, pero de pronto resulta que se ponen sus moños para aceptar los centavos... ¡háganme el chingado favor! Ahora resulta que nadie quiere esas moneditas, cualquier cosa que uno quiera pagar, la gente le pone jetas. Sí, aunque sea que te diga la cajera "son $40 pesos con 30 centavos"... bueno, ay de tí donde se te ocurra darle los 30 centavos porque se te queda viendo con una cara de "jodido, ¿no puedes darme una moneda de 50 centavos? No te vayas a empobrecer por quedarte sin los 20" porque ooooobviooooo, cuando a tí te dan cambio se comen los centavos a su favor.
Entonces, ni en la pape, ni en la tienda, ni en el puesto de periódicos te quieren cambiar ni recibir las moneditas, pero para eso están los bancos, ¿no? Para recibir esas moneditas, cambiártelas por monedas que sí sirven y regresarlas al Banco de México, pa' que las guarde, destruya o vuelva a poner en circulación... whatever.
El caso es que hoy dos bancos rehusaron cambiarme $18 pesos en moneditas. En HSBC el cajero me salió con la de que tenía que llevar las monedas en sus montoncitos, con su diurex... ¡ah chinga! es la primera vez que me lo piden, siempre las quieren en suelto para contarlas y verificar que lo que les estoy entregando es cierto. Ahora me tocó un cajero huevón que prefiere sus montoncitos aunque no le conste si le entrego paquetitos de 9 o 10 monedas...
En Banorte sí me iban a recibir las monedas sueltas... siempre y cuando tuviera cuenta con ellos para que ahí me las depositaran. WTF??? ¿Un depósito de$18 pesos? ¿Y qué tal si solamente quiero cambiar $5 o $10 pesos? ¿O qué si quiero cambiar esas monedas para usarlas? De nada me sirve depositarlas. Supongamos que tengo un saldo de $25 pesos en la cuenta y deposito ahí $20 en moneditas... valí madres porque no junto ni siquiera los $50 pesos que necesitaría para un retiro en cajero... y eso sin contar con la comisión.
¿No es absurdo? ¿Cuál es el valor entonces de esas moneditas? Por eso tanta gente las tira... pero si sumas muchas de esas monedas reúnes una cantidad de dinero que sí te alcanza para comprar chicles, subirte al metrobús o darle a tu hija para su alcancía... sin embargo, ese dinero no vale si no está en monedas de a peso, o de a perdis de $50 centavos.
Todavía me dice el cajero de Banorte: "hay sucursales donde sí cambian las monedas, o centros cambiarios". ¿Netooooo? -"Pues hasta donde yo sé, los bancos son para eso, para cambiar monedas y billetes", le respondí. Ya parece que ahora uno tiene que ir de banco en banco a ver cuál le cambia... no sea que termine gastando más en transportes que lo que me van a dar en morralla.
Ni modo, tendré que ponerme a hacer mis paquetitos de a peso para ver si así resultan menos huevones los cajeros y me cambian las moneditas, que de otro modo no tienen uso... es como dinero perdido. A ver si no resulta que al llegar al banco me toca uno de esos cajeros que les quitan el diurex y cuentan las moneditas de una en una para verificar lo que se les entrega, ¡Ja! ¿Estaría chingón, no?
PD: Si ya no se usan las chinches moneditas de centavos, y ni siquiera en los bancos las quieren cambiar... ¿para qué carajos se siguen emitiendo monedas de esas denominaciones? y cada vez más chiquitas, por cierto...
Monday, January 03, 2011
Empezamos bien
Pues se me fue el último mes de 2010 sin escribir nada... la verdad, simplemente se me perdió la musa. Nada de recogimiento espiritual por el fin de año ni otros pretextos. Me dediqué a leer y leer, y así logré terminar libros que había dejado a medias y leí nuevos libros. No aprendí a bailar tango ni a manejar una moto, pero el año pasado leí lo que no había leído hace tiempo. Y el buen hábito me dejó cuerda. Ya estoy leyendo otros dos libros... una buena forma de iniciar el año :)
También aproveché para hacer algo que hace tiempo quería hacer: viajar con mi hija. No lo había hecho desde que nos fuimos a Acapulco hace un par de años y la verdad es que fue algo pesadito, porque tuve que cargar con niña, maletas, juguetes y encima aburrirme en la noche porque se dormía temprano. Pero finalmente llegó a la edad en la que podemos tomar nuestras maletitas y largarnos unos días las dos solas. Ya no tengo que estarla cargando, ella ya no necesita tantas cosas para entretenerse y además podemos caminar por ahí un buen rato y en la noche acurrucarnos a ver películas... ya es otra experiencia y la disfrutamos mucho, las dos :)
No sé cómo venga el 2011... no voy a filosofar porque la neta no tengo la más remota idea. Sólo sé que vienen muchos cambios, todos ellos positivos. Confío en que se concrete pronto una oferta laboral, me pienso mudar muy pronto de casa -¡independencia otra vez!- y algunas otras cosas buenas que vienen en camino. Seguramente, como en todo camino, entre lo dulce y agradable habrá momentos agrios o ácidos y situaciones no tan deseables, pero si algo he aprendido es que cada quien decide cómo quiere ver la vida.
Y a final de cuentas, más allá de los ratos tristes, cuando miro el paisaje completo, con todos sus altibajos, las luces y las sombras, las nubes y los arcoiris, me queda claro que mi vida es bella. Gracias a mis amigos y familiares por su cariño, y a Dios por sus infinitas bendiciones y por los milagros que me permite ver día tras día, desde las cosas pequeñas hasta las más grandes.
Si la vida es cuestión de actitud, y la felicidad es una decisión, no me queda más que concluir que yo sigo percibiendo la vida como una poesía, con sus estrofas tristes y felices, apasionadas y deprimentes, inspiradoras y relajantes, enojadas y soñadoras... sí, la vida es el conjunto de todo lo que nos pasa, y cuando lo coloco en la balanza siempre tengo mucho por qué dar gracias... incluso por los momentos tristes que sirven de lección y me fortalecen y me llevan a crecer.
A aquéllos que aún me leen, les deseo con todo el corazón que este año esté lleno de bendiciones en todo sentido y que aprendan a ser felices en el presente, a pesar de las circunstancias.
¡Feliz 2011!
No sé cómo venga el 2011... no voy a filosofar porque la neta no tengo la más remota idea. Sólo sé que vienen muchos cambios, todos ellos positivos. Confío en que se concrete pronto una oferta laboral, me pienso mudar muy pronto de casa -¡independencia otra vez!- y algunas otras cosas buenas que vienen en camino. Seguramente, como en todo camino, entre lo dulce y agradable habrá momentos agrios o ácidos y situaciones no tan deseables, pero si algo he aprendido es que cada quien decide cómo quiere ver la vida.
