La revoltura de ideas, emociones y sentimientos de alguien que vive, eternamente, con los pies en la tierra pero la cabeza en las nubes...
Monday, June 07, 2010
La espera, parte 3
Ramón se levantó pasadas las 10 de la mañana. Hacía mucho tiempo que no descansaba así. Ya el sol calentaba el ambiente y entre el cansancio del viaje y la temperatura del lugar Ramón sintió que no podía esperar ni un segundo para meterse a bañar.
Cuando terminó de arreglarse bajó a la sala. Buscó a Nikita, pero no la encontró. Uno de los sirvientes le comentó que había salido con su papá a caminar. Ramón se puso un poco triste, pero entonces vio los preparativos para su fiesta y se emocionó. Salió al jardín, donde ya las mesas estaban dispuestas para el agasajo, la decoración, la piñata... todo era como él lo esperaba.
Moría de hambre. Entró a la cocina y aspiró el aroma de los guisos que las cocineras preparaban para el festejo. Su mamá estaba revisando todo, cuando lo vio llegar. "Ven Ramón, vamos a desayunar. Tu papá no tarda en llegar, ahorita nos alcanza."
En efecto, unos minutos después de sentarse a la mesa llegó su papá. Comieron hasta saciarse. "Papá, ¿cómo está Nikita?", preguntó Ramón. "Muy bien hijo, se la ve muy activa, pero ya no juega todo el tiempo, como antes. La veo más madura... ha crecido, y también en tamaño. Ya la verás". -"Pero no ahorita", dijo su mamá. "¿Por qué no?", se quejó Ramón. "Ya es tarde. Los invitados no tardan en llegar y no quiero que te ensucies... no antes de tiempo. Anda, sube a lavarte los dientes."
Ramón pensó que si se apuraba aún tendría unos minutos para ver a Nikita antes de que llegaran los invitados, pero apenas terminó de lavarse los dientes escuchó voces en el jardín. ¡Eran sus primos! Bajó corriendo las escaleras y pasó de largo por la sala, sin voltear a ver si su amiga estaba ahí. Salió de la casa y no la encontró en la escalera. Corrió al jardin, donde lo esperaban ya sus familiares, con varios regalos.
Antes de que se diera cuenta, ya la casa estaba llena de visitas: amigos, familiares y vecinos llegaban con obsequios en la mano. Los niños jugaban en los inflables, las resbaladillas y los columpios. Los padres comían y bebían. La música se escuchaba por todo el terreno. Entre tanto estruendo, Ramón difícilmente escuchaba a su amiga, que lo saludaba a voz en cuello...
*** A la distancia ***
Nikita aguardaba paciente en la escalinata cuando a lo lejos vio los autos que empezaban a llegar. Se entristeció un poco... sabía lo que eso significaba. Casi de inmediato una de las sirvientas la llamó. Nikita obedeció. "Quédate en tu casa, niña, ya sabes que no puedes estar en el jardín cuando hay visitas."
Refunfuñando y de malas, Nikita se sentó en la puerta de su casa. Desde ahí vio llegar a la gente, escuchó la música y las risas. Veía a Ramón recibiendo abrazos de la gente... lo vió reír, contento. Eso la puso feliz... pero ansiaba estar con él. A veces, cuando lo veía pasar corriendo cerca de donde estaba ella, le gritaba para saludarlo, pero él no la escuchaba.
En un momento dado, Ramón finalmente volteó hacia donde ella estaba. "¡Eh, Nikita! ¡Ven acá!" Ella corrió a su encuentro, feliz de saludarlo, pero antes de que pudiera llegar la mamá de Ramón lo llamó: "Vamos, ve a jugar con tus invitados, ya tendrás tiempo para jugar con Nikita más tarde."
Aunque no pudieron tocarse, Nikita estaba feliz. Ramón la había visto, y le dio gusto saludarla. Así que regresó a sentarse en la puerta de su casa, desde donde contempló el resto de la fiesta y disfrutó ver de lejos a su amigo. Seguramente en la noche podrían estar juntos...
Sunday, June 06, 2010
La espera, parte 2
Nikita despertó muy temprano, ansiosa por que amaneciera para ver a Ramón. Se levantó cuando apenas clareaba y caminó hacia la casa principal. Había luces en la cocina porque ya los empleados se habían levantado a preparar todo para el festejo y el ambiente se llenaba del olor a café recién preparado.
En cuanto entró, la cocinera la saludó: "¡Buen día, Nikita! ¡Qué madrugadora! Tienes ganas de ver al joven Ramón, ¿verdad? Pero anda, desayuna algo primero" y mientras decía esto le extendía un plato con un poco de guiso de la noche anterior y un pedazo de pan. Nikita comió con prisa... pero no era tanto por hambre sino por la ansiedad de terminar pronto y estar lista en la sala, esperando a que se levantara su amigo.
Pronto estuvo lista y fue a echarse en la colchoneta de la sala, justo donde Ramón y ella solían quedarse dormidos mientras veían saltar las chispas de la chimenea cuando hacía frío por las noches.
Pasaron las horas y la casa se llenó de gente que iba y venía por las habitaciones, acomodando la decoración para la fiesta, llevando los ingredientes necesarios para la comida, colocando las mesas en el patio, organizando las sillas, preparando el sonido... todo era movimiento... pero Ramón aún no se levantaba. Cada vez que escuchaba pasos en las escaleras Nikita miraba ansiosa, aún cuando reconociera que ésos no eran los pasos de Ramón.
Finalmente bajó el señor. La miró y le dijo: "Ya estás ahí. Ramón apenas se levantó y no está listo para bajar. Ven, acompáname a caminar."
Nikita tenía más ánimos de quedarse que de salir, pero no podía desobedecer al patrón, así que fue tras él. En el camino, sin embargo, no hubo más palabras. Fue solo un paseo en el que ambos se acompañaban, sumidos en sus propios pensamientos. Llegaron hasta la charca que se formaba por un brazo del arroyo. Nikita vio las ranas y pensó que había suficientes para jugar con Ramón.
Después caminaron hacia los establos, donde el señor revisó los caballos, las mulas y una cabrita que tenían. El capataz le dió un poco de leche de cabra recién ordeñada y hervida. Luego le extendió un poco de café de la olla y el señor preparó entonces una taza humeante de café con leche... agradeció al capataz y salió de los establos, con rumbo al huerto. Ahí revisó los árboles, el maíz, las hortalizas...
Nikita estaba inquieta y ansiosa por regresar. A juzgar por el sol, ya eran más de las diez. Finalmente el hambre hizo de las suyas y el patrón le dijo: "Vamos Nikita, de regreso a casa".
Ella caminó ahora delante de él... casi corriendo. A ratos tenía que sentarse a esperarlo, pues ella iba más rápido, pero no podía dejarlo atrás. Así que esperó pacientemente y trató de ir a su paso. Al llegar a la casa el señor entró directo al comedor. Nikita sabía que no podía entrar ahí, así que se metió por la cocina y desde ahí asomó su nariz...
Alcanzó a ver a su amigo almorzando con sus papás y su corazón brincó de la emoción. Ya estaba levantando y arreglado. Se veía muy guapo. Seguramente que en cuanto terminara la buscaría y saldrían a jugar. Buscó agua, pues tenía mucha sed por el calor y la caminata. Después, salió y se sentó en las escaleras de entrada a la casa, desde donde se podía ver casi todo el rancho. Se sentía feliz... faltaba poco para estar con Ramón otra vez.
Saturday, June 05, 2010
La espera
Miró el cielo estrellado y sonrió, llena de esperanza. Esa noche llegaría Ramón, su compañero de juegos de la infancia. Hacía un par de años que se lo habían llevado a vivir a la ciudad, pero regresaba a pasar las vacaciones en la casa de campo de su familia y entonces jugaban todo el día.
Bueno, ya no eran niños. Nikita ya casi era adulta pero recordaba a Ramón con el mismo cariño de antes... o tal vez más aún. Paseaba inquieta por el jardín, dando vueltas de un lado a otro, mirando el cielo, tratando de adivinar en las estrellas la hora... ya pasaban de las ocho.
Finalmente, cerca de las 11, vió a lo lejos las luces de la camioneta que subían por la carretera y entraban por la reja del viejo rancho. Sin dudarlo ni un instante, corrió con todas sus fuerzas hacia el camino por el que venía el auto. No podía esperar ni un segundo más para verlo. Su corazón latía con fuerza y no dejaba de gritar: "¡Ramón! ¡Ya llegó Ramón! ¡Ya llegó!"
La camioneta pasó por el camino sin que ella pudiera darle alcance, pero no se desanimó. Siguió corriendo tras el auto rumbo a la casa, pero éste era más veloz y ella se quedó atrás por unos minutos.
Cuando llegó a la casa ya los sirvientes ayudaban a bajar el equipaje. Entró a la sala buscando a Ramón por todos lados, pero no lo vió entre la gente que estaba ahí, dándole la bienvenida a los patrones. De pronto, uno de los jardineros la vio y le dijo: "Nikita, Ramoncito llegó dormido y ya está en su cuarto. Mañana lo verás. Anda, ven conmigo. Afuera."
Con cierta desilusión en el rostro, Nikita obedeció. A pesar de todo, estaba contenta. Mañana muy temprano le daría la bienvenida a Ramón y podrían volver a jugar. Lo llevaría de paseo al arroyo, a perseguir ranas... ¡cómo disfrutaba verlas saltar cuando ellos se acercaban corriendo! ¿Ramón aún disfrutaría de recoger guijarros de colores? Había muchas cosas que quería saber de él, pero ya estaba en casa... mañana podrían estar juntos otra vez.
Se recostó en ese rincón de la cabaña donde solía dormir, con la vista siempre hacia la ventana, desde donde podía ver la luna... esa misma luna que vigilaba a Ramón todas las noches, donde quiera que él estuviera...
*** Ramón ***
El trayecto hacia el rancho se hizo más largo que de costumbre. Ramón estaba emocionado por pasar las vacaciones jugando con sus amigos. Mañana sería su cumpleaños y sus papás habían invitado a todos los vecinos del lugar. Ya los sirvientes se habían encargado de todos los preparativos.
"¿Crees que Nikita esté bien, papá? ¿Se acordará de mí?", preguntó, soñoliento. Había tenido una semana muy pesada en la escuela, estudiando para los exámenes finales y casi no podía mantener los ojos abiertos.
Su papá hizo una mueca y respondió, un poco evasivo: "Seguramente te recuerda, hijo. Pero tienes que saber que el tiempo ha pasado y ella ya no es la misma de antes. Tú también has crecido. Ya no pueden volver a jugar como cuando los dos eran niños."
Ramón cerró sus ojos y recordó esas tardes, corriendo con Nikita por el camino de tierra, rumbo al arroyo, descansando bajo el naranjo, empapados después de un buen chapuzón, dormidos en el suelo, en pleno jardín, tras pasar horas jugando a las escondidillas y contar las estrellas... tenía tantas ganas de verla... pero el sueño finalmente lo venció y apenas se dió cuenta cuando llegaron a la casa. Se despertó a medias y se dejó llevar como sonámbulo a su cama, donde cayó rendido, esperando con ansias la mañana siguiente...
Monday, May 31, 2010
De amor y fantasías
Con los años aprendí que el amor verdadero es diferente. Con el tiempo, y más aún recientemente, conforme el tiempo alcanza también a la gente que me rodea, he visto que, si bien algunas personas tienen la enorme fortuna y bendición de encontrar al ser amado y unirse en matrimonio y vivir una vida ejemplar, la mayoría de las veces el amor crece entre espinos, entre zarzas, en desiertos, entre rocas... son casos difíciles pero no por ello menos reales.
Yo viví muchas fantasías que creía reales y todas se me vinieron abajo. Y el amor más fuerte que he sentido lo creí una fantasía, pero era real.
Después de todo lo que pasó con R me doy cuenta de tantas cosas tangibles que tenía con Jorge. Pero siempre creí que el tiempo y la distancia hacían de nuestra relación una falacia. Escuché muchas voces y me dejé llevar por el miedo, ya lo he dicho antes, y así se me escapó entre las manos un sentimiento tan real que durante algunos años fue capaz de trascender fronteras... y no, no era sólo de mi lado... era bidireccional.
Jorge, en su momento, buscaba siempre la forma de hacerme saber que pensaba en mí, que me tenía presente; hablaba de mí a sus familiares... estuvo al pendiente de mí cuando falleció mi prima, me llamaba en mi cumpleaños, en día de las madres... en fin, me daba un lugar que yo nunca percibí por la distancia, pero él en verdad trataba de hacerme sentir su presencia y yo no se la creí.
Sin embargo, a R le creí aunque no quería creerle, a sabiendas de que me mentía y que no me estaba dando mi lugar, pues no me presentaba con su familia ni amigos y cuando se iba de viaje se ausentaba por completo. Mala suerte para él, habiendo vivido una relación de larga distancia ya no le pude comprar la idea de que por sus viajes de trabajo se espaciara también la comunicación.
R fue lo más cercano a una relación que tuve después de Jorge... y por momentos la percibí como una realidad, pero era una fantasía. Y yo siempre lo supe, pero quería creer que valía la pena intentarlo, porque los momentos a su lado me llenaban tanto que me hacían sentir otra vez lo que creí que nunca volvería a sentir... al menos no de esta manera.
Hoy que veo con ojos diferentes las historias de amor, que entiendo que éstas se construyen de miles de momentos de comprensión, de tolerancia, de confianza, de paciencia, de perdón, finalmente fui capaz de aguantar a un hombre aventurero de espíritu, cuerpo y corazón, algo que en el pasado no hubiera tolerado. Y sin embargo, no valía la pena, porque al ser una falacia no tenía ni siquiera el sustento del cariño mutuo que puede soportar las adversidades y, como bien dice el personaje protagónico femenino de Jerry McGuire, no es suficiente el amor de una sola persona para sostener una relación de dos...
Hoy veo crecer relaciones entre personas que no pueden estar juntas porque en su momento tomaron malas decisiones, se hicieron daño o se casaron con otras personas, veo parejas que deben trabajar en lugares distantes y se mantienen unidas por el corazón, veo personas capaces de amar a alguien y no poder estar con el ser amado porque las circunstancias que viven ahora no les permiten más que robarle momentos al destino... y eso me devuelve, vez tras vez, a lo que siento -sí, sigo sintiendo- por Jorge.
Ya no hay camino de regreso. Él tuvo la fortuna de encontrar a alguien con quien ahora comparte su tiempo y en verdad me alegro por él. Si de algo sirvió R en mi vida fue a ayudarme a cerrar ese capítulo y seguir adelante. Pero lo que Jorge me inspiró a sentir es tan fuerte que sigue trascendiendo el tiempo, las fronteras y las circunstancias...
Hoy extraño a R, sus besos, sus abrazos, sus charlas... pero lo que sentí (¿o siento aún?) por él no se compara con el amor que siento por Jorge... pues en el fondo siempre supe que los momentos que yo percibía como reales con R en realidad eran una fantasía. En cambio todas las señales que me enviaba Jorge para que yo percibiera nuestra relación como verdadera, a pesar de la distancia, no pude verlas y siempre las creí una falacia... pero con el tiempo la fuerza de este sentimiento me hace ver que, a pesar de todo, era real. ¿Que era difícil? Sí, lo era. ¿No era perfecta? Conozco pocas relaciones que lo son... muchas parejas no son perfectas pero ambos trabajan día con día para mantener lo que tienen y llegar a un objetivo común.
Yo no pude hacerlo. No supe verlo y mucho menos conservarlo. Lo veo hoy en retrospectiva y espero que no suene a queja, sino a reflexión. Lo que tuve lo perdí y sólo espero ahora que llegue la persona adecuada con quien pueda poner en práctica lo que aprendí a la mala. Lo he dicho antes: ya no espero un príncipe azul, sólo un ogro que me ame y con quien pueda compartir mi tiempo y mi vida...
Tuesday, May 18, 2010
Otro corazón al mar
Al final, con el paso de los días, el sentimiento finalmente se diluye y se va como el oleaje del mar, que de pronto regresa, pero ya tranquilo, sin el ímpetu de los primeros días.Wednesday, May 05, 2010
Y sin embargo...