Y a final de cuentas, más allá de los ratos tristes, cuando miro el paisaje completo, con todos sus altibajos, las luces y las sombras, las nubes y los arcoiris, me queda claro que mi vida es bella. Gracias a mis amigos y familiares por su cariño, y a Dios por sus infinitas bendiciones y por los milagros que me permite ver día tras día, desde las cosas pequeñas hasta las más grandes.
Si la vida es cuestión de actitud, y la felicidad es una decisión, no me queda más que concluir que yo sigo percibiendo la vida como una poesía, con sus estrofas tristes y felices, apasionadas y deprimentes, inspiradoras y relajantes, enojadas y soñadoras... sí, la vida es el conjunto de todo lo que nos pasa, y cuando lo coloco en la balanza siempre tengo mucho por qué dar gracias... incluso por los momentos tristes que sirven de lección y me fortalecen y me llevan a crecer.
A aquéllos que aún me leen, les deseo con todo el corazón que este año esté lleno de bendiciones en todo sentido y que aprendan a ser felices en el presente, a pesar de las circunstancias.
¡Feliz 2011!
Sunday, November 21, 2010
La continuación de Hulk... ¿sin Edward Norton?
Como muchas otras películas que he tenido ganas de ver en el cine y no he podido, apenas ayer vi "The incredible Hulk", la versión de 2008 protagonizada por Edward Norton. Me pareció muy buena, nada que ver con la basca de 2003 protagonizada por Eric Bana, que ni siquiera pude terminar de ver porque no la soporté, je.En esta versión, además de tener buenos actores (me encanta Norton, desde que lo vi en American History X), tomaron en cuenta muchos detalles importantes, como el tema musical de la serie de TV, la intervención de Lou Ferrigno (el alter ego de Bruce Banner en la serie) y el desarrollo del personaje: sus conflictos internos, la persecución, y la relación con su novia que es la única que logra contener a la bestia verde, entre otras cosas.

Hubo algunos detalles que quedaron en el aire, sí, como el hecho de qué pasará con el científico al que le cayó un poco de sangre de Hulk, o la bestia con la que pelea y que al final de la película mandan a encerrar en una bóveda... ¿los reutilizarán en otra entrega?
Lo que para mí fue la cereza del pastel fue ver a Robert Downey Jr. cerrar la película en una aparición de un par de minutos como Tony Stark (IronMan), prometiendo una siguiente versión en la que Hulk y IronMan trabajarían juntos. Bueno... después de ver a mis Pumas ganarle a Cruz Azul ayer, no creí que hubiera algo más que me hiciera más feliz, pero ese final lo logró: ver a dos de mis actores favoritos, no sólo por su capacidad histriónica sino que también me gustan físicamente, es algo que no pasaba desde "Piratas del Caribe en el fin del mundo", con Johny Depp y Orlando Bloom, je.
Así que anoche me metí en friega a internet a buscar info sobre la siguiente entrega de Hulk y encontré que en realidad será en 2012, en una película llamada "The Avengers" en la que también aparecerán Thor y el Capitán América. Quienes vieron IronMan 2, sabrán que al final hay una pista que deja ver una actuación conjunta entre Thor y el hombre de hierro ;)
Yo debo reconocer que no leía todos los comics, pero sí soy fan de aquéllos que me recuerdan los buenos tiempos de mi niñez y las caricaturas que veía, así que me dio gusto saber eso y descubrir que hay otras películas de comics preparadas para estrenarse entre 2011 y 2012: Thor, X-Men 4, Linterna Verde, Capitán América, The Avengers y SpiderMan 4. Y sí, espero verlas todas en el cine :)
Peeeeeroooooo, lo último que encontré me puso triste: al parecer no se ha llegado a un acuerdo económico con Edward Norton y Marvel dijo que él no será el Bruce Banner de The Avengers y que buscarán otro actor para interpretar a Hulk... ¡Tache! Gran tache... creo que Norton en verdad hizo una muy buena interpretación de Banner y sería lamentable ver a otro actor hacer un papel chafa, como les salió con Eric Bana. Esperemos que logren arreglarse...
Saturday, November 13, 2010
El origen... de mis sueños
Quienes me leen desde hace años tal vez hayan leído algunos de los sueños que he escrito. Tengo sueños bien locos, todo el tiempo. De muchos no me acuerdo al día siguiente o no los escribo, pero suelo soñar cosas raras, loquísimas.Más de una vez he soñado que estoy soñando, que me tengo que despertar y no puedo hacerlo porque me siento muy pesada, como que mi cuerpo no responde a las órdenes de mi cerebro... y en realidad esa sensación es porque aún estoy dormida, así que sueño que me levanto y hago las cosas pero se me hace tarde y me siento torpe en mis movimientos, porque mi cuerpo está aún completamente dormido.
También suelo soñar personas que en realidad son otras... es decir, puedo soñar que estoy platicando, por ejemplo, con mi hermana, pero ella está en el cuerpo de alguien más, a veces otra persona conocida pero otras veces alguien desconocido... incluso puede ser ella en el cuerpo de un hombre. Sin embargo, en mi mente yo sé que es mi hermana.
Y de pronto, las personas con las que estoy en mis sueños cambian de rostro, aparecen y desaparecen, cambian de ropa o hasta se presentan desnudos de un momento a otro.Igual yo; de pronto me encuentro en un sitio, luego en otro, luego me percibo desnuda o con muy poca ropa en medio de un montón de gente... vuelo, me sumerjo, tengo fuerza y talentos nuevos... veo zombies y seres extraños...
Sí. Neto, así son mis sueños. Y sí, también me aparecen de pronto los hombres de los que me he enamorado. Hace meses que no sueño con Jorge, pero solía hacerlo con frecuencia. Incluso alguna vez soñé con un dragón, que en verdad era una proyección de él, y entonces decidí comprarme uno de peluche que duerme conmigo todas las noches :)
Laberintos, escaleras paradójicas, espacios que se reducen y crecen sin control... ambientes en constante metamorfosis son el escenario típico de mis sueños, que cambian sin previo aviso y se convierten en callejones, parques, hoteles, habitaciones pequeñas repletas de personas que parecen indigentes pero que en realidad en ese momento representan mi oficina y mis compañeros de trabajo, por ejemplo...Nada en mis sueños parece tener coherencia, pero al mismo tiempo ese mundo irreal es completamente congruente para mí... al menos mientras paseo en ese ambiente. Lo conozco pues ahí paso buena parte de mis noches, pero a veces me sigue sorprendiendo el nivel de locura de mis proyecciones nocturnas.
Sí. A juzgar por mis sueños yo diría que estoy loca. O al menos eso pensaba hasta ahora que ví "Inception" (El origen), protagonizada por Leonardo DiCaprio y dirigida por Cristopher Nolan... si no la han visto, no se las voy a contar para no cebarles la intención, pero debo decirles que en verdad se las recomiendo muchísimo.Me fascinó la forma en que plantean el asunto de los sueños, la facilidad con la que se cambia de ambientes y personajes dentro de los mismos, la posibilidad -que para mí es una realidad comprobada- de tener un sueño dentro de otro, las proyecciones incontrolables del subconsciente, las apariciones de los seres queridos, la respuesta al dolor y cómo el miedo a morir es el detonante que finalmente te despierta de un mal sueño...