Monday, May 03, 2010
Inquieta en desintoxicación
Hace dos semanas que no sé nada de él. No tendría por qué, la verdad. Yo le dije que ya no más, y para evitarme tentaciones -producto de la ansiedad provocada por la abstinencia de la droga emocional- lo bloqueé de mi messenger, de mi facebook, y de mi hi5; borré sus mails y su número celular, para no tener manera de encontrarlo ni de permitirle encontrarme por casualidad.Si él quisiera, bien podría llamarme, enviarme un sms o un mail, porque él sí debe conservar mis datos. Pero no lo hará. Sé muy bien que no lo hará y es mejor así. Con el paso de los días este síndrome de desintoxicación se hace más leve. Pero hay días en los que me viene la ansiedad con fuerza... las ganas de saber de él, de tener noticias suyas, de saber si me recuerda de vez en cuando...
No puedo mentir. Extraño mucho sus besos, el calor de su cuerpo, su risa, su mirada que me hacía creer que sus palabras eran ciertas, aunque yo sabía bien que no lo eran. Sí, lo extraño. Pero ya no quiero estar con él. Así se lo dije y se que él, "mansamente", se quedará con eso y no intentará buscarme más.
Sirven de pretexto sus continuos viajes para marcar distancia entre los dos, y el tiempo hará lo suyo. Un día nos volveremos a encontrar en alguna reunión de los amigos que compartimos. Ese día, tal vez, alguno de los dos vaya acompañado. Y si no, ya no será lo mismo, de todas maneras.
Sin embargo, mientras llega esa ocasión, hay días como hoy en los que aún extraño el vello de su pecho, su barba, sus manos en mi cabello... las noches que dormimos juntos, los desayunos en su cocina, el café que preparaba a sabiendas de mi gusto por el Juan Valdéz, sus conversaciones.
Días como hoy, el síndrome de abstinencia me pega con ganas y me hace pensar que me gustaría estar con él...
Gracias a Dios, no tengo forma de buscarle, y él a mí ya no me buscará. Ahí queda otra anécdota para mi historia... una letra más en la cronología de mi corazón.
Saturday, March 20, 2010
Adiós, abuela Carmen
En la madrugada dejó de existir una de mis abuelas, la mamá de mi papá, una señora que durante muchos años admiré por considerarla una mujer robusta y animosa, de carácter firme, madre de cinco hijos, abuela de 15 nietos y bisabuela de siete pequeños y una que está casi por nacer...
A Carmen Torres, Carmela -como le dicen alguno de mis primos-, le debo las primeras pruebas de inteligencia que nos realizaron. Todos en la familia pasamos por ello, pues mi abuela era maestra y llegó a ser directora de una escuela para niños con problemas mentales, así que se encargó de realizar a sus nietos una valoración temprana, je...
Reconozco que no la he llorado nada aún... siempre me cuesta trabajo que ciertas noticias pasen el filtro y lleguen a mis sentimientos. Pero también es que mi papá se empeñó tanto en que no tuviéramos contacto con su familia al principio, y luego sus propios hermanos así lo permitieron, que aún cuando ya crecimos y hemos sido mis hermanos y yo quienes buscamos a la abuela y a mis tíos, fue muy difícil establecer un lazo profundo.
No así para mi hermana, quien si estrechó relaciones con mi abuela y esta noticia la tiene llorando desde anoche.
Yo logré dormir, esperando a que nos llamen para decirnos a dónde tenemos que ir, pero desperté con una sensación de pérdida, y fue cuando me vino a la mente que a mi abuela Carmen le debo el privilegio de haber viajado a Francia, donde no solamente conocí París, sino también Chantilly y Normandía, el lugar donde desembarcaron los aliados el famoso día D, durante la Segunda Guerra Mundial.
Mi abuela era una mujer dedicada, respetuosa, un tanto seca pero cariñosa a su manera; cada año nos reuníamos todos en su casa, sin falta, el 5 de enero para abrir los regalos que ella preparaba para todos y cada uno de sus hijos, yernos y nueras, nietos, esposos y esposas de los nietos, y bisnietos. Casi 40 regalos... detalles casi siempre, a veces, algo más... supongo que con su partida se termina también la ocasión de reunirnos para seguir recibiendo "al niño dios" -porque con ella no eran los Reyes Magos, sino el niño Dios.
Estoy segura que la altura de mi hija se debe en gran parte a los genes de mi abuela Carmen, pues siempre fue una mujer alta y fuerte. Mi ex dice que su abuelo materno también era alto, y tal vez entre su abuelo y la mía logramos a la niña enorme que tenemos hoy... no hay de dónde más...
Mi abuela, quien nunca permitió que la llamáramos cariñosamente: abuelita, alojó a mi papá en su casa cuando él ya no tuvo más opción ni a dónde ir, de manera que ahora que mi papá es quien cuida a mi hija por las tardes, mi nena tuvo mucha oportunidad de convivir con ella, y yo siempre le agradecí que permitiera que Valeria pasara casi todas las tardes en su casa... aún no le he dicho a mi hija, por cierto... sigue dormida... pero tendré que decirle y supongo que la entristecerá.
El recuento de los recuerdos, la sensación de saber que mi hija estará triste y la empatía por quienes le sobreviven a mi abuela y que seguramente no la están pasando nada bien (mis tíos y primos, mi papá y mi hermana), me han provocado un nudo en la garganta. Sin embargo, no puedo llorar, no me sale aún...
Seguramente al rato, en el sepelio, inundada del sentimiento de pérdida de quienes convivieron más con ella, se quebrará esta barrera, este filtro emocional que ahora me bloquea, y me desahogaré de lo poco o mucho que me duele. Sé también, ya por experiencia, que a mí las pérdidas me pesan después, cuando el tiempo hace más notorias las ausencias... así que no me sorprendería que mi luto empiece en cuanto vea a mi familia en el sepelio y continúe hasta que yo entienda finalmente lo que significa para toda esta familia haber perdido a su pilar.
Estoy también tranquila porque tuve la oportunidad de despedirme, pues ya sabíamos que estaba mal. Pero de cualquier forma, uno nunca se espera el día en que recibirá una noticia así... al menos yo no esperaba la llamada de mi papá, sino de mi mamá, pues mi otra abuela también está muy mal ya, a sus casi 91 años...
Carmen falleció el 20 de marzo de 2010, poco antes de cumplir 87 años. Que Dios la tenga en su seno... como dicen algunos: nos volveremos a ver.
Por lo pronto, ya se despertó mi hija y debo prepararme para darle la noticia.
Adiós abuela. Gracias por las lecciones de vida, por mantener unida a la familia Pérez, por los detalles, por el apoyo... Gracias por París, por el Museo de Louvre, los Champs Elisee y la vista desde la Tour Eiffel. Gracias por el cariño, por las chambritas para Valeria, por las largas horas de lectura en tu biblioteca, en las que me chuté toda la colección de clásicos infantiles... gracias por mantener abiertas las puertas de tu casa para todos.
Descansa en paz, Carmela. Te sobrevive tu numerosa familia, quien no dejará que tu memoria se borre.
Monday, January 25, 2010
Recuerdos y nuevas vivencias...
1. Noche Colonial ISB
Recuerdo las primeras noches coloniales a las que fui... iba acompañando a mi hermana quien estaba en la rondalla de la prepa. Yo me metía de colada para estar en el chisme y en verdad mi interés era ver el chisme, divertirme y ligar... al final se me hicieron aburridas.
Años después de eso, Vale me pidió un par de ocasiones ir a la noche colonial del colegio que está al lado de casa de mi mamá... también me aburrí.
Sin embargo, en esta primera noche colonial de la escuela de Valeria, todo cobró nueva relevancia: ver a Vale cantando en la tarima, verla divertida subiéndose a los juegos mecánicos, encontrarme con otros papás... hasta me subí al toro loco por primera vez, lo cual me pareció de lo más divertido aunque me caí muy rápido... y eso no me gustó, así que el toro tiene declarada la venganza, donde pretendo aguantar más tiempo, je :P
2. Trabajar con niñosEstamos abriendo cursos de robótica los sábados, lo que me obliga a trabajar en sábado, pero está resultando gratificante convivir con los niños, verlos aprender y divertirse. Es vivificante, verdaderamente.
Ello me recuerda los días en Teutila, en la sierra de Oaxaca, con tantos niños necesitados de cariño, leales... ¿qué será de Onofre y los demás pequeños? Ya deben ser adolescentes...
Estas experiencias me llevan a recordar cuánto me gustaba dar clases... sin duda, es algo que volveré a hacer este año :)
3. El clima
Este clima tan airoso, tan cálido de pronto y tan frío de repente me recuerda constantemente los días en Bogotá y me pone una sonrisa y unas ganas enormes de volver a tomar ese chocolatico caliente, o un tintico... de visitar Chia, Tabio, Cota y Tenjo, de volver a entrar en las minas de sal de Zipaquirá. Me viene la nostalgia de aquéllos paseos en moto y de las noches en su cama... y como una cosa lleva a la otra, me vienen los recuerdos de aquéllos tiempos en los que su corazón era mío, y de los mensajes y los chats... y me alegro de haberlo vivido, y sonrío :)
4. Añorar un beso
Estoy saliendo con alguien a quien no veo tanto como quisiera, pero la verdad es que estoy bien clavada. Y por momentos siento esa imperiosa necesidad de un beso... pero no de cualquiera, sino de esa persona especial... R.
Y de pronto pensé que hacía tiempo que no añoraba un beso así... no desde J, quien me quitaba el habla con su sola presencia, y ante quien me convertía en una pequeña tímida e indefensa, introvertida y silenciosa, por ese nervio que dominaba mis entrañas ante la mera posibilidad de juntar nuestros labios. No, no había vuelto a sentir algo así desde entonces... hasta ahora. Y, como lo he dicho antes, por el simple hecho de volver a sentir algo así, ha valido la pena esta experiencia.
5. Amar vs. ser amado
Creo que todos en algún momento pasamos por la disyuntiva de decidir si queremos estar con quien queremos o con quien nos quiere. Algunos eligen estar con quien los quiere. Tal vez sea la decisión más sabia, pues garantiza que se está con alguien que te procurará y que hará lo que sea por verte feliz... pero otros optamos por estar con quien nos hace sentir, aún cuando no nos corresponda de la misma forma.
El fin de semana pasado traté de darme la oportunidad de estar con alguien que dice quererme bien... pero no pude más que terminar por sentirme infiel... no a R, porque no me pertenece, sino a mí misma y a mi corazón...
Me quedó claro que definitivamente yo prefiero amar, que ser amada. No me malinterpreten, sigo esperando el milagro del amor correspondido, pero mientras llega, ante la disyuntiva de amar o ser amada, yo prefiero sentir. Sólo me preocupa que lamentablemente no es suficiente que uno sienta por los dos... es necesario que los dos sientan y lo enfoquen a la misma dirección. De lo contrario, se está destinado siempre a terminar, tarde o temprano... y cuando es un camino que ya se ha andado, como lo es este camino para mí, siempre existe un cierto temor y una cierta reserva de volver a andarlo.
Pero, ¿será que soy tan terca, o tan inconsciente, que seré capaz de volver a andarlo con tal de vivir este sentimiento a todo lo que da, mientras dure? Al final... creo que sí...
Monday, January 04, 2010
Empezando 2010 con ganas... y varios cambios
El mío insiste en andar por el camino equivocado una y otra vez, y ello me forza, constantemente, a tener que cortarle las alas cada vez que empieza a volar. Y duele cada vez, pero no hay forma de avanzar si se queda uno atado a un sentimiento que no va a ningún lado.
Este año quiero empezarlo sin lastres de ningún tipo. Tengo muchos proyectos por delante y este año será para convertirlos en objetivos, concentrarme y concretarlos. Ahora entiendo a qué se refiere la Biblia cuando dice: es mejor entrar al reino de los cielos tuerto, a tener ambos ojos y quedarte fuera. Creo que así es en todo: es mejor conseguir los objetivos dejando atrás ciertas cosas y ciertas personas, a perder el tiempo intentando conseguir un imposible.
Como dije antes, era cosa de tiempo antes de decidirme, pero al final yo sabía que tarde o temprano tendría que decidirme. Mi cabeza está convencida, incluso mi corazón... sólo espero que no me falle la voluntad.
Friday, December 04, 2009
De lengua me como un taco...
Si nomás decía que no, pero bien clavada que ando ya. Como dicen por ahí: "estoy hasta las manitas"... no sé bien qué significa eso, pero supongo que tiene que ver con que doblas las manitas por la voluntad de otro.
Pues sí... ya ni lo niego, porque lo cierto es que aunque a ratos me hace padecer este sentimiento, cuando estoy con él me parece que todo bien vale la pena, por sentir sus brazos a mi alrededor, escuchar sus latidos y percibir su respiración, por ver esa sonrisa que se dibuja en su rostro apenas me ve y por reflejarme en esa mirada chispeante, que me enciende en su presencia y me deja ilusionada cada vez que lo veo.
Sí, lo reconozco. Caí otra vez, je. No voy a mencionar aún la palabra que empieza con "A", porque creo que aún no llego ahí... pero vaya que sí estoy clavada ya. Y el reconocerlo, hasta me hace sonreír.
No sé a dónde vaya a parar este tren, ni cuál será el final del recorrido. Sé que lleva sus altas y sus bajas, y sus curvas pronunciadas en barrancos, que me han hecho pasar por momentos agridulces... pero, como bien dicen: los grandes logros implican grandes riesgos.
Ya es tarde pa' rajarme, porque ya estoy en el momento en que aunque quiera no me puedo bajar del tren y mejor me sigo a ver a dónde llegamos: puede ser una estación en el camino, puede que pasemos algunas estaciones o puede que se desbarranque en una vuelta... lo que sea, habrá valido la pena :)
Sunday, November 22, 2009
El agridulce sabor de los celos
La verdad ya lo veía venir, pero no creí que me doliera tanto. Como dice mi hermano, soy pronta para ilusionarme, y sin embargo soy lenta para reconocerlo. Pero este sentimiento me hace evidente lo que he querido negarme.
¿Cómo evadir la verdad cuando se siente esa opresión en el pecho que no deja respirar, que me sube por la garganta, quitándome el hambre, y llega, cual cuágulo desprendido del corazón, a mi cerebro, presionando mis venas y provocando una sensación de hinchazón craneal que me lleva casi a la migraña?
Trato de evadir los pensamientos y de concentrarme en algo productivo, pero me vuelven como oleadas furiosas que no me dejan llegar a playa serena.
Y a pesar de esta sensación ácida, debo casi agradecer a quien me hizo volver a sentir algo así, después de que llegué a creer que no volvería a experimentar celos. Reconozco que el golpe al ego me puede mucho, pero en esta ocasión no es sólo eso... en verdad me gusta el victimario en cuestión y lamento mucho que no sea bidireccional.
Ni hablar... me tocó perder otra vez... al menos ésta vez me quedo con la certeza de saber que puedo volver a subirme a la rueda de la fortuna, que volveré a sentir, y que en alguna vuelta me toparé con alguien que lo valore y con quien pueda andar un camino en conjunto en esta feria de la vida.
Wednesday, November 18, 2009
Vamos por otro round
Después de varias semanas de trabajo intenso, planeación de proyectos, estrés por abrir nuevos cursos y la logística de un evento en el que recién participamos y me tuvo trabajando sábado y domingo en un puente feriado, finalmente asomo un poco la cabeza para tomar aire y volver a darle, que este cierre de año viene pesado y hay que darle con todo para lograr repuntar la nave en esta crisis que vaya cómo nos ha afectado...Wednesday, October 28, 2009
Una tras otra
Sunday, October 18, 2009
Días bogotanos
Hoy el DF amaneció frío y húmedo, muy airoso, con ese aire frío que te cala por debajo de la ropa. Salí temprano a comprar un antibiótico a la farmacia y apenas sentí ese soplo de aire húmedo y fresco en mi rostro, me llené de recuerdos de las mañanas en Bogotá...Tuesday, October 06, 2009
Buena rola de Jesse & Joy
duele no escuchar tu voz
duele respirar tu ausencia
pero duele mas decirte adiós.
Duele como muerte lenta
la memoria de los dos,
la sangre ardía por mis venas
pero hoy se seca sin tu amor.
Miseria vivir rodeado de la melancolía en espera de ti de ti de ti y nadie mas
Si me llamas voy
a tu lado soy
todo por sentir el latir de tu corazón
si me dices no yo me parto en dos
prefiero decirte adiós.
Friday, October 02, 2009
¡Yo no nací para amar!
Nah! En realidad no creo eso. Sigo creyendo que para cada roto hay un descosido, sólo que es difícil hallarse enmedio de un montón de ropa sucia, deshilachada y maltratada... conforme pasan los años se va uno encontrando que el montón de ropa dañada es más grande, y entre tanto roto es complicado encontrar al descosido adecuado.