La verdad, es una historia interesante, la trama está muy bien planteada y el director consigue actuaciones y efectos de muy alto nivel. Vale la pena verla, y volver a verla por si se perdieron detalles. Sobre todo la primera mitad de la película es crucial para entender el resto de la historia.
Una cosa más debo agregar, y es que mientras veía la película no podía evitar sonreírme mientras me cruzaba por la cabeza la idea de que tal vez alguien también se mete de pronto en mis sueños, alterando mi subconsciente y generando esas historias tan locas que me toca vivir mientras duermo, jeje :P
Tuesday, November 09, 2010
Señora Grinch
Cada año es lo mismo. Nomás se acerca diciembre empieza la cantaleta del "¿qué vamos a hacer para Navidad?"
La neta, es una lata. Desde que tengo memoria han sido fechas complicadas, pues cuando éramos chicos, mis hermanos y yo debíamos pasar una fecha con la familia de mi papá (Navidad o Año Nuevo) y la otra con la familia de mi mamá. Siempre era un lío eso de no herir susceptibilidades, así que ya desde noviembre se sentía el ambiente tenso con eso de los planes de fin de año.
Luego resulta que uno va creciendo y empieza a ver a los amigos y familiares pasar las fechas en compañía de sus parejas... cosa que en mi caso no ha sido así, salvo por un par de relaciones más o menos largas que tuve antes de conocer al papá de mi hija, y el tiempo que viví con él. De ahí en fuera, las Navidades son temporadas en las que me la paso simplemente tolerando a la familia y rumiando el no tener con quién quitarme el frío.
Ha habido años menos pesados, como aquéllos en los que los mensajes de Jorge me hacían sentir acompañada a la distancia, o incluso el año pasado, porque estaba enamorada. Pero éste vuelve a ser lo mismo de siempre: el vaticinio de una velada familiar en la que sobra la comida, las malas caras, el frío y los recuerdos de las Navidades pasadas... esas de hace muchos, muchos años, cuando las tías no estaban peleadas y mi prima María Elena aún vivía y los primos hacíamos pastorelas después de la cena...

Señora Grinch, me reconozco. Pero lo cierto es que desde mediados de diciembre hasta mediados de febrero, esas fechas son más bien aciagas para mí.
La única gran excepción es que ahora tengo una pequeña que, como en la película, logra cambiar con sus sonrisas el significado de todas las fiestas pasadas. Es cuando esta señora Grinch debe vestirse de Santa Claus y hacer que para ella los recuerdos sean felices y gratos... aunque en el fondo, yo me siga preguntando cuándo llegará el día en que volveré a compartir la Navidad con una pareja...
La neta, es una lata. Desde que tengo memoria han sido fechas complicadas, pues cuando éramos chicos, mis hermanos y yo debíamos pasar una fecha con la familia de mi papá (Navidad o Año Nuevo) y la otra con la familia de mi mamá. Siempre era un lío eso de no herir susceptibilidades, así que ya desde noviembre se sentía el ambiente tenso con eso de los planes de fin de año.
Luego resulta que uno va creciendo y empieza a ver a los amigos y familiares pasar las fechas en compañía de sus parejas... cosa que en mi caso no ha sido así, salvo por un par de relaciones más o menos largas que tuve antes de conocer al papá de mi hija, y el tiempo que viví con él. De ahí en fuera, las Navidades son temporadas en las que me la paso simplemente tolerando a la familia y rumiando el no tener con quién quitarme el frío.
Ha habido años menos pesados, como aquéllos en los que los mensajes de Jorge me hacían sentir acompañada a la distancia, o incluso el año pasado, porque estaba enamorada. Pero éste vuelve a ser lo mismo de siempre: el vaticinio de una velada familiar en la que sobra la comida, las malas caras, el frío y los recuerdos de las Navidades pasadas... esas de hace muchos, muchos años, cuando las tías no estaban peleadas y mi prima María Elena aún vivía y los primos hacíamos pastorelas después de la cena...

Señora Grinch, me reconozco. Pero lo cierto es que desde mediados de diciembre hasta mediados de febrero, esas fechas son más bien aciagas para mí.
La única gran excepción es que ahora tengo una pequeña que, como en la película, logra cambiar con sus sonrisas el significado de todas las fiestas pasadas. Es cuando esta señora Grinch debe vestirse de Santa Claus y hacer que para ella los recuerdos sean felices y gratos... aunque en el fondo, yo me siga preguntando cuándo llegará el día en que volveré a compartir la Navidad con una pareja...
Wednesday, October 27, 2010
Sexo gratis... y un poco de sangre
Me he dado cuenta de que tengo lectores morbosos. Por alguna razón, cuando escribo sobre mis dificultades amorosas y desangro mi corazón en el blog me leen más que cuando publico que me siento bien y que las cosas van mejorando.
Bien decía una talentosa jefa que tuve en la editorial donde trabajé: "Las palabras 'sexo', 'gratis' y los números siempre venden". Ese es el secreto de las revistas de moda y belleza, que usan títulos como "10 tips para volverlo loco en la cama" o "Cómo vestirte como una estrella con prespuesto $0".
Yo añadiría que la sangre también vende mucho. De ahí los encabezados del Metro y el Alarma, así como tantos y tantos conteos de matanzas que siguen en aumento en Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Morelia, Guerrero, Sinaloa y el Estado de México, entre otros... (ah, pero el Gobierno dice que le vamos ganando la guerra al narco... ¡Ajá!)
Eso me pone en problemas, porque ahora que me siento bien no tengo más lágrimas virtuales que derramar ni más odio... ¿de qué hablo?
¿Seguiré el consejo de mi ex jefa y empezaré a publicar posts relacionados con sexo y sangre gratis? ¿O tal vez algún conteo sobre los 10 tips para tener una sesión de sexo sado-masoquista sin derramar sangre?
¿Alguna sugerencia? Je :P
Bien decía una talentosa jefa que tuve en la editorial donde trabajé: "Las palabras 'sexo', 'gratis' y los números siempre venden". Ese es el secreto de las revistas de moda y belleza, que usan títulos como "10 tips para volverlo loco en la cama" o "Cómo vestirte como una estrella con prespuesto $0".
Yo añadiría que la sangre también vende mucho. De ahí los encabezados del Metro y el Alarma, así como tantos y tantos conteos de matanzas que siguen en aumento en Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Morelia, Guerrero, Sinaloa y el Estado de México, entre otros... (ah, pero el Gobierno dice que le vamos ganando la guerra al narco... ¡Ajá!)
Eso me pone en problemas, porque ahora que me siento bien no tengo más lágrimas virtuales que derramar ni más odio... ¿de qué hablo?
¿Seguiré el consejo de mi ex jefa y empezaré a publicar posts relacionados con sexo y sangre gratis? ¿O tal vez algún conteo sobre los 10 tips para tener una sesión de sexo sado-masoquista sin derramar sangre?