Tal vez me pone nostálgica ver que mucha gente a mi alrededor tiene hasta dos relaciones "serias" mientras que yo no soy capaz de tener una sola. Al contrario, pareciera que sólo voy acumulando nombres en la lista de los que extraño. Hay quienes sufren porque aman a dos personas, yo extraño a dos ahora, y aunque no sufro por ello, definitivamente no me hace muy feliz tampoco.
Creí que la cronología del corazón que escribí en 2006 terminaría con la letra J, pues desde entonces no había habido adiciones a la lista. Sin embargo alguien más llegó... y se fue. O no sé... aún sigue por aquí, pero todo pinta a que no será así mucho tiempo. Es como cuando uno se sube a una montaña rusa y al principio todo es excitante, pero al final llega la última curva, la última gran bajada y se acaba la diversión. Y no queda más que bajarse del carrito y volver a hacer fila para subirse al siguiente juego de la vida.
Como bien dice Julieta Venegas en su canción El Presente: con el mundo como va se nos acaba todo, la tempestad y la calma casi son la misma cosa, ¿quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario? Toma de mí lo que tú quieras como si solo quedara el presente, es lo único que tengo... el presente es lo único que hay...
Sólo me queda una reflexión... si el amor es un milagro y yo ya lo he vivido más de una vez... ¿tendré oportunidad de volver a experimentar ese milagro en algún momento cercano?
Quiero seguir creyendo que así será...
Thursday, September 24, 2009
La edad de la razón
Yo, que he sido una romántica de hueso colorada... pero no de esas románticas-de-novela-rosa, que siguen a la espera de que el príncipe perfecto salga de su castillo y las rescate, no.
Yo me refiero al romanticismo del género literario de ese nombre, en el que la razón era completamente opacada por sentimientos brutales y apasionados, que llevaban a los protagonistas a grandes sufrimientos.
Sí, aunque me sigue apasionando ese tipo de lectura, en lo personal ya me cansé de vivirlo en carne propia. Y llega el momento en que la cabeza empieza a tomar el control y enviar alertas oportunas que me ayudan a descubrir la vida y las relaciones con otros matices, otros colores y otros significados.
Al final, con paciencia y raciocinio, este bravo corazón se ha sometido. Y aún cuando tiene mucho qué dar, ha aprendido a quedarse quieto hasta escuchar la señal adecuada. A ratos sale a jugar a la pradera, corre, brinca y retoza, para luego regresar sonriente a su establo.
Aún quedan rastros de ese garañón salvaje, de naturaleza indómita... claro que sí... pero está aprendiendo a convivir civilizadamente con las reglas de la sociedad.
Ahora entiendo a qué se refieren con eso de "sentar cabeza"... pero, en mi opinión, más bien el que se sienta es el corazón... ¿o será que la cabeza se sienta en el corazón y así lo somete? Jajajajajaja!!! Ya dije muchas burradas... es consecuencia de un jueves por la tarde-noche, después de varios días con mucho trabajo, bendito sea Dios :)
Pues bueno, sea que se siente el corazón o la cabeza, el asunto aquí es que personalmente he pasado del movimiento romántico a la edad de la razón. ¡Ay caray! Ya me sentí vieja! Jajajajaja!
Tuesday, September 01, 2009
Cuento breve
Volteó a mirar a su agresor. Una punzada lacerante por el dolor indescriptible de haber sido atravesada por su espada le impedía moverse con facilidad. Pero cuando vio al portador del arma sus ojos se llenaron de lágrimas y el dolor del pecho, causado por la traición, superó la agonía física que estaba viviendo.
Una gran interrogante se dibujó en su rostro, atormentado por el sufrimiento corporal y sentimental. Era clara su confusión: no podía comprender por qué él la atacaba, si ella había luchado esa batalla para defenderlo de sus enemigos…
No había un arma capaz de atravesar su dura piel, salvo la de él. Y ella nunca creyó que él fuese capaz de atacarla de esa manera, por la espalda y sin previo aviso.
Aún sin dar crédito a lo que estaba viviendo, miró su vientre. Sangraba profusamente. Herida de muerte por esa espada mágica, la única en todo el reino que podría hacerle daño, se preguntó cómo era posible que hubiera caído víctima de la única persona de la cual debía cuidarse… cómo era que no solamente había confiado en él, sino que lo había acogido bajo su protección.
Lo miró directamente a los ojos y comprendió todo. Él lloraba. La espada en sus manos aún tenía sangre de ella y goteaba sobre la tierra seca, dejando rastros de su vida milenaria en cada grieta de ese árido terreno.
Soltó la espada y se llevó las manos a la cabeza. No había palabras para explicar cuánto le dolía haber enterrado su arma en esa dura carne… el esfuerzo y la convicción que le requirió atravesarla, y el sufrimiento que él mismo se infligió en cada centímetro de esa traicionera penetración.
Pero él era un cazador de dragones, y ella, una dragona. La más hermosa que había visto, en realidad. Comparada con otros de su especie, era pequeña y ligera, casi vulnerable, pero imponente, inteligente y hermosa. Por ello, él no había sucumbido a la tentación de matarla en cuanto la vio. Por ello, se dejó seducir por su mirada y, traicionando sus convicciones y sus ideas, dejó de lado su espada y se perdió en esos ojos verdes de esmeralda, para escuchar todas las historias que Elise le narraba: cuentos de otras tierras, leyendas de su pueblo, crónicas de antaño y reflejos de otras culturas… a través de sus palabras, él aprendió sobre valores y sobre la importancia de apegarse a sus creencias.
Y así, en medio de esa cruenta batalla entre caballeros –humanos intolerantes que no alcanzaban a comprender la divinidad de seres distintos a ellos– y dragones –seres mitológicos a punto de la extinción– él comprendió que debía tomar partido. No podía vivir por siempre opuesto a las voluntades de su género. Él había sido formado para convertirse en un cazador, el más heroico de los cazadores de su estirpe. Y ahora los suyos le recriminaban su debilidad…
Él sabía que tarde o temprano podría llegar otro caza dragones y matarla. Le preocupaba que cuando esto sucediera, la muerte no llegara pronto y ella fuese torturada. La sola idea de victimizarla de esa manera lo angustiaba de tal modo que sus sienes estaban a punto de estallar…
Con esos pensamientos, que lo martirizaban hasta el llanto, Bertford hundió su espada en un costado de la bestia, sin detener su empuje hasta que la filosa punta asomó por el vientre de ella…
Elise comprendió todo esto con su sabiduría milenaria. Pero ello no fue suficiente para aliviar el dolor de la traición. Una traición que para él representaba la redención de su futuro, la reivindicación con su género y la oportunidad de dejar un legado, con un apellido honroso.
Mientras su vida se escapaba, ella visualizó un futuro promisorio para Bertford y su raza. Un porvenir sin miedos, sin criaturas “demoníacas” que enfrentar. Un mundo sin dragones. Un futuro forjado por la espada de cazadores como Bertford.
Y con estos pensamientos, Elise miró a los astros por última vez, y expiró. Su enorme corazón dejó de latir, llevándose con su alma algo de la de él. Y aunque él no lo reconoció nunca abiertamente, en aquél día supo que algo dentro de sí murió para siempre también.
El breve espacio, de Pablo Milanés
Sunday, August 30, 2009
¡Soooooooooo!
Tan difícil como domar un potro salvaje, así me resulta contener ciertos pensamientos que se mantienen agazapados en los rincones oscuros de mi corazón pero que son disparados por ciertos sentimientos, como caballos de carrera, que tan pronto se les abre una puerta salen como locos, a toda velocidad, sin ser capaces de mirar a los costados qué es lo que sucede, porque llevan las anteojeras para que se concentren solamente en lo que tienen al frente.
Y así, mi corazón también sale desbocado a la menor señal de apertura y se suelta corriendo sin mirar a los costados, sin importarle si esa señal era sólo un guiño de amistad o un viso de algo más serio, y sin detenerse a mirar si el caballo de al lado corre a su paso o ya se quedo atrás.
He aprendido a ser más desapegada, a soltar, a no dar las cosas por sentado, a aprovechar el presente, a tomar las cosas como vienen porque no se sabe si mañana tendremos la oportunidad de vivirlas... pero no he aprendido a controlar esta bestia salvaje que vive dentro de mí, con tanta capacidad de querer que al menor indicio de libertad se suelta, cegado por la emoción, y es necesario que se tropiece, que se tope de frente contra los muros y los obstáculos para darse cuenta de que, nuevamente, está solo en esta loca carrera, y se deje someter y encerrar nuevamente...
Y ahí va de nuevo... de regreso al corral, a sabiendas de que en cualquier momento y a la señal de: "!Arranquen!" saldrá corriendo como potro desbocado otra vez...
Friday, August 28, 2009
La encarnación del caos
Dice el dicho: "el hombre propone, Dios dispone, viene el diablo y todo lo descompone"...Thursday, August 20, 2009
¡Mamáaaaaaaa!
Adoro a mi hija. Neto que sí. Pero a veces me exaspera escuchar su linda voz gritarme: "¡Mamáaaaa!" continuamente. Cuando su tío Paco la molesta, llega a gritar tanto que a veces opto por irme a mi lugar feliz. Y es que no siempre puedo llegar a liberarla de su tío porque ya he cachado que muchas veces grita por nada, y otras tantas va y se le pone enfrente para que la moleste.
Thursday, August 13, 2009
Descubriendo mi historia
¿Cuántos tienen la oportunidad de llegar a los 30 años y que de pronto se presente alguien y les diga: "Hola, somos primos"?Pues a mí me sucedió.
Para no hacer largo el cuento, resulta que por medio de un contacto de trabajo que reenvió la información de los cursos que impartimos, me escribió un chavo que se apellida Arbesú. Se intrigó por mi apellido, pues aquí en México no somos muchos. Pero cuando me dijo cómo se llamaba su abuelo me quedó claro que, en efecto, somos primos.
Preguntando a nuestras respectivas madres, confirmamos que su abuelo y el mío eran hermanos. Intercambiamos algunos correos, luego chateamos y finalmente ayer nos conocimos en persona.

Mi hermano Paco y yo teníamos bastante curiosidad por conocer a este primo porque, francamente, tenemos muchas lagunas históricas en lo que respecta a la familia, sobre todo, en la historia de mi abuelo materno. Así que ésta se antoja como la oportunidad para descubrir esas piezas que nos faltan del rompecabezas familiar.
Aunque ya lo sospechábamos, descubrimos que la versión que tenemos de ciertas cosas es en realidad una imagen que mi abuela quiso construir sobre mi abuelo... pero del dicho, al hecho, hay mucho trecho.
Las cosas que nos contó nuestro primo, sin embargo, no son una desilusión. Es un aprendizaje sobre nuestro pasado que nos ayuda a entender las cosas como son el día de hoy.Todas esas cosas que nos marcan sin querer, sin que sepamos por qué pasan, y de las que tratamos de escapar pero no podemos porque no entendemos la raíz del problema.
Esos lazos familiares nos atan, nos condenan, mientras no los hagamos presentes y declaremos entonces, de manera consciente, que no nos corresponde a nosotros cargar con culpas ajenas.
Así, pues, con la promesa de reunirnos todos los primos de ambas familias, nos despedimos el viernes después de una agradable velada. La idea, además de conocernos, es hallar entre todos esas piezas faltantes, unir esos lazos perdidos que se requieren para hacer el cuadro completo de nuestra historia familiar...
Sunday, August 09, 2009
El presente
Ya se lo que te diga no va a ser suficiente
ay, ay, ay, ay
Y lo que tu me entreges dejará pendientes
ay, ay, ay, ay
¿Quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario?
toma de mi lo que deseas como si solo quedara...
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
Con el mundo como va se nos acaba todo
ay, ay, ay, ay
La tempestad y la calma casi son la misma cosa ay, ay, ay, ay
¿Quién nos dice que la vida nos dará el tiempo necesario?
toma de mi lo que deseas como si solo quedara...
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
El presente es lo único que tenemos
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir
Ya se lo que te diga no va a ser sufiente consuelo
por perder ese lugarque amamos y destrozamos
El presente es lo único que tengo
el presente es lo único que hay
es contigo mi vida con quien puedo sentir que merece la pena vivir...
Friday, August 07, 2009
Hinchadita... :(
Sigo sin comer nada... tengo prohibidas las grasas, los irritantes, la comida caliente, el pan, las tortillas, cualquier cosa dura o que me exija masticar mucho... osea... tal vez podría comer un par de gerbers de sopa de pollo... :'( Ya no me quejo de dolor de muela, porque ya me la sacaron, pero la canija estaba tan aferrada que sí me llevé una zarandeada bucal para que saliera. Ahora me duelen la boca y la mandíbula, el hueco que me quedó y la encía.
Wednesday, August 05, 2009
En carne propia

Muchas veces escuché que las muelas del juicio duelen terriblemente, pero hasta ahora no lo sabía, porque las dos primeras ni me dolieron. Pero me está saliendo una que me ha tenido con unos dolores horribles, de esos que de pronto llegan a la garganta, suben hasta el oído y provocan dolor de cabeza.
Me duelen hasta los dientes de enfrente. En serio, los primeros días, antes de ir al dentista, no había Dolac ni Advil Max capaz de calmar mi dolor. El lunes el médico me recetó "una bomba", conformada por antibiótico, analgésico y un anti inflamatorio... y apenas así me es posible sobrellevar esto.
Me da tanto miedo comer que van dos días que me quedo con hambre. Nunca he sido capaz de llevar una dieta de manera voluntaria, pero prefiero sentir la tripa quejándose, que el dolor que me produce masticar aunque sea una tierna pechuga de pollo asada... Vamos, hasta beber agua me causa punzadas ocasionales que me recorren el espinazo. Nada que le desee a nadie, de verdad.
Saturday, July 18, 2009
Y luego se preguntan por qué no leemos...
No me gustó la parte en la que tratan de concientizar a la gente sobre el cambio climático, pues pierde toda la interactividad que tiene el resto de la muestra, y únicamente ponen un video constante y una serie de fotografías y texto que nadie lee...
Y hablando de lectura, después de la expo mi brother y yo llevamos a Vale a visitar el Palacio Nacional, y luego nos fuimos a buscar mi nueva playera de los Pumas, pues desde que le dejé la mía a J, no tenía con qué ostentar mi afición por mi equipo favorito :P
Ahí en Palacio había una feria de libros mexicanos antiguos, y yo no perdí oportunidad de darme una vuelta por los stands, tratando de encontrar algo que comprar. Pero me desilusionó hallar que pretendían venderme un libro de segundo uso en $120 pesos... Era un libro sobre leyendas aztecas que, la neta, si uno busca en internet puede encontrar; el encuadernado ya se veía gastado y no tenía más de 100 páginas. Ni siquiera tenía un empastado de esos de forro grueso en piel roja con letra dorada o algo así... Y la neta, si uno va a Gandhi o a El Sótano encuentra libros similares, nuevos, a mitad de precio.
Yo soy de las primeras en apreciar el valor de un libro, pero siempre y cuando su valor vaya más allá de la estimación personal del librero. Es decir, si se trata de un clásico, en su primera edición, o algún ejemplar que ya no se imprima y sea de los últimos que se encuentren en el mundo, estoy segura que muchos coleccionistas pagarían miles de pesos por comprarlo.
Una recopilación de leyendas se encuentra en internet. Y libros similares son más baratos, nuevos. Se trata de una mera cuestión de depreciación... No se vale querer vender como nuevos libros que ya han sido leídos tal vez por más de una persona. Es como ir a una venta de garage y que le quieran vender a uno como nuevo el vestido de XV años de la hija, ¿no?
Y luego se preguntan por qué la gente no lee...
Wednesday, July 15, 2009
Bella durmiente

Friday, July 10, 2009
Conclusión
A final de cuentas, algunas respuestas me provocaron nuevas preguntas, que tal vez no formulé adecuadamente para ustedes, o tal vez simplemente no eran preguntas que necesitaran una respuesta.
Esta retro me ha sido suficiente, je... y me queda solamente la idea de que al final, hoy en día el hombre y la mujer se unen por intereses comunes, por convicción, por un deseo de compañía o -espero en la mayoría de los casos- por amor... sí, ese sentimiento que lleva a dos seres individuales a compartir espacios, humores, gastos, problemas y preocupaciones, a cambio de las risas y los placeres de estar juntos.
Bien dice mi brother que ya no le de más vueltas al asunto. Y la neta, entre más trato de entender al género masculino, más dudas me surgen.