¿Alguna sugerencia? Je :P
Saturday, October 23, 2010
10 años menos en un día
Hoy es uno de esos días en los que definitivamente me siento más joven. Sí, tal vez exageré la cantidad de años en el título, je, pero sí me siento de varios menos de 30 :P
Todo empezó hace un par de semanas, cuando una niña en la iglesia que tiene como 12 años me vio junto a Valeria y cuando escuchó que ella me decía "mamá", me preguntó sorprendida: "¿Es tu hija? ¡Yo creí que eran hermanas!" Yo pensé que me iba a decir que creyó que era su tía, lo cual ya me resultaba halagador pues por su mirada entendí que me consideraba más joven... pero cuando dijo "hermanas", bueno, mi ego se infló hasta el cielo, jajajajaja!
Unos días después, cuando llegué del trabajo, mi hija y unos amiguitos suyos estaban en el patio y me insistieron a bajar mis patines y competir con uno de ellos. No pensé en competir, pero me pareció un buen día para desempolvar los patines así que los saqué, me los puse y me enorgullecí de no caerme frente a mi hija y sus amigos en mi intento por volver a patinar, je.
Al final me insistieron en la competencia, así que dizque competí con el vecino. Obvio, me ganó, ja. Le pregunté cuántos años tenía, para 'facebookear' que un niño de 14 me había ganado a mis 34, y entonces mi hija abrió grandes los ojos y me preguntó: "¿Tienes 34? Yo creí que tenías 23, a mí me pareces de esa edad". Jajajajajaja!!! ¡Qué linda su inocencia! ¿Verdad? Pero para mí, sonrisa durante dos días, je.
Hoy me ligué a un chavito que a duras penas tendrá 23 años... no quise preguntarle su edad para no echar a perder el momento, pero por su carita, andará cuando mucho en los 24 años. Neto, es un súper alimento para el ego.
Y bueno, para cerrar el día me fui con mi hija y sus amigos al parque, donde me puse a patinar mientras ellos jugaban, y el ejercicio me hizo sentir mejor. Además, me siento más ligera con los patines que el primer día.
Si sigo así, creo que recibiré los 35 con todo... sintiéndome incluso más joven que cuando cumplí los 30 :)
Todo empezó hace un par de semanas, cuando una niña en la iglesia que tiene como 12 años me vio junto a Valeria y cuando escuchó que ella me decía "mamá", me preguntó sorprendida: "¿Es tu hija? ¡Yo creí que eran hermanas!" Yo pensé que me iba a decir que creyó que era su tía, lo cual ya me resultaba halagador pues por su mirada entendí que me consideraba más joven... pero cuando dijo "hermanas", bueno, mi ego se infló hasta el cielo, jajajajaja!
Unos días después, cuando llegué del trabajo, mi hija y unos amiguitos suyos estaban en el patio y me insistieron a bajar mis patines y competir con uno de ellos. No pensé en competir, pero me pareció un buen día para desempolvar los patines así que los saqué, me los puse y me enorgullecí de no caerme frente a mi hija y sus amigos en mi intento por volver a patinar, je.
Al final me insistieron en la competencia, así que dizque competí con el vecino. Obvio, me ganó, ja. Le pregunté cuántos años tenía, para 'facebookear' que un niño de 14 me había ganado a mis 34, y entonces mi hija abrió grandes los ojos y me preguntó: "¿Tienes 34? Yo creí que tenías 23, a mí me pareces de esa edad". Jajajajajaja!!! ¡Qué linda su inocencia! ¿Verdad? Pero para mí, sonrisa durante dos días, je.
Hoy me ligué a un chavito que a duras penas tendrá 23 años... no quise preguntarle su edad para no echar a perder el momento, pero por su carita, andará cuando mucho en los 24 años. Neto, es un súper alimento para el ego.
Y bueno, para cerrar el día me fui con mi hija y sus amigos al parque, donde me puse a patinar mientras ellos jugaban, y el ejercicio me hizo sentir mejor. Además, me siento más ligera con los patines que el primer día.
Si sigo así, creo que recibiré los 35 con todo... sintiéndome incluso más joven que cuando cumplí los 30 :)
Thursday, October 21, 2010
Ya, pues...
Venga... aún en contra de mi voluntad se me acabó el veinte y no puedo seguir odiando. Ya sabía yo que no odiaría por mucho tiempo... no soy así, simplemente no soy yo y además mi fe me lo recriminaba.Así que mientras duró lo disfruté. ¡Oh sí! Bastante. Pero ya no me queda más y finalmente solté lo que me hacía daño y me libero.
¿Perdón? Aún no. Pero ya llegará, pronto. Y cuando perdonde será por mí, porque no puedo cargar con sentimientos que me hacen daño, que impiden que me lleguen las bendiciones y encima me provocan a hablar y escribir cosas de las que voy a tener que dar cuentas.
Allá él y sus propias cuentas. Espero que la vida se lo cobre con creces (sí, claro que sí). Mientras tanto, mí me toca soltar y liberarme.
Sale pues... a un lado el odio y a llenarnos de cosas buenas. No quería dejar ir tan pronto este sentimiento pero va más allá de mí y de mis decisiones.
Eso sí: espero no volver a verlo nunca más. Por mí, hoy se cierra este libro y se archiva en el olvido.
Thursday, October 14, 2010
10 cosas que odio de ti... de mí... y de todo esto
1. Odio no poder soltar todo, dejarlo y listo. Odio ser así, siempre machacando las ideas, revolcándome con ellas, sin ser capaz del todo de liberarme de pensamientos y de ideas que nomás me desconcentran de lo que es verdaderamente importante.
2. Odio seguir escribiendo sobre lo mismo, porque al final si no escribo sólo me quedo yo todo lo que siento y menos me libero... Tengo que soltarlo y de pronto me doy cuenta que para ello tengo que escribir, escribir y escribir hasta que me sangren los dedos, a ver si por ahí se escapa finalmente todo esto que siento.
3. Odio no saber más de ti, aunque yo misma te haya bloqueado del facebook por mi propia salud mental y emocional.
4. Odio cómo se dio todo... odio todo lo que pasó, lo que permití que pasara a sabiendas de quién eras y de cuál sería el final.
5. Odio que el final haya sido más doloroso de lo que pensaba, pues de hecho no me lo esperaba así...
6. Odio que no podré volver a confiar en tí nunca más, aún cuando me dijeras toda la verdad. Me mentiste tanto que ya no hay modo de ponerle un parche a la desconfianza que habrá de aquí en adelante. Ya nunca podremos ser amigos... en realidad nunca lo fuimos, pero no hay nada que rescatar ahora y odio tener que dar vuelta a la pagina con el deseo de no volver a verte nunca más, y la intención de fingir que nunca pasó nada entre nosotros, si acaso un día nos volvemos a encontrar...
7. Odio desconfiar de todo y de todos, volverme dura a consecuencia de un mal paso. Odio haber tenido que aprender esta lección de esta forma y odio que tú fueras el maestro.
8. Odio odiarte... porque eso pasa ahora. Nunca había odiado a nadie y de pronto eso siento por tí, al grado de que me asquea pensar en lo que tuvimos. Y más te odio por hacerme odiarte, por provocar en mí un sentimiento que nunca antes había sentido y que me pesa, por más que quiero liberarme de él... cada recuerdo tuyo duele como puñal al corazón y me provoca el resurgir de este nocivo sentimiento.
9. Odio haberme quedado con tantas cosas por decir y tener ahora la necesidad de decírtelas y no poder hacerlo. Quisiera a veces gritar todo lo que siento y no puedo, y si lo hiciera aún así no me escucharías...
10. Odio ser tan lenta para procesar mis emociones que en realidad nunca actué o te dije lo que debía en el momento justo. No te menté la madre cuando pude hacerlo, cuando tú me pedías que nos viéramos para platicar. Hoy, meses después, ya no tiene caso, y yo me quedo ahora con tanto por decir y ya no puedo, porque es tarde...
Y sobre todo... odio que te sigo extrañando... te sigo queriendo más de lo que quiero reconocer. Todo este odio es simplemente una reacción directamente proporcional a la fuerza con la que te quiero. Y odio quererte, me odio por ello. Odio este idiota y terco corazón que se debate entre el odio y el cariño y que en medio de su batalla me implora que suelte todo lo nocivo y me quede con lo bueno.
Pero no quiero. No quiero dejar de odiarte aún, porque cuando se vaya el sentimiento negativo quedará sólo el sabor de los buenos recuerdos y no quiero... no te lo mereces. No quiero recordarte con cariño, no quiero pensar en ti con nostalgia, no quiero quererte más. Simplemente, no te lo mereces...
2. Odio seguir escribiendo sobre lo mismo, porque al final si no escribo sólo me quedo yo todo lo que siento y menos me libero... Tengo que soltarlo y de pronto me doy cuenta que para ello tengo que escribir, escribir y escribir hasta que me sangren los dedos, a ver si por ahí se escapa finalmente todo esto que siento.
3. Odio no saber más de ti, aunque yo misma te haya bloqueado del facebook por mi propia salud mental y emocional.
4. Odio cómo se dio todo... odio todo lo que pasó, lo que permití que pasara a sabiendas de quién eras y de cuál sería el final.
5. Odio que el final haya sido más doloroso de lo que pensaba, pues de hecho no me lo esperaba así...
6. Odio que no podré volver a confiar en tí nunca más, aún cuando me dijeras toda la verdad. Me mentiste tanto que ya no hay modo de ponerle un parche a la desconfianza que habrá de aquí en adelante. Ya nunca podremos ser amigos... en realidad nunca lo fuimos, pero no hay nada que rescatar ahora y odio tener que dar vuelta a la pagina con el deseo de no volver a verte nunca más, y la intención de fingir que nunca pasó nada entre nosotros, si acaso un día nos volvemos a encontrar...
7. Odio desconfiar de todo y de todos, volverme dura a consecuencia de un mal paso. Odio haber tenido que aprender esta lección de esta forma y odio que tú fueras el maestro.
8. Odio odiarte... porque eso pasa ahora. Nunca había odiado a nadie y de pronto eso siento por tí, al grado de que me asquea pensar en lo que tuvimos. Y más te odio por hacerme odiarte, por provocar en mí un sentimiento que nunca antes había sentido y que me pesa, por más que quiero liberarme de él... cada recuerdo tuyo duele como puñal al corazón y me provoca el resurgir de este nocivo sentimiento.
9. Odio haberme quedado con tantas cosas por decir y tener ahora la necesidad de decírtelas y no poder hacerlo. Quisiera a veces gritar todo lo que siento y no puedo, y si lo hiciera aún así no me escucharías...
10. Odio ser tan lenta para procesar mis emociones que en realidad nunca actué o te dije lo que debía en el momento justo. No te menté la madre cuando pude hacerlo, cuando tú me pedías que nos viéramos para platicar. Hoy, meses después, ya no tiene caso, y yo me quedo ahora con tanto por decir y ya no puedo, porque es tarde...
Y sobre todo... odio que te sigo extrañando... te sigo queriendo más de lo que quiero reconocer. Todo este odio es simplemente una reacción directamente proporcional a la fuerza con la que te quiero. Y odio quererte, me odio por ello. Odio este idiota y terco corazón que se debate entre el odio y el cariño y que en medio de su batalla me implora que suelte todo lo nocivo y me quede con lo bueno.
Pero no quiero. No quiero dejar de odiarte aún, porque cuando se vaya el sentimiento negativo quedará sólo el sabor de los buenos recuerdos y no quiero... no te lo mereces. No quiero recordarte con cariño, no quiero pensar en ti con nostalgia, no quiero quererte más. Simplemente, no te lo mereces...
Monday, October 11, 2010
Dejando el equipaje atrás

Y en este sentir de dejar atras las cargas, me viene a la cabeza algo que me dijo un muy buen amigo hace unos días: "A veces, como en los aeropuertos, es mejor dejar el equipaje. Si en el camino lo podemos recuperar, qué bien, pero si no, hay razones para que se quede ahí".
Tiene razón.
Hay cosas que ya no hice, que ya no podré hacer y no hay caso de estarle machacando a las ideas. Hay cosas que sí puedo hacer y a ésas hay que enfocarse.
En esta reflexión entiendo que ciertas cosas que yo también esperaba tal vez nunca lleguen, tal vez nunca llegarán, como esa disculpa que mencioné hace un par de posts.
Ni modo, habrá que dejar el ego herido como equipaje perdido en ese aeropuerto que sirvió de conexión en este viaje... y a seguir adelante.
Si algo se recupera más adelante, bienvenido, y si no, será la oportunidad para empezar de cero, con equipaje nuevo y una valiosa lección aprendida...
Sunday, October 10, 2010
AAA, en la arena de la vida
Buscando tema para escribir me sugirieron que hablara sobre lo mucho que empieza a cansarme leer diariamente noticias sobre matanzas, balaceras, narcotráfico, delincuencia, narcofosas y asesinatos en más de cinco estados del país... y en verdad consideré hacerlo. Quiero decir: ha aumentado tanto el nivel de inseguridad en provincia que de pronto el Distrito Federal hasta se antoja como una ciudad segura. Sí, sigue siendo completamente insegura, plagada de secuestros y delincuencia a todas horas, pero al compararla con otras entidades no queda más que decir que tal vez aquí estamos mejor.
¡Qué triste! Muy triste... tan triste, que en realidad no quise profundizar mucho en el tema y no me animaba a mencionarlo en mi blog, porque me gusta escribir sobre algo que me aporte después, cuando releo mis escritos. Porque suelo hacerlo... releer lo que escribo y decirme que estoy loca o terminar de entenderme, je. A final de cuentas, para esto escribo un blog, para ayudarme a sacar lo que de otra forma no sé sacar y entonces, entender mi realidad de una mejor manera.