¿No que tan sencillitos? Jajajajajaja!
Friday, July 03, 2009
De salida en viernes
Un amigo me buscó por msn para darme su opinión; me pareció muy bien expuesta y lamento que no lo haya escrito aquí, porque si bien me respondió la duda, me dejó desalentada por otro lado. Me dice que simplemente uno elige a alguien en un momento dado, y luego las cosas cambian.
Y tras la experiencia, ¿qué queda para quienes seguimos solteras? Hombres reacios a casarse porque o ya les fue mal una vez, o no quieren verse involucrados en la misma situación de sus conocidos. Y con este comentario me lleva a otra cosa que me cuestionó: ¿por qué querría casarse un hombre hoy en día?
Me dejó pensando un poco, pues dada la lucha por la igualdad de géneros, el hombre en general ya no busca quien esté en casa, le haga de comer y le planche las camisas. "Por compañía", me atreví a argumentar. "¿En serio?" me espetó, y me respondió (palabras más, palabras menos) que "una consola de video es mejor compañía que una mujer"... ¡Ouch!
Y así... le he dado vueltas al asunto, y esa pregunta me lleva a otra. Si ya no es ni por sexo, ni por comida, ni por compañía, y mucho menos por razones económicas (¿qué hombre en su sano juicio querría compartir su dinero con alguien más?), entonces ¿por qué se casa un hombre hoy en día? ¿Qué buscan en una mujer?
Sin saber aún la respuesta a esta interrogante -si es que la hay- supongo que mi reflexión sobre los roles de los hombres y las mujeres llega de manera tardía, cuando ya el género masculino ha llegado a esa edad en la que están bien curtidos y no buscan ya una pareja estable.
Qué lástima que sea así cuando, después de tanto tiempo, yo sí he llegado al punto de querer a alguien en mi vida, que quiera quedarse conmigo más de una noche...
Friday, June 26, 2009
Duda existencial
Sí... ¿Por qué los hombres buscan mujeres tranquilas, divertidas y tolerantes para pasar el tiempo, pero se casan con mujeres celosas, posesivas, berrinchudas, vanales, que los llaman cada media hora para saber en dónde están y con quién, y que les arman tremendos panchos cuando "se salen del redil"?
¿Es que necesitan tener alguien que los controle? ¿Es que les gustan las mujeres de carácter fuerte? ¿Fueron engañados durante el noviazgo y ahora les da miedo romper con el lazo que los une? ¿Será que es una forma (tal vez un poco patológica) de convivencia que les hace sentir "bien" al pelear constantemente, y sentir que se rebelan ante esa situación si coquetean un poco o de plano le son infieles, como si eso les diera cierto poder ante la fiera que tienen en casa? (Que, siendo justas, probablemente sea fiera porque conoce perfectamente bien qué hacen cuando llegan tarde a casa...)
Señores... aquí sí necesito de su ayuda. Cualquier opinión que pueda traer luz sobre este asunto es bienvenida.
Y chavas, si tienen alguna hipótesis o experiencia que compartir, ¡please, no se la guarden! ¡Compartan su sabiduría!
Thursday, June 18, 2009
¿Cómo estuvo eso?
Desde que aprendió a leer y escribir, ya no hay letrero que se le escape. Un buen día me pidió el teléfono de mi oficina y el de casa de su papá. Ahora me llama muy seguido, y cuando extraña a su padre lo busca. Y así, le da por llamarle y quedar de acuerdo con él sobre qué día se ven. Pero ya está creciendo, y aunque en muchos aspectos sigue siendo muy dependiente, en otros se va volviendo más independiente.
Pues bien, anoche llego a casa y escucho que mi mamá y ella están platicando, y Valeria le preguntó a su abuelita por qué no hicieron algo, y mi mamá le respondió que porque ella se había ido con su papá. ¿Perdón? Yo no sabía que la había ido a visitar...
Le pregunté entonces por qué no me había dicho nada y me responde muy intrigada: "¿Y por qué tenía que avisarte?"
¡Plop!
Rápidamente me las ingenié para explicarle por qué tengo que estar enterada, pero sí se me fueron unos segundos antes de responder y decidir si le hacía callar su boquita insolente o mejor lo tomaba por el lado bueno, je...
Thursday, June 11, 2009
Sobre princesas, príncipes y ogros
Ya antes de ver “A él no le gustas tanto” (He´s just not that into you) había racionalizado lo que voy a escribir, pero me parece genial la forma en que esa película explica el por qué las mujeres permitimos que un hombre nos trate mal, y ahí seguimos: desde niñas nos hacen creer que cuando un niño se porta mal con nosotras es porque le gustamos. ¡Zas! Ahí valió el asunto…Crecemos pensando que si fulanito nos mira feo en realidad es que se muere por nosotras. Nos enamoramos de esa idea y, bajo la bandera de que el hombre gandalla es el que te quiere, aceptamos de buena gana mil y un maltratos.
Wrong!!!
Por mi parte, logré detectar la causa que me ha llevado, vez tras vez, a estar con hombres que me han hecho ver mi suerte. Todo empezó por tratar de detectar el patrón, pero no hallé similitudes físicas, o en su forma de vestir, o en sus profesiones o gustos… Pero algo tenía que ser… algo menos visible, algo que reside en mi subconsciente y me jala inevitablemente a hombres con la misma esencia, el mismo tipo de actitud… ¡Y ahí está! El carácter, las actitudes de los tipos en cuestión es lo que me atrae como el imán al hierro.
Pero entonces me preocupé, y en serio… ¿cómo era posible sentirme atraída por hombres claramente agresivos, solitarios y egoístas? En serio… ¿cómo es que desde siempre me he sentido atraída por el típico gandalla? A mí me educaron para que el hombre me trate bien pero siempre terminaba con quien me hace ver mi suerte… Mmmmmmm… sigo pensando…
Me empezó a preocupar que la princesa de mi historia no consiguiera ser feliz, ya no con el príncipe encantado, pero al menos con un ogro que se rife por mí… al final, yo sí espero que en mi cuento la chica buena se quede con el chico bueno…
Y ahí me llegó la luz, así, de pronto. ¿Por qué no me sentía atraída de fondo por los niños bien? Y, por ende, ¿por qué me siento atraída por el hombre que está en el límite de la bondad y la maldad? Es cierto que no me llaman la atención los villanos de las historias, pero sí tambaleo por los hombres que asumen el papel de héroes, con sus conflictos mentales y sentimentales. Por eso me encantan personajes como Wolverine, Jack Sparrow, Will Turner, Aragorn, Anakin Skywalker, el Fantasma de la ópera, el Batman de Christian Bale… se perciben reales, apasionados, fuertes… luchadores.
La actitud de este prototipo de hombres penetra mi raciocinio consciente y me deja el mensaje que antropológicamente toda hembra busca en un macho: seguridad, protección, fortaleza, virilidad. Es la clase de hombre que me hace pensar que si estuviera en peligro, estaría a salvo con él…
Y ahí es donde me equivoco. Si bien la generalidad de este tipo de hombres puede brindar seguridad, lo cierto es que también son individualistas y, a menos que se trate de alguien a quien en verdad quieren, no se matan por cualquiera. Y siempre se puede llevar uno una desilusión al hallar que quien aparenta ser fuerte en realidad sólo blofea.
Por otro lado, están los chicos buenos, capaces de partirse la madre por la mujer amada, por la familia… pero su actitud suele ser tan tranquila que llegan a parecer débiles o vulnerables. Y en una mujer que busca protección, el mensaje al subconsciente es errado. Hace falta un proceso mental para entender esto, sacarlo del subconsciente, desechar al chico malo y quedarse con el bueno… y siendo honestas, ¿cada cuándo hacemos eso?
Creo que este proceso me ha ayudado. Me descubro igual de atraída por hombres cuya actitud es avasalladora en todos los sentidos, pero me siento menos inclinada a pensar en ellos para algo serio. Ya me la pienso más... ya no me dejo llevar tan fácilmente por las emociones...