Escribir para quejarme amargamente de la inseguridad no me aporta nada a futuro. Sin embargo, me pareció conveniente tocar el tema como entrada de este post porque es una buena referencia sobre cómo hay cosas que de primera instancia parecen importantes pero cuando se miden contra otras de mayor magnitud, la escala de valores se ajusta y todo se coloca en perspectiva.
La sombra de una amenaza a mi salud me ha llevado a poner en la balanza todas mis experiencias recientes, y de pronto lo que parecía tan fuerte, tan doloros, pierde valor y se torna casi irrelevante, dejando en claro cuáles son las cosas verdaderamente importantes en la vida: mi hija, mi salud, mi fe, mi familia, mi persona, mi trabajo, mi estabilidad...
De pronto he recibido una zarandeada tipo "Smack Down" en la arena de la vida y me llega, como epifanía, una visión que es más bien una lección sobre lo que me toca hacer, en el orden de la triple A: Aceptar, Asumir y Actuar.
He dejado asuntos pendientes que después reclaman su pago con creces. Hoy toca asumir las consecuencias y actuar para cambiar los resultados. Mis finanzas, mi trabajo, muchos de mis proyectos están en ese estatus. Hoy es momento de cambiarlo y dejar de perder el tiempo en pendejadas y asuntos que me distraen de mi objetivo.
Ahí es cuando el corazón pasa, por fin, a segundo plano... cuando decido que el dolor del desengaño no será un motivo más para hacerme perder la concentración y el enfoque de lo que es verdaderamente importante para mí. Me toca aceptar la realidad y sus consecuencias. ¿Qué si R me mintió todo este tiempo? Yo quise creerle, porque en el fondo ansiaba que algo fuera cierto. Él será lo que sea, pero a mí me toca aceptar mi parte de culpa en esto, asumir las consecuencias y actuar por medio del perdón: perdonarlo a él por todo este dolor innecesario, y perdonarme a mí por permitirme la debilidad de querer creerle.
No hay más. Y al poner las cosas en perspectiva, lo importante se hace tan evidente que de manera natural empiezo a rechazar lo que me aleja ahora de conseguir mis objetivos y me empiezo a liberar de las cargas innecesarias. Viene el perdón, sí, y con ello el deseo de actuar de otra manera y cambiar mi escenario actual.
La vida está a punto de dar otro giro y a mí me toca estar preparada para recibir las bendiciones que vienen en camino...
¡Qué triste! Muy triste... tan triste, que en realidad no quise profundizar mucho en el tema y no me animaba a mencionarlo en mi blog, porque me gusta escribir sobre algo que me aporte después, cuando releo mis escritos. Porque suelo hacerlo... releer lo que escribo y decirme que estoy loca o terminar de entenderme, je. A final de cuentas, para esto escribo un blog, para ayudarme a sacar lo que de otra forma no sé sacar y entonces, entender mi realidad de una mejor manera.
Escribir para quejarme amargamente de la inseguridad no me aporta nada a futuro. Sin embargo, me pareció conveniente tocar el tema como entrada de este post porque es una buena referencia sobre cómo hay cosas que de primera instancia parecen importantes pero cuando se miden contra otras de mayor magnitud, la escala de valores se ajusta y todo se coloca en perspectiva.
La sombra de una amenaza a mi salud me ha llevado a poner en la balanza todas mis experiencias recientes, y de pronto lo que parecía tan fuerte, tan doloros, pierde valor y se torna casi irrelevante, dejando en claro cuáles son las cosas verdaderamente importantes en la vida: mi hija, mi salud, mi fe, mi familia, mi persona, mi trabajo, mi estabilidad...
De pronto he recibido una zarandeada tipo "Smack Down" en la arena de la vida y me llega, como epifanía, una visión que es más bien una lección sobre lo que me toca hacer, en el orden de la triple A: Aceptar, Asumir y Actuar.
He dejado asuntos pendientes que después reclaman su pago con creces. Hoy toca asumir las consecuencias y actuar para cambiar los resultados. Mis finanzas, mi trabajo, muchos de mis proyectos están en ese estatus. Hoy es momento de cambiarlo y dejar de perder el tiempo en pendejadas y asuntos que me distraen de mi objetivo.
Ahí es cuando el corazón pasa, por fin, a segundo plano... cuando decido que el dolor del desengaño no será un motivo más para hacerme perder la concentración y el enfoque de lo que es verdaderamente importante para mí. Me toca aceptar la realidad y sus consecuencias. ¿Qué si R me mintió todo este tiempo? Yo quise creerle, porque en el fondo ansiaba que algo fuera cierto. Él será lo que sea, pero a mí me toca aceptar mi parte de culpa en esto, asumir las consecuencias y actuar por medio del perdón: perdonarlo a él por todo este dolor innecesario, y perdonarme a mí por permitirme la debilidad de querer creerle.
No hay más. Y al poner las cosas en perspectiva, lo importante se hace tan evidente que de manera natural empiezo a rechazar lo que me aleja ahora de conseguir mis objetivos y me empiezo a liberar de las cargas innecesarias. Viene el perdón, sí, y con ello el deseo de actuar de otra manera y cambiar mi escenario actual.
La vida está a punto de dar otro giro y a mí me toca estar preparada para recibir las bendiciones que vienen en camino...
Wednesday, October 06, 2010
Mi turno de batear
Ayer leí lo siguiente en el facebook de un amigo:"En la Vida, como en el juego de Base Ball, cuando creas que vas perdiendo y te van dando una paliza, cuando sientas que todo está perdido, piensa que sólo te ha tocado estar en el campo... Ahora te toca batear".
En realidad no soy aficionada del baseball, pero creo que una metáfora así cualquiera la puede entender.
Estas últimas semanas he pasado por muchas cosas, se me juntó todo: asuntos personales, familiares, de dinero, laborales... mis propias luchas entre mis deseos y voluntades contra lo que es, lo que debe ser.
Toqué fondo. Pero la buena noticia es que una vez que se ha llegado al fondo no se puede bajar más. Además, es más fácil impulsarse para volver a subir; así que de aquí pal real ya no queda más camino que hacia arriba, hacia adelante.
Dice otra frase conocida que aún una patada en el trasero te impulsa hacia adelante. Alguna vez escuché ese mismo concepto con otra redacción; alguien me dijo que cuando veas que te viene una patada de frente te voltees y te prepares, pues eso te proyectará hacia el frente con fuerza, así que hay que tomar ventaja de la situación.

Por mí ya estuvo bueno. Ya me cansé de lo que me ha tocado vivir. Volviendo a la metáfora del juego, me ha tocado ver cómo la vida a mi alrededor lanza pelotas, poncha a mis jugadores; mis lanzamientos no han sido buenos, no he atajado las pelotas en el campo y he visto cómo el contrario ha aumentado sus puntos home run tras home run.
Pero ya estuvo. Es mi turno de batear. Y que la vida se prepare a pagar porque ésta vez estoy dispuesta a sacar la pelota del campo.
Monday, October 04, 2010
Sigo siendo aprendiz...
Soy experta en que se me rompa el corazón, la verdad. Me lo rompo yo sola y luego, aprendida la lección, tomo los pedazos, los uno y luego los vuelvo a romper; al fin, ya sé cómo volver a pegarlos. Pero esta última lección la verdad me dolió mucho y no estaba muy segura de por qué... hasta que dí con la clave. En realidad, siempre se me había roto el corazón por andar de enamoradiza, clavándome con hombres que no me convenían y metiéndome en historias que no eran más que "Crónicas de una muerte anunciada". Sin embargo, ésta última vez salió de mis esquemas...
Todas las anteriores era como cuando se rompe un juguete, o un jarrón, y lo pegas y al rato se vuelve a caer o se despega... pero siempre se rompe del mismo lado, o tal vez encuentras de pronto una nueva despostillada, pero a final de cuentas son siempre los mismos pedazos, el mismo motivo de fondo.
Quiero decir: siempre me he dejado llevar por el corazón pero a final de cuentas se trataba de relaciones en las que sí me correspondían. Tal vez sólo por unos instantes (semanas, meses o años) pero el objeto de mi amor también me quería... a su manera, pero me quería. Haciendo recuento de ello, así ha sido: mi novio de la universidad, el papá de mi hija y hasta el colombiano, en su momento su corazón estuvo conmigo y hallaron la forma de hacérmelo saber. Y cuando me quisieron me lo demostraron e hicieron cosas por mí, para hacerme sentir importante y querida.
Al final las cosas no funcionaron, pero siempre queda el consuelo de saber que en algún momento en la carrera de la vida fuímos juntos, de la mano. Alguno se tropezó, se adelantó o se rezagó y la unión se rompió... soltamos manos y nos separamos. Ni hablar, así es la vida. Pero creo que en realidad no me había tocado jugar con alguien que rompiera corazones sin motivo... hasta ahora.
Fue tan diferente para mí que en verdad no me lo esperaba. Es decir: siempre supe quién era él, pero acostumbrada como estoy a decir las cosas como van, y recibir lo mismo a cambio, no me esperaba que me mintiera con tanta maestría.No sólo eso. La verdad es que me costó mucho trabajo entenderlo porque yo no puedo jugar con los sentimientos ajenos. Tal vez por lo mismo de que soy tan intensa y porque sé lo que duele, y reconozco el valor de un corazón y de un sentimiento sincero, creo que es una gran responsabilidad cuando te ponen un corazón en tus manos y lo menos que puedes hacer es decirle a la persona enamorada que no le correspondes.
Sí, se le va a romper el corazón de todos modos, como cuando le pasas una taza de cristal y se resbala y se cae al suelo. Pero no es lo mismo ese 'accidente' a tomar un objeto y jugar con él, llevarlo por ahí y lanzarlo al aire a ver qué pasa, hasta que finalmente se cae y se destroza... siempre insistiré en el tema: simplemente no se vale.
Yo no estaba acostumbrada. Pensé que por ser honesta me libraría de una situación en la que me quisieran vender una historia diferente... pero no fue así. De modo que, además del dolor del desamor me viene el desconcierto, el golpe de la traición, la fría sensación de una cubetada de agua helada al abrir los ojos a las mentiras... tal vez sea eso lo que más duele: la pérdida total de la confianza... y ésa es de fondo la razón por la que en verdad no quiero verlo.
Sí, duele el ego. Duele el amor... y el desamor. Pero duele más el golpe a la confianza... el abrir los ojos a una nueva lección. Ésta vez me topé con un corazón roto en pedazos que no conocía. Tuve que hallarlos todos, buscarles la forma para saber si ya lo tenía completo o no... y al final hallé la pieza que me faltaba: me siento, como nunca antes, traicionada.
Si bien es cierto que siempre supe cómo era, también es verdad que él me dijo lo que pensó que yo quería escuchar y me retuvo a su voluntad durante un tiempo. Nada de lo que dijo al final era cierto... y si algo hubiera de verdad en sus palabras, hoy ya no le creo nada. Por eso duele. Me siento como ese niño pequeño que lleva un globo en las manos, feliz de la vida, y alguien se lo pide... con recelo se lo presta, sólo para ver cómo esa persona saca un alfiler y lo revienta. Entre las lágrimas de tristeza, si uno contempla bien al chico podrá ver sus ojos abiertos en un desconcierto total.
Así me pasó. No entendía... no entiendo aún por qué alguien puede tomar un corazón y romperlo sin más, para después irse sin explicación ni disculpa. Y este último punto me lleva a mi conclusión: a pesar de que he dicho que ya lo perdoné, en realidad nunca he sentido su disculpa como algo sincero, y eso me lastima.
Vuelvo al punto de origen: en ocasiones anteriores jugué la ruleta rusa a sabiendas de todos los riesgos. Y cuando reventó la bala, mi contraparte fue lo suficientemente sensible para disculparse por lo que de su lado estuvo mal. Nos perdonamos y seguimos. No así esta última vez, y no me caía el veinte de ello hasta ahora. Por eso me cuesta cerrar este capítulo. Así que al final aquí estoy, tratando de cerrar heridas y de unir pedazos, esperando una disculpa que tal vez nunca llegará... una dura lección me tócó aprender...
Wednesday, September 29, 2010
¿Estás viendo y no ves?
Dice el nick de messenger de un amigo: "Las verdades evidentes son las más difíciles de reconocer. Son como los bosques: no los ves porque los tapan los árboles".Me quedé pensando en esta metáfora... ¿cómo no ver un bosque? Una extensión llena de árboles, de verde, se ve desde kilómetros de distancia...
Y entonces caí en la cuenta... no se trata de ver el bosque desde arriba, desde el aire o desde una posición que favorezca la vista... es cuando estás metido dentro de ese bosque que no lo puedes percibir en toda su plenitud. Sólo puedes ver los árboles que te rodean.
Es entonces que no distingues qué tan extenso es, si está rodeado por ríos o barrancas, si hay caminos bloqueados por rocas o si estás caminando en círculos... sólo ves árboles y árboles y de pronto todos te parecen iguales.
Tal vez es un poco exagerada esta aseveración, pero me queda claro lo que quiere decir la frase de mi amigo: es como cuando tienes algo justo frente a tus ojos y no lo quieres ver... muy al estilo de "¿estás viendo y no veeeees?"Definitivamente hay cosas que no queremos ver, que no importa qué tan claras se presenten ante tí es mejor cerrar los ojos y quedarte con la vista reducida, porque ese panorama pequeñito representa sólo una parte de la realidad... la parte que queremos vivir... la parte que no duele, con la que es más fácil lidiar, dentro de ese mundo pequeñito que queremos pensar que es lo único que hay, porque al final, insisto, cuando se ve la realidad en todo su esplendor, ya no se puede actuar como quien no ve o como quien no sabe.