Además, volvemos al punto de que me educaron para que me traten bien. Me gusta que me traten bien y la mayoría de mis amigos lo hacen, hasta mis primos y mis hermanos me hablan con cariño. Neto: suelen llamarme preciosa, princesa, linda, bella, bonita, corazón, muñeca…
Me pregunto entonces, ¿por qué habría de aceptar algo menos de quien se supone que quiere conmigo? Lo único que pintaría la diferencia entre quienes me hablan bonito y alguien que no lo hiciera, es que ese alguien tal vez no me llamara princesa pero me demostrara con sus acciones que sí soy una princesa para él, y que daría la vida por mí…
Aquí es donde digo que no estoy buscando precisamente un príncipe encantador que sepa de modales pero no me ame, sino tal vez un ogrito que me ame con todo. Y sé que esos no están a la vuelta de la esquina… los príncipes se lucen, los ogros se esconden…
Estoy convencida de que el final de mi historia será con un buen chico, lo sé. Si resulta medio ogro o un verdadero príncipe, lo descubriré en el camino… que si algo puedo decir, es que ya voy por buen camino.
Tuesday, May 26, 2009
Problemas nasales y tecnológicos
Es que mi siento fermita... mi lele mi cabecita y tengo moquitos...
Y quería escribir muchas cosas pero no me salen las ideas ¡JAJAJA!
Y tengo muchas fotos que quiero publicar aquí y en mi facebook pero no puedo descargarlas de mi cámara porque necesito permisos de administrador para instalar el driver... ¡qué mi&%$#@!
En fin... hoy como que no es mi día... además de que se murió una de las mascotas de casa... una cobayita re-simpática... se le va a extrañar.
Ya me voy, tengo sueño y no me sale escribir más que ideas sueltas y sin sentido, je
Monday, May 18, 2009
Homenaje a Benedetti
Les dejo estos poemas de su autoría, unos cuantos apenas, para aquéllos que no los conocían...
Chau número tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Pasatiempo
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.
Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Rostro de vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Más poemas de Benedetti: http://www.avantel.net/~eoropesa/html/poesia/mbenedetti1.html
Friday, May 01, 2009
Entre risas y caras largas

La prueba está en que ya hasta los personajes de los billetes usan tapabocas para proteger nuestra economía, je...
Sin embargo, toda esta situación ya ha puesto en jaque nuestra economía. Lo cierto es que estamos por entrar a una crisis muy fuerte y muchas empresas tendrán que tomar medidas para salir a flote. Sí... vienen más recortes de personal...
Y una triste noticia para mí es que en parte por esto y en parte por la influenza, un par de amigos míos se van del país con su bebé. Ella es colombiana, se casó con un mexicano y acaban de tener una linda nena que ha resultado un poco delicada de salud. Él se quedó sin empleo hace poco y viendo la situación parece ser que no conseguirá algo pronto.
La conclusión es lógica. Pero su salida del país será tan vertiginosa que apenas me enteré y ya están por irse... Pasaré la noche ayudándoles a empacar sus cosas, aprovechando para despedirme y brindando por su futuro, lleno de salud y suerte en ese hermoso país que mi corazón tanto extraña...
Tuesday, April 28, 2009
¿Mira cómo tiemblo?
Además de todas la información que se transmite de manera oficial, existen las comunicaciones extraoficiales y, claro, los rumores. A mí no me gusta hacer caso de rumores, como el de ayer sobre el posible cierre de los supermercados... pero afortunadamente tengo algunos contactos bien colocados, especialistas en su ramo y con acceso a información confidencial, que en algún momento me comparten.
Ayer recibí de muy buena fuente información sobre un posible cierre de terminales y sistemas de transporte, sobre el alza del nivel de alerta y otros datos que no quiero publicar para no alarmar... pero con esto en mente fui con mis hermanos al super para prepararnos por si es necesario pasar días encerrados en casa. Aclaro: no lo hice por el rumor del cierre de los supers (que hasta anoche no había escuchado) sino para tener lo necesario en caso de tener que pasar algunos días en casa.
Cuál fue nuestra sorpresa al encontrar, tres días antes de la quincena, el supermercado abarrotado de gente haciendo compras de pánico: agua, enlatados, conservas, papas, azúcar, huevo, frijoles, arroz, lentejas, leche en polvo y tetrabrick...
¿No que en México no le tenemos miedo a nada? Sí, claro, nos reímos de todo. Más tardó en temblar ayer que en surgir el chiste de qué le dijo México a la influenza... (mira cómo tiemblo, jeje). Pero la verdad es que la gente está asustada... MUY asustada.
A pesar de todo, yo quiero creer que si seguimos las medidas de higiene y las indicaciones de las autoridades estaremos fuera de peligro. La amenaza sigue ahí pero se trata de minimizar los riesgos (¡y habló la de seguridad! jeje). Se trata de cuidarnos y evitar al máximo la posibilidad de contagio.
No caigamos en el terror, en el pánico ni en la psicosis, que eso sí me da miedo: salir a la calle en una ciudad llena de gente neurótica, paranoica y que piensa que no encontrará alimento, llena de violencia y tal vez de algún virus mutante...
¿No que no tenemos miedo? ¿Miren cómo tiemblo?
Dejemos la mofa de lado y tomemos las cosas en serio. Cuídense. Compren lo que vayan necesitando, pero sin entrar en pánico. No se alarmen y no alarmen a los demás. Lo que tenga que pasar, pasará, y no nos queda más que mantener la calma y seguir trabajando, porque el país tampoco se puede parar.
Sunday, April 26, 2009
Cuarentena
¡Vamos! No es nada nuevo. Ya se habían visto casos así cuando la gripe aviar, pero como que no lo sentimos tan cerca... y ahora, con el cierre de escuelas y lugares públicos para evitar que reuniones multitudinarias propicien un mayor índice de contagios, nos sentimos ante una amenaza incontrolable.
No es así... la idea precisamente es evitar una propagación mayor y controlar, en la medida de lo posible, los casos que ya se han presentado o están en etapa de incubación. Tengo un tío que es un epidemiólogo muy reconocido y aunque reiteró la necesidad de seguir las indicaciones del Gobierno, en cuanto a las medidas preventivas, sí aclaró que no es como para quedarnos encerrados con temor hasta de abrir las ventanas...
Osea... no es el T-Virus de Resident Evil, ni el virus de la ira de Exterminio, ni estamos en una civilización tan precaria en términos de infraestructura e higiene como la que sivió de caldo de cultivo para la historia de Epidemia.
Sí, hay que tomar precauciones. Sí, no es cosa de juego. Y sí, la epidemia es cierta, por eso tantas medidas de precaución y control. Pero... por otro lado, ¿saben qué pasa cuando dejan encerrados en su casa a 20 millones de mexicanos?
¡Pues surgen los chistes, los videos y hasta las canciones de la influenza! Jajajajaja...

Hoy le decía a mi hermano que en verdad la ciudad tan vacía me deja esa sensación de estar en una cuarentena como las de las películas que mencioné. Ya desde el viernes él puso en el nick de su messenger que estamos en la versión 4 de Resident Evil, con el Pig-Virus, jejeje... encerrados en Nacoon City, jajajajajaja!
Lo cierto es que la cuarentena es real. Y estando encerrados, el ocio genera muchas ideas en la gente. Así que hace rato que me conecté a Facebook encontré unas ligas interesantes... una es sobre un sitio que presenta al Influenzombie... su frase célebre: "Gracias a mí tendrán sus vacaciones de Semana Zombie, que, al igual que la Semana Santa... ¡celebra LA RESURRECCIÓN!" (http://www.facebook.com/pages/-Influenzombie-/95359907677?ref=mf)
O si entran a Jordi.net (http://jordi.net/) o a Youtube (http://www.youtube.com) pueden escuchar el más reciente éxito musical del momento: ¡La cumbia de la influenza!
Noooo, si ya se nos había hecho tarde, ¿no? Como dice un amigo: "los mexicanos se rigen por influenzas", jajajajajaja...
Wednesday, April 22, 2009
Sobreviviendo las ausencias
Extraño la presencia de otras personas que se han alejado también... amigos, familiares y seres queridos que se han mudado, o algunos de quienes yo misma me alejé en un momento dado, como consecuencia de mis retiros ermitaños...
Duele reconocer que hay ilusiones que se pierden, que ya no volverán... sentimientos que una vez existieron y un día dejaron de ser.
Hay cosas que se escapan como agua entre las manos, dejando grandes ausencias. Y hoy se me han agolpado todas y me vinieron encima como un alud... y me han dolido en su conjunto. Unas más, otras menos, pero la suma de todas las melancolías me hace sentirme hoy con este hueco en el pecho, con esta enorme necesidad de un apapacho de esa persona importante que tampoco llegará...