Así, de pronto, es más fácil dejarse llevar por lo cercano, como en los toros... quien los mira desde la barrera tiene una apreciación general, pero quien está en el ruedo no ve más que al toro, y tantito se descuida se expone a una cornada que bien puede resultar letal.
Y entonces, nos dejamos llevar por lo que vemos en corto y sobre eso tomamos decisiones... y resulta que, muchas veces, claro, no son las mejores decisiones y no hacen más que meternos más y más en la espesura de ese bosque. Si en verdad queremos salir, requerimos una brújula o escalar a un sitio alto que nos permita ver todo el panorama... pero la pregunta aquí es ¿en verdad queremos salir?
Sunday, September 26, 2010
Mea culpa...
Una de las cosas más difíciles de sobrellevar es reconocer la culpa... siempre es más fácil echarle la culpa a los demás, aunque en el fondo sepamos que las cosas serían distintas si nosotros hubiésemos hecho o dicho algo de manera distinta.
Hoy fui al parque México con Vale y unos amigos. Ella y su amiguita hicieron unos vitrales... no es por nada, pero el de mi hija quedó bien bonito... como que se le dan las manualidades, je.
Cuando terminaron, les dieron ganas de ir a brincar a un brincolín, así que caminamos al otro lado del parque. En el camino me di cuenta de que Valeria llevaba el vitral como charola de mesero, así que le recomendé que lo sostuviera por las orillas con ambas manos, para que no se le cayera. Ella se volteó y me dijo algo así como que no era tonta y podía llevarlo sin problemas.
Decidí callarme para no echarle la sal, como dicen por ahí. Pero ahora comprendo por qué las mamás se vuelven tan insistentes sobre cierto tema. Es odioso saber que algo puede pasar y que eso tan temible suceda al fin.
En un descuido, la amiga de Vale pasó corriendo junto a ella y le empujó la mano en la que llevaba el vitral, el cual salió volando y cayó en el piso. Yo temí lo peor, aunque respiré cuando vi que no se hizo añicos. Sin embargo, no se salvó. Ahora ostenta una rajadura que lo cruza de lado a lado justo por la mitad. Obviamente nunca volverá a verse bien.
Esto le dolió mucho a mi hija, porque puso todo su empeño y desde la semana pasada estaba muy emocionada por pintar su vitral. Inmediatamente empezó a llorar y culpar a su amiguita del accidente, pero lo cierto es que ella también tuvo su parte de culpa en esto, pues yo ya le había advertido lo que podría suceder.
Aunque en ese momento logré tranquilizarla y pasamos el resto de la tarde a gusto, cuando llegamos a la casa y volvió a ver su vitral el entró el sentimiento otra vez y estuvo un muy buen rato llorando en la cama antes de conciliar el sueño, culpando a su amiga hasta de la contaminación global (neto, no estoy exagerando...)
Yo opté por salirme de la recámara y dejar que finalmente el sueño la venciera, pues ya me estaba enojando que dijera que la próxima vez ella le tirará el vitral a su amiga, para desquitarse. Se que se le pasará y que no lo hará, pero por lo pronto le dolió mucho lo que pasó, porque su vitral nunca se verá como nuevo y porque seguramente en el fondo reconoce, muy a su pesar, que es cierto que si ella me hubiera hecho caso su vitral no se habría roto.
Sin embargo ya sucedió y no hay cómo repararlo... así que le resulta más sencillo buscar culpables en vez de reconocer que ella también tuvo su parte de responsabilidad.
Al final, creo que así somos todos en realidad. En todo momento de la vida siempre es más fácil repartir culpas antes que aceptar que podríamos haber hecho las cosas de manera distinta, y que si algo se echó a perder fue también porque no hicimos o dijimos lo que debíamos en el momento adecuado.
Triste lección para mi hija, la de hoy. Para mí, un recordatorio de cómo funcionan las cosas en la escuela de la vida. A final de cuentas, yo le sigo aprendiendo a ella...
Hoy fui al parque México con Vale y unos amigos. Ella y su amiguita hicieron unos vitrales... no es por nada, pero el de mi hija quedó bien bonito... como que se le dan las manualidades, je.
Cuando terminaron, les dieron ganas de ir a brincar a un brincolín, así que caminamos al otro lado del parque. En el camino me di cuenta de que Valeria llevaba el vitral como charola de mesero, así que le recomendé que lo sostuviera por las orillas con ambas manos, para que no se le cayera. Ella se volteó y me dijo algo así como que no era tonta y podía llevarlo sin problemas.
Decidí callarme para no echarle la sal, como dicen por ahí. Pero ahora comprendo por qué las mamás se vuelven tan insistentes sobre cierto tema. Es odioso saber que algo puede pasar y que eso tan temible suceda al fin.
En un descuido, la amiga de Vale pasó corriendo junto a ella y le empujó la mano en la que llevaba el vitral, el cual salió volando y cayó en el piso. Yo temí lo peor, aunque respiré cuando vi que no se hizo añicos. Sin embargo, no se salvó. Ahora ostenta una rajadura que lo cruza de lado a lado justo por la mitad. Obviamente nunca volverá a verse bien.
Esto le dolió mucho a mi hija, porque puso todo su empeño y desde la semana pasada estaba muy emocionada por pintar su vitral. Inmediatamente empezó a llorar y culpar a su amiguita del accidente, pero lo cierto es que ella también tuvo su parte de culpa en esto, pues yo ya le había advertido lo que podría suceder.
Aunque en ese momento logré tranquilizarla y pasamos el resto de la tarde a gusto, cuando llegamos a la casa y volvió a ver su vitral el entró el sentimiento otra vez y estuvo un muy buen rato llorando en la cama antes de conciliar el sueño, culpando a su amiga hasta de la contaminación global (neto, no estoy exagerando...)
Yo opté por salirme de la recámara y dejar que finalmente el sueño la venciera, pues ya me estaba enojando que dijera que la próxima vez ella le tirará el vitral a su amiga, para desquitarse. Se que se le pasará y que no lo hará, pero por lo pronto le dolió mucho lo que pasó, porque su vitral nunca se verá como nuevo y porque seguramente en el fondo reconoce, muy a su pesar, que es cierto que si ella me hubiera hecho caso su vitral no se habría roto.
Sin embargo ya sucedió y no hay cómo repararlo... así que le resulta más sencillo buscar culpables en vez de reconocer que ella también tuvo su parte de responsabilidad.
Al final, creo que así somos todos en realidad. En todo momento de la vida siempre es más fácil repartir culpas antes que aceptar que podríamos haber hecho las cosas de manera distinta, y que si algo se echó a perder fue también porque no hicimos o dijimos lo que debíamos en el momento adecuado.
Triste lección para mi hija, la de hoy. Para mí, un recordatorio de cómo funcionan las cosas en la escuela de la vida. A final de cuentas, yo le sigo aprendiendo a ella...
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